Fundamentos

Introducción

En la actualidad, las instituciones adventistas cuentan con numerosos colaboradores, que brindan su talento y servicio en diversas áreas. Para garantizar el funcionamiento de las instituciones, se necesita comprender que el modelo educativo adventista está basado en una sólida cosmovisión bíblica y demanda una excelente relación y unidad entre los administradores y el personal. Esto asegurará la protección y el avance seguro de los colaboradores en sus responsabilidades asignadas.

Por lo tanto, la unidad se erige como un pilar fundamental para el cumplimiento de la misión docente.

Dirección

El director es el responsable de liderar, administrar y garantizar el óptimo funcionamiento de la institución. Además, debe trabajar en armonía con su personal. Al cumplir con esta función, se podrá incrementar la productividad y la competitividad de todos los colaboradores, permitiendo que la institución alcance los objetivos trazados.

Perfil del director

La Biblia y los escritos de Elena G. de White ofrecen una guía del perfil ideal de un director e impulsan su consideración en la selección de un líder:

Liderazgo cristiano: Contar con una base sólida de liderazgo espiritual donde los principios y valores bíblicos guíen sus acciones y decisiones, y guíe a otros hacia el crecimiento espiritual, el servicio y el bienestar de la comunidad educativa.

Habilidad financiera: Demostrar competencia en el ámbito financiero, para administrar los recursos con sabiduría y tomar decisiones apropiadas, garantizando el funcionamiento óptimo de la institución.

Habilidad de trabajo en equipo: Promover un ambiente colaborativo, donde el personal se sienta valorado, a través de la toma de decisiones en conjunto.

Habilidad de comunicación: Tener la capacidad de comunicarse de manera amable, abierta y efectiva con el personal y toda la comunidad escolar.

Gestión eficiente: Poseer habilidades y destrezas para la gestión eficiente, maximizando el impacto positivo de todos los recursos humanos y materiales, promoviendo así el crecimiento continuo de la institución en todas sus áreas.

Habilidad académica: Fomentar un nivel elevado en los estándares educativos, asumiendo el compromiso con la calidad y excelencia académica de la institución.

Estilo de vida saludable: Promover y reflejar un estilo de vida saludable en todas sus dimensiones, dentro de la escuela y en su entorno social, llevando a la comunidad escolar a tener un cambio de hábitos saludables, que contribuya a un bienestar óptimo en todas las áreas de su vida.

Administración financiera

Perfil del administrador financiero y/o contador:

La administración financiera es fundamental para el desarrollo de todas las actividades y operaciones de las instituciones educativas, ya que las decisiones financieras deben tomarse de una manera sabia, bajo los principios divinos y en beneficio del bienestar de la comunidad educativa.

Perfil del administrador financiero y/o contador:

Confiable: Dirigir de manera coherente las operaciones financieras, manteniendo la integridad y la veracidad en todo momento.

Consistente: Visualizar las metas y crear un plan de acción que permita lograr los objetivos definidos a través de la planeación, presupuestos y el ahorro e inversiones.

Comunicación afectiva: Mantener la habilidad de comunicación afectiva con los colaboradores, clientes y proveedores, aplicando la disciplina financiera, la buena ética y el manejo de las finanzas.

Fiel: Sostener y cumplir diligentemente los roles como administrador de los recursos y dones de Dios; promotor de un estilo de vida saludable; y responsable de las obligaciones fiscales y legales.

Responsable: Cumplir con las obligaciones ante las instituciones gubernamentales, garantizando el pago de sueldos y asegurando la remuneración en tiempo y forma de los colaboradores, así como el pago responsable a proveedores.

Administradores (director y director financiero)

El trabajo colaborativo entre el director general y el director financiero en una institución educativa debe ser estrecho y enfocado en el buen desempeño de los recursos humanos.

Pautas del trabajo colaborativo

El director general y el director financiero deben mantener una comunicación abierta y constante para discutir y compartir información relevante sobre los recursos humanos, lo que incluye asuntos financieros relacionados con la contratación, remuneración, beneficios y desarrollo del personal.

Ambos directores deben trabajar para establecer metas y objetivos claros en relación con los recursos humanos. Esto puede incluir metas financieras relacionadas con los salarios, capacitación del personal, desarrollo profesional y retención del talento.

El director general y el director financiero deben colaborar en la planificación estratégica de los recursos humanos de la institución educativa. Esto implica identificar las necesidades de personal, aplicar las políticas y procedimientos para la contratación y retención del personal clave que la organización provee, y asegurarse de que exista un equilibrio entre las necesidades del personal y los recursos financieros disponibles.

El director financiero debe trabajar de cerca con el director general para supervisar el presupuesto relacionado con los recursos humanos. Esto implica monitorear los costos asociados con la contratación, capacitación, beneficios y compensación del personal para garantizar un uso eficiente de los recursos financieros y el bienestar de los colaboradores.

El director general y el director financiero deben colaborar en la evaluación del desempeño del personal. Esto implica aplicar las políticas y los procedimientos para evaluar el desempeño de los empleados, reconocer los logros y establecer planes de desarrollo para mejorar el desempeño en áreas clave.

Personal no docente

El personal de apoyo de una escuela es esencial para garantizar su funcionamiento eficiente y efectivo. Estos profesionales brindan apoyo en diversas áreas, desempeñando roles clave en la atención, administración, mantenimiento, alimentación, seguridad y salud de los estudiantes.

Perfil del personal no docente:

Valores y principios adventistas: El personal de apoyo debe estar alineado con los valores y principios bíblicos, demostrando un compromiso con la fe y la misión de la institución.

Actitud de servicio: Es fundamental que el personal de apoyo tenga una actitud de servicio hacia los estudiantes, padres y demás miembros de la comunidad escolar. Deben demostrar empatía, amabilidad y disponibilidad para ayudar en cualquier situación que se presente.

Excelente capacidad de comunicación: El personal de apoyo debe tener habilidades de comunicación efectivas para interactuar adecuadamente con los estudiantes, padres y otros miembros del personal de la escuela. Esto incluye escuchar activamente, expresarse claramente y transmitir información de manera precisa.

Competencias técnicas: Dependiendo del área de apoyo en la que se desempeñe, es importante que el personal cuente con las habilidades y conocimientos técnicos necesarios para realizar su trabajo de manera eficiente.

Capacidad para trabajar en equipo: El personal de apoyo debe poder trabajar de manera efectiva con otros miembros del personal y profesores, apoyándose mutuamente para lograr el bienestar y desarrollo de los estudiantes.

Disciplina y responsabilidad: El personal de apoyo debe ser disciplinado y responsable en el cumplimiento de sus tareas asignadas. Debe ser puntual, cuidadoso en el manejo de los recursos de la escuela y mantener un alto nivel de integridad en su trabajo.

Conclusión

La administración escolar y la gestión de los recursos humanos son funciones administrativas que se centran de manera especial en la buena organización y el aprovechamiento de los recursos de la institución, ya sean materiales, financieros, tecnológicos o humanos.

Una buena organización ocupará siempre un lugar preferente en cualquier modelo educativo, ya que establece el diseño, la estructura y los procesos necesarios para alcanzar las metas que se propongan, aumentando la productividad de una manera eficiente y mejorando el funcionamiento de cualquier institución educativa. Una de las cualidades a destacar en la administración escolar y los recursos humanos es el trabajo en equipo, ya que cuando se trabaja en conjunto, aumenta la eficiencia.

Además, trabajar en equipo permite a cada miembro compartir conocimientos y habilidades, lo que puede resultar en soluciones más innovadoras y creativas. Otra de las ventajas es que fomenta la comunicación y la cooperación, lo que puede mejorar la moral y el ambiente de trabajo.

El apóstol Pablo afirma: "Hagan su trabajo de buena gana, como si estuvieran sirviendo al Señor y no a los seres humanos" (Efesios 6:7).

El departamento de recursos humanos es fundamental, encargándose de contratar personal y buscar perfiles para incrementar su competitividad y rendimiento. A lo largo de la historia, la gestión de recursos humanos ha evolucionado y se ha adaptado a las necesidades de la sociedad y las tendencias gerenciales. En la actualidad, se reconoce la versatilidad y las habilidades únicas de los colaboradores, revalorizando el concepto de capital humano. Para uso de este modelo, utilizaremos el concepto de talento humano.

En el siglo XXI, la gestión del talento humano en la educación también ha evolucionado, incluyendo la evaluación del desempeño de los maestros y la implementación de sistemas para mejorar la calidad de la enseñanza.

La organización adventista solo tiene el departamento de recursos humanos en el área administrativa de la División Interamericana, cuya función es crear políticas efectivas, establecer y mantener la cultura organizacional y el liderazgo de Recursos Humanos dentro del territorio de la División a través de los diversos departamentos de recursos humanos de las uniones.

La Iglesia adventista del séptimo día, cuenta con miles de colaboradores que día a día prestan su talento en las oficinas regionales, escuelas, hospitales e instituciones. En este escenario, los procesos de gestión de personas, administración de pagos y cumplimiento de las leyes y determinaciones gubernamentales deben ser llevados a cabo de manera eficiente para que los empleados se sientan tranquilos y cuidados, y la iglesia pueda avanzar con seguridad.

Hace cinco años, la oficina que administra la Iglesia Adventista en Sudamérica dio un gran paso en su propósito de cuidar a las personas; esta vez, el avance fue en beneficio de quienes sirven directamente a la organización. En 2015 se implementó el sector de Recursos Humanos, con un modelo de gestión por competencias que busca el bienestar y el desarrollo de los colaboradores. Desde entonces, el proyecto ha sido replicado por 27 sedes regionales e instituciones adventistas en el territorio.

En la actualidad, la gestión del talento humano en la educación se enfoca cada vez más en la retención y motivación de los maestros, así como en la incorporación de tecnología educativa en las prácticas pedagógicas. También se está prestando una mayor atención al liderazgo educativo y al desarrollo de directores escolares efectivos.

Se estima que la satisfacción laboral y el bienestar de los docentes y el personal administrativo influyen en su desempeño y compromiso con la institución. Un ambiente de trabajo adecuado, con un liderazgo eficaz, promueve la retención del personal educativo y contribuye a la estabilidad y continuidad de las escuelas.

El sistema educativo adventista de México, ha identificado una gran área de oportunidad en el ámbito de la gestión de capital humano, por lo que se ha puesto en marcha un modelo educativo a nivel nacional que tiene como premisa el incorporar un departamento encargado del talento humano, con el objetivo de mejorar el desarrollo y bienestar de todo el personal.

Referencias

Marzano, R. J., Waters, T., & McNulty, B. A. (2005).School leadership that works: From research to results. ASCD.

Sergiovanni, T. J. (2007).Strengthening the heartbeat: Leading and learning together in schools. Jossey-Bass.

https://iatec.com/es/recursos-humanos/

https://noticias.adventistas.org/es/rr-hh-de-la-iglesia-adventista-en-sudamerica-inspira-libro-sobre-gestion-de-personas/

https://interamerica.org/es/department/recursos-humanos/

https://hr.interamerica.org/

Citas

El recurso humano y los directivos en la administración escolar

"Los seres humanos nos necesitamos todos en el plan de Dios, los seres humanos han sido hechos necesarios unos a los otros. Si todos hicieran lo posible para colaborar con aquellos que necesitan su ayuda y su amor y bondad desinteresados, ¡qué obra bendita podría hacerse! A cada uno Dios le ha concedido talentos. Estos talentos hemos de utilizarlos para ayudarnos mutuamente a permanecer en el camino del bien. En esta obra cada uno está relacionado con el otro, y todos estamos unidos en Cristo. Aumentamos y perfeccionamos nuestros talentos por medio del servicio" (2MCP 77.2).

"Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno" (Juan 17:21-23).

Director

"Y el siervo del Señor no debe ser rencilloso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido" (2 Timoteo 2:24).

"Bienaventurados tus hombres, dichosos estos tus siervos, que están continuamente delante de ti, y oyen tu sabiduría. Jehová tu Dios sea bendito, que se agradó de ti para ponerte en el trono de Israel; porque Jehová ha amado siempre a Israel, te ha puesto por rey, para que hagas derecho y justicia" (1 Reyes 10:8, 9).

"Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria" (1 Pedro 5:2-4).

"Los directores de nuestras escuelas deberían ser hombres y mujeres de intuición aguda, que tengan el Espíritu de Dios para ayudarles a leer el carácter, que tengan aptitud para dirigir, que puedan entender las diferentes fases del carácter, y ejerzan tino y sabiduría en su trabajo en favor de las diversas mentes" (COES 182.1).

"Especialmente el director de un colegio debería preocuparse cuidadosamente de las finanzas de la institución. Debería comprender los principios básicos de la contabilidad" (CMC 285).

"El colegio no fue traído a la existencia para llevar la impresión de una sola mente humana. Los maestros y el director deben obrar juntos, como hermanos. Deben consultarse y también consultar a los ministros y hombres de responsabilidad, y sobre todo buscar la sabiduría de lo alto, a fin de que todas sus decisiones respecto a la escuela, sean de tal índole que puedan ser aprobadas por Dios" (CM 85.1).

"Especialmente el director de un colegio... debe informar fielmente el empleo de todo dinero que pasa por sus manos destinado a usarse en el colegio. El colegio no debe gastar más allá de los fondos que posee, pero debe realizar todo esfuerzo posible para aumentar su utilidad. Los que han sido encargados con la responsabilidad financiera de nuestras instituciones educativas, no deben permitirse ningún descuido en el desembolso de los recursos" (CMC 285, 286).

"Hay que presentar en forma amplia planes bien definidos a quienes corresponda, y debe estarse seguro de que estos planes son comprendidos. Luego pedid a todos los que están a la cabeza de los distintos departamentos que cooperen en la ejecución de estos planes. Si este método seguro y radical es adoptado de la debida manera y seguido con interés y buena voluntad, evitará que se haga mucho trabajo sin objetivo definido alguno, y mucha fricción inútil" (Ev 73.4).

"Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; más la lengua de los sabios es medicina" (Proverbios 12:18).

"Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina" (Mateo 7:24-27).

"El Señor ha dado al ser humano capacidad para mejorar continuamente y le ha concedido toda ayuda posible al trabajo. Mediante las provisiones de la gracias divina, podemos alcanzar casi la excelencia de los ángeles" (1MCP 24.3).

"Obtened un hombre fuerte para que se destaque como director de vuestra escuela, un hombre cuya fuerza física le sostenga en la ejecución de un trabajo cabal de disciplina; un hombre calificado para inculcar en los alumnos hábitos de orden, aseo y laboriosidad" (CM 204.2).

"Los que estudian y practican los principios del sano vivir, recibirán grandes bendiciones tanto física como espiritualmente" (CN 340.3).

Administrador financiero

"El Señor me ha indicado que hombres entendidos y con aptitud para las finanzas visiten nuestras escuelas en cada país y tomen nota de su situación financiera" (2JT 474, 475).

"El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro? Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas" (Lucas 16:10-13).

"Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel" (1 Corintios 4:2).

"Pesa exacta y justa tendrás; efa cabal y justo tendrás, para que tus días sean prolongados sobre la tierra que Jehová tu Dios te da" (Deuteronomio 25:15).

"Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos" (1 Crónicas 29:11).

"No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley" (Romanos 13:8).

"Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento" (Marcos 12:43-44).

"Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros" (Filipenses 2:3, 4).

"Pero sea vuestro hablar; Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede" (Mateo 5:37).

"Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?" (Lucas 14:28-30).

"Ve la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos y sé sabio; la cual no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento" (Proverbios 6:6-8).

"Demasiado a menudo se han encargado a ministros responsabilidades que de ninguna manera estaban preparados para llevar. Pónganse estas responsabilidades sobre hombres que tengan tacto comercial, que puedan visitar las escuelas y tomar nota de la condición financiera y que puedan, además, dar instrucción en cuanto a llevar las cuentas. La obra de la escuela debiera inspeccionarse varias veces al año. Actúen los ministros como consejeros, pero no se les impongan las responsabilidades financieras" (2JT 474.3).

"Hombres aptos para las finanzas debieran revisar las cuentas una, dos o tres veces al año, para comprobar la verdadera situación de la escuela y ver que no se hagan gastos enormes que produzcan una acumulación de deudas" (2JT 476.1; ECR 452.2).

"A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos… Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado" (Mateo 25:15-30).

"La verdadera temperancia abarca todo el ser: cuerpo, mente y alma" (MV 352.1).

"Es un pecado ser descuidado, no tener propósito y ser indiferente, en cualquier obra en que nos ocupemos, pero especialmente en la obra de Dios. Toda empresa relacionada con su causa debe llevarse adelante con orden, previsión y oración fervorosa" (Ev 74).

"Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios" (Mateo 22:21).

"Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde" (Malaquías 3:10).

"Consíganse los mejores talentos, aunque haya que pagar sueldos buenos y razonables" (CMC 284.2).

"Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra" (Romanos 13:7).

"Dondequiera que haya escuelas establecidas, se han de proporcionar administradores entendidos, hombres aptos, que teman a Dios, hombres de verdad, que aborrezcan la avaricia, hombres que harán lo mejor que puedan para cumplir con las diversas responsabilidades de sus cargos. Deben tener aptitud para los negocios; pero de mayor importancia aún es que anden humildemente con Dios y sean guiados por el Espíritu Santo" (2JT 474.1).

"Nuestras escuelas y sanatorios deben administrarse en un elevado plano de eficiencia" (9TPI 68.3).

El director y el administrador financiero

"La hora actual exige líderes/administradores que no sólo tengan la habilidad para compartir responsabilidades, sino que también involucren a la gente en el proceso de tomar decisiones" (LC 3.3).

"Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante" (Eclesiastés 4:9-10).

"En nuestro trato, doquiera que estemos, debemos ser perfectamente rectos. No nos podemos permitir el quebrantar uno solo de los mandamientos de Dios para obtener una ganancia mundanal. ¿Quiénes somos nosotros? Cristo le dijo a sus discípulos: Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres. Mateo 5:13" (Manuscrito 50, 1904).

"Como administradores de Dios están investidos con la responsabilidad de actuar en lugar de él, como su mano ayudadora. Los que han sido colocados en puestos de confianza deben tener autoridad para actuar, pero nunca deben emplear esa autoridad como un poder para negar ayuda a los necesitados y desamparados" (LC 71).

"Quien esté a la cabeza de cualquier trabajo en la causa de Dios debe ser persona de inteligencia, capaz de administrar amplios intereses en forma exitosa, de temperamento ecuánime, de una paciencia como la de Cristo y de un dominio propio perfecto. Sólo aquel cuyo corazón ha sido transformado por la gracia del Señor puede ser un líder idóneo" (MM 215.1).

"Escoged de entre vuestras tribus hombres sabios, entendidos y expertos, y yo los nombraré como vuestros jefes" (Deuteronomio 1:13).

"El director y el gerente deben trabajar unidos. El gerente debe velar para que los gastos no excedan a las entradas. Cuando los hombres se someten a la dirección de Dios, la obra avanza armoniosamente; pero cuando se coloca en cargos de responsabilidad en la obra a hombres de temperamento fuerte que no están controlados por Dios, la causa es puesta en peligro, porque sus temperamentos fuertes los inducen a usar un dinero que tienen tan sólo en perspectiva" (CMC 289.4).

"Y las manos de Moisés se cansaban; por lo que tomaron una piedra, y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella; y Aarón y Hur sostenían sus manos, el uno de un lado y el otro de otro; así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada" (Éxodo 17:12-13).

"Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos" (Colosenses 4:1).

"Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios" (1 Pedro 4:10).

"Los directores y obreros deben recordar constantemente que Dios exige la perfección en todas las cosas relacionadas con su servicio. Comprendan esto todos los que entran en nuestras instituciones para recibir instrucción. Dad a todos ocasión de adquirir la mayor eficiencia posible y de familiarizarse con diferentes ramos de trabajo. De esta manera, si son llamados a otros campos, tendrán una preparación completa para llevar varias responsabilidades" (3JT 148.2).

"Así, pues, téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios" (1 Corintios 4:1).

"Los administradores de nuestras instituciones deberían ser hombres de suficiente amplitud mental como para saber respetar a los obreros de intelecto cultivado y recompensarlos proporcionalmente a las responsabilidades que desempeñan. Pero los que trabajan en la obra de Dios no deberían hacerlo sólo por el sueldo que reciben, sino para honrar a Dios, para promover su causa y obtener riquezas imperecederas" (2MS 217, 218).

"Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; Mas en la multitud de consejeros hay seguridad" (Proverbios 11:14).

"Deseo hablar con mis hermanos que ocupan puestos de confianza. Recuerden siempre quienes han recibido cargos influyentes que Dios desea que manifiesten la mente de Cristo quien, como Creador y Redentor, es el dueño de todos los seres humanos" (Principios para líderes cristianos, p. 84).

"Se necesita administradores en cada ramo de la obra para que ésta pueda continuar con energía y método. Si un hombre posee tacto, diligencia y entusiasmo, tendrá éxito en los negocios temporales, y las mismas cualidades, consagradas a la obra de Dios, demostrarán ser doblemente eficientes; porque el poder divino estará combinado con el esfuerzo humano" (LC 71).

El personal no docente

"El trabajo que se hace para el Señor debe hacerse con alegría y valor. Que Dios quiere que pongamos espíritu, vida y esperanza en nuestra labor" (2MCP 21.5).

"Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano" (1 Corintios 15:58).

"Entonces el suegro de Moisés le dijo: No está bien lo que haces. Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo. Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer. Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez" (Éxodo 18:17-26).

"Nuestras instituciones deben ser agencias misioneras en el sentido más completo de la palabra, y el verdadero trabajo misionero empieza siempre por los más cercanos. Hay trabajo misionero que realizar en cada institución. Desde el director hasta el más humilde obrero, todos deben sentir su responsabilidad para con los inconversos que haya en su medio. Deben poner por obra los esfuerzos más celosos para traerlos al Señor. Como resultado de tales esfuerzos, muchos serán ganados y llegarán a ser fieles y leales en el servicio de Dios" (3JT 147.5).

"Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres" (Tito 3:1, 2).

"Los maestros de escuela deben ser hombres y mujeres que tengan una humilde opinión de sí mismos, que no estén llenos de vano engreimiento. Deben ser obreros fieles, llenos del verdadero espíritu misionero, obreros que han aprendido a poner su confianza en Dios y a trabajar en su nombre. Deben poseer los atributos del carácter de Cristo: la paciencia, la bondad, la misericordia y el amor; y en su vida diaria deben manifestar la justicia y la paz del Salvador. Entonces, trabajando con influencia fragante, darán evidencia de lo que la gracia puede hacer por los agentes humanos que ponen su confianza en Dios" (CM 142.3).

"Hay una ciencia en el trato con los que parecen especialmente débiles. Si vamos a enseñar a los demás, primero tenemos que aprender de Cristo nosotros mismos. Algunos no entienden el carácter sagrado de la obra de Dios. Los menos hábiles, los descuidados e incluso los indolentes requieren, en especial, de cuidadosa consideración con oración. Debemos ejercer tacto con los que parecen ignorantes y desubicados. Mediante un esfuerzo perseverante en su favor, podemos ayudarlos a convertirse en instrumentos útiles en la causa de Dios. Reaccionarán rápidamente a un interés paciente, tierno y amante. Tenemos que cooperar con el Señor Jesús en la restauración del ineficiente y equivocado para conducirlo a la inteligencia y la pureza" (Carta 20, 1892).

"Actualmente la causa de Dios necesita a hombres y mujeres dotados de cualidades extraordinarias y de facultades administrativas superiores; hombres y mujeres que examinen las necesidades de la obra paciente y cabalmente en los diversos campos; personas que posean una gran capacidad de trabajo; dotadas de corazones bondadosos y acogedoras, de cabeza serena, cabales, y de juicio imparcial; que se hallen santificadas por el Espíritu de Dios y puedan decir intrépidamente No, o Sí y Amén, a las propuestas que escuchen; que sean de condiciones firmes, discernimiento claro, y corazones puros y llenos de simpatía; personas que pongan en práctica las palabras: Todos ustedes son hermanos; que luchen por elevar y restaurar a la humanidad caída" (7TPI 237.2).

"Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede" (Mateo 5:37).

"Todos debieran orar para que Dios bendiga al director del colegio y que le dé fuerza física, claridad mental, poder moral y discernimiento espiritual" (FEC 293).

"Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo" (1 Corintios 12:12).

"Consultaos unos a otros, es el mensaje que me ha repetido una y otra vez el ángel de Dios. Por su influencia sobre el juicio de un hombre, Satanás puede procurar regir los asuntos de un modo que le convenga. Puede tener éxito en extraviar la mente de dos personas; pero cuando varias se consultan, hay más seguridad. Todo plan será más detenidamente criticado, todo paso hacia adelante será estudiado más cuidadosamente. De ahí que habrá menos peligro de dar pasos precipitados y mal aconsejados, que producirían confusión y perplejidad. La unión hace la fuerza; la división significa debilidad y derrota" (CM 89, 90).

"Los maestros que trabajan en esta parte de la viña del Señor, necesitan tener dominio propio, mantener bajo control su genio y sus sentimientos, y asimismo estar sujetos al Espíritu Santo. Deben dar evidencia de poseer, no una experiencia unilateral, sino una mente bien equilibrada, un carácter simétrico" (CM 182).

"Hay en el mundo una gran cantidad de trabajo penoso y abrumador que hacer, y aquel que trabaja sin poner en acción las facultades de la mente, del corazón y del alma, dadas por Dios, y emplea sólo la fuerza física, hace del trabajo una fatigosa carga. Hay hombres con mente, corazón y alma que consideran el trabajo como una actividad baja y tediosa y se entregan a él con resignada ignorancia, haciendo las cosas sin ganas, sin esforzar las aptitudes mentales para hacer mejor el trabajo" (ECR 336.1).

"Hay ciencia en las ocupaciones más humildes, y si todos lo consideraran así, verían nobleza en el trabajo. El corazón y el alma han de ponerse en cualquier clase de trabajo; entonces habrá alegría y eficiencia. En ocupaciones agrícolas o mecánicas, los hombres pueden demostrar a Dios que aprecian el don de las facultades físicas como asimismo el de las mentales. Empléese la capacidad ya educada en idear mejores métodos de trabajo. Esto es lo que el Señor desea. Hay honra en cualquier clase de trabajo cuya ejecución sea esencial. Hágase de la ley de Dios la norma de la acción y ella ennoblecerá y santificará todo trabajo. La fidelidad en el cumplimiento de cada deber ennoblece la obra y revela un carácter que Dios puede aprobar" (ECR 336.2).

"No es una virtud que hombres o mujeres toleren la lentitud y la chabacanería en el trabajo, sea cual fuere su carácter. Los hábitos de lentitud deben vencerse. El hombre despacioso y que hace su trabajo sin producir beneficio, no es obrero de valor. Su lentitud es un defecto que es menester ver y corregir. Dicho obrero tiene que hacer uso de la inteligencia para idear cómo emplear el tiempo de modo que logre los mejores resultados. Cuando uno está siempre trabajando y el trabajo jamás se termina, la causa de ello se debe a que la mente y el corazón no están puestos en el trabajo. Algunas personas emplean diez horas en hacer aquello que otras ejecutan fácilmente en cinco. Tales obreros no aplican tacto ni método a su trabajo. Hay que aprender algo cada día acerca de cómo mejorar en la manera de trabajar, de modo que se termine la tarea y se tenga tiempo para otra cosa. Es deber de todo obrero poner no sólo sus fuerzas, sino también su mente e intelecto en aquello que va a hacer" (ECR 337.2).

"Debe manifestarse gran cuidado en la elección del maestro para los niños. Los maestros de escuela deben ser hombres y mujeres que tengan una humilde opinión de sí mismos, que no estén llenos de vano engreimiento. Deben ser obreros fieles, llenos del verdadero espíritu misionero, obreros que han aprendido a poner su confianza en Dios y a trabajar en su nombre. Deben poseer los atributos del carácter de Cristo: la paciencia, la bondad, la misericordia y el amor; y en su vida diaria deben manifestar la justicia y la paz del Salvador. Entonces, trabajando con influencia fragante, darán evidencia de lo que la gracia puede hacer por los agentes humanos que ponen su confianza en Dios" (CM 142.3).

Conclusión

"El éxito sólo puede acompañar al orden y a la acción armónica. Dios exige orden y sistema en su obra en nuestros días tanto como los exigía en los días de Israel. Todos los que trabajan para él han de actuar con inteligencia, no en forma negligente o al azar. Él quiere que su obra se haga con fe y exactitud, para que pueda poner sobre ella el sello de su aprobación" (Ev 73).

"Dios desea que en nuestras instituciones se manifieste siempre el espíritu humilde y manso del Maestro, quien es la Majestad del cielo y el Rey de gloria. No se ha estudiado debidamente la primera venida de Cristo. El vino para ser nuestro Ejemplo en todo. Su vida fue una vida de estricta abnegación" (3JT 118).

