Es la visión del quehacer educativo, con un sustento filosófico y teórico que organiza y sistematiza los elementos que componen su programa académico y la distribución de funciones didácticas, la actuación de sus docentes y la de todas las áreas internas de sus instituciones, orientándolas hacia soluciones a las necesidades propias del alumno en su entorno actual y a lo largo de su vida futura, influyendo con todo ello en la percepción de sus distintos públicos en un momento y espacio determinado.
Formar una generación de niños, adolescentes y jóvenes de manera integral a través de experiencias educativas esenciales, significativas y que sumen al desarrollo de una cosmovisión distintiva y trascendente para su vida, colaborando así con la función formativa de los padres de familia como con otros entes educativos de la sociedad.
Para la creación del Modelo Educativo Adventista en México se ha definido un equipo multidisciplinario conformado por directores de uniones, directores de educación en México, docentes de colegios y asesores especializados en educación. Este modelo ha desarrollado ocho dimensiones para hacer más abarcante el Sistema Educativo Adventista e impulsa su misión hacia el año 2050.
Se ha determinado un plan de trabajo de 5 sesiones en el año 2024, y en cada sesión se ha establecido un objetivo a cumplir para contribuir al desarrollo de las ocho dimensiones que conforman este modelo educativo.
A través de un análisis bíblico y de los escritos y pensamientos de Elena G. White sobre educación, se han determinado los diferenciadores que constituyen los fundamentos filosóficos del Modelo Educativo Adventista en México.
En la Segunda Sesión del Modelo Educativo, se procedió a efectuar un análisis exhaustivo de la situación actual, utilizando la metodología del Análisis DOFA, abordando cinco dimensiones fundamentales del Sistema Educativo Adventista en México. Estas dimensiones incluyen el currículo y la didáctica, la evaluación, la sostenibilidad financiera, el recurso humano, así como el marco legal y la infraestructura con su respectivo equipamiento.
En adición a este análisis, se comenzó a trabajar en la definición de la visión del Modelo Educativo SEAMEX, delineando con precisión los objetivos y metas a alcanzar. Asimismo, se plantearon los valores que fungirán como distintivo del modelo, con el objetivo de proyectar una identidad clara y coherente con los principios que lo sustentarán.
En la Tercera Sesión del Modelo Educativo, se procedió a concluir la definición de la visión del Modelo Educativo SEAMEX, garantizando su absoluta coherencia y alineación con los principios y valores que constituyen el fundamento del modelo. Paralelamente, se prosiguió con la conclusión del análisis DOFA, aplicado a las cinco dimensiones fundamentales del Sistema Educativo Adventista en México. Además, se formularon recomendaciones concretas destinadas a guiar el proceso de toma de decisiones y capacitaciones, destacando áreas críticas de intervención y oportunidades de mejora, con el fin de garantizar una implementación efectiva y eficiente.
En la Segunda Sesión del Modelo Educativo, se procedió a efectuar un análisis exhaustivo de la situación actual, utilizando la metodología del Análisis DOFA, abordando cinco dimensiones fundamentales del Sistema Educativo Adventista en México. Estas dimensiones incluyen el currículo y la didáctica, la evaluación, la sostenibilidad financiera, el recurso humano, así como el marco legal y la infraestructura con su respectivo equipamiento.
En la Segunda Sesión del Modelo Educativo, se procedió a efectuar un análisis exhaustivo de la situación actual, utilizando la metodología del Análisis DOFA, abordando cinco dimensiones fundamentales del Sistema Educativo Adventista en México. Estas dimensiones incluyen el currículo y la didáctica, la evaluación, la sostenibilidad financiera, el recurso humano, así como el marco legal y la infraestructura con su respectivo equipamiento.