"Hagan su trabajo de buena gana, como si estuvieran sirviendo al Señor y no a los seres humanos" (Efesios 6:7).

"Los que aceptan puestos de responsabilidad en la obra de Dios deberían recordar siempre que al llamarlos a esta obra el Señor los ha llamado también a andar con prudencia delante de él y delante de los hombres. En vez de creerse llamados a regentar, a dictar y mandar, deberían darse cuenta de que ellos mismos necesitan aprender. Cuando un obrero de responsabilidad no aprende esta lección, cuanto antes se le releve de su responsabilidad, tanto mejor será para él mismo y para la obra de Dios. Jamás imparte un cargo santidad y excelencia de carácter. Quien honra a Dios y guarda sus mandamientos recibe él mismo honores" (LC 31.5).

"El Señor quiere que estemos santificados. Tendremos que tratar con personas que tienen diferentes talentos, y hemos de estar en condiciones de saber cómo tratar con las mentes humanas. Debemos pedirle a Cristo que nos dé palabras que sean de bendición. Y al tratar así de ayudar a los demás, nosotros mismos seremos bendecidos" (Manuscrito 41, 1908).

La Biblia como base de la educación

Dios es la fuente del conocimiento verdadero… Él ha revelado en su palabra principios guiadores que orientan todo el quehacer educativo en las escuelas adventistas para alcanzar dicho propósito.

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir" (2 Ti 3:16). En la Biblia se encuentran los principios que orientan cuál debería ser el plan de estudios de la educación adventista y el perfil de egreso de sus estudiantes.

La Biblia en el currículo

"Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino" (Salmo 119:105).

Se vuelve un deber de la escuela crear los ambientes escolares haciendo de la Biblia el fundamento de la educación. Es su guía en todo quehacer dentro y fuera del aula. En la elaboración del plan de estudios, la Biblia debe constituir el punto de partida. Dios la utiliza como un libro con poder transformador.

Los resultados que genera la lectura de la Biblia son extraordinarios, cuando se la implementa como lo recomienda Elena de White, con un estudio cuidadoso y sistemático. Esto implica leerla en su totalidad y estudiar capítulo por capítulo, buscando una comprensión profunda de sus textos, con meditación sobre sus pasajes y reflexión sobre su significado en la vida diaria. El estudio de la Biblia no debe limitarse al conocimiento teórico, sino que también debe tener un impacto práctico en la vida cotidiana, manifestándose en el servicio a otros. Debe llevar a una transformación espiritual y moral.

La Biblia y la integración de la fe

"Es, pues, la fe, la certeza de lo que se espera" (Hebreos 11:1).

La integración de la fe se entiende como la incorporación y armonización de los fundamentos bíblicos en la vida de los alumnos por medio de los trabajos y actividades de la escuela.

La fe en la educación se refiere a la creencia y confianza en el valor y el impacto positivo que la enseñanza bíblica puede tener en la vida de los estudiantes y en toda la comunidad escolar. La educación es un proceso fundamental que proporciona conocimientos, habilidades y perspectivas que son cruciales para el desarrollo personal y colectivo en el ámbito espiritual.

La integración de la fe en la enseñanza y el aprendizaje es un proceso intencional y sistemático mediante el cual los educadores y los administradores de los colegios enfocan todas las actividades de la institución desde una perspectiva bíblica.

La educación con integración de la fe no sólo proporciona conocimientos académicos, sino que también contribuye al desarrollo personal, fomentando habilidades en los alumnos. La obra de la verdadera educación consiste en desarrollar esta facultad, la de educar a los jóvenes para que sean pensadores y no meros reflectores de los pensamientos de otros hombres, gracias al estudio de la Biblia.

La Biblia debe usarse como cimiento en un plan de clase. No es la fe o la enseñanza bíblica la que debería acompañar al aprendizaje científico, es el pensamiento de Dios el que guiará toda la enseñanza académica, partiendo de la comprensión de su santa Palabra.

La Biblia y las estrategias didácticas

"Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes" (Deuteronomio 6:7).

En la escuela, son los maestros quienes buscarán estrategias para que el alumno se apropie de las verdades bíblicas.

Elena G. de White destaca los recursos que presenta la Biblia, tales como las biografías, la historia y la poesía. Vistos desde una perspectiva secular, estos medios presentan expresiones y pensamientos humanos, pero utilizados desde un plano bíblico, cada uno muestra el poder y el amor de Dios por sus hijos. "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque cualquiera que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abrirá" (Mateo 7:7, 8). Un encuentro diario con el Salvador desarrollará en el maestro un conocimiento de las Escrituras, de tal manera que naturalmente pueda elegir y construir métodos y estrategias didácticas que lleven al alumno al estudio correcto de la Biblia.

Todos los alumnos son diferentes y cada uno aprende a su manera. La Biblia presenta una variedad de contenido para desarrollar su cerebro. Es responsabilidad del docente planificar diversas actividades didácticas que lleven al estudiante al aprendizaje de las distintas disciplinas académicas y a un conocimiento de Cristo.

La palabra de Dios contenida en la Biblia tiene un poder extraordinario para transformar la mente del alumno.

La Biblia y el maestro

"Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí" (Juan 5:39). El maestro de una escuela adventista debe hacer de la Biblia su libro de estudio, su guía, su consejera. Debe ser un lector de la Biblia de manera constante, tanto en lo privado como en la escuela. Mediante su estudio, su cosmovisión es santificada y se capacita para la formación de sus alumnos.

La preparación académica es de vital importancia en el trabajo del docente, pero no debe de ser lo único que lo capacite para laborar en una escuela adventista. Es su relación con Dios, su pureza de carácter, su experiencia personal con el Salvador, su comprensión de ser un medio de salvación en el trabajo con los estudiantes, lo que hará que actúe con pensamientos santificados, justos y rectos.

Mediante la lectura asidua de la Biblia fomentada por el docente, los alumnos desarrollan su pensamiento crítico y conocen y aplican de manera práctica los principios eternos que guiarán toda su vida en los diferentes ámbitos en que se desenvuelva.

El maestro de la clase de Biblia

¿Debemos dar importancia a la elección del profesor que cubrirá la clase de Biblia? Dios nos dejó instrucciones claras y precisas.

"¡Tus enseñanzas son maravillosas! ¡Por eso las sigo fielmente! Cuando un maestro las explica, hasta la gente sencilla las entiende" (Salmo 119:129, 130, TLA).

De acuerdo con las orientaciones divinas, el perfil de un maestro de Biblia incluye las siguientes características:

Ser la persona más talentosa del personal docente. Se debe buscar cuidadosamente al mejor profesor para esta labor tan importante (CM 417.1).

Ser cabal estudiante de las Escrituras, lo cual debe traducirse en una profunda experiencia cristiana. Su obra es tan especial que el salario que recibe es pagado del diezmo (CM 417.1).

Ser capaz de presentar la palabra de Dios de una manera convincente, clara y sencilla (Salmo 119:130).

Ser un hombre que tenga temor de Dios (Salmo 25:12).

Ser una persona hábil para enseñar a sus alumnos a poner en práctica todo lo aprendido en las Sagradas Escrituras (CM 417.2).

Ser una persona que haya experimentado el poder de Dios en su vida. Solo así podrá hablarle a sus alumnos de esa maravillosa experiencia (CM 420).

Tener la capacidad para transmitir las verdades bíblicas, enseñando al alumno a buscar con sinceridad la voluntad de Dios. Además, debe enseñarle a compartir dichos conocimientos con otros (CM 417).

El maestro de Biblia aprende del Maestro divino y se esfuerza por descubrir los tesoros ocultos en su Palabra. Un pasaje iluminará otro de forma extraordinaria. La mente de los alumnos será enriquecida con el más sublime de todos los conocimientos (CM 422).

Es importante notar que la obra de la enseñanza bíblica no debe ser dejada a una sola persona, porque las verdades se perciben desde diferentes ángulos y los alumnos pueden beneficiarse del talento de más de un profesor. Un ejemplo palpable de esto son los diferentes autores que Dios utilizó para escribir la Biblia (CM 418).

El estudio de la Biblia y su impacto en el alumno

Dios ha revelado que la máxima fuente de sabiduría se encuentra en respetar sus leyes y principios, y amarlo de tal manera que, al cumplir con lo que él nos ha dejado, el hombre pueda conectarse con el cielo y obtener los mejores beneficios para el desarrollo de su vida. Es necesario que esta sabiduría se ponga al alcance de los niños desde sus primeros años, para que, por medio del conocimiento de la palabra de Dios, el niño obtenga la luz que ilumine el camino de su vida y lo lleve a alcanzar la salvación (Proverbios 9:10; 2 Timoteo 3:15; Salmo 119:105).

El alumno podrá fortalecer su inteligencia mediante el estudio de las Sagradas Escrituras. Aunque encuentre otros libros que considere por medio de su criterio que pueden mejorar sus conocimientos, solo la palabra de Dios dará mayor vigor a todas sus facultades. Es necesario recordar que el alumno que estudie la palabra de Dios como se debe obtendrá los mejores rasgos de carácter en esta tierra y los llevará consigo por la eternidad (CC 90).

Para el estudiante, uno de los principales beneficios de usar la palabra de Dios como consejera es que su mente sea más refinada y noble. De lo contrario, el estudiante estará en mayor riesgo de tomar decisiones equivocadas. La Biblia es el mejor alimento espiritual del alma y sirve como restauradora de todo el intelecto (CM 382). El estudio y la comprensión de la Palabra de Dios permiten a los alumnos tener la plena confianza de descubrir la verdad y no caer en el error, además de no confundir las cosas que Dios ha determinado como sagradas con las vanidades de este mundo (EC 229).

Cada estudiante que tome la Biblia como su guía y se mantenga firme en todos los principios que ella enseña tendrá la oportunidad de buscar los puestos más encumbrados en esta sociedad y por consiguiente alcanzar la mayor altura en el reino de los cielos (MC 370).

Es altamente esencial que el alumno tenga ideas muy claras y precisas de cada una de las verdades que encierra la Palabra y de esta manera la pueda compartir con otros compañeros. Su fe debe estar fielmente fija en el Señor Jesús. Cada alumno tendrá la capacidad de pensar por sí mismo y descubrir la verdad que lo lleve a contar todo lo que descubra con un corazón compasivo y tierno (CM 419).

El alumno debe estudiar la Palabra como un todo, sin dejar de comprender la relación que tiene cada una de sus partes. Es necesario que se haga total hincapié en el tema central de las Escrituras, para que se comprenda cuál es el propósito divino para este mundo, la guerra que existe entre Dios y Satanás y el desenlace final de esta tierra, cuando Dios salvará a su pueblo que le fue fiel. Deberá tener muy en claro cómo este conflicto cósmico entre Dios y Satanás ha existido desde antes de la fundación de la tierra, cómo ha transcurrido a lo largo de la historia universal y profética, finalmente, cómo terminará. Además, debe saber que él mismo está en medio de esta guerra y que todas sus decisiones son en favor o en contra de uno de los dos contendientes (CM 445.4).

La Biblia y la educación de Jesús

Hacer de la Biblia el centro de la educación hará de las escuelas adventistas un lugar donde el carácter de Dios habrá de revelarse en toda su extensión.

La niñez de Jesús viene a ser un referente en la educación cristiana, ya que su desarrollo fue integral: "Y Jesús crecía en sabiduría, y en estatura y en gracia para con Dios y los hombres" (Lucas 2:52). Instruido por su madre en el núcleo del hogar, la comprensión de la escritura fue el objetivo principal de la enseñanza en su niñez y juventud. Podemos ver en el registro de su vida que, durante su ministerio, utilizaba constantemente comparaciones o versos memorizados de la Sagrada Escritura, para enseñar o reprimir.

La Biblia en la escuela (Historia y tendencias)

El periodo de casi cincuenta años, desde 1872 ―cuando se fundó la primera escuela― a 1920, marca los comienzos de la educación adventista en el mundo (Floyd Greenleaf, 2010).

La primera institución educativa adventista fue Battle Creek College (más tarde conocida como Battle Creek Academy), en Michigan. Al inicio, la Biblia no era parte del currículum en los programas de estudio que empezaron en 1874. En los boletines y catálogos no aparecía la clase de Biblia. El Dr. Urias Smith daba una clase de Biblia a las siete de la mañana que era optativa en la preparación de obreros de la Iglesia. En 1881 se llevó a cabo el primer congreso de maestros en Silver Spring. Fue un momento crucial, cuando Elena G. de White hizo cinco presentaciones de la centralidad de la Biblia y de Cristo. A partir de ahí, se incorporó la clase de Biblia al plan de estudios.

A fines del siglo XIX y principios del siglo XX, la red educativa adventista se expandió con la creación de nuevas escuelas y colegios. En México, en 1910 se inicia la escuela superior en Tacubaya, D.F., cuyas materias básicas eran matemáticas, geografía del mensaje y una materia especial que se impartía con el libro "Manual de obreros". Para 1936, el plan de estudios estaba constituido por las siguientes materias: Historia denominacional y moral, Historia, Geografía, Literatura, Anatomía, Hidroterapia y Primeros Auxilios, Música y Canto, Taquigrafía, Mecanografía y Economía (Farfán Acosta, 1996).

A partir del año 2014, el Sistema Educativo Adventista de la División Interamericana ha implementado libros de Biblia, en educación preescolar, primaria y secundaria, para mantener la Biblia como fundamento en el proceso de enseñanza y aprendizaje en las escuelas adventistas y contrarrestar la cosmovisión humanista y relativista de los nuevos modelos educativos.

Referencias

Greenleaf, F. (2010). Historia de la educación adventista. Asociación Casa Editora Sudamericana.

Farfán Acosta, P. (1996). Raíces de esperanza (Historia de la educación adventista en México). Editorial Montemorelos.

Saldaña Serrano, J. (2003). Diez años de vigencia de la Ley de asociaciones religiosas y culto público en México (1992-2002). Secretaría de Gobernación: Universidad Nacional Autónoma de México.

Citas

"Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios (Lucas 4:4)."

"Y aconteció que al día siguiente Moisés se sentó a juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo delante de Moisés desde la mañana hasta el atardecer. Cuando el suegro de Moisés vio todo lo que él hacía por el pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces por el pueblo? ¿Por qué juzgas tú solo, y todo el pueblo está delante de ti desde la mañana hasta el atardecer? Y respondió Moisés a su suegro: Porque el pueblo viene a mí para consultar a Dios (Éxodo 18:13-15)."

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia (2 Timoteo 3:16)."

"Las Sagradas Escrituras son la norma perfecta de la verdad y, como tales, se les debería dar el primer lugar en la educación. Para obtener una educación digna de tal nombre, debemos recibir un conocimiento de Dios, el Creador, y de Cristo, el Redentor, según están revelados en la Sagrada Palabra (ED 13)."

"En muchos lugares hemos establecido nuestras instituciones educativas. Nuestras escuelas y sanatorios deben alcanzar una norma elevada. La Biblia ha de convertirse en el gran libro educativo. Es el Libro de los libros que nos da un conocimiento de Aquel a quien conocer bien es la vida eterna. Ha de constituir el fundamento de la verdadera educación (SE1 365)."

"Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza (Romanos 15:4)."

"En el nombre de mi Maestro, ruego a todos los que ocupan posiciones de responsabilidad en esa escuela, que sean hombres de Dios. Cuando el Señor requiere de nosotros que seamos distintos y peculiares, ¿cómo podemos anhelar la popularidad, o procurar imitar las costumbres y prácticas del mundo? Dios ha declarado su propósito de tener en la tierra un colegio donde la Biblia tenga su debido lugar en la educación de los jóvenes. ¿Haremos nuestra parte en la ejecución de sus propósitos? (CM 86)."

"Las instrucciones que el Señor nos ha enviado, para amonestar a alumnos y maestros contra dedicar años de estudio en la escuela, no se aplican a los niños y las niñas. Ellos necesitan pasar por el debido período de disciplina esmerada y estudio de las materias comunes y de la Biblia, hasta que hayan llegado a una edad de juicio más maduro y fidedigno (CM 210)."

La Biblia y la vida espiritual de los colaboradores

"Nadie que no haya tenido una experiencia en obedecer la Palabra de Dios debería ser maestro en nuestras escuelas (SE1 244.2)."

"Y es deber de ustedes educarla y enseñarla a buscar a Dios en la mañana y en la noche, y a vivir de tal manera que pueda tener la oportunidad de leer su Biblia (SE1 230)."

"Nadie debería salir a enseñar la verdad a menos que haya recibido instrucción y sepa cómo utilizar el talento y las destrezas que Dios le ha dado. Ustedes no contratarían a alguien que nunca ha trabajado como constructor para que les construya un hermoso edificio; lo mismo sucede respecto a la obra de Dios. El Señor desea que ustedes aprendan, y los ángeles estarán a su lado para impresionar sus mentes. Si acuden a las Escrituras como lo hizo Daniel, entenderán todo lo que Dios desea (SE 110)."

La Biblia y la educación de Jesús

"Se educó en las fuentes designadas por el Cielo, en el trabajo útil, en el estudio de las Escrituras, en la naturaleza y en las experiencias de la vida, en los libros de texto de Dios, llenos de enseñanza para todo aquel que recurre a ellos con manos voluntarias, ojos abiertos y corazón dispuesto a entender (MC 311)."

"Su conocimiento íntimo de las Escrituras nos demuestra cuán diligentemente dedicó sus primeros años al estudio de la Palabra de Dios. Delante de él se extendía la gran biblioteca de las obras de Dios. El que había hecho todas las cosas, estudió las lecciones que su propia mano había escrito en la tierra, el mar y el cielo. Apartado de los caminos profanos del mundo, adquiría conocimiento científico de la naturaleza. Estudiaba la vida de las plantas, los animales y los hombres. Desde sus más tiernos años, fue dominado por un propósito: vivió para beneficiar a otros. Para ello, hallaba recursos en la naturaleza; al estudiar la vida de las plantas y de los animales concebía nuevas ideas de los medios y modos de realizarlo (CN 49:1)."

La Biblia y el currículo

"La Biblia es el gran libro de texto para los alumnos de nuestras escuelas. Enseña toda la voluntad de Dios acerca de los hijos y las hijas de Adán. Es la norma de la vida, que nos enseña el carácter que debemos adquirir para la vida futura. No necesitamos la pálida luz de la verdad para hacer comprensibles las Escrituras. Con igual acierto podríamos suponer que el sol meridiano necesita la vacilante antorcha de la tierra para aumentar su gloria. Las expresiones de los sacerdotes y ministros no son necesarias para salvar a los hombres del error. Los que consulten el Oráculo divino tendrán luz. En la Biblia se presenta claramente todo deber. Toda lección dada es comprensible. Cada una nos revela al Padre y al Hijo. La Palabra puede hacer a todos sabios para la salvación. En la Palabra, se revela claramente la ciencia de la salvación. Escudriñad las Escrituras; porque son la voz de Dios hablando al alma (3JT 236)."

"Entiéndase desde el principio que la Biblia es el fundamento de toda educación. Un estudio fervoroso de la Palabra de Dios, que transforme el carácter y haga idóneos para servir, hará de la escuela de Fernando una potencia para el bien. Hermanos míos que estáis relacionados con esta escuela, vuestra fuerza no reside en el número de los idiomas que podáis enseñar, o en decir cuán grande es el colegio que tenéis. Guardad silencio sobre estos puntos. El callar sobre las grandes cosas que os proponéis hacer os ayudará más que todos los asertos positivos y todas las promesas que podríais publicar en vuestros anuncios. Siendo fieles en la escuela, debéis demostrar que estáis trabajando basados en principios fundamentales, principios que prepararán a los alumnos para entrar por las puertas de perla de la ciudad celestial. La salvación de las almas es de mucho más valor que la simple preparación intelectual. Una jactanciosa ostentación de saber humano, la manifestación de orgullo por la apariencia personal, no tiene valor. El Señor aprecia la obediencia a su voluntad; porque el hombre puede glorificar a Dios únicamente si anda humilde y obedientemente delante de él (CM 198)."

"El estudio de la Biblia es especialmente necesario en las escuelas. Los alumnos debieran ser arraigados y fundados en la verdad divina. Se debiera llamar su atención no ya a los asertos de los hombres, sino a la Palabra de Dios. Por sobre todos los demás libros, la Palabra de Dios debe ser nuestro tema de estudio, el gran libro de texto, la base de toda educación; y nuestros niños deben ser educados en las verdades que ella encierra, sin atender a hábitos y costumbres precedentes. Al hacer esto, maestros y alumnos encontrarán el tesoro escondido: la educación más elevada (ECR 92)."

"En su vasta gama de estilos y temas, la Biblia tiene algo para interesar a cada mente y atraer cada corazón. Sus páginas encierran historia antiquísima; biografías fieles a la vida; principios de gobierno para regir al estado y gobernar la casa, principios que la sabiduría humana nunca ha conseguido igualar. Contiene la más profunda filosofía, la poesía más dulce y sublime, apasionada y emocionante. Los escritos de la Biblia, considerados de esta manera (ED 107)."

"Pero la mera lectura de la Palabra no producirá el resultado propuesto por el cielo; debe ser estudiada y albergada en el corazón. La Biblia no ha recibido la atención detenida que merece. No ha sido honrada sobre todo otro libro en la educación de los niños y los jóvenes. Los estudiantes emplean años en adquirir una educación. Estudian diferentes autores, y se familiarizan con las ciencias y la filosofía por medio de obras que contienen los resultados de investigaciones humanas; pero el Libro que proviene del Maestro divino ha sido, en extenso grado, descuidado. No se discierne su valor; sus tesoros permanecen ocultos (CM 408)."

"Ayudadles a apreciar su maravillosa belleza. Se recomiendan muchos libros sin valor, excitantes y malsanos, o por lo menos se permite su uso, a causa de su supuesto valor literario. ¿Por qué indicar a nuestros niños que beban de estos raudales corrompidos, cuando tienen libre acceso a las fuentes puras de la Palabra de Dios? La Biblia tiene una plenitud, una fuerza, una profundidad de significado, que son inagotables. Estimulad a los niños y jóvenes a buscar sus tesoros, tanto de pensamiento como de expresión (CM 174.1)."

"Como libro destinado a disciplinar y fortalecer el intelecto, ennoblecer, purificar y refinar el carácter, es sin rival (CM 408)."

"Nuestra consigna debe ser: ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido. Isaías 8:20. Tenemos una Biblia llena de preciosas verdades. Contiene el alfa y la omega del conocimiento. La Escritura, dada por inspiración divina, es útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instituir en justicia, para que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra. 2 Timoteo 3:16, 17. Tomad la Biblia como libro de estudio. Cada cual puede entender sus instrucciones (3JT 168)."

La Biblia y la fe

"No ha de introducirse la Biblia en nuestras escuelas para ser intercalada en medio de la incredulidad. La Biblia debe ser hecha el fundamento y tema de la educación… Debe usarse como la Palabra del Dios vivo y debe ser tenida como lo primero y lo último y mejor en todas las cosas (EC 243)."

"Sin una comprensión de las Escrituras, es imposible para los jóvenes separar la verdad del error o discernir entre lo sagrado de lo común (ECR 229)."

"Nuestras escuelas han de ser como las de los profetas. En ellas se han de estudiar fervorosamente las verdades de la Biblia. Si son presentadas debidamente al intelecto y los alumnos se espacian reflexivamente en ellas, estas verdades les darán un deseo por lo que es infinitamente más elevado que las diversiones mundanales. A medida que se acerquen a Dios, llegarán a participar de la naturaleza divina, y las diversiones nacidas de la tierra se hundirán en la insignificancia. Las mentes de los alumnos se encaminarán más arriba, y contemplando el carácter de Jesús, se esforzarán por ser como él (CM 338)."

La Biblia y las estrategias didácticas

"Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando (Deuteronomio 6:7)."

"La Biblia tiene una plenitud, una fuerza, una profundidad de significado que son inagotables. Estimulad a los niños y jóvenes a buscar sus tesoros, tanto de pensamiento como de expresión. A medida que la belleza de estas cosas preciosas atraiga su mente, un poder suavizante y subyugador tocará su corazón. Serán atraídos hacia Aquel que así se les ha revelado. Y serán pocos los que no desearían conocer más de sus obras y caminos (ECR 201)."

"En todo lo que los hombres han escrito, ¿dónde puede encontrarse algo que se apodere tanto del corazón, y que se adapte tan bien para despertar el interés de los pequeñuelos como las historias que la Biblia tiene? En esos sencillos relatos pueden destacarse los grandes principios de la ley de Dios. Así, por ilustraciones adecuadas a la comprensión del niño, los padres y maestros pueden empezar desde temprano a cumplir la orden del Señor acerca de sus preceptos: Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Deuteronomio 6:7 (CM 173)."

"Como medio de educación intelectual, la Biblia es más eficaz que cualquier otro libro o que todos los demás libros juntos (ED 103)."

"Si se la utiliza como libro didáctico en nuestras escuelas, la Biblia será mucho más eficaz que cualquier otro libro de texto en el mundo para guiar de manera sabia en las cuestiones de esta vida, como también para ayudar al alma a subir la escalera del progreso que lleva al cielo (FE 131)."

"El empleo de figuras, pizarrones y mapas ayudará a explicar estas lecciones y a grabarlas en la memoria. Los padres y maestros deben buscar constantemente métodos perfeccionados. La enseñanza de la Biblia debe recibir nuestras reflexiones más claras, nuestros mejores métodos y nuestro esfuerzo más ferviente (CM 173.2)."

"Todo niño puede aprender como Jesús. Mientras tratemos de familiarizarnos con nuestro Padre celestial mediante su Palabra, los ángeles se nos acercarán, nuestro intelecto se fortalecerá, nuestro carácter se elevará y refinará (DTG 51)."

"Los maestros deberían buscar constantemente mejorar sus métodos. La enseñanza de la Biblia merece nuestros pensamientos más frescos, nuestras más eficientes estrategias y nuestro más ferviente esfuerzo (ED 186)."

"El Espíritu Santo nos ha sido dado como una ayuda en el estudio de la Biblia. Jesús prometió: Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Juan 14:26. Cuando se hace de la Biblia un libro de texto, y se suplica fervientemente la dirección del Espíritu, y al mismo tiempo se entrega completamente el corazón para que sea santificado por la verdad, se logrará todo lo que Cristo ha prometido. Tal estudio de la Biblia producirá mentes bien equilibradas. Vivificará el entendimiento y despertará las sensibilidades. La conciencia se sensibilizará; las simpatías y los sentimientos se purificarán; se creará una mejor atmósfera moral; y se impartirá un nuevo poder para resistir a la tentación. Los maestros y los alumnos se volverán activos y fervientes en la obra de Dios (CM 343)."

"Grabad en sus mentes las verdades vitales de la Biblia. Dejadles repetirlas en su propio lenguaje, a fin de estar seguros de que las comprenden claramente. Cuidemos de que cada punto se grabe en la mente. Esto puede ser un proceso lento, pero tiene diez veces más valor que el pasar rápidamente sobre asuntos importantes sin darles la debida consideración. No basta que el alumno crea la verdad por sí mismo. Debe ser inducido a presentarla claramente en sus propias palabras, para que sea evidente que ve la fuerza de la lección y hace su aplicación (CM 419)."

La Biblia y la enseñanza docente

"Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí (Juan 5:39)."

"Los maestros necesitan un profundo conocimiento de la Palabra de Dios. La Biblia, y solamente la Biblia, debe ser su consejera. La Palabra de Dios es como las hojas del árbol de la vida. Allí se satisface toda necesidad de los que aman sus enseñanzas y las ponen en práctica en su vida. Muchos de los alumnos que vienen a nuestras escuelas son inconversos, aunque hayan sido bautizados. No saben lo que significa ser santificados por la fe en la verdad. Se les debe enseñar a escudriñar y comprender la Biblia, a recibir sus verdades en el corazón y ejecutarlas en la vida diaria. Así se fortalecerán en el Señor, porque los tendones y los músculos espirituales estarán nutridos por el pan de vida (CM 337)."

"Sería de gran beneficio para nuestras escuelas que celebrasen con frecuencia reuniones regulares en las cuales todos los maestros se unieran en el estudio de la Palabra de Dios. Escudriñarían las Escrituras como lo hacían los nobles bereanos. Subordinarían todas las opiniones preconcebidas, y tomando la Biblia como su libro de texto, comparando pasaje con pasaje, aprenderían lo que deben enseñar a sus alumnos, y cómo prepararlos para un servicio aceptable (CM 419)."

"A todos los obreros se les debe dar a comprender que no sólo han de prepararse para los ramos comerciales, sino también para llevar responsabilidades espirituales. Comprenda cada obrero la importancia que tiene la comunión personal con el Señor, la experiencia personal de su potencia para salvar. Sean todos ellos educados como lo eran los jóvenes que frecuentaban las escuelas de los profetas. Sea su mente amoldada por Dios mediante los recursos que él mismo proveyó. Todos deben ser instruidos en las cosas de la Biblia; deben estar arraigados y fundados en los principios de la verdad, a fin de permanecer en el camino del Señor para obrar en él con justicia y discernimiento (3JT 148.4)."

"Los educadores deben ser hombres y mujeres de experiencia, que puedan instruir con paciencia y que conduzcan a los estudiantes por el camino correcto en cada paso que ellos den. Enseñen los principios de la Biblia; enseñen pureza de pensamiento y la más estricta integridad. Esta es la instrucción más valiosa que se puede dar. Mantengan a Jesús, el Modelo, siempre delante de sus jóvenes viviendo ustedes mismos vidas ejemplares. Esto es fundamental para restaurar en ellos la imagen de Dios. Maestros, ustedes no tienen el tiempo ni el deber de enseñar a los estudiantes las formas y ceremonias de las costumbres mundanales de esta época corrupta, donde todo se ha pervertido por la apariencia externa y la ostentación. Esto no debe tener lugar en nuestra escuela. Las palabras buenas, sanas y sensibles siempre dichas cortésmente, son esenciales. Esta reforma no debe ser considerada como algo de poca importancia (SE1 247)."

"Y hay personas que, habiendo obtenido esta educación mundana, creen que pueden introducirla en nuestras escuelas. Existe el constante peligro de que los que trabajan en nuestras escuelas y sanatorios alberguen la idea de que deben ponerse a la par del mundo, estudiar las cosas que el mundo estudia, y familiarizarse con las cosas comunes para el mundo. Cometeremos graves errores a menos que dediquemos especial atención al estudio de la Palabra. En nuestras escuelas la Biblia no debe introducirse entre enseñanzas de la incredulidad. Debe ser el fundamento y la materia principal de la educación. Es verdad que sabemos mucho más de esta Palabra de lo que sabíamos en lo pasado, pero tenemos todavía mucho que aprender (CM 17.2)."

"En el sistema de instrucción seguido en las escuelas comunes, se descuida la parte más esencial de la educación: la religión de la Biblia. No sólo la educación afecta profundamente la vida del estudiante en este mundo, sino que su influencia se extiende hasta la eternidad. ¡Cuán importante es, pues, que los maestros sean personas capaces de ejercer la debida influencia! Deben ser hombres y mujeres de experiencia religiosa, personas que reciban diariamente luz divina para impartirla a sus alumnos (CM 88)."

"Están tristemente mal dirigidos los esfuerzos que se hagan para educar a nuestros niños y jóvenes en el temor del Señor, sin dar preeminencia al estudio de la Biblia. A menos que haya una educación tal, que lleve a reconocer y aborrecer el pecado, el resultado será una deformidad moral. Nuestros hijos deben ser apartados de las malas influencias de la escuela fiscal, y puestos donde maestros cabalmente convertidos puedan educarlos en las Sagradas Escrituras. Así serán enseñados a hacer de la Palabra de Dios la gran regla de su vida (CM 196.2)."

El maestro de la clase de Biblia

"Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza (1 Timoteo 4:13)."

"Llegó entonces a Éfeso un judío llamado Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, poderoso en las Escrituras (Hechos 18:24)."

"Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu (1 Corintios 12:8)."

"El maestro de Biblia debe ser un hombre capaz de enseñar a sus alumnos a presentar las verdades de la Palabra de Dios, de una manera clara y convincente en público, y a hacer obra evangélica eficaz de casa en casa. Es esencial que sea hábil en enseñar a los que tienen el deseo de trabajar por el Maestro, a usar sabiamente lo que han aprendido. Debe instruir a los alumnos para que emprendan el estudio de la Biblia con espíritu de humildad, que escudriñen sus páginas, no en busca de pruebas para sostener opiniones humanas, sino con un sincero deseo de saber lo que Dios ha dicho (CM 417)."

"Deberíamos siempre tener a los profesores más comprometidos y mejor preparados asignados a la enseñanza de las clases de religión – personas que saben en qué creen y son capaces de comunicarlo de manera efectiva y positiva a sus alumnos (CM 418)."

"Debe emplearse el mejor talento ministerial para conducir y dirigir la enseñanza de la Biblia en nuestras escuelas. Los que son elegidos para esta obra necesitan ser cabales estudiantes de ella; deben ser hombres que tengan una profunda experiencia cristiana; y su salario debe pagarse del diezmo (CM 417)."

"Las clases de Biblia deben ser dictadas por maestros fieles que se esforzarán por hacer comprender sus lecciones a sus alumnos, no explicándoselo todo, sino requiriendo de ellos que expliquen claramente cada pasaje que lean. Recuerden estos maestros que poco bien se obtendrá recorriendo ligera y superficialmente la Palabra. Para comprenderla, se requieren investigaciones y estudios fervientes y esforzados. Hay en ella verdades que, como vetas de metal precioso, están escondidas debajo de la superficie. El tesoro oculto se descubre cuando se lo busca como el minero busca oro y plata. La evidencia de la verdad de la Palabra de Dios se halla en la Palabra misma. La Escritura es la clave que abre la Escritura. El significado profundo de las verdades de la Palabra de Dios es revelado por su Espíritu a nuestras mentes (3JT 235)."

"Para que el estudio sea eficaz, debe conseguirse el interés del niño. Y es especialmente necesario que la persona que debe tratar con niños y jóvenes muy diferentes en disposición, educación y hábitos de pensar, no pierda de vista este asunto. Al enseñar la Biblia a los niños, podemos ganar mucho observando la inclinación de sus mentes, las cosas en las cuales se interesan, y despertando su interés por ver lo que dice la Biblia acerca de ellas. El que nos creó con nuestras diversas aptitudes, ha dado también en su Palabra algo para cada uno. A medida que los alumnos vean que las lecciones de la Biblia se aplican a su propia vida, enseñadles a considerarla como su consejera (CM 173)."

"En el sistema de instrucción seguido en las escuelas comunes, se descuida la parte más esencial de la educación: la religión de la Biblia. No sólo la educación afecta profundamente la vida del estudiante en este mundo, sino que su influencia se extiende hasta la eternidad. ¡Cuán importante es, pues, que los maestros sean personas capaces de ejercer la debida influencia! Deben ser hombres y mujeres de experiencia religiosa, personas que reciban diariamente luz divina para impartirla a sus alumnos (CM 88)."

La Biblia y sus beneficios

"Así que sigan mi ejemplo, como yo sigo el ejemplo de Cristo (1 Corintios 11:1, TLA)."

"Tenemos una gran obra que hacer por el Maestro: abrir la Palabra de Dios ante los que están en las tinieblas del error. Amigos jóvenes, actúen como quienes tienen un encargo sagrado. Deben ser estudiantes de la Biblia, siempre listos para dar a cada persona que les pregunte la razón de la esperanza que hay en ustedes. Por medio de su dignidad, muestren evidencia de que saben que tienen una verdad que a la gente le conviene oír. Si esta verdad está compenetrada en espíritu, se manifestará en rostro y en el comportamiento, mediante un sosegado noble dominio propio una paz que solamente un cristiano es capaz de poseer (5TPI 378)."

"Cuando los maestros y los alumnos alberguen el espíritu correcto, tendrán gracia especial de Dios, bastante para cada uno, bastante para todos, en forma continua e imperecedera. Mientras el educador aprende del Maestro divino, la Biblia viene a ser un libro de texto como Dios quiso que fuera, Libro que da conceptos claros a los que se esfuerzan por comprender sus grandes y gloriosas verdades. Mientras los estudiantes buscan la verdad como el tesoro escondido, su mente se enriquece con el más sublime de todos los conocimientos. Se derrama en ella un raudal de luz acerca del problema de la vida humana. Ven cómo es posible que hombres y mujeres sean santificados por creer la verdad como es en Jesús (CM 422.2)."

"Para poder soportar la prueba que les espera deben comprender la voluntad de Dios tal cual está revelada en su palabra, pues no pueden honrarle sino en la medida del conocimiento que tengan de su carácter, gobierno y propósitos divinos y en la medida en que obren conforme a las luces que les hayan sido concedidas. Solo los que hayan fortalecido su espíritu con las verdades de la Biblia podrán resisitir en el último gran conflicto (CS 580.1)."

La Biblia y el alumno

"El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia (Proverbios 9:10)."

"Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús (2 Timoteo 3:15)."

"Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino (Salmo 119:105)."

"No hay ninguna cosa mejor para fortalecer la inteligencia que el estudio de las Santas Escrituras. Ningún otro libro es tan potente para elevar los pensamientos, para dar vigor a las facultades, como las grandes y ennoblecedoras verdades de la Biblia. Si se estudiara la Palabra de Dios como se debe, los hombres tendrían una grandeza de espíritu, una nobleza de carácter y una firmeza de propósito que raramente pueden verse en estos tiempos (CC 90)."

"Cuando la Biblia es guía y consejera, ejerce una influencia ennoblecedora sobre la mente. Más que cualquier otro, su estudio refinará y elevará. Cambiará el espíritu del alumno sincero, dotándole de nuevos impulsos y vigor. Dará mayor eficiencia a las facultades poniéndolas en relación con verdades grandiosas y abarcantes. Si la mente se atrofia y vuelve deficiente, ello se debe a que se la deja tratar solamente asuntos triviales. Recíbase la Biblia como alimento del alma, el medio mejor y más eficaz para purificar y fortalecer el intelecto (CM 382)."

"Tome el estudiante la Biblia por su guía, permanezca firme en los principios, y entonces podrá aspirar a alcanzar cualquier altura (MC 370)."

"Cuando se despierte su verdadero amor por la Biblia, y el estudiante empiece a comprender cuan vasto es el campo y cuan precioso su tesoro, entonces deseará aprovechar toda oportunidad de familiarizarse con la palabra de Dios. Su estudio no se limitará a un tiempo ni lugar especial. Y esa preparación continua es uno de los mejores medios de cultivar el amor por las escrituras. Tenga el alumno su Biblia siempre consigo, y a medida que se presente la oportunidad, lea un texto y medite sobre el. Mientras anda por las calles, espera en una estación el ferrocarril, aguarda el momento de una cita, aproveche la oportunidad de adquirir algún precioso pensamiento del tesoro de verdad (CM 446)."

"Es privilegio del estudiante tener ideas claras y exactas acerca de las verdades de la Palabra, a fin de que esté preparado para presentarlas a otras mentes. Debe estar arraigado y fundamentado en la fe. Los estudiantes deben ser inducidos a pensar por sí mismos, a ver la fuerza de la verdad por sí mismos, y pronunciar cada palabra con corazón lleno de amor y ternura (CM 419)."

"La Biblia es su propia expositora. Se ha de comparar un pasaje con otro. El alumno debe considerar la Palabra como un todo y ver la relación de sus partes. Debe adquirir conocimiento de su gran tema central: el propósito original de Dios para el mundo, el despertar de la gran controversia y de la obra de la redención. Debe comprender la naturaleza de los dos principios que contienden por la supremacía, y debe aprender a seguir sus manifestaciones a través de los anales de la historia y la profecía, hasta la gran consumación. Debe ver cómo esa controversia entra en toda fase de la experiencia humana; cómo en todo acto de la vida él mismo revela uno u otro de los motivos antagónicos; y cómo, sea que lo quiera o no, está ahora mismo decidiendo de qué lado de la controversia será hallado (CM 445.4)."

"No deben relegarse a último término las influencias morales y religiosas. En tiempos pasados, Dios ha obrado en relación con los esfuerzos de los maestros, y, como resultado de haberse relacionado con el colegio, muchas almas han visto la verdad, la han abrazado, y han regresado a sus casas para vivir, de allí en adelante, para Dios. Al ver que el estudio de la Biblia era parte de su educación, se vieron inducidos a considerarlo como asunto del mayor interés e importancia (CM 84)."

"Sin una comprensión de las Escrituras, es imposible para los jóvenes separar la verdad del error o discernir entre lo sagrado de lo común (ECR 229)."

"Al enseñar a los niños la Biblia, nos será ventajoso observar la tendencia de su mente, las cosas por las cuales se interesan, y despertar su interés por ver lo que la Biblia dice acerca de esas cosas. Aquel que nos creó y nos dotó de diferentes aptitudes, ha dado en su Palabra algo para cada uno. A medida que los alumnos vean que las lecciones de la Biblia se aplican a su vida, enseñadles a considerarla como su consejera (CN 485)."

Introducción

Cuando el ser humano salió de las manos del Creador, su carácter estaba en armonía con el de Dios. Sin embargo, con la entrada del pecado esa armonía fue reemplazada por el mal y ese carácter perdió su perfección divina. El propósito de Dios, por medio de la educación, es restaurar nuevamente el carácter del Creador en el hombre. Por tal razón esa restauración del carácter en el alumno a semejanza de Cristo es uno de los fines de la educación adventista.

Conscientes de la importancia fundamental del desarrollo integral del estudiante, se procura formar en los alumnos hábitos virtuosos que conformen su carácter. Estos hábitos virtuosos se fortalecen principalmente en la práctica del servicio a los demás, el trabajo manual y la temperancia.

En los escritos de Elena G. de White se afirma que el desarrollo del carácter es esencial en el ser humano, ya que es lo único que trascenderá su existencia. La importancia del desarrollo del carácter se ve reflejada en la educación adventista.

Elena G. de White afirma que el objetivo de la educación es preparar a los estudiantes para la vida eterna y esto solo se puede lograr mediante el desarrollo de un carácter semejante al de Cristo. De ahí la importancia de que en cada etapa de vida de los estudiantes, el personal de una institución educativa modele de manera integral el carácter.

El estudio de la Biblia y la aplicación de sus principios son esenciales para el desarrollo de un carácter cristiano. Al estudiar la Biblia, los estudiantes aprenden sobre los valores y principios que Dios ha establecido para la vida. Al aplicar estos principios en su vida diaria, los estudiantes pueden desarrollar un carácter que refleje el carácter de Cristo. Esto significa que el estudiante desarrolla valores que le permitirán ser íntegro en todas las áreas de su vida y guiarse por principios duraderos.

La formación del carácter no es una tarea sencilla y los padres son los agentes principales en dar instrucción y desarrollar en sus hijos un carácter equilibrado. Elena G. de White los anima a tener presente la meta de alcanzar la perfección del carácter haciendo trabajo útil, evitando la ociosidad y no conformándose con prácticas inmorales, de tal manera que su vida y la de sus hijos puedan ser un ejemplo de amor, piedad y servicio para otros.

Por otro lado, los docentes también son agentes que deben cooperar armoniosamente con los padres para lograr este mismo objetivo. Cada docente que se compromete con Dios en la obra de la educación debe ser estudioso de las escrituras, poniendo sus defectos de carácter en las manos de aquel que puede transformarlo. Debe aprender diariamente en la escuela de Cristo, adquiriendo fe, virtud, conocimiento, dominio propio, paciencia, piedad, afecto fraternal y amor (2 Pedro 1:5-7).

El servicio abnegado como formador del carácter

Jesús mismo dijo que él había venido para servir y para dar su vida en rescate por muchos y Elena G. de White afirma que, más que cualquier otro agente, el servicio por amor posee un gran poder para moldear el carácter. Por medio de una educación adecuada, se puede despertar en los alumnos un espíritu de servicio desinteresado. El fin último de la educación es prepararlos para el servicio.

Desde la educación inicial hasta la universitaria, los alumnos deben recordar que el verdadero propósito de la vida es emplear sus recursos, su influencia y sus capacidades para servir por amor, así como Cristo sirvió.

El trabajo útil como formador del carácter

La Biblia revela que, cuando Dios creó al hombre, lo colocó en el huerto del Edén, para que lo labrara y lo guardase. Esta asignación a los primeros padres de la humanidad muestra la importancia del trabajo en la formación y el desarrollo del carácter en la vida del ser humano.

En los relatos bíblicos, el trabajo se presenta como un formador del carácter en la vida de los israelitas. Desde temprana edad, se enseñaba a los hijos de todas las familias, sin excepciones, un oficio útil. El sabio Salomón aconseja seguir el ejemplo de la hormiga, un animal laborioso y previsor que provee para el futuro (Proverbios 6:6-8). Incluso en la vida de Jesús como carpintero, el trabajo estuvo presente siendo parte de su educación (Marcos 6:3).

Elena G. de White aconseja que los estudiantes dediquen una parte de cada día al trabajo activo. Al hacerlo, su carácter se formará sobre la base de la laboriosidad, la responsabilidad, la disciplina y la perseverancia. Además, el trabajo al aire libre o en espacios abiertos tiene un impacto positivo en la salud física y mental del estudiante. Favorece la alegría, la vivacidad y el desarrollo de su cerebro y sus músculos, ya que propicia una correcta circulación de la sangre en el cuerpo.

Al estimular la actividad, la diligencia y la pureza, se restablecerá una conexión más profunda con el Creador, restaurándose cada vez más la imagen de Dios en ellos.

La educación adventista es el desarrollo integral de las facultades físicas, mentales y espirituales del ser humano. Si se descuida la actividad manual como parte de su desarrollo físico, no se puede tener una educación que abarque todo el ser. De allí la importancia de que se combine el crecimiento intelectual con la realización de un trabajo práctico.

En este sentido, la escuela debería ser una continuación de la enseñanza en el hogar. Desde el hogar se deben asignar tareas a los hijos, acordes a su edad, para que el hábito de trabajar quede consolidado de tal forma que no le resulte penoso y que lo visualice como una bendición para su vida y como una oportunidad de desarrollo. En las escuelas se debe enseñar oficios a los estudiantes, de tal manera que, al egresar de ellas, puedan sostenerse por sí mismos y estar preparados para brindar su servicio en algún lugar como misioneros.

A medida que se exige al estudiante que se acostumbre a terminar su trabajo correctamente, se está formando en él el hábito de la excelencia. La búsqueda de la excelencia en el trabajo es un elemento fundamental para el desarrollo de un carácter perfecto, haciendo referencia a la perfección como la búsqueda constante de la mejora. No se trata de alcanzar un ideal inalcanzable, sino de esforzarse por superarse a sí mismo y hacer su trabajo tan perfectamente como sea posible.

La formación de hábitos virtuosos

En la Biblia encontramos una gran cantidad de ejemplos de hombres y mujeres que, gracias a su educación en el hogar, forjaron hábitos virtuosos e inquebrantables que les permitieron enfrentar las dificultades con valentía y determinación.

De entre estos ejemplos sobresalen los jóvenes hebreos llevados cautivos a Babilonia. A pesar de estar lejos de su tierra natal y de ser presionados para que abandonaran sus creencias, estos jóvenes se mantuvieron firmes en sus principios gracias a los valores que habían aprendido en su hogar. No cedieron en cuanto a sus hábitos de alimentación, basados en las leyes de Dios, y se negaron a adorar a ídolos, incluso a costa de su propia vida.

Cada ser humano determinará la historia de su vida por los pensamientos y sentimientos cultivados en sus primeros años. Los hábitos correctos, virtuosos y enérgicos, formados en la juventud, se convertirán en parte del carácter y, por regla general, señalará el curso del individuo para toda su vida.

Conclusión

La educación debe transmitir a los alumnos un carácter que refleje los valores de Dios, como el amor, la compasión, la justicia, la honestidad y el servicio. La formación del carácter sigue siendo una de las tareas más importantes de los padres y educadores, y debe ser considerada una prioridad en las instituciones educativas adventistas.

Tendencias actuales en la formación del carácter: trabajo, servicio y hábitos virtuosos

Una de las grandes problemáticas educativas que la UNESCO señala es que la educación actual no está formando sociedades pacíficas, justas y sostenibles (UNESCO, 2022). Para lograr una educación realmente transformadora, es necesario, además de otros factores, proporcionar a los alumnos las herramientas necesarias para que apliquen sus conocimientos apoyando a las comunidades en las que se desenvuelven.

Para afrontar este problema se ha desarrollado una metodología llamada aprendizaje-servicio, que promueve el protagonismo activo de los alumnos, el servicio solidario y el aprendizaje intencionado (Secretaría de Educación Pública, 2019).

Battle (2007) menciona que esta metodología se basa en que aprender sirve y servir enseña, por lo que el entorno y la comunidad se convierten en destinatarios de los aprendizajes de los alumnos.

Por otro lado, Guijon y Rubio (2010, citado en Martínez, 2020) mencionan que esta metodología ofrece a los alumnos la oportunidad de implicarse de manera activa en la mejora de su entorno, alentando su participación democrática y de compromiso social. También es una propuesta que combina los procesos de aprendizaje y de servicio a la comunidad en la que los alumnos aprenden a la vez que trabajan en las necesidades reales del entorno con la finalidad de mejorarlo.

Ellen G. de White criticaba la visión limitada de la educación que prevalecía en su época, la cual se centraba principalmente en la adquisición de conocimientos académicos y descuidaba la formación del carácter y el desarrollo de habilidades para el servicio. En contraste, afirma que la verdadera educación prepara al estudiante para el gozo de servir a Dios y al prójimo, tanto en el presente como en la eternidad.

Apropiándose de estas y otras declaraciones de la misma autora, la educación adventista ha estado enseñando el servicio, el trabajo útil y los hábitos virtuosos como factores determinantes para que el estudiante pueda desarrollar un carácter noble y ser de utilidad en la sociedad.

En nuestros tiempos se ha considerado que el trabajo manual o el aprender un oficio es algo degradante o indigno. La sociedad considera que el aprender un oficio es apropiado únicamente para las personas de escasos recursos. Y cuando el trabajo manual se fomenta en los niños, se confunde con la explotación infantil, originando barreras en la puesta en práctica del trabajo útil como parte del currículo escolar. Sin embargo, en México, en el sistema educativo adventista, se han observado los beneficios que representa esta práctica educativa en la formación de los estudiantes.

Desde décadas atrás, las escuelas secundarias técnicas o bachilleratos tecnológicos patrocinadas por el gobierno han aplicado la enseñanza del trabajo manual en el currículo impartiendo talleres de agricultura, apicultura, soldadura, herrería, carpintería y cocina, entre otros.

En la Nueva Escuela Mexicana (NEM), las políticas educativas del país también enfatizan el servicio a la comunidad, porque centran la interacción del alumno con la comunidad y fomentan la elaboración de proyectos que solucionen problemáticas de su entorno. En el apartado de Principios y Orientaciones Pedagógicas, la NEM insta a que todo estudiante sea capaz de participar auténticamente en los diversos contextos en los que interactúa (Secretaría de Educación Pública, 2019). Al mismo tiempo, las orientaciones educativas desde un enfoque humanista instan a un acercamiento de los alumnos a la realidad cotidiana para afrontar en lo colectivo los problemas que se viven por medio del servicio.

Referencias

Battle, R. (2007). Juventud, ciudadanía y aprendizaje-servicio. En Fundación Esplai (Comp.), Educación y ciudadanía (pp. 57-63). Fundación Esplai. https://roserbatlle.net/wp-content/uploads/2009/03/educacion-y-ciudadania-fundacion-esplai-2007.pdf

Martínez, A. (2020). El aprendizaje-servicio: una forma para impulsar la participación en los jóvenes. Revista Iberoamericana de Aprendizaje Servicio, 9, 22-42. https://doi.org/10.1344/RIDAS2020.9.2

Secretaría de Educación Pública. (2019). La Nueva Escuela Mexicana: principios y orientaciones pedagógicas. https://dfa.edomex.gob.mx/sites/dfa.edomex.gob.mx/files/files/NEM%20principios%20y%20orientacio%C3%ADn%20pedago%C3%ADgica.pdf

Unesco. (2022). Un punto de inflexión: por qué debemos transformar la educación ahora.https://www.unesco.org/es/articles/un-punto-de-inflexion-por-que-debemos-transformar-la-educacion-ahora

Dios es la fuente de todo conocimiento verdadero

En el Modelo Educativo Adventista se encuentra arraigada la convicción profunda de que Dios constituye la fuente suprema de todo conocimiento genuino. Esta verdad espiritual, respaldada por las Sagradas Escrituras y por los escritos de Elena G. de White, erige los pilares esenciales para una educación que abarca los ámbitos físico, mental y espiritual.

Este enfoque guía a los estudiantes hacia una educación integral que trasciende las limitaciones de lo meramente académico, abrazando la totalidad de la experiencia humana y proporcionando un fundamento sólido para un crecimiento completo y significativo.

Desde tiempos inmemoriales, la Biblia proclama: “Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca nacen el conocimiento y la inteligencia” (Proverbios 2:6). Elena G. de White, en concordancia con esta verdad bíblica, sostiene que “todo verdadero conocimiento y desarrollo tienen su origen en el conocimiento de Dios” (ED 14.3). Esta perspectiva trasciende las fronteras de la mera instrucción académica, permeando cada aspecto de la existencia humana, desde la exploración del mundo físico hasta la indagación intelectual y el florecimiento espiritual.

La verdadera educación es equilibrada y favorece el desarrollo armónico de las facultades del individuo

La filosofía educativa adventista se constituye sobre la convicción de que la verdadera educación va más allá de la mera acumulación de conocimientos académicos, orientándose hacia el desarrollo integral del individuo. Este enfoque se manifiesta en la reveladora declaración de Elena G. de White, quien expresa que “la verdadera educación significa más que la prosecución de un determinado curso de estudio, significa más que una preparación para la vida actual. Abarca todo el ser y toda la vida del ser humano. Es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales” (ED 13.1).

Se procura un desarrollo integral al instruir a los jóvenes a que busquen el desarrollo de todas sus facultades, incluyendo tanto las más débiles como las más fuertes. No obstante, se destaca que un carácter equilibrado y un rendimiento eficiente en cualquier área dependen en gran medida del desarrollo integral que resulta de una educación completa (ED 209.3).

El modelo educativo adventista halla inspiración en la vida de Jesús, como se relata en el Evangelio, donde se nos dice que “crecía en sabiduría y en gracia para con Dios y los hombres” (Lucas 2:52). Este crecimiento integral no se confinaba a las paredes de un aula convencional, sino que se obtenía directamente de las fuentes indicadas por el cielo. Jesús aprendía del trabajo útil, del estudio de las Escrituras y la naturaleza, así como de las vicisitudes de la vida, considerándolos como libros de texto para su desarrollo (ED 70.6).

El propósito fundamental de la educación adventista se encuentra en la obra de la redención, que aspira a restaurar en el ser humano la imagen de su Hacedor. Este proceso implica el desarrollo integral del cuerpo, la mente y el alma para cumplir con el propósito divino para el cual los seres humanos fueron creados.

En la comunión con Dios se halla la educación más elevada

La filosofía educativa adventista se distingue por promover una profunda comunión con Dios, el fin primario de una verdadera educación. Este principio fundamental es expresado con claridad por Elena G. de White, quien proclama: “En esta comunión se halla la educación más elevada. Es el método propio que Dios tiene para lograr el desarrollo del ser humano” (ED 14.4).

Jesús mismo enfatizó la necesidad de buscar primeramente el reino de Dios y su justicia (Mateo 6:33). Además, dijo que separados de él nada podemos hacer (Juan 15:5). Finalmente, su propio ejemplo nos enseña la necesidad de tener una devoción íntima en las primeras horas del día (Marcos 1:35).

La trascendencia de esta comunión se manifiesta al destacar que, en este proceso, la mente finita del ser humano se fusiona con la mente infinita de Dios, logrando un intercambio que impacta de manera inestimable el cuerpo, la mente y el alma (ED 14.3).

La Biblia es el elemento educador e integrador del currículo

Los adventistas del séptimo día afirman que la Biblia es de inspiración divina y por lo tanto en sus páginas encuentran la fuente principal del conocimiento como la base para la verdadera educación y para su desarrollo armonioso e integral (2 Timoteo 3:16, 17).

La Biblia es considerada como el libro de texto fundamental en el proceso de enseñanza y aprendizaje, lo que implica que en todos los niveles educativos nuestro currículo debe incluir cada disciplina en la que se la estudie de forma sistemática y continua, para que los alumnos extraigan sus principios y aprendan a incorporarlos en su vida personal y familiar de forma práctica (ED 111).

La Biblia se convierte en el elemento integrador del conocimiento de todas las asignaturas y, al vincularse con los contenidos específicos de cada asignatura, el alumno obtiene una perspectiva más amplia de sí mismo, del mundo que lo rodea y de Dios como creador.

Un estudio adecuado de la Biblia no sólo proporciona conocimientos, sino también desarrolla cualidades esenciales como amplitud de opiniones, nobleza de carácter y estabilidad de propósito, tan necesarias en la sociedad actual para enfrentar los desafíos de la vida (ECR 253).

El valor intelectual del estudio bíblico reside en la búsqueda de la verdad, que requiere de esfuerzo para abarcar los profundos temas presentados, desafiando así la mente de quienes se sumergen en sus enseñanzas (ED 124). En un mundo cambiante, la Biblia permanece como un faro de luz, ofreciendo dirección y discernimiento en la búsqueda del conocimiento y la verdad (Salmo 119:105).

La naturaleza es una fuente inagotable de instrucción y conocimiento

En las escuelas adventistas, consideramos el estudio de la naturaleza como fuente del conocimiento intelectual y del conocimiento de Dios (Salmo 19:1-6).

Desde la naturaleza en el jardín del Edén, Adán y Eva disponían de una variedad ilimitada de recursos educativos por medio de los cuales se desarrollaban mediante su uso y estudio (ED 20). La naturaleza constituye el segundo libro de estudio en las escuelas adventistas, por medio del cual los alumnos despiertan su curiosidad y comprenden aspectos de la vida y de Dios de una manera dinámica, atractiva y comprensible.

Para los alumnos, el contacto con la naturaleza también fomenta la investigación, el análisis, la creación de sus propias ideas y promueve así el desarrollo del pensamiento crítico (ED 90.6).

Al estudiar la naturaleza, se fijan principios para su cuidado, aportando a la sociedad personas responsables socialmente, comprometidas con el cuidado de la naturaleza y su sustentabilidad desde su área de formación y servicio (ED 90.1).

El estudio de la naturaleza debe vincularse con las actividades áulicas, las salidas educativas en áreas naturales, prácticas de laboratorio, huertas escolares y todo lo que fomenta su estudio y la relación de los alumnos con ella.

Dimensiones del currículo y las materias comunes

La educación adventista se distingue por su enfoque integral. Su fundamento principal reside en el estudio transversal de las Sagradas Escrituras, considerado el Libro de los libros. Este enfoque impregna todas las dimensiones del currículo y las materias comunes, reconociendo la importancia de las fuentes de estudio, tales como el trabajo útil, el análisis de las Escrituras, la observación de la naturaleza y las experiencias de vida, con el propósito de reflejar estos conocimientos en un servicio abnegado.

Dimensión comunicativa

El dominio del idioma es esencial para expresarse con claridad, coherencia y fuerza. El estudio de la lengua materna es prioritario, pero se reconoce la necesidad de aprender otros idiomas, una vez que se tenga el dominio de la lengua materna.

El dominio de la lengua materna permite la comunicación con los semejantes de una manera correcta y apropiada, así como también permite la comprensión, favorece el razonamiento y otorga las herramientas básicas para el aprendizaje, tales como hablar, leer y escribir correctamente.

Dimensión matemática

Se busca un enfoque práctico de las matemáticas, no limitándose a ejercicios mecánicos, ficticios y rutinarios. Los estudiantes, entre otras cosas importantes en esta área de estudio, necesitan aprender habilidades financieras para ser organizados y prudentes. El objetivo es cultivar el uso práctico del razonamiento y del pensamiento matemático.

Dimensión del cuidado del cuerpo

Reconociendo el cuerpo como un regalo de Dios, se enfatiza la importancia de conocer su funcionamiento y cultivar hábitos de salud y un estilo de vida saludable, así como el dominio propio. Se destaca la conexión entre un cuerpo sano y una mente óptima para el aprendizaje, promoviendo el desarrollo físico como parte de la educación integral.

Dimensión del estudio de la naturaleza

Mediante el estudio de la naturaleza, en distintas materias, se busca comprender los principios que la rigen y los elementos que la constituyen, descubriendo a su vez el poder creador y sustentador de Dios.

Se enfatiza la responsabilidad de conservar la creación, concientizar a los estudiantes sobre los efectos del pecado en la naturaleza y el conflicto entre el bien y el mal para desarrollar en ellos una percepción moral.

Dimensión social

Desde una perspectiva bíblica, se destaca la importancia de estudiar la historia y la providencia de Dios a través de los tiempos y acontecimientos, reconociendo la intervención divina en la vida individual y social en la tierra.

Se fomenta la comprensión de la historia como un medio para entender el propósito de Dios en el devenir humano.

Dimensión espiritual

El fundamento espiritual se basa en el temor de Jehová como el principio de la sabiduría.

Reconociendo a las Sagradas Escrituras como fuente principal de conocimiento, se las integra diariamente en las clases, creando un ambiente cristiano que modela los principios bíblicos y las actividades que sensibilizan el corazón de los alumnos, fomentando el servicio abnegado.

Toda instrucción y práctica educativa debe abordarse desde el contexto del conflicto cósmico

La instrucción y la práctica en el modelo educativo adventista se enmarca en la comprensión de que la vida y la historia de la humanidad están inmersas en una lucha constante entre el bien y el mal. Esto habrá de brindar coherencia y profundidad en la comprensión del propósito de la existencia del hombre y de su redención.

El pecado no solo mancilló la imagen divina, sino que también debilitó las facultades físicas, disminuyó la capacidad mental y oscureció la visión espiritual (ED 15).

Este deterioro subraya la imperativa necesidad de una educación integral y redentiva, que no solo se enfoque en lo intelectual, sino que también busque el desarrollo total de todas las facultades para el desarrollo físico adecuado, la inserción responsable y positiva en la sociedad, el servicio abnegado y la preparación para la vida eterna.

La educación adventista guía a los alumnos hacia una comprensión más profunda de su identidad y su propósito en esta tierra, y del plan redentor de Dios.

La obra educativa debe restaurar en el hombre la imagen de su Creador

Creemos firmemente que la labor educativa debe emprender la noble tarea de restablecer en el hombre las facultades conferidas por Dios y degradadas a consecuencia del pecado.

El plan de salvación y redención, al otorgar un tiempo de gracia al ser humano, tiene la finalidad de restaurarlo a la perfección original con la que fue creado. Este propósito divino subraya la importancia de los padres y maestros como colaboradores de Dios en la educación de la juventud, siendo su responsabilidad primordial cooperar con el plan divino de restauración (1 MCP 357.2).

En la ejecución de este propósito divino, se destaca el papel crucial del Espíritu Santo como agente modelador. Esta intervención divina resalta la conexión directa entre la obra educativa y la acción transformadora del Espíritu Santo, replicando en las mentes humanas la misma influencia que Cristo ejerció en su ministerio terrenal.

Los padres, los maestros y el Espíritu Santo colaboran en este proceso, buscando devolver al individuo a la perfección original para la cual fue creado, manifestando así la obra redentora de Dios en la educación adventista.

Todas las experiencias de aprendizaje deben guiar al alumno al servicio

El modelo educativo adventista se distingue por su enfoque de preparar a los estudiantes para un servicio abnegado y alcanzar de esta manera el desarrollo máximo de todas sus facultades (ED 16).

La esencia de este modelo se manifiesta en la afirmación de que el verdadero propósito de la educación es formar hombres y mujeres idóneos para servir, instando a desarrollar y poner en ejercicio activo todas sus facultades.

La conexión intrínseca entre la educación y el servicio se acentúa al preparar al estudiante para el gozo de servir en este mundo y en el más allá (ED 13). La educación debe ser un medio para elevar y ennoblecer, enseñando a los estudiantes a emplear sus talentos en armonía con la voluntad de Dios.

La lección de servicio abnegado encuentra su fundamento en la Biblia, que nos recuerda que, desde el principio, el hombre fue llamado a labrar y cuidar el huerto. Este acto no solo implicaba el cuidado de la creación, sino también un servicio a Dios mediante el cuidado de lo creado y de sus semejantes.

El currículo prepara al estudiante en esta vida y para la escuela del más allá

La preparación para el encuentro con Dios se erige como un componente esencial del currículum adventista, revelando una conexión intrínseca entre la instrucción divina y la educación terrenal que conduce a una comprensión más profunda de la verdad y del propósito de la existencia.

La educación adventista tiene como meta la preparación del individuo para encontrarse con el Creador en la eternidad, lo que demanda un currículum que trascienda los límites temporales y abrace la perspectiva eterna.

Tendencias históricas del currículo

A lo largo de la historia, el currículo escolar ha cambiado de acuerdo con las necesidades de cada época. En el huerto del Edén, Adán y Eva cumplían asignaciones de trabajo útil, estudiaban la naturaleza y disfrutaban de la comunión con su Creador (ED 20). En Israel, bajo la guía de los jueces, las áreas de estudio contemplaban la naturaleza, las artes, el trabajo útil, los ritos del Santuario y las fiestas religiosas (ED 39).

Con la creación de la Escuela de los Profetas, el currículo contemplaba la ley de Dios, las instrucciones de Moisés, la historia sagrada, la música sagrada, la poesía sagrada, la escritura, así como el trabajo útil (ED 45). Cuando Jesús vivió en esta tierra, obtuvo su educación del trabajo útil, el estudio de las Escrituras, el estudio de la naturaleza y las vicisitudes de la vida (ED 70).

Durante la Ilustración, la educación se orientó hacia las ciencias, la filosofía y la literatura. Tras la revolución industrial se enfocó en la lectura, la escritura y la aritmética. A mediados del siglo XIX, la idea de currículo llega a los pre-colonizadores de la cultura grecolatina, que tenía a la retórica, la filosofía, la música y la gimnasia, como sus principales materias de estudio.

Más tarde fueron incluidas la literatura y las artes, además del estudio de las lenguas clásicas. Para el siglo XX, el currículo se amplió a las ciencias, la historia, la geografía y la educación física.

Actualmente, el currículo se ha enriquecido con la tecnología. Al mismo tiempo, el énfasis ha pasado de la memorización al desarrollo de habilidades prácticas, el pensamiento crítico y la resolución de problemas. Se busca, además, una educación más inclusiva, centrada en habilidades transversales como la colaboración y la creatividad. También hay un mayor énfasis en la educación STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y en la preparación para un mundo globalizado (García, s.f.). En los últimos años, el currículo escolar en México se ha inclinado por promover campos de formación, entre los que destacan lenguaje y comunicación, pensamiento matemático, exploración y conocimiento del mundo, desarrollo físico y salud, desarrollo personal y social, así como expresión y apreciación artísticas.

Actualmente se contemplan cuatro campos formativos, en el que se incluyen las diferentes materias: lenguajes, saberes y pensamientos científicos, ética, naturaleza y sociedades, así como de lo humano y lo comunitario, estudiados a partir de seis ejes articuladores: inclusión, pensamiento crítico, interculturalidad crítica, igualdad de género, vida saludable, apropiación cultural a través de la lectura y la escritura, y artes y experiencias estéticas (SEP, 2022).

Referencias

García, N. (s.f.). Historia del curriculum. https://www.sutori.com/es/historia/historia-del-curriculum--fCnazTkWo8krQycT9orJFFbc

SEP. (2022). Plan de estudio para la educación preescolar, primaria y secundaria. https://www.sep.gob.mx/marcocurricular/

Citas

Dios es la fuente de todo conocimiento verdadero

"Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca nacen el conocimiento y la inteligencia" (Proverbios 2:6).

"Todo verdadero conocimiento y desarrollo tienen su origen en el conocimiento de Dios. Dondequiera que nos dirijamos: al dominio físico, mental y espiritual; cualquier objeto que contemplemos, fuera de la marchitez del pecado, en todo vemos revelado este conocimiento. Cualquier ramo de investigación que emprendamos, con el sincero propósito de llegar a la verdad, nos pone en contacto con la Inteligencia poderosa e invisible que trabaja en todas las cosas y por medio de ellas" (ED 14.3).

"Con Dios está la sabiduría y el poder; suyo es el consejo y la inteligencia" (Job 12:13).

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra" (2 Timoteo 3:16, 17).

"El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia" (Proverbios 9:10).

"Dichoso el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia" (Proverbios 3:1).

La verdadera educación es equilibrada y favorece el desarrollo armónico de las facultades del individuo

"La verdadera educación significa más que la prosecución de un determinado curso de estudio, significa más que una preparación para la vida actual. Abarca todo el ser y toda la vida del ser humano. Es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales" (ED 13.1).

"Debe enseñarse a los jóvenes a proponerse el desarrollo de todas las facultades, tanto de las más débiles como de las más fuertes. Muchos están inclinados a limitar el estudio a ciertos ramos por los cuales sienten una afición natural. Se debe evitar este error" (ED 209.3).

"Y Jesús crecía en sabiduría y en gracia para con Dios y los hombres" (Lucas 2:52).

"Obtuvo su educación directamente de las fuentes indicadas por el cielo, del trabajo útil, del estudio de las Escrituras y la naturaleza, y de las vicisitudes de la vida, que constituyen los libros de texto de Dios, llenos de instrucción para todos los que los buscan con manos dispuestas, ojos abiertos y corazón comprensivo" (ED 70.6).

"La obra de la redención debía restaurar en el hombre la imagen de su Hacedor, devolverlo a la perfección con que había sido creado, promover el desarrollo del cuerpo, la mente y el alma, a fin de que se llevará a cabo el propósito divino para el cual los seres humanos habíamos sido creados. Este es el objetivo de la educación, el gran propósito de la vida" (ED 15.2).

En la comunión con Dios se halla la educación más elevada

"En esta comunión se halla la educación más elevada. Es el método propio que Dios tiene para lograr el desarrollo del ser humano" (ED 14.4).

"La mente del hombre se pone en comunión con la mente de Dios; lo finito, con lo infinito. El efecto que tiene esta comunión sobre el cuerpo, la mente y el alma sobrepasa toda estimación" (ED 14.3).

"El principio de la sabiduría es el temor de Jehová, y la inteligencia es el conocimiento del Santísimo" (Proverbios 9:10).

"El ideal que Dios tiene para sus hijos está por encima del alcance del más elevado pensamiento humano. La meta a alcanzar es la piedad, la semejanza con Dios. Ante el estudiante se abre un camino de progreso continuo" (ED 17.4).

La Biblia es el elemento educador e integrador del currículo

"Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente instruido para toda buena obra" (2 Timoteo 3:16, 17).

"Como medio de educación intelectual, la Biblia es más eficaz que cualquier otro libro o que todos los demás libros juntos" (ED 103).

"Las Sagradas Escrituras son la norma perfecta de la verdad y, como tales, se les debería dar el primer lugar en la educación. Para obtener una educación digna de tal nombre, debemos recibir un conocimiento de Dios, el Creador, y de Cristo, el Redentor, según están revelados en la Sagrada Palabra" (ED 16.2).

"Debe hacerse de la Biblia el fundamento del estudio y de la enseñanza. El conocimiento esencial es el conocimiento de Dios y de aquel a quien envió" (MC 273).

"La Biblia contiene los principios básicos para todo quehacer legítimo" (ED 121).

"Como medio de educación intelectual, la Biblia es más eficaz que cualquier otro libro o que todos los demás libros juntos" (ED 124).

La naturaleza es una fuente inagotable de instrucción y conocimiento

"Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos" (Salmo 19:1-6).

"En vez de restringir su estudio a los que otros han dicho o escrito, los estudiantes tienen que ser dirigidos a la fuente de la verdad, a los vastos campos abiertos a la investigación en la naturaleza y en la revelación" (ED 16).

"Toda la naturaleza se ilumina para aquel que aprende así a interpretar sus enseñanzas; el mundo es un libro de texto; la vida, una escuela" (ED 90).

"El mismo poder que sostiene la naturaleza, trabaja también en el ser humano. Las mismas leyes que guían a la estrella y al átomo, rigen la vida humana" (ED 90.1).

Las materias comunes deben impartirse desde la perspectiva bíblica de la educación

"La verdadera educación es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales. Prepara al estudiante para el gozo de servir en este mundo y para un gozo superior proporcionado por un servicio más amplio en el mundo venidero" (ED 13).

"Se debería enseñar a todo joven y a todo niño no solamente a resolver problemas imaginarios de matemáticas, sino a llevar cuenta exacta de sus propios ingresos y gastos" (ED 26).

"La capacidad de hablar clara y distintamente, en tonos plenos y nítidos, es inestimable en cualquier ramo de la obra" (CM 208).

"Temprano debe enseñarse al niño a ser útil. Tan pronto como su fuerza y su poder de razonar hayan adquirido cierto desarrollo, debe dársele algo que hacer en casa" (MC 311.5).

"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma" (3 Juan 1:2).

"El ejercicio es importante para el desarrollo físico. Activa la circulación de la sangre y da temple al organismo" (EC 293).

"El corazón alegre constituye buen remedio" (Proverbios 17:22).

"Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es" (1 Corintios 3:17).

Toda instrucción y práctica debe abordarse desde el contexto del conflicto cósmico

"Pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocareis para que no muráis" (Génesis 3:3-5).

"Al mezclarse el mal con el bien, la mente de nuestros primeros padres se desorientó, y se entorpecieron sus facultades intelectuales y espirituales" (ED 25).

"El pecado mancilló y casi borró la imagen divina. Sus facultades físicas se debilitaron, su capacidad mental disminuyó, su visión espiritual se oscureció" (ED 15).

La obra educativa debe restaurar en el hombre la imagen de su hacedor

"El verdadero propósito de la educación es restaurar la imagen de Dios en el alma" (1 MCP 357.2).

"Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios" (1 Corintios 3:9).

"En el plan de restaurar la imagen divina en el hombre, se estableció que el Espíritu Santo, como agente modelador, actuará en las mentes humanas como si fuera Cristo mismo" (RP 49.2).

Las experiencias de aprendizaje deben guiar al alumno a servir a Dios y a sus semejantes

"Por medio del servicio abnegado, adquieren su máximo desarrollo todas nuestras facultades" (ED 16).

"El verdadero objeto de la educación es formar hombres y mujeres idóneos para servir, desarrollar y poner en ejercicio activo todas sus facultades" (CM 479.1).

"Que aprendan la gran lección de la vida, la del servicio abnegado" (ED 28).

"Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas" (Eclesiastés 9:10).

El currículo prepara al estudiante en esta vida para la escuela del más allá

"Allí se desarrollará toda facultad y toda aptitud aumentará. Se impulsarán las mayores empresas, se lograrán las más elevadas aspiraciones y se realizarán las mayores ambiciones" (ED 275.4).

"En nuestra vida terrenal, aunque restringida por el pecado, el mayor gozo y la más elevada educación se encuentran en el servicio" (ED 277.1).

"El Señor dice: yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti" (Salmo 32:8).

Concepto de didáctica desde la perspectiva de la educación adventista

Existe un Dios creador, quien formó al hombre dotándolo con características específicas que lo diferencian del resto de la creación, las cuales le permiten construir aprendizajes, poniendo en práctica su capacidad creativa, así como la facultad de tomar decisiones de manera autónoma, con el propósito de modelar en él el carácter de Cristo.

A partir de lo anterior, la didáctica es considerada con un enfoque que promueve la interacción entre la teoría y la práctica, el pensar y el hacer, la razón y lo actitudinal, lo individual y lo colectivo, la causa y el efecto; se considera que tanto los docentes como los estudiantes pueden enseñar y aprender.

La Biblia y los escritos de Elena G. de White dan luz suficiente sobre una didáctica orientada hacia el aprendizaje activo. "Todo maestro debería cuidar que su trabajo tenga resultados definidos. Antes de intentar enseñar una materia, debería tener en su mente un plan distintamente trazado y saber qué es lo que se propone llevar a cabo. No debería descansar satisfecho con la presentación de ningún tema hasta que el alumno comprenda el principio que encierra, perciba su verdad y pueda expresar claramente lo que ha aprendido" (ED 210.2).

Por otro lado, considerando los distintos niveles del desarrollo mental de los estudiantes es necesario adaptar estrategias didácticas para hacer el conocimiento más accesible a los estudiantes.

Marco contextual de la didáctica

La fuente del verdadero aprendizaje

El conocimiento de Dios es el origen del verdadero aprendizaje y se fundamenta en el temor a Dios, es el principio de la sabiduría.

El objeto de la didáctica

El aprendizaje del alumno es el objeto de la didáctica en la enseñanza. En el estudiante existe la posibilidad del desarrollo máximo de su potencial, y posee libre albedrío, conciencia moral y habilidad creativa, además de una gran capacidad de aprender.

El objetivo primordial de la didáctica es brindar a los alumnos experiencias de aprendizaje que les permitan su desarrollo integral (físico, mental y espiritual). Para ello, busca desarrollar en ellos habilidades y competencias que los capaciten para desenvolverse en la sociedad actual y prepararse para el mundo venidero.

Desde el principio, Dios ha tomado la iniciativa de dar a conocer los aspectos fundamentales de la verdadera educación y ha colocado en el ser humano principios que rigen la naturaleza de su cerebro y los aspectos relacionados con su desarrollo, los cuales son fundamentales comprender a la hora de implementar metodologías didácticas que favorecen el aprendizaje.

Los objetivos de la didáctica

Desarrollo del pensamiento complejo

La Biblia y los escritos sobre educación de Elena G. White sostienen que las metodologías didácticas debieran tener como meta favorecer en el alumno el desarrollo del pensamiento complejo. Este tipo de pensamiento ofrece la oportunidad de ampliar su conocimiento de Dios, ya que permite que los estudiantes observen su entorno con un enfoque crítico y reflexivo, y analicen la información de manera más profunda.

Autonomía

Mediante la didáctica, se busca fomentar en el alumno la autonomía de pensamiento, así como la independencia moral fundamentada en los principios y valores promovidos por la Biblia. Esto implica asumir la responsabilidad de ser un ejemplo para otros.

La Biblia: un libro didáctico

La Biblia es un libro didáctico por excelencia, muestra la verdad de maneras diversas. Su didáctica incluye los relatos bíblicos, la poesía, las parábolas, las preguntas y las descripciones, entre otras metodologías que desafían al pensamiento humano y ayudan a fortalecer el intelecto y ennoblecer el carácter.

Sobre el maestro y su enseñanza

El docente, mediante su intervención didáctica, ha de reflejar su estrecha comunión con Dios, manifestando sus aptitudes para enseñar y la capacidad de inspirar en el estudiante la alegría por el aprendizaje y la excelencia.

Además, el docente debe crear un ambiente en el salón de clases que fomente la adquisición del conocimiento. Por lo tanto, su capacitación en temas relacionados con la función docente contribuirá a que enseñe de manera apropiada y promueva el desarrollo de la mente de tal manera que cada estudiante alcance un nivel óptimo de sus capacidades.

Cada docente debe ser cuidadoso de su manera de vivir. Su vida ha de ser regida por los principios bíblicos, ya que su ejemplo constituye la estrategia didáctica de mayor influencia sobre quienes están bajo su cuidado.

El amor expresado en un interés genuino por el mayor bien que se pueda otorgar a los estudiantes es el elemento fundamental que hace posible el aprendizaje. Al unir el corazón del alumno con el del docente es posible alcanzar más fácilmente los propósitos de la verdadera educación.

Importancia de la disciplina en el aprendizaje

La disciplina resulta relevante en el proceso educativo. Cada alumno debe reconocer que Dios es un Dios de orden. Por lo tanto, la obediencia es un principio que debe ser fomentado en el aula. La voluntad debe ser ejercitada para el bien, a la vez que se fortalece su intelecto. El propósito de la disciplina en el aula es que el estudiante aprenda el dominio propio de tal manera que se vuelva un colaborador para su propio aprendizaje.

Metodologías didácticas

Jesús usó diversas metodologías didácticas para dar sus enseñanzas. Se puede observar que hizo uso de ilustraciones, historias, noticias, eventos históricos, analogías, objetos tangibles, preguntas, análisis y razonamiento, resolución de problemas, comparación y contraste, anomalías, representaciones pedagógicas, aprendizaje activo, aprendizaje-servicio, aprendizaje colaborativo y repetición con variedad.

Ahora bien, estas metodologías, técnicas y recursos orientados al aprendizaje activo constituyen una orientación a la hora de determinar el planteamiento didáctico de la práctica docente. A continuación, se mencionan algunas metodologías didácticas que han sido identificadas mediante el estudio de la Biblia y los escritos de Elena G. White como punto de partida para generar verdaderos aprendizajes.

El canto como recurso didáctico

Aprendizaje experiencial

Uso de recursos concretos y visuales

Storytelling: historias, narraciones y parábolas como recurso didáctico

Aprendizaje basado en preguntas

Intervención pedagógica personalizada

ABP / Aplicación del aprendizaje al mundo real

Aprendizaje colaborativo

Aprendizaje-servicio

Aprendizaje vicario

Actividad física como recurso didáctico

Ambientes de aprendizaje

El ambiente social

El ambiente social de la institución educativa es un aspecto que influye de manera directa en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Es de vital importancia que se fomente una atmósfera de armonía y respeto, donde mediante el ejercicio de valores y principios se favorezcan espacios de aprendizaje óptimos para la interacción, el intercambio de opiniones, la cooperación y la sana convivencia.

El ambiente físico

Las instalaciones deben ser un reflejo de orden y organización inteligente, en la medida de lo posible debe estar situado en un contexto que permita la relación con la naturaleza. Además debe evitarse la ostentación en los espacios educativos, ponderando la sencillez, la funcionalidad, la seguridad y el buen gusto, sin olvidar su alineación con aspectos filosóficos determinantes del currículo.

La didáctica desde la perspectiva de la educación adventista

La palabra didáctica tiene su origen en el término griego διδάσκειν (didáskein), asociado al arte de enseñar. Las metodologías didácticas se refieren a los enfoques, estrategias y técnicas que los educadores utilizan para planificar, implementar y evaluar el proceso de enseñanza y aprendizaje.

Partiendo de lo anterior, se comprende que "todo maestro debería cuidar que su trabajo tienda a resultados definidos. Antes de intentar enseñar una materia, debería tener en su mente un plan distintamente trazado y saber qué es lo que se propone llevar a cabo. No debería descansar satisfecho con la presentación de ningún tema hasta que el alumno comprenda el principio que encierra, perciba su verdad y pueda expresar claramente lo que ha aprendido" (ED 210.2).

Desde el principio, Dios mismo se constituyó en maestro de la humanidad. En el Jardín del Edén, la primera escuela, donde él era el Maestro, los alumnos recibieron una enseñanza personalizada acorde con los principios que regían la manera en que su cerebro podía aprender. La naturaleza era libro de texto y los ángeles, colaboradores con Cristo (ED 19.1).

Al entrar el pecado a la tierra, el proceso educativo de la humanidad no fue eliminado. Dios instruyó a hombres y mujeres para que, por medio de ellos, el conocimiento de la verdad, por distintos métodos, continuara siendo revelado a su pueblo.

Cabe señalar que la educación hebrea se desarrolla por medio del método inductivo. Favorece la observación y el pensamiento, las experiencias prácticas multisensoriales, la manipulación de objetos concretos e imágenes visuales, tales como monumentos conmemorativos, recordatorios visuales de conceptos claves y otros recursos didácticos, donde la guía por excelencia son las Escrituras, la naturaleza y las experiencias de la vida (ED 117.2). Al fundar su escuela con los discípulos, Jesús ejemplifica la enseñanza por el método vivencial. Él mismo era la didáctica.

En comparación con lo anterior, existe otra tendencia didáctica, la desarrollada por la cultura griega, la cual emplea el método deductivo y la memorización como estrategia para el amaestramiento, al preparar para actuar, hablar, hacer y pensar cuando alguien diga qué y cómo.

La historia demuestra que, en sus orígenes, la iglesia cristiana implementó una metodología didáctica, donde el modelaje era esencial. Se promovía el desarrollo del pensamiento y el aprendizaje progresivo. Con el tiempo, se mezcló con las corrientes ideológicas del mundo y adoptó formas que mecanizan la conducta, depositando autoridad sobre el pensamiento a figuras humanas, al hacer uso de prácticas educativas de la antigua Grecia. A pesar de ello, la didáctica apropiada fue resguardada por la escuela de los valdenses.

A partir de la realidad anterior, en un ambiente religioso y educativo, surge el movimiento de la Reforma en 1517, impulsado por Martín Lutero y otros reformadores, que origina un despertar y un descubrimiento directo desde la palabra de Dios, consolidando un movimiento protestante que resalta la didáctica de Cristo. Después, fue adoptada por las instituciones adventistas, que tuvieron su inicio en 1872, con la escuela de Battle Creek, primera institución educativa de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Dios recordó a su iglesia la didáctica ya revelada al pueblo hebreo. Elena G. de White señala que el objetivo primordial de la educación adventista es la conversión y el objetivo último el servicio, con objetivos intermedios: el desarrollo del carácter, la función del trabajo y la comprensión cristiana del conocimiento histórico, literario, científico y bíblico.

Actualmente, en México, el modelo educativo de la Nueva Escuela Mexicana promueve metodologías y estrategias didácticas de mayor tendencia, tales como el aprendizaje basado en proyectos comunitarios, el aprendizaje basado en indagación (STEAM), el aprendizaje basado en problemas y el aprendizaje-servicio. Al revisar estas tendencias se observa que proponen mejorar la calidad de enseñanza, pero no promueven un conocimiento que trascienda la vida humana.

En conclusión, la Nueva Escuela Mexicana establece una didáctica fundamentada en el pensamiento humanista y en ideologías acordes con el momento político del país. En este contexto, la educación adventista en México sigue reconociendo la necesidad de una didáctica que promueva el desarrollo integral del individuo, abarcando sus dimensiones mentales, físicas, sociales y espirituales.

Fuentes consultadas

Revista de Educación Adventista 35:2013 https://circle.adventistlearningcommunity.com/files/jae/sp/jae2013sp351607.pdf

Revista de Educación Adventista 43:2018 https://www.journalofadventisteducation.org/es/2018.1.2

Revista de Educación Adventista 19:2004 https://circle.adventistlearningcommunity.com/files/jae/sp/jae2004sp190404.pdf

Revista de Educación Adventista 38:2015 https://circle.adventistlearningcommunity.com/files/jae/sp/jae2015sp380404.pdf

Aprendizaje-Servicio. https://observatorio.tec.mx/edu-news/glosario-de-innovacion-educativa

Revista APUNTES UNIVERSITARIOS 2013 pp. 27-38 https://www.redalyc.org/pdf/4676/467646126002.pdf

Citas

Concepto de didáctica desde la perspectiva de la educación adventista

"Todo maestro debería cuidar que su trabajo tienda a resultados definidos. Antes de intentar enseñar una materia, debería tener en su mente un plan distintamente trazado y saber qué es lo que se propone llevar a cabo. No debería descansar satisfecho con la presentación de ningún tema hasta que el alumno comprenda el principio que encierra, perciba su verdad y pueda expresar claramente lo que ha aprendido" (ED 210.2).

Marco contextual de la didáctica

La fuente del verdadero aprendizaje

"El temor del Señor es el principio del conocimiento; los necios desprecian la sabiduría y la disciplina" (Proverbios 1:7).

"La verdadera educación es una ciencia grandiosa, porque se funda en el temor del Señor, que es el principio de la sabiduría. Cristo es el más grande Maestro que este mundo haya conocido; y no es del agrado del Señor Jesús que los súbditos de su reino, por los cuales murió, sean educados de manera tal que sean inducidos a colocar la sabiduría de los hombres en primera línea y releguen la sabiduría de Dios, según se revela en su Santa Palabra, a la última fila" (ECR 41.1).

Cuándo iniciar el aprendizaje

"Enseña al niño el camino en que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él" (Proverbios 22:6).

"No se puede exagerar la importancia de la educación precoz de los niños. Las lecciones que aprende el niño en los primeros siete años de vida tienen más que ver con la formación de su carácter que todo lo que aprende en los años futuros" (CN 177.1).

"Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús" (2 Timoteo 3:15).

"Durante los primeros años de la vida de un niño, su mente es más susceptible a las impresiones buenas o malas. Durante esos años hace progreso decidido en la buena dirección o en la mala. Por un lado, se puede obtener mucha información sin valor; por otro lado, mucho conocimiento sólido y valioso. La fuerza del intelecto, el conocimiento sólido, son posesiones que no puede comprar el oro de Ophir. Su precio supera al del oro o de la plata" (CN 177.4).

Propósito de la didáctica

"Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos" (Isaías 54:13).

"La obra de la verdadera educación consiste en desarrollar esta facultad, en educar a los jóvenes para que sean pensadores, y no meros reflectores de los pensamientos de otros hombres. En vez de restringir su estudio a lo que los hombres han dicho o escrito, los estudiantes tienen que ser dirigidos a las fuentes de la verdad, a los vastos campos abiertos a la investigación en la naturaleza y en la revelación. Contemplen las grandes realidades del deber y del destino y la mente se expandirá y se robustecerá. En vez de jóvenes educados, pero débiles, las instituciones del saber deben producir jóvenes fuertes para pensar y obrar, jóvenes que sean amos y no esclavos de las circunstancias, jóvenes que posean amplitud de mente, claridad de pensamiento y valor para defender sus convicciones" (ED 16.3).

"Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo" (1 Tesalonicenses 5:23).

"La más alta educación es la que imparte un conocimiento y una disciplina que conducen a un mejor desarrollo del carácter, y prepara al alma para aquella vida que se mide con la vida de Dios. En nuestros cálculos no debe perderse de vista la eternidad. La más alta educación es la que enseña a nuestros niños y jóvenes la ciencia del cristianismo, la que les da un conocimiento experimental de los caminos de Dios, y les imparte las lecciones que Cristo dio a sus discípulos acerca del carácter paternal de Dios" (CM 45.1).

"Y enseñarán a mi pueblo a hacer diferencia entre lo santo y lo profano, y les enseñarán a discernir entre lo limpio y lo no limpio" (Ezequiel 44:23).

"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta" (Romanos 12:2).

"Un cristiano intelectual es el que puede apreciar mejor las verdades de la Palabra divina. Los que le sirven inteligentemente son los que mejor pueden glorificar a Cristo. El gran objeto de la educación es habilitarnos para usar la fuerza que Dios nos ha dado de tal manera que representemos la religión de la Biblia y fomentemos la gloria de Dios" (CM 346.3).

Objetivos de la didáctica

Desarrollo del pensamiento complejo

"Más que todos mis enseñadores he entendido, porque tus testimonios son mi meditación. Más que los viejos he entendido, porque he guardado tus mandamientos; De todo mal camino contuve mis pies, para guardar tu palabra" (Salmo 119:99-101).

"Había en sus palabras algo que elevaba a sus oyentes a un nivel más alto de pensamiento y acción. Si estas palabras fueran presentadas a los estudiantes, en lugar de las palabras de los hombres, ellos darían evidencia de una inteligencia superior, de una comprensión más clara de las cosas celestiales, de un conocimiento más profundo de Dios, y de una vida cristiana más pura y vigorosa" (CM 247.3).

Autonomía

"Los maestros de nuestras escuelas tienen una pesada responsabilidad que llevar. Deben ser en palabras y carácter lo que quieren que sean sus alumnos: hombres y mujeres que teman a Dios y que obren justicia. Si ellos mismos están familiarizados con el camino, pueden enseñar a los jóvenes a andar en él. No sólo los educarán en las ciencias, sino que los prepararán para que tengan independencia moral, trabajen para Jesús, y asuman cargas en su causa" (CM 46.3).

"Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros" (Gálatas 5:23).

Autorregulación

"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio" (2 Timoteo 1:7).

"Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo" (2 Pedro 1:4-9).

"La educación de los niños, en el hogar y en la escuela, no debe ser como el adiestramiento de los animales; porque los niños tienen una voluntad inteligente, que debe ser dirigida a fin de que controle todas sus facultades. Los animales necesitan ser adiestrados, porque no tienen razón ni intelecto. Pero a la mente humana se le debe enseñar el dominio propio. Se la debe educar para que rija el ser humano. Los animales, en cambio, son controlados por un amo, y se los adiestra para que se sometan a él. El amo es mente, juicio y voluntad para su bestia" (CM 73.2).

Pensamiento equilibrado

"Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno" (Romanos 12:3).

"El hombre estaba dotado originalmente de facultades nobles y de un entendimiento bien equilibrado. Era perfecto y estaba en armonía con Dios. Sus pensamientos eran puros, sus designios santos. Pero por la desobediencia, sus facultades se pervirtieron y el egoísmo reemplazó el amor. Su naturaleza quedó tan debilitada por la transgresión que ya no pudo, por su propia fuerza, resistir el poder del mal. Fue hecho cautivo por Satanás, y hubiera permanecido así para siempre si Dios no hubiese intervenido de una manera especial. El tentador quería desbaratar el propósito que Dios había tenido cuando creó al hombre. Así llenaría la tierra de sufrimiento y desolación y luego señalaría todo ese mal como resultado de la obra de Dios al crear al hombre" (CC 17.1).

"Los maestros de cualquier ramo necesitan mentes bien equilibradas y carácter simétrico. La obra de la enseñanza no debe confiarse a personas jóvenes que no saben tratar con las mentes humanas, que nunca han aprendido a mantenerse a sí mismas bajo la disciplina de Jesucristo, ni a sujetarle sus pensamientos en cautiverio. Saben tan poco del poder controlador de la gracia sobre su propio corazón y carácter, que tienen mucho que desaprender, y deben asimilar lecciones enteramente nuevas en la experiencia cristiana" (CM 183.3).

Toma de decisiones sabias basada en la palabra de Dios

"Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas" (Salmo 24:5).

"Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien" (Josué 1:8).

"Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas" (Deuteronomio 28:13).

"En toda oportunidad adecuada repítase la historia de Jesús a los niños. En cada sermón, resérveseles un pequeño rincón. El siervo de Cristo puede hacerse amigos permanentes de estos pequeñuelos. No pierda él ninguna oportunidad de ayudarlos a hacerse más entendidos en el conocimiento de las Escrituras. Esto logrará más de lo que nos damos cuenta para cerrar el paso a las tretas de Satanás. Si los niños llegan a familiarizarse temprano con las verdades de la Palabra de Dios, ello erigirá una barrera contra la impiedad, y podrán hacer frente al enemigo con las palabras: Escrito está" (CN 523.3).

Transposición didáctica

"Cristo vino a enseñar a la familia humana el camino de la salvación e hizo este camino tan llano que hasta un niñito puede andar por él" (MJ 14.2).

"El maestro debería tener constantemente por blanco la sencillez y la eficiencia. Debería enseñar principalmente con ilustraciones, y aun al tratar con alumnos mayores, debería tener cuidado de hacer clara y sencilla toda explicación. Muchos alumnos de edad avanzada no son sino niños en entendimiento" (CM 205.2).

La Biblia: un libro didáctico

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra" (2 Timoteo 3:16, 17).

"Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí" (Juan 5:39).

"La palabra de Dios debe permanecer como el libro educativo supremo en nuestro mundo, y se debe tratar con temor reverencial. Es nuestro libro guía; de él recibimos la verdad" (FEC 425.2).

"La Biblia es la única regla de fe y doctrina. Y nada está mejor calculado para energizar la mente y fortalecer el intelecto que el estudio de la palabra de Dios. Ningún otro libro es tan potente para elevar los pensamientos, y dar vigor a las facultades, como las verdades abarcadoras y ennoblecidas de la Biblia" (FEC 139.2).

"Las lecciones que aprendéis de la Palabra, debéis presentarlas a sus mentes juveniles con tal claridad, que no puedan dejar de comprenderlas. Por sencillas lecciones sacadas de la Palabra de Dios y de su propia experiencia, podéis enseñarles a conformar su vida a la norma más alta. Aun en la infancia y la adolescencia pueden aprender a vivir vidas llenas de reflexión y fervor, vidas que den una rica mies de bien" (CM 105.1).

"Nuestras escuelas han de ser como las de los profetas. En ellas se han de estudiar fervorosamente las verdades de la Biblia. Si son presentadas debidamente al intelecto y los alumnos se espacian reflexivamente en ellas, estas verdades les darán un deseo por lo que es infinitamente más elevado que las diversiones mundanales. A medida que se acerquen a Dios, llegarán a participar de la naturaleza divina, y las diversiones nacidas de la tierra se hundirán en la insignificancia. Las mentes de los alumnos se encaminarán más arriba, y contemplando el carácter de Jesús, se esforzarán por ser como él" (CM 338.1).

"Las Sagradas Escrituras eran el estudio esencial de las escuelas de los profetas, y deben ocupar el primer lugar en todo sistema educativo; porque el fundamento de toda educación correcta es el conocimiento de Dios. Usada como libro de texto en nuestras escuelas, la Biblia hará para la mente y para la moral lo que no pueden hacer los libros de ciencia y filosofía. Como libro destinado a disciplinar y fortalecer el intelecto, ennoblecer, purificar y refinar el carácter, es sin rival" (CM 408.2).

"El estudio de la Biblia en nuestras escuelas dará a los estudiantes ventajas especiales. Los que reciban en su corazón los santos principios de la verdad obrarán con energía creciente. Ninguna circunstancia podrá alterar su resolución de alcanzar la norma más elevada que sea posible. Y lo que hayan recibido lo impartirán a otros. Mientras beben de la fuente de agua viva, brotarán de ellos raudales vivos para bendecir y refrigerar a otros" (CM 435.1).

"Aprendemos a aprovechar sabiamente la vida presente, y a asegurarnos la futura. Ningún otro libro puede satisfacer los anhelos del corazón o contestar las preguntas que se suscitan en la mente. Si obtienen un conocimiento de la Palabra de Dios y le prestan atención, los hombres pueden elevarse de las más bajas profundidades de la degradación hasta llegar a ser hijos de Dios, compañeros de los ángeles sin pecado" (CM 52.2).

"Debemos hacer de la Biblia un consejero. En lugar de tomar de ella lo que pensamos apoya nuestras opiniones, debemos ver en ella las enseñanzas que Dios tiene para nosotros" (SE2 141.2).

El maestro y su preparación para la enseñanza

Fortaleza espiritual

"Maestros consagrados, temerosos de Dios, de mentes bien equilibradas y de ideas prácticas fueran a los campos misioneros y trabajaran humildemente, impartiendo lo que han recibido, Dios daría su Santo Espíritu a muchos que están destituidos de su gracia" (ECR 99.1).

"En tanto que llego, dedícate a la lectura pública de las Escrituras, y a enseñar y animar a los hermanos" (1 Timoteo 4:13).

"Dijo Cristo: Me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados. Juan 17:19. Esta es la obra que incumbe a todo maestro cristiano. Con relación a ella, no debe haber trabajo hecho al azar; porque la educación de los niños requiere muchísimo de la gracia de Cristo, y que se subyugue el yo. El cielo ve en el niño al hombre o la mujer sin desarrollar todavía, con sus capacidades y facultades que, si se guían y desenvuelven correctamente, harán de él o de ella un ser con el cual podrán cooperar los agentes divinos, un colaborador con Dios" (CM 188.3).

"Los encargados de preparar a los jóvenes vinculados con cualquier fase de nuestra obra, debieran ser hombres que tengan un claro concepto del valor de las almas. A menos que beban en abundancia del Espíritu Santo" (ECR 94.2).

Capacitación y actualización profesional

"No descuides el don que hay en ti" (1 Timoteo 4:14).

"Cuanto más conocimiento verdadero posea el maestro, mejor hará su trabajo. El aula no es lugar para hacer un trabajo superficial. Ningún maestro que se satisfaga con un conocimiento superficial alcanzará un grado elevado de eficiencia" (ED 250.1).

"Haz todo lo posible por presentarte delante de Dios como un hombre de valor comprobado, como un trabajador que no tiene de qué avergonzarse, que enseña debidamente el mensaje de la verdad" (2 Timoteo 2:15).

"Los que tratan con jóvenes debieran ser muy cuidadosos al apelar a las cualidades de la mente, para saber cuál es la mejor manera de dirigir su poder de modo que ellas puedan ser ejercitadas para el mejor resultado posible" (FEC 15.3, 16.1).

"Tratar con las mentes juveniles es la obra más hermosa emprendida alguna vez por hombres y mujeres. En la educación de los jóvenes debe ejercerse el mayor cuidado y variar la instrucción, a fin de poner a contribución las altas y nobles facultades de la mente. Si los padres y los maestros no aprenden primero las lecciones de dominio propio, paciencia, tolerancia, mansedumbre y amor, están ciertamente descalificados para educar debidamente a los niños. ¡Cuán importante es la posición de los padres, tutores y maestros! Son pocos los que comprenden las necesidades esenciales de la mente, y cómo se ha de dirigir el intelecto que se desarrolla, los crecientes pensamientos y sentimientos de la juventud" (CM 73.1).

Ética y conducta ejemplar

"Ten mucho cuidado de cómo vives y de lo que enseñas. Mantente firme en lo que es correcto por el bien de tu propia salvación y la de quienes te oyen" (1 Timoteo 4:16).

"No se puede fijar límite a nuestra influencia. Un acto irreflexivo puede resultar en la ruina de muchas almas. La conducta de cada persona que trabaja en nuestro colegio está haciendo impresiones sobre las mentes de los jóvenes, impresiones que ellos llevarán consigo al irse, y serán reproducidas en otros. Debe ser objeto del maestro preparar a cada joven que está bajo su cuidado para que sea una bendición para el mundo. Nunca se debe perder de vista este propósito" (CM 93.1).

"Se necesitan maestros perspicaces para descubrir y aprovechar toda oportunidad de hacer bien; maestros que al entusiasmo unan la verdadera dignidad; que sean capaces de dominar y aptos para enseñar; que inspiren pensamientos, despierten energía e impartan valor y vida" (ED 250.4).

"Un servidor de Dios no debe andar en peleas. Al contrario, debe ser bondadoso con todos, saber enseñar, y tener mucha paciencia" (2 Timoteo 2:23).

El amor como motor de la intervención didáctica

"Manifestad simpatía y ternura al tratar con vuestros alumnos. Revelad el amor de Dios. Sean las palabras que habláis bondadosas y estimulantes. Entonces, a medida que trabajéis por ellos, ¡qué transformación se realizará en el carácter de los que han sido debidamente educados en el hogar! El Señor puede hacer aun de los maestros jóvenes, si quieren consagrarse a él, medios de revelar su gracia" (CM 143.3).

"Tomad, docentes, vuestro lugar como verdaderos educadores y mediante palabras y expresiones de interés por las almas de vuestros alumnos derramad en sus corazones la viva corriente del amor redentor" (ECR 400.1).

"Si reunieran en torno suyo a los niños y les demostraran que los aman, y manifestasen interés en todos sus esfuerzos, aún en sus juegos deportivos, portándose a veces como niños entre niños, harían muy felices a los niños, y se ganarían su amor y confianza. Y los niños pronto llegarían a respetar y amar la autoridad de los padres y maestros" (FEC 15.2).

"Maestros, Jesús está en vuestra escuela cada día. Su gran corazón de amor infinito se siente atraído, no solamente hacia los niños que se portan mejor, que viven en el ambiente más favorable, sino hacia aquellos que, como herencia, tienen rasgos de carácter objetables" (CM 186.3).

Importancia de la disciplina en el aprendizaje

"El que ama la disciplina ama el conocimiento, pero el que la aborrece es un necio" (Proverbios 12:1).

"Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados" (Hebreos 12:11).

"Los niños que nunca han aprendido a obedecer tendrán caracteres débiles e impulsivos. Procurarán gobernar, pero no han aprendido a someterse. No tienen fuerza moral para refrenar su genio díscolo, corregir sus malos hábitos, o subyugar su voluntad sin control. Los hombres y las mujeres heredan los errores de la infancia no preparada ni disciplinada. Al intelecto pervertido le resulta difícil discernir entre lo verdadero y lo falso" (CM 107.3).

"Algunos niños tienen mayor necesidad que otros de paciente disciplina y bondadosa educación. Han recibido como legado rasgos de carácter poco promisorios, y por eso tienen tanto mayor necesidad de simpatía y amor. Por sus esfuerzos perseverantes, se puede preparar a estos niños díscolos para que ocupen un lugar en la obra del Maestro. Poseen facultades sin desarrollar que, una vez despiertas, los habilitarán para ocupar lugares mucho más destacados que los de aquellos de quienes se esperaba más" (CM 110.2).

"Los maestros han de ligar a los alumnos a su corazón por las cuerdas del amor, la bondad y la estricta disciplina. De nada valen el amor y la bondad si no van unidos a la disciplina que Dios ha dicho debe mantenerse. Los estudiantes vienen a la escuela con el objeto de ser disciplinados para servir y adiestrarse para sacar el mejor partido de sus facultades. Si al llegar, resuelven cooperar con sus maestros, su estudio valdrá más para ellos que si se entregan a la inclinación de ser rebeldes y desobedientes" (CM 252.1).

Metodologías didácticas

El canto como recurso didáctico

"Por medio de los elementos de la naturaleza y el arte, en el trabajo y en las fiestas, en el edificio sagrado y la piedra fundamental, por medio de métodos, ritos y símbolos innumerables, Dios dio a Israel lecciones que ilustraban sus principios y conservaban el recuerdo de sus obras maravillosas. Entonces, al levantarse una pregunta, la instrucción dada impresionaba la mente y el corazón" (ED 38.8).

"Es uno de los medios más eficaces para grabar en el corazón la verdad espiritual. Cuán a menudo recuerda la memoria alguna palabra de Dios al alma oprimida y a punto de desesperar, mediante el tema olvidado de algún canto de la infancia" (ED 168.1).

"Nunca se debería perder de vista el valor del canto como medio educativo… Cántese en la escuela, y los alumnos serán atraídos más a Dios, a sus maestros y los unos a los otros" (ED 168.2).

"Regocijaos en el Señor siempre—exhorta el apóstol Pablo—. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Filipenses 4:4. Cualquiera que sea vuestra disposición, Dios puede amoldarla de tal manera que llegue a ser mansa y semejante a la de Cristo. Por el ejercicio de una fe viva podemos separarnos de todo lo que no esté de acuerdo con la voluntad de Dios, y así poner el cielo en nuestra vida terrenal. Haciendo esto, tendremos alegría a cada paso. Cuando el enemigo procure envolver con tinieblas el alma, cantemos y hablemos con fe, y encontraremos que cantando y hablando habremos pasado a la luz" (CM 222.1).

"Hay poder en el ministerio del canto. Los estudiantes que han aprendido a cantar dulces himnos evangélicos con melodía y claridad pueden hacer una buena obra como evangelistas cantores. Hallarán muchas oportunidades para emplear el talento que Dios les ha dado y llevarán melodía y alegría a muchos lugares solitarios, oscurecidos por el pesar y la aflicción, cantando para aquellos que tienen pocas veces el privilegio de asistir a una iglesia" (CM 533.2).

Aprendizaje experiencial

"Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos… Y saliendo, pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes… Vueltos los apóstoles, le contaron todo lo que habían hecho" (Lucas 9:1, 2, 6, 10).

"Al enseñar matemáticas, se debería hacer en forma práctica. Se debería enseñar a todo joven y a todo niño no solamente a resolver problemas imaginarios, sino a llevar cuenta exacta de sus propios ingresos y gastos. Aprende, usándolo, el debido uso del dinero" (ED 238.5).

"Cuando se enseña agricultura, no se debería hablar a los alumnos sólo de la teoría, sino de la práctica también" (ED 219.2).

"El trabajo práctico estimula la observación minuciosa y la independencia de pensamiento. Debidamente hecho, tiende a desarrollar el sentido común. Cultiva la habilidad para hacer planes y ejecutarlos, fortalece el valor y la perseverancia, e induce a practicar el tacto y la pericia" (ED 220.2).

"Debería animarse a los niños a buscar en la naturaleza los objetos que ilustran las enseñanzas bíblicas y rastrear en la Biblia los símiles sacados de la naturaleza. Deberían buscar, tanto en la naturaleza como en la Sagrada Escritura, todos los objetos que representan a Cristo, como también los que él empleó para ilustrar la verdad" (ED 120.2).

"La más alta educación es la que enseña a nuestros niños y jóvenes la ciencia del cristianismo, la que les da un conocimiento experimental de los caminos de Dios, y les imparte las lecciones que Cristo dio a sus discípulos acerca del carácter paternal de Dios" (CM 45.1).

Uso de recursos concretos y visuales

"Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos" (Mateo 18:2, 3).

"Mostradme la moneda del tributo. Y ellos le presentaron un denario. Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios" (Mateo 22:19-21).

"Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta" (Mateo 6:26).

"Mediante el empleo apropiado de objetos, debieran hacerse muy sencillas las lecciones, a fin de que sus inteligencias sean dirigidas de la naturaleza al Dios de la naturaleza" (ECR 40.2).

"Debería enseñar principalmente con ilustraciones y, aun al tratar con alumnos mayores, debería tener cuidado de que todas sus explicaciones sean claras y sencillas" (ED 233.1).

"El uso de ilustraciones, pizarrones, mapas y figuras ayudará a explicar estas lecciones y grabarlas en la memoria. La enseñanza de la Biblia merece nuestros pensamientos más frescos, nuestros mejores métodos y nuestro más ferviente esfuerzo" (ED 186.1).

"Los escritores de la Biblia hacen uso de muchas ilustraciones que ofrece la naturaleza, y si observamos las cosas del mundo natural, podremos comprender más plenamente, bajo la mano guiadora del Espíritu Santo, las lecciones de la Palabra de Dios. De ese modo la naturaleza llega a ser una llave del tesoro de la Palabra" (ED 120.1).

Storytelling. Historias, narraciones y parábolas como recurso didáctico

"Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado" (Mateo 13:10, 11).

"Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba; para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: Abriré en parábolas mi boca; Declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo" (Mateo 13:34, 35).

"Mediante estas sencillas historias se pueden explicar los principios de la ley de Dios. Así, por medio de ilustraciones adecuadas a la comprensión del niño, los padres y maestros pueden empezar desde los primeros años a cumplir la orden del Señor en cuanto a sus leyes: Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes" (ED 185.3).

"Para su propio propósito sabio el Señor vela las verdades espirituales tras figuras y símbolos… En las parábolas y comparaciones encontraba el mejor método para comunicar la verdad divina" (FEC 263.1).

"En lenguaje sencillo, por medio del uso de figuras e ilustraciones tomadas del mundo natural, exponía la verdad a sus oyentes, y daba expresión a principios preciosos que habrían atravesado su mente y dejado escasamente vestigio si él no hubiera relacionado sus palabras con escenas conmovedoras de la vida, la experiencia o la naturaleza. De este modo suscitaba el interés, despertaba la curiosidad y cuando se había asegurado de su atención, grababa en forma resuelta en ellos el testimonio de verdad" (FEC 263.1).

Aprendizaje basado en preguntas

"Háganles preguntas sobre lo leído y permítaseles que también las hagan ellos. Menciónese cualquier cosa que sirva para ilustrar su significado" (ED 168.3).

Para recordar lo conocido

"¿No entendéis aún, ni os acordáis de los cinco panes entre cinco mil hombres, y cuántas cestas recogisteis? ¿Ni de los siete panes entre cuatro mil, y cuántas canastas recogisteis?" (Mateo 16:8-10).

Para aclarar conceptos

"¿No desatáis vosotros vuestro buey o vuestro asno del pesebre y lo lleváis a beber en sábado? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en sábado?" (Lucas 13:15, 16).

Para corregir ideas erróneas

"¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? Yo os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega" (Juan 4:35).

Para orientar el pensamiento

"¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? ¿O qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? Los que llevan vestiduras delicadas, en las casas de los reyes están. Pero ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta" (Mateo 11:7-9).

Para estimular la reflexión personal

"Jesús preguntó a sus discípulos: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre? Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías o alguno de los profetas. Él les preguntó: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?" (Mateo 16:13, 14).

"La verdadera educación no consiste en inculcar por la fuerza la instrucción en una mente que no está lista para recibirla. Hay que despertar las facultades mentales, lo mismo que el interés" (ED 41.2).

"Cuando estuvo en presencia de maestros y dirigentes, sus preguntas eran lecciones instructivas, y asombró a los grandes hombres con su sabiduría y profunda penetración. Su respuesta a las preguntas que le plantearon habría campo al pensamiento sobre temas relativos a la misión de Cristo que nunca antes habían entrado en su mente" (FEC 442.1).

Importancia de atender las preguntas de los niños

"En su enseñanza, descendía a su nivel. Él, la majestad del cielo, no desdeñaba contestar sus preguntas, y simplificar sus importantes lecciones para ponerlas al alcance de su comprensión infantil. Sembraba en sus mentes expansivas las semillas de verdad, que en años ulteriores llevarían frutos para vida eterna" (CM 171.3).

"Preguntando podréis sugerirme ideas nuevas. Las diversas maneras de expresar la verdad que estamos estudiando traerán luz a nuestra clase. Si cualquier explicación de la Palabra difiere de vuestra comprensión no vaciléis en presentar vuestra opinión al respecto. Resplandecerá la luz sobre nosotros mientras con la mansedumbre y humildad de Cristo estudiemos juntos" (CM 421.4).

Intervención pedagógica personalizada

"En toda enseñanza verdadera, es esencial la relación personal. Al enseñar, Cristo trató individualmente a los hombres. Educó a los doce por medio del trato y la asociación personal" (ED 208.4).

"Hablaba y exhortaba en forma directa a cada mente, y se dirigía a cada corazón. Observaba los rostros de sus oyentes, veía cuando se iluminaban, notaba la mirada rápida y de comprensión que revelaba el hecho de que la verdad había llegado al alma" (ED 208.4).

"Los maestros debieran ser capaces de comprender la situación y adaptar su enseñanza a los anhelos de esta clase, a la cual se le debería conceder ventajas especiales para que hagan un estudio breve y compendioso de las fases más necesarias para su obra" (ECR 96.2).

"En la obra educativa de hoy se necesita prestar el mismo interés personal y la misma atención al desarrollo individual" (ED 209.1).

"Puesto que los padres se familiarizan rara vez con el maestro, es tanto más importante que este trate de relacionarse con los padres. Debería visitar los hogares de los alumnos y enterarse del ambiente y de las influencias en medio de las cuales viven. Al relacionarse personalmente con sus hogares y vidas, puede fortalecer los lazos que lo unen a sus alumnos y aprender la forma de tratar más eficazmente con sus diferentes temperamentos e inclinaciones" (CN 301.5).

ABP / Aplicación del aprendizaje al mundo real

"Se debe enseñar a cada joven la necesidad y el poder de la aplicación. El éxito depende mucho más de esto que del genio o el talento. Sin aplicación valen poco los más brillantes dones, mientras que con esfuerzos debidamente dirigidos, las personas de habilidades naturales comunes han hecho maravillas. Y el genio, cuyos adelantos nos asombran, casi invariablemente va unido al esfuerzo incansable y concentrado" (ED 209.2).

"Necesitan una preparación que les dé sentido práctico, que haga de ellos hombres y mujeres capaces de hacer frente a las emergencias. Una enseñanza práctica y relacionada con la vida" (ED 194.4).

"Cristo sacaba sus ilustraciones de las cosas de la vida diaria, y aunque eran sencillas, tenían en sí una maravillosa profundidad de significado. Las aves del aire, los lirios del campo, la semilla que crecía, el pastor y las ovejas, éstas eran las cosas con las cuales Cristo ilustraba la verdad inmortal; y siempre, de allí en adelante, cuando sus oyentes veían por casualidad estos objetos, recordaban sus palabras. Así llegaba la verdad a ser una realidad viva; las escenas de la naturaleza y los asuntos diarios de la vida les repetían constantemente la enseñanza del Maestro" (CM 247.4).

Aprendizaje colaborativo

"Haced completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito" (Filipenses 2:2).

"Organícense en grupos para el servicio cristiano, y la cooperación será para ellos una ayuda y un estímulo. Si los padres y maestros se interesan en la obra de los jóvenes, podrán ofrecerles el beneficio de su experiencia y ayudarles para que sean sus esfuerzos eficaces para el bien" (ED 242.5).

"Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios" (1 Pedro 4:10).

"En la educación que reciben los jóvenes en el hogar, el principio de la cooperación es valiosísimo. Desde los primeros años debería hacerse sentir a los niños que son una parte de esa empresa que es la casa. Hasta a los pequeñuelos debería enseñarles a compartir el trabajo diario y hacerles sentir que su ayuda es necesaria y apreciada. Los mayores deberían ser los ayudantes de sus padres, y participar en sus planes, responsabilidades y preocupaciones" (ED 257.1).

"La cooperación debería ser el espíritu del aula, la ley de su vida. El maestro que logra la cooperación de sus alumnos se asegura su valiosa ayuda para mantener el orden. En el servicio prestado en el aula, más de un muchacho cuya inquietud conduce al desorden y la insubordinación, hallará salida para su exceso de energía" (ED 257.2).

"No todos tienen la misma obra que hacer. Cada uno tiene una obra de carácter individual que realizar. Sin embargo, a pesar de las variadas tareas debe existir una hermosa armonía que nos permita trabajar en perfecta unidad. Nuestro Padre celestial no requiere de aquel a quien ha dado un talento que presente cinco. Pero si el que tiene un talento lo usa sabiamente, pronto se multiplicará, incrementando así el poder de su influencia y su esfera de utilidad" (HD 148.3).

"El Señor desea que sus siervos escogidos aprendan a unirse en un esfuerzo armonioso. A alguno puede parecerle que es demasiado el contraste entre sus dones y los de un compañero de tareas como para unirlos en un esfuerzo concertado. Pero cuando recuerden que hay mentes diferentes que deben ser alcanzadas, y que algunos rechazarán la verdad como la presenta un obrero y sólo abrirán sus corazones cuando otro la exponga de manera diferente, entonces se esforzarán esperanzadamente por trabajar juntos en unidad" (RP 196.3).

Aprendizaje-servicio

"Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos" (Marcos 10:45).

"Nuestro concepto de la educación tiene un alcance demasiado estrecho y bajo. Es necesario que tenga una mayor amplitud y un fin más elevado. La verdadera educación significa más que la prosecución de un determinado curso de estudio. Significa más que una preparación para la vida actual. Abarca todo el ser, y todo el período de la existencia accesible al hombre. Es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales. Prepara al estudiante para el gozo de servir en este mundo, y para un gozo superior proporcionado por un servicio más amplio en el mundo venidero" (ED 13.1).

"Dios espera un servicio personal de cada uno de aquellos a quienes ha confiado el conocimiento de la verdad para este tiempo. No todos pueden salir como misioneros a los países extranjeros, pero todos pueden ser misioneros en su propio ambiente para sus familias y su vecindario" (SC 14.2).

"Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos" (Mateo 5:16).

"Los niños son los miembros más jóvenes de la familia del Señor. Deben ser inducidos a consagrarse a Dios, a quien pertenecen por derecho de creación y de redención. Se les debe enseñar que todas sus energías del espíritu, del cuerpo y del alma pertenecen al Señor. Hay que enseñarles a servir en diferentes actividades útiles y desinteresadas. No permitáis que vuestros hijos sean impedimentos. Ellos deben compartir con vosotros vuestras cargas espirituales, así como las materiales. Al ayudar a otros, ellos acrecientan su propia felicidad y utilidad" (3JT 103.1).

"En efecto, nosotros somos colaboradores al servicio de Dios; y ustedes son el campo de cultivo de Dios, son el edificio de Dios" (1 Corintios 3:9).

"Muy temprano debe enseñarse al niño a ser útil. Tan pronto como su fuerza y su poder de razonar hayan adquirido cierto desarrollo, debe dársele algo que hacer en casa. Hay que animarle a tratar de ayudar a su padre y a su madre; a tener abnegación y dominio propio; a anteponer la felicidad ajena y los intereses del prójimo a los suyos propios, a alentar y ayudar a sus hermanos y a sus compañeros de juegos y a ser bondadoso con los ancianos, los enfermos y los infortunados. Cuanto más compenetre el hogar el verdadero espíritu servicial, tanto más plenamente se desarrollará en la vida de los niños. Así aprenderán a encontrar gozo en servir y sacrificarse por el bien de los demás" (CN 34.2).

"Pero Jesús no se asemejaba en todo a los demás niños. Siempre demostraba mansedumbre y humilde abnegación. Sus manos estaban siempre listas para servir a los demás. Era paciente y siempre decía la verdad" (CNS 21.5).

"A los niños se los debe educar de tal manera que puedan realizar hechos desinteresados que el cielo se regocija en contemplar. Mientras el rocío de la juventud está sobre ellos, se les debe enseñar a los niños cómo servir a Cristo. Debe enseñárseles a ser abnegados" (COES 145.1).

"Se envía a los jóvenes a la escuela para que, con el conocimiento adquirido mediante el estudio de los libros, se preparen para una vida de servicio" (ED 239.4).

"El estudiante tiene una obra especial que hacer en la escuela misma. En el aula de clase y en el hogar de la escuela hay campos misioneros que aguardan sus labores. Allí se halla reunida una variedad de mentes, muchos caracteres y disposiciones diferente. Siendo él mismo una ayuda y bendición para ellos, cada estudiante tiene oportunidad de demostrar la sinceridad de su amor hacia Cristo, y su voluntad por aprovechar las ocasiones de servir que se le deparen. Mediante palabras y acciones útiles y bondadosas, puede impartir a sus asociados la gracia que Dios le ha concedido" (CM 537.2).

Aprendizaje vicario

"Cada escuela debe comenzar con esto, y trabajar con todo fervor para conservar el espíritu de Cristo en el genio, en las comunicaciones y en las instrucciones, colocándose los maestros en el canal de luz donde el Señor pueda usarlos como agentes para reflejar su propia semejanza de carácter" (CM 162.1).

"Al contrario, sé un ejemplo para los demás. Que cuando todos oigan tu modo de hablar, y vean cómo vives, traten de ser puros como tú. Que todos imiten tu carácter amoroso y tu confianza en Dios" (1 Timoteo 4:12).

"A fin de ejercer la debida influencia, debe tener perfecto dominio de sí mismo. Su corazón debe estar abundantemente imbuido de amor hacia sus alumnos, y ello se notará en sus miradas, palabras y actos. Debe tener firmeza de carácter, y entonces podrá tanto amoldar la mente de sus alumnos, como instruirlos en las ciencias" (CM 76.2).

"Pongan en práctica lo que de mí han aprendido, recibido y oído, y lo que han visto en mí, y el Dios de paz estará con ustedes" (Filipenses 4:9).

"Los hábitos y principios de un maestro deben ser considerados como de importancia aún mayor que su preparación literaria" (CM 76.3).

"Sed imitadores de mí, como también yo de Cristo" (1 Corintios 11:1).

"Si el maestro tiene el amor de Cristo en el corazón como dulce fragancia, como sabor de vida para vida, podrá ligar a sí a los niños que están bajo su cuidado. Por la gracia de Cristo puede ser instrumento en las manos de Dios para iluminar, elevar, estimular y ayudar a purificar el templo del alma de su contaminación, hasta que el carácter se transforme por la gracia de Cristo, y la imagen de Dios se revele en el alma" (CM 188.2).

Actividad física como recurso didáctico

"Los niños pequeños debieran ser tan libres como corderitos para correr al aire libre. Se les debiera conceder las oportunidades más favorables para poner el cimiento de una constitución sana" (FEC 161.3).

"Las horas de estudio y de recreación debieran ser reglamentadas con cuidado y una parte del tiempo debiera dedicarse al trabajo físico" (FEC 161.4).

"No debiera permitirse a los estudiantes llevar tantas materias para estudiar que no les quede tiempo para educación física" (FEC 162.2).

"La inactividad debilita el organismo. Dios creó a los hombres y mujeres para ser activos y útiles. Nada puede aumentar la fortaleza de los jóvenes como el ejercicio adecuado de todos los músculos en la labor útil" (CN 318.2).

Trabajo de la tierra como actividad didáctica

"Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase" (Génesis 2:15).

"Dios proporcionó a nuestros primeros padres los medios para llevar a cabo una verdadera educación cuando los instruyó para que labrasen la tierra y cuidasen el huerto que constituía su hogar. Después de la entrada del pecado, debido a la desobediencia de los requerimientos del Señor, se acrecentó enormemente el trabajo de cultivar el terreno, porque la tierra, a causa de la maldición, produjo espinas y cardos. Pero el trabajo en sí mismo no se dio a causa del pecado. El gran Maestro mismo bendijo el trabajo de cultivar el suelo" (CC 18.2).

"Porque su Dios le instruye, y le enseña lo recto; que el eneldo no se trilla con trillo, ni sobre el comino se pasa rueda de carreta; sino que con un palo se sacude el eneldo, y el comino con una vara. El grano se trilla; pero no lo trillará para siempre, ni lo comprime con la rueda de su carreta, ni lo quebranta con los dientes de su trillo" (Isaías 28:26-28).

"En todo vuestro trabajo, haced como el labrador cuando trabaja para obtener los frutos de la tierra. Aparentemente desperdicia la simiente; pero, oculta en el suelo, ella germina. El poder del Dios vivo le da vida y vitalidad, y se ve primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga. Marcos 4:28. Estudiad este proceso maravilloso. ¡Oh, hay tanto que aprender, tanto que comprender! Si perfeccionamos nuestra mente hasta lo máximo de nuestra capacidad, continuaremos durante las edades eternas estudiando los caminos y las obras de Dios, y sabiendo más acerca de él" (CM 239.2).

"Quien cuida la higuera comerá su fruto, Y el que mira por los intereses de su señor, tendrá honra" (Proverbios 27:18).

"Hablad a vuestros hijos del poder que Dios tiene de hacer milagros. Mientras estudian el gran libro de texto de la naturaleza, Dios impresionará sus mentes. El agricultor labra su tierra y siembra su semilla; pero no puede hacerla crecer. Debe confiar en que Dios hará lo que ningún poder humano puede realizar. El Señor pone su poder vital en la semilla, haciéndola germinar y tener vida. Bajo su cuidado el germen de vida atraviesa la dura corteza que lo envuelve, y brota para llevar fruto. Primero aparece la hoja, después la espiga, y luego el grano lleno en la espiga. Al hablárseles a los niños de la obra que Dios hace en la semilla, aprenderán el secreto del crecimiento en la gracia" (CM 119.1).

"Se afirma que la agricultura no es provechosa. La gente dice que la tierra no recompensa el trabajo que se invierte en ella, y lamentan la dura suerte de los que labran el terreno. Pero si las personas de habilidad adecuada emprendieran esta clase de trabajo e hicieran un estudio del terreno, y aprendieran a plantar, a cultivar y a recoger la cosecha, se verían resultados más animadores. Muchos dicen: Hemos probado la agricultura y sabemos lo que son sus resultados, y sin embargo estos mismos necesitan saber cultivar el terreno y usar de la ciencia en su trabajo. Sus arados debieran producir surcos más profundos y más anchos, y necesitan aprender que por labrar la tierra su personalidad no debe volverse vulgar y áspera. Aprendan a sembrar la semilla en la sazón debida, a prestar atención a la vegetación y seguir el plan que Dios ha ideado" (CN 334.1).

"Hay en la agricultura campo abierto para dar salida a sus aprisionadas energías, las cuales, si no se emplean en ocupación útil, serán fuente constante de prueba para ellos y para sus maestros. Pueden idearse muchas clases de trabajos, adaptados a diferentes personas. Empero, el trabajo de la tierra será para el obrero una bendición especial. Existe una falta grande de hombres inteligentes para labrar la tierra, hombres que sean íntegros. Este conocimiento no será un obstáculo para la educación esencial para los negocios o la utilidad en cualquier sentido. Para aumentar la capacidad productiva de la tierra se requiere cuidado e inteligencia. Ello no sólo desarrollará los músculos sino también las aptitudes para el estudio, en virtud de quedar equilibrada la acción del cerebro y de los músculos" (ECR 344.2).

"Para aflojar la tensión provocada por el estudio, las actividades realizadas al aire libre, que proporcionan ejercicio a todo el cuerpo, son muy beneficiosas. Ningún tipo de trabajo manual tiene más valor que la agricultura. Es necesario hacer más de lo que se hace para crear el interés por las tareas agrícolas, y para alentarlo" (ED 197.1).

Ambientes de aprendizaje

Características del ambiente social

"¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!" (Salmo 133:1).

"Necesitamos un poder vivificador, un entusiasmo celoso, una verdadera animación, para que nuestras escuelas sean llenadas de un ambiente de verdadera piedad y pureza; para que haya verdadero progreso religioso" (COES 181.1).

"Existe el peligro de que tanto los padres como los maestros manden y dicten demasiado, y no entren suficientemente en relaciones sociales con sus hijos o alumnos" (CM 76.1).

Características del ambiente físico

"Todos los colegios debieran situarse, mientras sea posible, donde la vista pueda contemplar las cosas de la naturaleza en vez de un grupo de casas" (EC 343.2).

"Los estudiantes deberían aprender a cultivar la tierra, porque esto los pondrá en estrecho contacto con la naturaleza. Hay en la naturaleza una influencia refinadora, subyugante, que debiera tomarse en cuenta al seleccionar la ubicación de un colegio" (FEC 468).

"Seríamos mucho más felices y más útiles si nuestra vida familiar y nuestro trato social se rigieran por la mansedumbre y la sencillez de Cristo. En vez de trabajar afanosamente para hacer ostentación, para excitar la admiración o envidia de las visitas, deberíamos esforzarnos por hacer felices a los que nos rodean mediante nuestra alegría, simpatía y amor" (MJ 242.1).

Un llamado para ser colaborador de Cristo

"El sistema de educación establecido al principio del mundo debía ser un modelo para el hombre en todos los tiempos... El jardín del Edén era el aula, la naturaleza el libro de texto, el Creador mismo era el Maestro, y los padres de la familia humana los alumnos" (ED 16). La figura docente aparece en la primera escuela, siendo Dios mismo quien enseñaba a quienes él había creado.

En la historia bíblica podemos ver la figura del que enseña y del maestro en diferentes contextos. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento los patriarcas transmitían las enseñanzas de Dios a sus descendientes. Se habla también de los profetas como instructores del pueblo para guiarlos en los mandatos que Dios había dado a su pueblo por medio de Moisés. Y por último, en el Nuevo Testamento los apóstoles fueron llamados a instruir a otros en la verdad.

En las Sagradas Escrituras encontramos evidencia que permite comprender que Dios considera especial la enseñanza y desarrolla esta habilidad en algunos seres humanos. "Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros" (Efesios 4:11). Así que, en la Biblia, un docente tiene un rol vital en la transmisión del conocimiento verdadero y en la preservación de las enseñanzas de Dios para sus hijos.

Bíblicamente hablando, quienes enseñan y trabajan en la docencia han recibido una responsabilidad que implica ser un colaborador con Dios si se transmite el conocimiento verdadero y se preservan sus enseñanzas. Por medio de la obra docente la educación adventista busca alcanzar los mejores y más elevados objetivos educativos.

Dios espera contar con hombres y mujeres que estén dispuestos a aceptar el llamado para colocarse en sus manos, abrir sus corazones a sus principios y reflejarlos en cada aspecto de su vida y sus enseñanzas.

Perfil docente

Ser docente del Sistema Educativo Adventista conlleva un compromiso extraordinario. Puede aplicarse la descripción que hace Elena G. de White de Daniel, quien "tenía presente el amor y el temor de Dios; y consciente de su responsabilidad ante Dios, alistó todas sus facultades para responder hasta donde le fuese posible" (CM 230). Así como Daniel, el maestro requiere responder con todas sus facultades a ese ministerio.

Al respecto se describen a continuación aspectos importantes para ser considerados en su perfil.

Del ámbito espiritual

Cosmovisión bíblica

Un docente adventista cree firmemente en la existencia de Dios. Cree en él como Creador y sustentador de todo lo que hay y fundamenta sus principios en lo bíblico y lo profético.

Vida devocional

Un educador adventista debe mantener vibrante su relación y su conocimiento de Jesús, visualizar el carácter de Dios y obtener sabiduría de lo alto, mediante el estudio de la Biblia y la oración, manteniendo su comunión con él.

Del ámbito profesional y personal

Conocimiento continuo - Autodidacta

La vocación y la devoción de un educador lo motiva a dirigir a sus alumnos a un rendimiento de excelencia y, para ello, tiene que estar en constante estudio y búsqueda de la verdad, ejercitando su mente con nuevos aprendizajes, mejorando su práctica docente con nuevas estrategias didácticas, entre otras cualidades necesarias para su profesión.

Ética profesional

Actúa con integridad, con base en valores y principios de alto nivel moral, consciente del impacto que representa su vida laboral, su influencia y sus relaciones humanas. La responsabilidad, la puntualidad, la dedicación, la rectitud, el compromiso, la amabilidad, y la cortesía dentro de su ambiente de trabajo, son cualidades en que se manifieste su ética profesional.

Comunicación oral efectiva y apropiada

Un profesor necesita la habilidad para una comunicación oral, sabia y efectiva debido al contacto que tiene con alumnos, padres y otros agentes educativos. Al ser un colaborador de Dios, debe demostrarlo, incluso con su forma de comunicarse. Se espera que el docente se exprese de manera clara, elegante, correcta y pura, con una entonación pausada y un volumen equilibrado.

Estilo de vida equilibrado y saludable

Un docente cristiano requiere un carácter equilibrado, pues las aulas de las escuelas deben estar conducidas por personas prudentes que cuiden su mente y su cuerpo, mediante una buena alimentación, ejercicio, higiene e indumentaria. Con el fin de ser congruentes con los principios e ideales de la educación integral y redentiva.

La mente juega un papel importante. El docente debe gobernar su mente por medio del dominio propio. Debe mantener su salud emocional.

El cuidado del cuerpo es un factor importante del rendimiento en el trabajo docente. Elena G. de White comenta en relación al desempeño docente que, "Cuanto mejor sea su salud, mejor será su trabajo" (ED 232). Por lo tanto, los hábitos saludables relacionados con la alimentación, el ejercicio físico y la higiene no solo benefician al docente en su bienestar personal, sino que también se reflejan en su desempeño en el aula.

La mente

La mente juega un papel importante. El docente debe gobernar su mente por medio del dominio propio. Debe mantener su salud emocional.

El cuidado del cuerpo

El cuidado del cuerpo es un factor importante del rendimiento en el trabajo docente. Elena G. de White comenta en relación al desempeño docente que, “Cuanto mejor sea su salud, mejor será su trabajo” (ED 232). Por lo tanto, los hábitos saludables relacionados con la alimentación, el ejercicio físico y la higiene no solo benefician al docente en su bienestar personal, sino que también se reflejan en su desempeño en el aula.

Roles del docente

Los maestros adventistas tienen la oportunidad de desempeñar diversos roles en su entorno educativo. Su impacto va más allá de solo transmitir conocimientos. A continuación, se mencionan y describen brevemente algunos de esos roles.

Modelo

No se puede enseñar lo que no se vive y no se puede vivir lo que no se cree. "Cristo enseñaba la verdad porque él mismo era la verdad" (CM 218). Si hay alguien a quien los estudiantes miran como un modelo a seguir e imitar, es a su docente. Todo docente es un modelo y debe esforzarse en transformar sus cualidades negativas, supliendo sus deficiencias y debilidades para cumplir su labor de la mejor manera posible.

Autoridad

El docente es una figura de autoridad, con el deber de ejercerla sabiamente y de manera redentiva, recordando que debe utilizarse con amor y a la vez firmeza para hacer el mayor bien a sus alumnos. Existe el riesgo de que, al imponer demasiadas órdenes sin mantener un equilibrio adecuado en términos de disciplina y simpatía, el alumno no comprenda la razón de sus faltas y pierda el afecto y el respeto.

Como ser humano, el docente debe comprender que sus estudiantes están construyendo y forjando su mente y carácter a veces equivocándose. Debe tener cuidado de no caer en el autoritarismo y ser cuidadoso en la forma de ejercer la autoridad.

Mucho se ganaría al mostrar más afecto genuino hacia los alumnos. Para ejercer una autoridad sabia, es necesario que los docentes establezcan pocas reglas bien hechas y las hagan cumplir.

Sobre su práctica docente

En su práctica, el docente refleja su cosmovisión y los principios que rigen su modelo educativo. A continuación, se presentan algunos principios de acuerdo con la filosofía de la educación adventista.

Colaborar con Cristo para la redención de los estudiantes.

Usar la Biblia y la naturaleza como libros esenciales en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Favorecer la educación integral.

Colocar énfasis en la enseñanza de la lengua materna.

Enseñar con ilustraciones y estrategias didácticas diversas para atender las distintas necesidades de los estudiantes.

Enseñar de manera clara y sencilla.

Promover actividades recreativas sanas.

El profesor debe ser un orientador, guía y facilitador del aprendizaje, que busque en los alumnos el desarrollo de sus facultades físicas, mentales y espirituales. Debe buscar el trabajo colaborativo entre los estudiantes para que descubran y construyan su propio aprendizaje.

Relación docente-alumno

Para que un maestro tenga éxito en su relación con sus alumnos, debe tener presente tres cosas: (a) cercanía, de tal manera que pueda conocer su carácter; (b) ligarse a sus corazones por medio del amor, la bondad y la disciplina; y (c) manifestar apoyo y guía cuando se equivoquen.

Un docente cristiano debe poner un énfasis especial en procurar mostrarse amigo de sus alumnos, mostrando interés en sus necesidades emocionales, físicas e intelectuales. Debe asumir el rol de consejero, guía y mentor dispuesto a dedicar tiempo para escucharlos y apoyarlos. En respuesta, el alumno dará muestras de confianza, respeto y seguridad para acercarse a su maestro.

Relación docentes-padres

En la labor de la educación, los maestros no se encuentran solos. Tampoco son los únicos responsables en la educación de quienes asisten a las aulas. En realidad, son apoyo en la educación que los padres brindan a sus hijos, recordando que la primera escuela es el hogar y los primeros maestros son los padres. Es principalmente en el hogar donde se forma el carácter y se adquieren los hábitos y valores que van a regir a cada alumno por el resto de su vida.

En la escuela, con el apoyo de sus maestros, los estudiantes refuerzan y afianzan los principios aprendidos en el hogar. Desarrollar en los alumnos un carácter simétrico debe ser la meta común de padres y maestros.

Relación docente-administrativos

Dios coloca a los administradores para dirigir con el fin de que, por medio de su gestión, las instituciones educativas operen de acuerdo con los objetivos educativos trazados. Docentes y administradores deben trabajar en congruencia con los principios bíblicos para alcanzar los fines de su modelo educativo. Los docentes deben sentir la confianza y la seguridad de encontrar en cada uno de los administradores un aliado para contar con sus orientaciones y su apoyo para el desempeño de sus funciones.

Alcances de la obra del docente

Las maestras y los maestros deben contemplar su labor como una de las más sagradas, porque les permite modelar el carácter de Cristo ante sus alumnos. De ellos también depende en gran medida que los niños, adolescentes y jóvenes obtengan los conocimientos adecuados y una cosmovisión bíblica para discernir entre lo bueno y lo malo de este mundo.

La obra del docente realizada con dedicación será una influencia para los estudiantes en su vida. Si su obra fue realizada de la mano de Dios, su ministerio tendrá repercusiones eternas, porque logrará que sus estudiantes se salven. "No sólo la educación afecta profundamente la vida del estudiante en este mundo, sino que su influencia se extiende hasta la eternidad" (CM 77).

Si hablamos de tendencias educativas centradas en el docente podemos enfocarnos en el rol y la valorización que ha tenido a través del tiempo en distintos contextos sociales. “La imagen del maestro varía en cada época histórica. Dependiendo de las estructuras tradicionales de la sociedad, el maestro forma parte de esa resistencia pasiva en la transformación del proceso educativo” (González Pérez, 1993, p. 136).

En la edad antigua, en el contexto griego, el maestro tenía un papel desestimado. Era considerado como un esclavo. Aunque su función era ‘enseñar’ a los hijos de sus amos, pasaban más tiempo cuidando de ellos, sin un pago. En la época de la Edad Media, el maestro tiene una distinción abismal y sobresale. La historia lo realza, como queda plasmado en la obra de Abelardo, Historia Calamitatum.

Durante la edad moderna, se reconoce la labor del docente en el área educativa formal, mediante un salario por su labor. Hace tres siglos, en la Edad Contemporánea, el profesor “con la creciente necesidad de la creación de escuelas adquiere protagonismo” (González Pérez, 1993, p. 137).

En México, desde el siglo XX el papel del educador tiene una gran relevancia. Se le da el crédito de los logros que hay en la educación. En este tiempo el rol que tiene el magisterio es primordial para los alumnos (SEP, 2017, p. 217).

El docente tiene como propósito crear puentes entre el saber que plantea el programa de estudios” (SEP, 2023, p. 5).

El contexto socio-histórico demuestra que la valorización de un docente se fue acrecentando de acuerdo con la necesidad de educar. En la historia bíblica también se puede notar el surgimiento de la figura del docente con Dios mismo desde la escuela del Edén, seguido posteriormente por los padres, los profetas, los apóstoles, los pastores y los maestros.

Referencias

González Pérez, T. (1993). La figura del maestro en la historia del pensamiento pedagogico. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorados, 16, 135-144.

SEP. (2017). Modelo educativo.Secretaria de Educación Pública.

SEP. (2023). Anexo al plan de estudios para la educación preescolar, primaria y secundaria. https://educacionbasica.sep.gob.mx/wp-content/uploads/2023/07/Plan_de_Estudios_para_la_Educacion_Preescolar_Primaria_y_Secundaria.pdf

Citas

Un llamado de origen divino para ser colaborador de Cristo

"El sistema de educación establecido al principio del mundo debía ser un modelo para el hombre en todos los tiempos. El jardín del Edén era el aula, la naturaleza el libro de texto, el Creador mismo era el Maestro, y los padres de la familia humana los alumnos" (ED 16).

"El profeta era, en el sentido más elevado, una persona que hablaba por inspiración directa, y comunicaba al pueblo los mensajes que recibía de Dios. Pero también se daba este nombre a los que, aunque no era tan directamente inspirados, eran llamados por Dios a instruir al pueblo en las obras y los caminos de Dios" (ED 38).

"Y él mismo constituyó a unos apóstoles; a otros profetas; a otros evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y el conocimiento del Hijo de Dios" (Efesios 4:11-13).

"Los ancianos que gobiernan bien sean considerados dignos de doble honor, principalmente los que trabajan en la predicación y en la enseñanza" (1 Timoteo 5:17).

"El principal esfuerzo del maestro y su propósito constante han de consistir en ayudar a los alumnos a comprender estos principios, y a sostener esa relación con Cristo que hará de ellos un poder dominante en la vida. El maestro que acepta esta meta es un verdadero colaborador con Cristo, y con Dios" (ED 25).

Perfil del docente

"Daniel tenía presente el amor y el temor de Dios; y consciente de su responsabilidad ante Dios, alistó todas sus facultades para responder hasta donde le fuese posible al cuidado amante del gran Maestro" (CM 230).

"Los maestros deben tener una fe viva, o se separarán de Cristo" (CM 191.1).

"Cada maestro cristiano debe tener una comprensión inteligente de lo que Cristo es para él individualmente" (CM 186).

"El maestro que se estime debidamente permitirá que Dios amolde y discipline su mente. Y reconocerá la fuente de su poder... El conocimiento propio lleva a la humildad y a confiar en Dios" (CM 59).

"Hay dos clases de educadores en el mundo. La primera contempla el carácter de Dios y crece en el conocimiento de Jesús. Se entrega completamente a las cosas que producen ilustración celestial, sabiduría celestial, para edificación del alma. Toda capacidad de su naturaleza queda sometida a Dios; aun sus pensamientos son puestos en cautiverio de Cristo" (CM 27).

"Si los maestros de nuestras escuelas escudriñan en las Escrituras con el propósito de comprenderlas mejor por su cuenta, abriendo su corazón a la luz dada en la Palabra, serían enseñados de Dios, amarían, practicarían la verdad, y trabajarían para impartir menos de las teorías y sentimientos de los hombres que nunca estuvieron relacionados con Dios, y más del conocimiento que perdura. Sentirían una profunda hambre del alma por la sabiduría que viene de lo alto" (CM 378.1).

"Orad sin cesar" (1 Tesalonicenses 5:17).

"En las escuelas os dedicáis a conducir, a ofrecer el debido ejemplo a los niños presentándolos cada mañana a Dios en oración. Por lo tanto, pedidle fuerza a cada hora y creed que él os ayuda. Mientras hacéis esto, conquistaréis el afecto de los niños" (CM 124).

"El maestro perderá la misma esencia de la educación, a menos que comprenda la necesidad de orar, y humilla su corazón delante de Dios. Debe saber orar, y saber qué lenguaje debe usar en la oración" (CM 187.5).

"Al Maestro le ha sido confiada una obra muy importante, una obra a la cual no debe dedicarse sin una preparación cuidadosa y cabal. Debe sentir el carácter sagrado de su vocación, y dedicarse a ella con celo y devoción. Cuanto más conocimiento verdadero tenga, tanto mejor hará su obra" (CM 186).

"El verdadero maestro no se satisface con un trabajo de calidad inferior. No se conforma con dirigir a sus alumnos hacia un ideal más bajo que el más elevado que les sea posible alcanzar" (ED 24).

"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta" (Romanos 12:2).

"Adquiere sabiduría, adquiere inteligencia; No te olvides ni te apartes de las razones de mi boca… Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia" (Proverbios 4:5, 7).

"Su corazón debe estar abundantemente imbuido de amor hacia sus alumnos, y ello se notará en sus miradas, palabras y actos. Debe tener firmeza de carácter, y entonces podrá tanto amoldar la mente de sus alumnos, como instruirlos en las ciencias" (CM 67).

"En ninguna circunstancia el maestro debe manifestar parcialidad. Favorecer al alumno simpático y atrayente, y asumir una actitud de crítica, impaciencia y severidad hacia los que más necesitan motivación y ayuda, indica que se tiene un concepto totalmente erróneo de la obra del maestro" (ED 234).

"No tengan los maestros favoritos entre sus alumnos, ni presten la mayor atención a los estudiantes brillantes y vivos. Los que aparentemente son los menos promisorios, son los que necesitan más del tacto y las palabras bondadosas que vincularán su corazón con el del maestro" (CM 256).

"El que trabaja para Dios debe hacer esfuerzos fervientes para llegar a ser representante de Cristo… debe esforzarse por usar un lenguaje correcto... Las expresiones comunes y triviales deben reemplazarse por palabras correctas y puras" (CM 193.1).

"Los ministros y maestros deben dedicar atención especial al cultivo de la voz. Deben aprender a hablar, no de una manera nerviosa y apresurada, sino con enunciación lenta, distinta y clara, y conservando la música de la voz" (CM 194).

"Cada maestro tiene que vigilar sus propios malos rasgos de carácter, no sea que el enemigo lo use como agente para destruir las almas" (CM 215).

"Si el carácter moral y religioso de los maestros fuese lo que debiera ser, se ejercería una mejor influencia sobre los estudiantes" (CM 77).

"Los maestros de escuela deben ser hombres y mujeres que tengan una humilde opinión de sí mismos… deben poseer los atributos del carácter de Cristo: la paciencia, la bondad, la misericordia y el amor; y en su vida diaria deben manifestar la justicia y la paz del Salvador" (CM 123).

"Los padres y maestros deberían cultivar especialmente la alegría y la cortesía. Los niños se sienten atraídos por los modales alegres y animosos" (ED 202).

"Los maestros deben poseer un carácter bien equilibrado y simétrico. Deben ser refinados en modales, aseados en su indumentaria, cuidadosos en todos sus hábitos" (CM 58).

"Los maestros que trabajan en esta parte de la viña del Señor necesitan tener dominio propio, mantener bajo control su genio y sus sentimientos, y asimismo estar sujetos al Espíritu Santo. Deben dar evidencia de poseer una mente bien equilibrada, un carácter simétrico" (CM 156).

"En cuanto a casi todas las demás cualidades que contribuyen a su buen éxito, el maestro depende en gran manera de su fortaleza física. Cuanto mejor sea su salud, mejor será su trabajo" (ED 232).

"En toda actividad el maestro ha de practicar escrupulosamente los principios relativos a la salud. No solamente debe hacerlo por causa de la relación que esto tiene con su propia utilidad, sino también por causa de su influencia sobre los alumnos" (ED 232).

"El maestro debe hacer uso práctico en la escuela de su conocimiento de los principios de la fisiología y de la higiene. Así puede proteger a sus alumnos contra muchos peligros a los cuales se hallan expuestos por la ignorancia y el descuido de las leyes sanitarias" (CM 241).

"Pero nuestra indumentaria, si bien modesta y sencilla, debe ser de buena calidad, de colores decentes, y apropiada para el uso… Nuestra ropa debe ser limpia" (CM 244, 245).

Rol docente

"El maestro de verdad puede impartir eficazmente aquello que él mismo conoce por experiencia. Cristo enseñaba la verdad porque él mismo era la verdad" (CM 351.1).

"Recuerden los maestros sus propios defectos y errores, y esfuércense fervientemente por ser lo que desean que lleguen a ser sus alumnos" (CM 218).

"Existe el peligro de que tanto los padres como los maestros ordenen y dicten demasiado, mientras que no mantienen suficientes relaciones sociales con sus hijos o alumnos. Con frecuencia se muestran demasiado reservados y ejercen su autoridad en una forma fría y carente de simpatía, que no puede conquistar el corazón de sus hijos y alumnos. Si hiciesen acercar a los niños a sí y les demostrasen que los aman, y manifestasen interés en todos sus esfuerzos, podrían hacer muy felices a éstos y conquistarían su amor y su confianza. Y los niños respetarían y amarían más temprano la autoridad de sus padres y maestro" (EC 16).

"Cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí —dijo Cristo—, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar" (Mateo 18:6).

"Tanto en la escuela como en el hogar debe haber sabia disciplina. El maestro debe hacer reglas para guiar la conducta de sus alumnos. Estas reglas deben ser pocas y bien estudiadas, y una vez hechas, hay que hacerlas cumplir" (CM 125.3).

"En todo vuestro magisterio, no olvidéis nunca que la mayor enseñanza que se ha de impartir y aprender es la lección de colaboración con Cristo en la obra de salvar almas" (CM 350).

"Aunque la Biblia debe ocupar el primer lugar en la educación de los niños y jóvenes, el libro de la naturaleza le sigue en importancia" (CM 151).

"Es esencial que se les enseñe a leer en tono claro y distinto" (CM 199).

"Al hacer planes para el cultivo de las plantas, el maestro debería esforzarse por despertar interés en el embellecimiento de la propiedad escolar y del aula" (ED 180).

"El maestro debería enseñar principalmente con ilustraciones y, aun al tratar con alumnos mayores, debería tener cuidado de que todas sus explicaciones sean claras y sencillas. Muchos alumnos de más edad son niños en entendimiento" (ED 196).

"El maestro debe estudiar cuidadosamente la disposición y el carácter de sus alumnos, a fin de adaptar su enseñanza a sus necesidades peculiares" (CM 188).

Relación docente - alumno

"Los maestros han de ligar los alumnos a su corazón por las cuerdas del amor, la bondad y la estricta disciplina" (CM 215).

"El maestro cristiano orará con el alumno que yerra, pero no se airará con él. No hablará mordazmente al que hace mal, desanimando. Elevará su corazón a Dios en busca de ayuda" (CM 216).

"El maestro debe conducirse siempre como un caballero cristiano. Debe asumir la actitud de amigo y consejero de sus alumnos" (CM 80).

"Se debe respetar a los representantes de Dios: pastores, maestros y padres, llamados a hablar y actuar en su lugar. Se honra a Dios cuando se manifiesta respeto por ellos" (ED 205).

Relación docente - padres

"Cuando el niño tiene bastante edad para ser enviado a la escuela, el maestro debe cooperar con los padres, y la preparación manual ha de continuar como parte de los estudios escolares" (CM 120).

"Los padres y maestros deben proponerse cultivar de tal modo las tendencias de los jóvenes que, en cada etapa de la vida, estos representen la debida belleza de ese periodo, que se desarrollen naturalmente, como lo hacen las plantas del jardín" (ED 89).

"Los padres y maestros deben buscar constantemente mejores métodos. La enseñanza de la Biblia merece nuestros pensamientos más frescos, nuestros mejores métodos y nuestro más ferviente esfuerzo" (ED 158).

Relación docente - administrativo

"Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos" (Romanos 13:1, 2).

Moldeando mente y carácter para la eternidad

"Los maestros deben hacer por sus alumnos algo más que impartir conocimiento de los libros. Su posición como guías e instructores de los jóvenes es de la mayor responsabilidad, porque les ha sido confiada la obra de amoldar la mente y el carácter" (CM 57).

"Enseñarán a mi pueblo a discernir entre lo sagrado y lo profano, y harán que ellos sepan distinguir entre lo inmundo y lo limpio" (Ezequiel 44:23).

"No sólo la educación afecta profundamente la vida del estudiante en este mundo, sino que su influencia se extiende hasta la eternidad" (CM 77).

El estudiante

Desde la cosmovisión sustentada por el sistema educativo adventista, se considera al estudiante como un ser creado a la imagen de Dios, dotado de capacidades como el razonamiento, la autonomía, la empatía, el pensamiento creativo y el pensamiento crítico. Estas capacidades son dones de Dios que deben ser desarrollados y utilizados para alcanzar la excelencia en todas las áreas de la vida, con el fin de glorificar a Dios y servir a la humanidad (1 MCP 357).

Debido al pecado, la imagen de Dios en el ser humano se distorsionó, llevando al hombre a ser egoísta, desobediente y violento, y afectando sus capacidades cognitivas, como la atención, la percepción, el habla, la lectura, la comprensión y el razonamiento, lo que resultó en una reducción de su inteligencia. Sin embargo, en su amor infinito, Dios ideó un plan de salvación y designó al Maestro de maestros, Jesús, para llevar a cabo esta obra. Por lo tanto, el estudiante necesita aceptar la esperanza ofrecida por el plan de salvación, que busca restaurarlo a su estado original de perfección y promover el desarrollo integral de su cuerpo, mente y alma. Por lo tanto, el alumno es doblemente valioso, tanto por su creación como por su redención (ED 15).

Al educar al estudiante, se debe tener en cuenta que es un sujeto único y complejo, que tiene necesidades específicas de aprendizaje que varían según diversos factores. Se debe respetar en este proceso su inteligencia, su voluntad y su individualidad. Entre estos factores se encuentran la edad, que determina su nivel de desarrollo cognitivo, afectivo y social; el carácter, que influye en su personalidad, motivación y actitud hacia el aprendizaje; la disposición mental, que se refiere a su capacidad, interés y estilo de aprendizaje; las condiciones sociales, que abarcan el contexto familiar, cultural y económico del estudiante; y las experiencias previas, que conforman su bagaje de conocimientos, habilidades y valores.

Debido a esta diversidad de necesidades, no existe una única forma de aprender que sea válida para todos los estudiantes, sino que cada uno tiene su propio ritmo y modalidad de aprendizaje, que puede ser más o menos compatible con la metodología empleada por el docente. Por lo tanto, el docente debe ser capaz de adaptar su enseñanza a las necesidades de cada estudiante, lo que implica ofrecer una atención personalizada y diferenciada, que respete su ritmo y estilo de aprendizaje, atienda sus dificultades, potencie sus fortalezas, fomente su participación activa, y su autonomía en el proceso de aprendizaje.

Las necesidades del estudiante

Para que el estudiante se desarrolle integralmente, el docente debe prestar especial atención a sus necesidades, teniendo en cuenta su edad, condiciones y disposición mental. Esto implica ayudar al estudiante a desarrollar la capacidad de razonamiento y juicio, discerniendo entre la verdad y el error, y dependiendo de Dios como la fuente de la verdadera educación. Además, el docente debe considerar el carácter del estudiante y el contexto en el que se encuentra, asegurando así una educación justa e igualitaria (CM 97).

A continuación, se puntualizan algunas acciones para atender las necesidades más importantes del estudiante durante su proceso educativo:

Enseñar al estudiante a amar a Dios y conocerlo como su Creador, Salvador y Amigo mediante una relación personal con él. Esta relación se debe desarrollar por medio del estudio de la Biblia, la oración y el servicio desinteresado. Asimismo, el estudiante debe aprender a descubrir la voluntad de Dios y su carácter en la investigación de sus obras y a observar su providencia en el devenir de la humanidad.

Desarrollar en el estudiante un carácter que refleje los principios divinos, como el amor, la justicia, la honestidad, la bondad, la humildad y la fidelidad, con el objetivo de que su carácter se asemeja cada vez más al de Cristo y se prepare para la vida eterna.

Cultivar hábitos virtuosos y enseñar a los estudiantes la importancia de mantener un equilibrio entre las diferentes dimensiones del desarrollo integral: el cuerpo, la mente y el espíritu. Esto implica que el estudiante debe cuidar su cuerpo, mediante una alimentación sana, ejercicio físico y descanso adecuado; la mente, por medio de la lectura, investigación, reflexión y arte; y el espíritu, mediante una relación personal con Dios fomentada por el estudio de la Biblia, la oración y el servicio desinteresado.

Preparar al estudiante por medio del desarrollo de conocimientos, habilidades y actitudes para desempeñarse con excelencia en el ámbito académico, profesional y social. Además, enseñarle a utilizar estos conocimientos, habilidades y actitudes para manifestar el amor de Dios en sus acciones, contribuyendo así a mejorar el bienestar de la sociedad y del planeta.

Apoyar al estudiante a descubrir y desarrollar los dones y talentos que Dios le ha dado en diferentes áreas, como las artísticas, musicales, deportivas, académicas y profesionales, entre otras. Además, se les debe enseñar a desarrollarlos con dedicación y pasión en beneficio de la sociedad.

El estudiante y su proceso educativo

La educación no debe limitarse a entrenar a los estudiantes para responder a estímulos ambientales, sino que debe enfocarse en desarrollar su capacidad de pensar por sí mismos. La esencia de la educación en las instituciones adventistas debe permitir que los alumnos piensen y actúen de forma reflexiva e independiente.

Los estudiantes deben ser estimulados a cuestionar, investigar y reflexionar sobre lo que aprenden, en lugar de simplemente aceptar la información de manera pasiva. Y con ello, obtendrán un entendimiento más profundo y duradero, así como también un carácter sólido, desarrollándose integralmente en todas las dimensiones (mente, cuerpo y espíritu).

Al aprender a desarrollar un pensamiento crítico, los estudiantes podrán analizar información de forma crítica y discernir entre lo correcto e incorrecto, actuar y tomar decisiones con base en los principios divinos, resolver problemas de manera creativa e innovadora en beneficio de la sociedad y obtener un crecimiento integral que fomente el desarrollo de su carácter para la eternidad.

La verdadera educación

Se debe considerar que la educación es más que la transmisión de un conjunto de conocimientos o habilidades específicas. Según Elena G. de White, "la verdadera educación significa más que la prosecución de un determinado curso de estudio. Significa más que una preparación para la vida actual. Abarca todo el ser, y todo el período de la existencia accesible al hombre. Es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales. Prepara al estudiante para el gozo de servir en este mundo, y para un gozo superior proporcionado por un servicio más amplio en el mundo venidero" (ED 13).

La educación debe tener una visión integral del estudiante, que considere sus dimensiones biológicas, psicológicas, sociales y espirituales, y que le brinde las herramientas para vivir plenamente en el presente y en el futuro.

Una educación verdadera debe basarse en una fuente de sabiduría y valores que guíe el proceso educativo. La Biblia es una de las mayores fuentes y el fundamento de la educación adventista. Elena G. de White afirma que "la Biblia es el gran libro de texto para los alumnos de las escuelas. Revela la voluntad de Dios para la humanidad y es la norma de la vida, mostrando el carácter que se debe adquirir para la vida futura" (3JT 236).

Por último, la educación fomenta el desarrollo del dominio propio y la autonomía de los estudiantes. Esto implica que la educación no debe ser una imposición o una manipulación de la voluntad de los estudiantes, sino una formación que les enseñe a pensar y actuar por sí mismos, en armonía con los principios divinos. Por lo tanto, la educación debe respetar y potenciar la individualidad, ayudándoles a desarrollar un carácter equilibrado y armonioso.

Historia

El ser humano fue creado a imagen de Dios y, en la escuela del Edén, aprendía de la naturaleza y la comunión con el Creador (ED 19). En la escuela de los patriarcas, era un miembro de la familia que recibía instrucción de sus padres y abuelos, guardando la ley de Dios en su corazón (ED 33). En la escuela del desierto, era un peregrino que seguía la guía de Dios hacia la tierra prometida, preparándose para entrar en pacto con Él (ED 34). En la escuela de los profetas, era un discípulo consagrado al servicio de Dios, capacitándose para ser un mensajero de su voluntad (ED 44). Finalmente, en la escuela del más allá, el alumno será un ser redimido que aprenderá de la gloria de Dios y la inmortalidad de los santos. Será un heredero de la vida eterna, disfrutando de la sabiduría, el amor y la felicidad sin fin (ED 271).

En el contexto de la historia de México, el alumno ha sido considerado desde diferentes perspectivas ideológicas, filosóficas y pedagógicas.

En la educación prehispánica, antes de la llegada de los españoles, los pueblos mesoamericanos tenían sus propios sistemas educativos, basados en la transmisión de la cultura, la religión y las habilidades para la guerra. El alumno era considerado un aprendiz que debía seguir las normas y los ritos de su comunidad.

En la educación colonial, con la conquista de México, los españoles impusieron su modelo educativo, basado en la evangelización y la enseñanza del castellano. El alumno era considerado un súbdito que debía obedecer a la autoridad y asimilar la cultura europea.

Tras la independencia de México, se inició un proceso de reforma educativa, inspirado en el liberalismo y el positivismo. El alumno era considerado un individuo que debía desarrollar sus capacidades y contribuir al bien común.

Después de la Revolución Mexicana, se impulsó una educación nacionalista, popular y socialista, que buscaba integrar a las masas campesinas e indígenas al proyecto de nación. El alumno era considerado un agente de cambio social que debía participar en la construcción de una nueva sociedad.

A partir de la segunda mitad del siglo XX, se han realizado diversas reformas educativas, con el objetivo de mejorar la calidad, la equidad y la pertinencia de la educación. El alumno es considerado un sujeto que debe desarrollar su autonomía, su pensamiento crítico y su responsabilidad social (Cedeño Peguero, 2012).

El alumno del siglo XXI es considerado como un protagonista de su aprendizaje, que tiene autonomía, capacidad para dialogar y trabajar en equipo, y que usa la tecnología como una herramienta para acceder a la información y crear conocimiento.

Actualmente, la educación está experimentando una transformación radical, impulsada por los avances tecnológicos, las necesidades sociales y los desafíos globales. En este contexto, el papel del alumno se vuelve más relevante y complejo, ya que debe adaptarse a las nuevas formas de aprender y desarrollar las habilidades que le permitan enfrentar el futuro con éxito.

Por un lado, la inteligencia artificial y las tecnologías inmersivas ofrecen herramientas para facilitar el aprendizaje personalizado y adaptativo, que se ajusta al ritmo, estilo y nivel de cada alumno. Además, el alumno se convierte en el protagonista de su proceso de aprendizaje, que implica una actitud activa, autónoma y colaborativa.

Las tendencias actuales en educación plantean un nuevo escenario para el rol del alumno, que debe asumir el reto de aprender de forma continua, innovadora y transformadora. El alumno no solo recibe información, sino que la construye, la aplica y la comparte con otros (UNESCO, 2019).

Referencias

Cedeño Peguero, M. G. (Coord.). (2012). Historia de la educación en México. Editorial de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Galeniece, A. M. (2020). La educación adventista y su dimensión escatológica en los escritos de Elena de White.Revista Educación Adventista, 82(1). https://www.journalofadventisteducation.org/es/2020.82.1.4

UNESCO. (2019). Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2019.https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000367436

Citas

El alumno

El verdadero propósito de la educación

"El verdadero propósito de la educación es restaurar la imagen de Dios en el alma. En el principio, Dios creó al hombre a su propia semejanza. Lo dotó de cualidades nobles. Su mente era equilibrada, y todas las facultades de su ser eran armoniosas. Pero la caída y sus resultados pervirtieron estos dones. El pecado echó a perder y casi hizo desaparecer la imagen de Dios en el hombre. Restaurar este fue el objeto con que se concibió el plan de la salvación y se le concedió un tiempo de gracia al hombre. Devolverle a la perfección original con la que fue creado, es el gran objeto de la vida, el objeto en que estriba todo lo demás. Es obra de los padres y maestros, en la educación de la juventud, cooperar con el propósito divino; y al hacerlo son colaboradores de Dios. 1 Corintios 3:9" (1MCP 357).

El pecado y su efecto en las capacidades del alumno

"Pero por su desobediencia perdió todo esto. El pecado mancilló y casi borró la semejanza divina. Las facultades físicas del hombre se debilitaron, su capacidad mental disminuyó, su visión espiritual se oscureció. Quedó sujeto a la muerte. No obstante, la especie humana no fue dejada sin esperanza. Con infinito amor y misericordia había sido diseñado el plan de salvación y se le otorgó una vida de prueba. La obra de la redención debía restaurar en el hombre la imagen de su Hacedor, devolverlo a la perfección con que había sido creado, promover el desarrollo del cuerpo, la mente y el alma, a fin de que se llevará a cabo el propósito divino de su creación. Este es el objetivo de la educación, el gran propósito de la vida" (ED 15).

El alumno como un ser integral

"La verdadera educación significa más que seguir cierto curso de estudios. Es amplia. Incluye el desarrollo armonioso de todas las facultades físicas y mentales. Enseña a amar y temer a Dios, y es una preparación para el fiel cumplimiento de los deberes de la vida" (CM 63).

El alumno, un ser con distintas capacidades

"Todas las distintas capacidades que el ser humano posee —de la mente, del alma y del cuerpo— le fueron dadas por Dios para que las dedique a alcanzar el más alto grado de excelencia posible. Pero esta cultura no puede ser egoísta ni exclusiva; porque el carácter de Dios, cuya semejanza hemos de recibir, es benevolencia y amor. Toda facultad y todo atributo con que el Creador nos haya dotado deben emplearse para su gloria y para el ennoblecimiento de nuestros semejantes. Y en este empleo se halla la ocupación más pura, más noble y más feliz" (1MCP 358).

"Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó" (Génesis 1:26, 27).

"Este es el libro de las generaciones de Adán. El día que Dios creó al hombre, a semejanza de Dios lo hizo" (Génesis 5:1).

"Tus manos me hicieron y me formaron; dame entendimiento para que aprenda tus mandamientos" (Salmo 119:73).

"¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!" (Salmo 139:14).

"Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; Todo lo pusiste debajo de sus pies" (Salmo 8:5, 6).

"He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre" (Salmo 127:3).

"Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos" (Mateo 19:14).

"El que reciba en mi nombre a un niño como este, me recibe a mí; y el que me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió" (Marcos 9:37).

"De hecho, en ningún otro hay salvación, porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos" (Hechos 4:12).

"Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él" (Génesis 2:18-20).

"Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él" (Génesis 2:16-20).

"Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová" (Josué 24:15).

"Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú" (Isaías 43:1).

"Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios" (1 Corintios 6:20).

"El Espíritu mismo asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios" (Romanos 8:16).

Las necesidades del alumno

Tomar en cuenta la edad y el carácter del alumno

"En todo trato con los estudiantes, debemos tener en cuenta la edad y el carácter. No podemos tratar exactamente igual a los jóvenes y a los viejos. En ciertas circunstancias, hombres y mujeres de sana experiencia y buena conducta pueden recibir algunos privilegios que no se darían a los estudiantes más jóvenes. La edad, las condiciones y la disposición mental deben tomarse en cuenta. Debemos ser sabiamente considerados en todo lo que hacemos. Pero no debemos disminuir nuestra firmeza y vigilancia al tratar con los estudiantes de todas las edades, ni nuestra severidad al prohibir el trato sin provecho e imprudente de los alumnos jóvenes y poco maduros" (CM 97).

Disposición y carácter del alumno

"El maestro debe estudiar cuidadosamente la disposición y el carácter de sus alumnos, a fin de adaptar su enseñanza a sus necesidades peculiares. Tiene que cultivar un jardín, en el cual hay plantas que difieren ampliamente en naturaleza, forma y desarrollo. Algunas pocas pueden parecer hermosas y simétricas, pero muchas se han atrofiado y deformado por la negligencia. Aquellos a quienes fue confiado el cuidado de estas plantas, las dejaron a la merced de las circunstancias, y ahora se han decuplicado las dificultades del cultivo correcto" (CM 220).

Alumnos desobedientes y desordenados

"A veces hay en la escuela un elemento desordenado que hace muy difícil el trabajo. Los niños que no han recibido la debida educación causan mucha dificultad, y su perversidad causa tristeza al corazón del maestro. Pero él no debe desalentarse. Las pruebas imparten experiencia. Si los niños son desobedientes e indisciplinados, tan o más necesario es el esfuerzo arduo. El hecho de que haya alumnos de tal carácter es una de las razones por las cuales deben establecerse escuelas de iglesia. Los niños cuyos padres no los han educado y disciplinado, deben ser salvados si es posible" (EC 195).

El trabajo de los padres en la educación

"Tratar con las mentes juveniles es la obra más hermosa en que se hayan empeñado jamás hombres y mujeres. Debe ejercerse el mayor cuidado en la educación de los jóvenes, a fin de variar la manera de instruirlos, con el propósito de despertar las facultades más elevadas y nobles de la mente. Los padres y los maestros no están ciertamente preparados para educar debidamente a los niños si no han aprendido primero la lección del dominio propio, la paciencia, la tolerancia, la bondad y el amor. ¡Qué puesto importante es el de los padres, tutores y maestros! Son muy pocos los que comprenden las necesidades más esenciales de la mente, y cómo se ha de dirigir el intelecto que se desarrolla, los pensamientos y sentimientos en constante crecimiento de los jóvenes" (ECR 9).

Los alumnos tienen voluntad e inteligencia

"La educación de los niños, en el hogar y en la escuela, no debe ser como el adiestramiento de los animales; porque los niños tienen una voluntad inteligente, que debe ser dirigida para que controle todas sus facultades. Los animales necesitan ser adiestrados, porque no tienen razón ni intelecto. Pero a la mente humana se le debe enseñar el dominio propio. Debe educarse para que rija al ser humano, mientras que los animales son controlados por un amo, y se les enseña a someterse a él. El amo es mente, juicio y voluntad para la bestia. Un niño puede educarse de tal manera que no tenga voluntad propia, como el animal. Aún su individualidad puede fundirse con la de aquel que dirige su adiestramiento; para todos los fines y propósitos, su voluntad está sometida a la voluntad del maestro" (ECR 9).

Edificación del carácter

"La educación que los jóvenes de uno y otro sexo que asisten a nuestros colegios debieran recibir en la vida doméstica, merece especial atención. En la tarea de edificar el carácter, es de gran importancia que se enseñe a los alumnos que asisten a nuestros colegios a hacer el trabajo que se les asigna y librarse de toda tendencia a la pereza. Han de familiarizarse con los deberes de la vida diaria. Se les debería enseñar a cumplir bien y esmeradamente sus deberes domésticos, con el menor ruido y confusión posible" (ECR 434).

"Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús" (2 Timoteo 3:15).

"Por esta razón también, obrando con toda diligencia, añadid a vuestra fe, virtud y a la virtud conocimiento" (2 Pedro 1:5).

"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma" (3 Juan 1:2).

"El señor mira desde los cielos; Él ve a todos los hijos de los hombres. Desde el lugar de su morada Él observa a todos los habitantes de la tierra; Él, que modela el corazón de cada uno de ellos; Él, que todas las obras de ellos entiende" (Salmo 33:13-15).

"Tú conoces mi sentarme y mi levantarme; desde lejos comprendes mis pensamientos. Tú escudriñas mi senda y mi descanso, y conoces bien todos mis caminos" (Salmo 139:2-3).

"Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús" (Filipenses 4:19).

El estudiante y su proceso educativo

Comunión con Dios

"Todo verdadero conocimiento y desarrollo tienen su origen en el conocimiento de Dios. Dondequiera que nos dirijamos: al dominio físico, mental y espiritual; cualquier objeto que contemplemos, fuera de la marchitez del pecado, en todo vemos revelado este conocimiento. Cualquier ramo de investigación que emprendamos, con el sincero propósito de llegar a la verdad, nos pone en contacto con la Inteligencia poderosa e invisible que trabaja en todas las cosas y por medio de ellas. La mente del hombre se pone en comunión con la mente de Dios; lo finito, con lo infinito. El efecto que tiene esta comunión sobre el cuerpo, la mente y el alma sobrepuja toda estimación" (ED 14).

Atención especial al cultivo de las facultades más débiles

"Los niños así educados serán siempre deficientes en energía moral y responsabilidad individual. No se les ha enseñado a obrar por la razón y los buenos principios; sus voluntades han sido controladas por otros y su mente no ha sido despertada para que se expanda y fortalezca por el ejercicio. Sus temperamentos peculiares y capacidades mentales no han sido dirigidos ni disciplinados para ejercer su mayor poder cuando lo necesiten. Los maestros no deben detenerse allí, sino que deben dar atención especial al cultivo de las facultades más débiles, a fin de que se cumplan todos los deberes, y se las desarrolle de un grado de fuerza a otro a fin de que la mente alcance las debidas proporciones" (ECR 10).

Estudiantes útiles

"Los verdaderos motivos del servicio han de ser mantenidos ante ancianos y jóvenes. Se debe enseñar a los estudiantes de tal manera que se desarrollen como hombres y mujeres útiles. Se ha de emplear todo medio que los eleve y ennoblezca. Se les ha de enseñar a usar de la mejor manera posible sus facultades. Los poderes físicos y mentales deben ser ejercitados por igual. Se tienen que cultivar hábitos de orden y disciplina. Ha de mantenerse ante los estudiantes el poder que ejerce una vida pura y fiel. Esto les ayudará en la reparación para el servicio útil. Diariamente crecerán más puros y fuertes, mejor preparados por medio de la gracia de Dios y el estudio de su Palabra para realizar esfuerzos enérgicos contra el mal" (1MCP 342).

Jóvenes pensadores

"La obra de la verdadera educación consiste en desarrollar esta facultad, en educar a los jóvenes para que sean pensadores, y no meros reflectores de los pensamientos de otros hombres. En vez de restringir su estudio a lo que los hombres han dicho o escrito, los estudiantes tienen que ser dirigidos a las fuentes de la verdad, a los vastos campos abiertos a la investigación en la naturaleza y en la revelación. Contemplen las grandes realidades del deber y del destino y la mente se expandirá y se robustecerá. En vez de jóvenes educados, pero débiles, las instituciones del saber deben producir jóvenes fuertes para pensar y obrar, jóvenes que sean amos y no esclavos de las circunstancias, jóvenes que posean amplitud de mente, claridad de pensamiento y valor para defender sus convicciones" (ED 16).

Conocimiento de Dios

"Los preceptos bíblicos han de regir la vida cotidiana. La cruz de Cristo ha de ser el tema, y nos ha de revelar las lecciones que hemos de aprender o practicar. Debe introducirse a Cristo en todos los estudios, para que los alumnos absorban el conocimiento de Dios y lo puedan representar en su carácter. Su excelencia ha de ser nuestro tema de estudio en el presente como lo será en la eternidad. La Palabra de Dios, emitida por Cristo en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, es el pan del cielo; pero mucho de lo que se llama ciencia es como manjar de invención humana, como alimento adulterado; no es el verdadero maná" (ECR 92).

Tiempo para desarrollar y para educar

"Hay un tiempo para desarrollar a los niños, y otro para educar a los jóvenes; es esencial que en cada escuela se combinen ambos en extenso grado. Se puede preparar a los niños para que sirvan al pecado, o para que sirvan a la justicia. La primera educación de los jóvenes amolda su carácter, tanto en su vida secular como en la religiosa. Salomón dice: Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella. Proverbios 22:6. Este lenguaje es positivo. La preparación que Salomón recomienda consiste en dirigir, educar y desarrollar. Para hacer esta obra, los padres y los maestros deben comprender ellos mismos el camino por el cual debe andar el niño. Esto abarca más que tener simplemente un conocimiento de los libros. Abarca todo lo que es bueno, virtuoso, justo y santo. Abarca la práctica de la templanza, la piedad, la bondad fraternal y el amor a Dios y unos a otros. A fin de alcanzar este objeto, debe recibir atención la educación física, mental, moral y religiosa de los niños" (ECR 9).

La educación más elevada

"En esta comunión se halla la educación más elevada. Es el método propio que Dios tiene para lograr el desarrollo del ser humano. Vuelve ahora en amistad con Dios, es su mensaje para la humanidad. El método presentado en estas palabras fue el que se utilizó en la educación del padre de nuestra especie. Así instruyó Dios a Adán cuando, en la gloria de una virilidad exenta de pecado, habitaba en el sagrado jardín del Edén" (ED 14).

Temor de Jehová

"Cuando los niños son aún muy tiernos, se les debe enseñar a leer, a escribir, a comprender los Números, y a llevar sus propias cuentas. Pueden avanzar paso a paso en este conocimiento. Pero, ante todo, debe enseñárseles que el temor de Jehová es el principio de la sabiduría. Debe educárselos renglón tras renglón, precepto tras precepto, un poco aquí y un poco allí; pero el único blanco del maestro debe ser educarlos para que conozcan a Dios, y a Jesucristo a quien él envió" (ECR 137).

Aptos para servir a Dios

"La enseñanza impartida en nuestras escuelas no ha de ser la misma que se da en otros colegios y seminarios. No ha de ser de un orden inferior; el conocimiento esencial destinado a preparar a un pueblo que pueda subsistir en el gran día de Dios debe ser considerado como el tema de suma importancia. Los estudiantes han de ser aptos para servir a Dios, no solamente en esta vida, sino en la futura. El Señor requiere que nuestras escuelas preparen alumnos para el reino hacia el cual se dirigen. Así estarán preparados para participar en la santa y feliz armonía de los redimidos" (CM 525).

Adiestrados versus educados

"En el caso de que no se le enseñe a los jóvenes a pensar debidamente y a actuar por su cuenta, en la medida en que lo permitan su capacidad e inclinación mental, a fin de que por este medio puedan desarrollar su pensamiento, su sentido del respeto propio, y su confianza en su propia capacidad de obrar, el adiestramiento severo producirá siempre una clase de seres débiles en fuerza mental y moral. Y cuando se hallen en el mundo para actuar por su cuenta, revelarán el hecho de que fueron adiestrados como los animales, y no educados. Su voluntad, en vez de ser guiada, fue forzada a someterse por la dura disciplina de padres y maestros" (ECR 11).

El ideal de Dios para la educación

"El ideal que Dios tiene para sus hijos está por encima del alcance del más elevado pensamiento humano. La meta a alcanzar es la piedad, la semejanza a Dios. Ante el estudiante se abre un camino de progreso continuo. Tiene que alcanzar un objetivo, lograr una norma que incluye todo lo bueno, lo puro y lo noble. Progresará tan rápidamente e irá tan lejos como le sea posible en todos los ramos del verdadero conocimiento. Pero sus esfuerzos se dirigirán a fines mucho más elevados que el mero egoísmo y los intereses temporales, cuanto son más altos los cielos que la tierra" (ED 17).

"El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia" (Proverbios 9:10).

"Instruye al niño en su camino, y aun cuando sea viejo no se apartará de él" (Proverbios 22:6).

"Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos" (Isaías 54:13).

"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6:33).

"Muéstrame, oh Jehová, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación, en ti he esperado todo el día" (Salmo 25:4, 5).

"Vuelve ahora en amistad con Él" (Job 22:21).

"Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes" (Deuteronomio 6:5-7).

"El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos; Su loor permanece para siempre" (Salmo 111:10).

"Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos" (Salmo 32:8).

"Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros" (Filipenses 4:9).

"Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditaras en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien" (Josué 1:8).

"Vosotros padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del señor" (Efesios 6:4).

La verdadera educación

"Nuestro concepto de la educación tiene un alcance demasiado estrecho y bajo. Es necesario que tenga una mayor amplitud y un fin más elevado. La verdadera educación significa más que la prosecución de un determinado curso de estudio. Significa más que una preparación para la vida actual. Abarca todo el ser, y todo el período de la existencia accesible al hombre. Es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales. Prepara al estudiante para el gozo de servir en este mundo, y para un gozo superior proporcionado por un servicio más amplio en el mundo venidero" (ED 13).

La Biblia es el gran libro de texto

"La Biblia es el gran libro de texto para los alumnos de nuestras escuelas. Enseña toda la voluntad de Dios acerca de los hijos y las hijas de Adán. Es la norma de la vida, que nos enseña el carácter que debemos adquirir para la vida futura. No necesitamos la pálida luz de la verdad para hacer comprensibles las Escrituras. Con igual acierto podríamos suponer que el sol meridiano necesita la vacilante antorcha de la tierra para aumentar su gloria" (3JT 236).

Educar para ejercer dominio propio

"Ninguna obra emprendida por los hombres requiere mayor cuidado y habilidad que la preparación y la educación debidas de los jóvenes y los niños. No hay influencias tan potentes como las que nos rodean en nuestros primeros años de vida. La naturaleza del hombre es triple, y la educación recomendada por Salomón comprende el recto desarrollo de las facultades físicas, intelectuales y morales. A fin de realizar debidamente esta obra, los padres y los maestros deben comprender cómo debe ser la manera de vivir del niño. Esto comprende más que un conocimiento de los libros o el aprendizaje en la escuela. Abarca la práctica de la temperancia, la bondad fraternal y la piedad; el cumplimiento de nuestro deber hacia nosotros, nuestros prójimos y Dios" (CN 37).

Hombres leales

"La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos" (ED 54).

La enseñanza de los niños debe guiarse por principios

"La enseñanza de los niños debe guiarse por principios diferentes de los que gobiernan la enseñanza de los animales irracionales. La bestia debe únicamente acostumbrarse a someterse a su maestro, pero el niño debe aprender a controlarse a sí mismo. La voluntad debe enseñarse para que obedezca los dictados de la razón y la conciencia. Es posible disciplinar a un niño para que, como la bestia, no posea voluntad propia, al hundirse su individualidad en la de su maestro. Esta enseñanza no es buena y tiene efectos desastrosos. Los niños que son educados en esta forma carecerán de firmeza y decisión. No se los enseña a obrar por principio; las facultades del razonamiento no se fortalecen por el ejercicio. Hasta donde sea posible, cada niño debería ser enseñado a confiar en sí mismo. Al poner en ejercicio las diferentes facultades, aprenderá dónde es más fuerte y en qué es deficiente. Un instructor sabio dará atención especial al desarrollo de los rasgos más débiles, a fin de que el niño forme un carácter bien equilibrado y armonioso" (CN 37).

Definición del pecado

"Enseñad a los jóvenes que el pecado de cualquier clase está definido en las Escrituras como transgresión de la ley. 1 Juan 3:4. Enseñadles en lenguaje sencillo que deben obedecer a sus padres, y dar su corazón a Dios. Jesucristo los aguarda para aceptarlos y bendecirlos, si tan sólo quieren venir a él y pedirle que perdone todas sus transgresiones y les quite sus pecados. Y cuando ellos se lo piden, deben creer que él lo hace" (EDC 137).

Definir metas para el éxito

"El éxito en cualquier actividad requiere una meta definida. El que desea lograr verdadero éxito en la vida debe mantener constantemente en vista esa meta digna de su esfuerzo" (ED 262).

Son necesarias las metas

"Una vida sin metas es morir en vida. La mente necesita espaciarse en temas relacionados con nuestros intereses eternos. Esto favorecerá la salud del cuerpo y de la mente" (1MCP 341).

Una meta real

"Enseñe a los estudiantes a usar para los propósitos más elevados y santos los talentos que Dios les ha dado, para que puedan realizar el mayor bien posible en este mundo. Los estudiantes necesitan aprender qué significa tener una meta real en la vida, y obtener una comprensión exaltada de qué significa la verdadera educación" (1MCP 340).

"Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza" (1 Timoteo 4:12).

"El conocimiento del Santísimo es la inteligencia" (Proverbios 9:10).

Otras referencias

Un elemento que hace difícil el trabajo

"Los niños que no han recibido la debida educación causan mucha dificultad, y su perversidad causa tristeza al corazón del maestro. Pero él no debe desalentarse. Las pruebas imparten experiencia. Si los niños son desobedientes e indisciplinados, tanto más necesario es el esfuerzo arduo. El hecho de que haya alumnos de tal carácter es una de las razones por las cuales deben establecerse escuelas de iglesia. Los niños cuyos padres no los han educado y disciplinado, deben ser salvados si es posible" (CM 144).

Los niños talentosos requieren mayor cuidado

"Deberíamos impresionar las mentes de nuestros hijos con la idea de que no se pertenecen a sí mismos, para ir, venir, vestirse, y actuar como les plazca. Si poseen atractivos personales y raras habilidades naturales, debería ejercerse mayor cuidado en su educación, no sea que esos dones se conviertan en una maldición, y sean utilizados para descalificarlos para enfrentar las serias realidades de esta vida, y queden incapacitados para una vida mejor debido a los halagos, la vanidad y el amor a la ostentación" (CN 36).

"Instruya", no "diga"

"A los padres se les encomienda la gran tarea de educar y enseñar a sus hijos para la vida futura e inmortal. Muchos padres y madres parecen pensar que, si alimentan y visten a sus pequeños, y los educan de acuerdo con las normas del mundo, ya han cumplido su deber. Están demasiado ocupados con los negocios o el placer para hacer que la educación de sus hijos sea el objeto de estudio de sus vidas. No procuran educarlos para que empleen sus talentos para honra de su Redentor. Salomón no dijo: Di al niño su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. Sino que dijo: Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él" (CN 37).

Perspectiva histórica del alumno

La escuela del Edén

"El sistema de educación establecido al principio del mundo debía ser un modelo para el hombre en todos los tiempos. Como una ilustración de sus principios se fundó una escuela modelo en el Edén, el hogar de nuestros primeros padres. El jardín del Edén era el aula, la naturaleza el libro de texto, el Creador mismo era el Maestro, y los padres de la familia humana los alumnos" (ED 19).

La escuela de los patriarcas

"La educación que tenía por centro la familia fue la que prevaleció en los días de los patriarcas. Dios proveyó, para las escuelas así establecidas, las condiciones más favorables para el desarrollo del carácter. Las personas que estaban bajo su dirección seguían el plan de vida que Dios había indicado al principio. Los que se separaron de Dios se edificaron ciudades y, congregados en ellas, se gloriaban del esplendor, el lujo y el vicio que hace de las ciudades de hoy el orgullo del mundo y su maldición. Pero los hombres que se aferraban a los principios de vida establecidos por Dios moraban en los campos y cerros. Cultivaban la tierra, cuidaban rebaños, y en su vida libre e independiente, llena de oportunidades para trabajar, estudiar y meditar, aprendían de Dios y enseñaban a sus hijos sus obras y caminos" (ED 33).

La escuela del desierto

"Durante su permanencia en el Sinaí, Israel recibió lecciones preciosas. Fue un período de preparación especial para cuando heredarán la tierra de Canaán. El ambiente allí era más favorable para el cumplimiento del propósito de Dios. Sobre la cima del Sinaí, haciendo sombra sobre la llanura donde estaban diseminadas las tiendas del pueblo, descansaba la columna de nube que los había guiado durante el viaje. De noche, una columna de fuego les daba la seguridad de la protección divina y, mientras dormían, caía suavemente sobre el campamento el pan del cielo. Por todas partes, las enormes montañas escarpadas hablaban, en su solemne grandeza, de la paciencia y la majestad eternas. Se hizo sentir al hombre su ignorancia y debilidad en presencia de Aquel que pesó los montes con balanza y con pesas los collados. Allí, por la manifestación de su gloria, Dios trató de impresionar a Israel con la santidad de su carácter y de sus exigencias, y con la excesiva culpabilidad de la desobediencia" (ED 34).

La escuela de los profetas

"Estas escuelas tenían por objetivo servir como barrera contra la corrupción que se propagaba por todas partes, atender al bienestar mental y espiritual de la juventud, y estimular la prosperidad de la nación, proveyéndola de hombres preparados para actuar en el temor de Dios, como directores y consejeros. Con este propósito, Samuel reunió grupos de jóvenes piadosos, inteligentes y estudiosos, que recibieron el nombre de hijos de los profetas. A medida que estudiaban la Palabra y las obras de Dios, su poder vivificador activaba las energías de la mente y el alma, y los alumnos recibían sabiduría de lo alto. Los maestros no solo eran versados en la verdad divina, sino que habían gozado de la comunión con Dios, y habían recibido el don especial de su Espíritu. Gozaban del respeto y la confianza del pueblo, tanto por su conocimiento como por su piedad. En los días de Samuel había dos escuelas, una en Ramá, donde vivía el profeta, y otra en Quiriat-jearim. En años posteriores se establecieron otras" (ED 44).

La escuela del más allá

"El cielo es una escuela; su campo de estudio, el universo; su maestro, el Ser infinito. En el Edén se estableció una filial de esa escuela y, una vez consumado el plan de redención, se reanudará la educación en la escuela del Edén" (ED 271).

La evaluación constituye un proceso que promueve la reflexión sobre lo que es beneficioso en comparación con lo que perjudica. Ayuda a obtener un enfoque selectivo y permite discernir la verdad y la rectitud en todas las circunstancias. Esta reflexión es esencial para mantener un equilibrio en la vida práctica del evaluado.

La evaluación es muy importante en diversos contextos, especialmente en las instituciones educativas. Es un proceso que trasciende la mera consideración de los hechos.

Al utilizarla de manera efectiva, los docentes ayudan a los estudiantes a alcanzar su máximo potencial, lo que permite que el evaluado aprenda de sus errores y se motive a realizar los cambios necesarios.

La evaluación es una experiencia de crecimiento porque:

Es parte esencial del aprendizaje.

Mejora la eficacia del aprendizaje.

Mejora la enseñanza.

Impulsa a los estudiantes a ser eficientes.

Permite recibir retroalimentación para superar el error.

Proporciona las herramientas de prevención de faltas y superación de ellas.

Comprende las tendencias actuales, los hechos y el potencial de crecimiento en la vida del evaluado.

Motiva a realizar los cambios necesarios.

Dios como evaluador

Dios es el máximo evaluador por excelencia. En el cielo, él mismo realizó una evaluación. Las escrituras lo expresan: "Hasta que se halló en ti maldad" (Ezequiel 28:15). Esta expresión es la determinación de una evaluación justa y misericordiosa.

Antes de la creación, Dios realizó un estudio de cómo se encontraba la tierra. En su evaluación, dictaminó que la tierra estaba desordenada y vacía (Génesis 1:2). A partir de ese resultado, inició su creación. En el libro de Génesis, encontramos las diferentes etapas de la evaluación y su determinación día a día. En el día sexto, Dios observó su creación y la consideró "buena en gran manera" (Génesis 1:31).

¿Qué evaluar?

El espíritu de servicio

El servicio a Dios nos lleva a cuestionar la verdadera medida de su valor. En este contexto, surge una perspectiva fundamental que destaca que la evaluación no debería limitarse al tiempo dedicado a una tarea, sino que debería centrarse en el espíritu con el que se lleva a cabo (SC 328.4). Esto implica que la evaluación se enfoca en aspectos más profundos, como la sinceridad y la motivación. Este principio sugiere que la evaluación debe trascender las métricas cuantitativas y considerar la motivación del servicio.

La integridad

La evaluación de la integridad se presenta como un proceso crucial en la comprensión y mejora de nuestras acciones y decisiones. La integridad abarca la coherencia entre los principios éticos que defendemos y nuestras conductas cotidianas, lo que conlleva a aceptar que evaluar la integridad implica adentrarse en la reflexión sobre los valores fundamentales y examinar la consistencia de las palabras y las acciones. Esta evaluación busca también comprender el compromiso con los principios eternos.

El conocimiento práctico

La esencia de la educación radica en su capacidad para preparar a los estudiantes para la vida, no solo brindándoles conocimientos teóricos, sino también equipándose con las habilidades prácticas que necesitan para enfrentar los desafíos de la vida cotidiana.

"La enseñanza práctica es de gran importancia" (CM 65). Se debe resaltar la relevancia de evaluar el conocimiento práctico como parte integral del proceso educativo. Esto permitirá a los estudiantes desarrollar habilidades, trabajar con otros y colaborar en su entorno.

El carácter moral y espiritual

La evaluación del carácter moral y espiritual en la ejecución de acciones es esencial para comprender no sólo qué se hace, sino también cómo se llevan a cabo las acciones. Se busca explorar la integridad, los valores éticos y la conexión espiritual que guían el proceder del estudiante. La calidad de las acciones no solo se mide por sus resultados tangibles, sino también por la motivación detrás de ellas y la congruencia con principios morales y espirituales.

El conocimiento

La evaluación del conocimiento desde la perspectiva bíblica implica un enfoque integral que va más allá de la mera acumulación de información. La Biblia presenta una visión del conocimiento que abarca la comprensión espiritual, la sabiduría práctica y la aplicación coherente de los principios divinos en la vida diaria.

Desde esta perspectiva, evaluar el conocimiento implica considerar no solo la capacidad de retener datos, sino también la habilidad de comprender y aplicar las verdades bíblicas. La medida del conocimiento no se limita a pruebas académicas, sino que se extiende a la transformación de la mente y del corazón, reflejada en la conformidad con los valores y enseñanzas bíblicas.

Competencias adquiridas

La evaluación de la adquisición de habilidades y destrezas es un proceso crucial para medir el rendimiento y el desarrollo en diversas áreas. Este tipo de evaluación busca determinar la capacidad de una persona para aplicar conocimientos de manera práctica y efectiva en situaciones específicas.

¿Cómo evaluar?

Es esencial que la evaluación se realice con empatía, amor, justicia y consideración, tanto a nivel individual como colectivo, brindando a los estudiantes la oportunidad de aprender y crecer.

La empatía en la evaluación implica comprender las circunstancias y las emociones únicas de cada estudiante. El docente debe reconocer las experiencias individuales para ajustar su enfoque evaluativo y estar atento a las necesidades específicas de cada estudiante. La empatía no solo implica entender las dificultades, sino ofrecer apoyo y aliento durante el proceso de evaluación.

En contraste, la adopción de una postura demasiado autoritaria y distante puede obstaculizar el proceso de aprendizaje, cerrando las puertas a la influencia positiva que el docente debe tener con los estudiantes. La rigidez excesiva y la falta de flexibilidad pueden crear barreras que impidan el desarrollo de una relación educativa sólida.

El llamado a ser "firme y decidido" destaca la necesidad de encontrar un equilibrio entre establecer límites claros y fomentar un ambiente de apoyo. La firmeza y la decisión son esenciales para mantener la disciplina y el orden en el aula, pero deben ir de la mano con la comprensión y la paciencia. El docente debe inspirar confianza y estar dispuesto a comprender las necesidades individuales de los estudiantes y, con ello, influir positivamente en su desarrollo académico y personal.

La justicia en la evaluación implica tratar a todos los estudiantes de manera equitativa e imparcial. Cada estudiante tiene habilidades y desafíos únicos, y la evaluación justa reconoce y valora estas diferencias. La aplicación consistente de criterios claros y objetivos garantiza que todos los estudiantes tengan igualdad de oportunidades para demostrar su comprensión y habilidades.

Otorgar segundas oportunidades en la evaluación refleja la comprensión de que el aprendizaje es un proceso continuo. Los errores son oportunidades para aprender y brindar a los estudiantes la posibilidad de corregir y mejorar, lo que refuerza el mensaje de que el crecimiento y la mejora son fundamentales en el proceso educativo.

La retroalimentación constructiva y el reconocimiento de los logros refuerzan el vínculo entre el docente y los estudiantes. Una evaluación justa e imparcial refleja el reconocimiento por parte del docente de la diversidad entre los estudiantes, promueve la equidad y estimula el progreso de su desarrollo en un ambiente propicio para el aprendizaje.

Proceso de evaluación

El proceso de evaluación en la educación adventista no se limita únicamente a impartir lecciones, sino que también busca nutrir al estudiante para que aprenda de sus errores e incorpore cambios que lo ayuden en su proceso de aprendizaje. La evaluación debe ser integral, permitiendo el desarrollo del carácter moral y ético de los estudiantes. Además, debe enfatizar el fomento de la fe y los valores, e incluir diferentes momentos de crecimiento que permitan una retroalimentación que conduzca al aprendizaje continuo de los estudiantes y su formación integral.

La evaluación inicial o diagnóstica brinda el espacio para recoger datos precisos, académicos, sociales y espirituales. Permite comprender la situación inicial del evaluado, identificando sus fortalezas y debilidades. Además, los resultados constituyen un referente que se complementa con la participación de otros agentes informativos, tales como los padres, tutores y los demás miembros de la comunidad educativa. Esta colaboración brinda al docente conocimientos útiles para adaptar la enseñanza en función de las necesidades específicas.

Otro momento del proceso tiene que ver con la evaluación formativa que es constructiva, constante, permanente y objetiva. El propósito de la evaluación formativa es acompañar el aprendizaje del estudiante con una retroalimentación constante para favorecer el desarrollo en todo su potencial.

Por último, en el proceso evaluativo se halla el punto de la evaluación sumativa, la que permite medir el rendimiento final de un período específico. En esta etapa, se requiere un parámetro para poder medir y, de la suma de parámetros, generar la recompensa. Todo sujeto de evaluación tiene la oportunidad de generar un cambio y de esta forma mejorar su desempeño. "El verdadero maestro no se satisface con un trabajo de calidad inferior. No se conforma con dirigir a sus alumnos hacia un ideal más bajo que el más elevado que les sea posible alcanzar" (ED 28.3).

Participantes en el proceso de evaluación

Los principales agentes de la educación son el hogar, la escuela y la iglesia. Estos tres agentes participan en el proceso de evaluación del estudiante y desempeñan roles fundamentales en su formación integral para acompañarlo en su desarrollo constante.

El hogar es el primer entorno en el que un niño se desarrolla y aprende, donde se le enseñan los valores y las verdades básicas. Los padres, como sus primeros maestros, les proporcionan cuidado, afecto y le proporcionan sus primeras experiencias educativas. Es el hogar el mayor agente educativo, donde se aprenden lecciones que han de guiar al niño a lo largo de su vida. Allí se cultivan habilidades sociales, se establecen límites y se transmiten los primeros conocimientos.

La escuela es un ambiente que brinda una educación formal, donde los estudiantes adquieren conocimientos académicos, habilidades y competencias necesarias para su desarrollo intelectual y social, y se refuerza lo que los padres han cultivado en casa. Además, la escuela ofrece oportunidades de socialización, fomenta la autonomía del individuo y le proporciona herramientas para su inserción en la sociedad.

La iglesia, por su parte, tiene un papel importante en la educación moral y espiritual de las personas. Mediante la enseñanza de los valores éticos y morales que promueve, la iglesia contribuye a la formación de la conciencia y al desarrollo de la dimensión espiritual de sus miembros. Busca preparar a los estudiantes para el reino de los cielos.

Tendencias actuales e históricas de la evaluación

La evaluación en el ámbito educativo ha experimentado una evolución significativa a lo largo del tiempo, pasando por diversas tendencias que reflejan los cambios en la comprensión de la educación y su propósito.

Primeras formas de evaluación

Tradicionalmente la evaluación educativa estaba centrada en la memorización y repetición de información. Las pruebas escritas surgieron en la antigua China y en la Grecia clásica.

Movimiento de la educación progresista

A fines del siglo XIX y principios del XX, educadores como John Dewey abogaron por un enfoque más centrado en el estudiante. La evaluación se orientó hacia la comprensión y la aplicación del conocimiento en lugar de la memorización.

Énfasis en las pruebas estandarizadas

A mediados del siglo XX, las pruebas estandarizadas, como el SAT y el ACT, ganaron popularidad. Estas pruebas buscaban medir habilidades académicas de manera uniforme en un amplio espectro de estudiantes, utilizadas principalmente en los procesos de admisión a las universidades.

Enfoque en la evaluación formativa

A partir de las décadas de 1960 y 1970, se promovió la evaluación formativa, que se centra en brindar retroalimentación continua para mejorar el aprendizaje en lugar de solo medir el rendimiento.

Énfasis en la evaluación integral

En tiempos más recientes, ha habido un movimiento hacia la evaluación integral, que considera no sólo los logros académicos, sino también las habilidades socioemocionales y el desarrollo personal.

Evaluación personalizada

Con el avance de la tecnología, la evaluación personalizada se ha vuelto más accesible. Plataformas de aprendizaje en línea y software educativo permiten la adaptación de las evaluaciones según las necesidades individuales de los estudiantes.

Evaluación basada en competencias

Hay un creciente interés en evaluar las competencias y habilidades prácticas, más allá de los resultados académicos tradicionales. Se busca medir la capacidad de aplicar conocimientos en situaciones del mundo real.

Enfoque integral

Se reconoce la importancia de evaluar no solo el conocimiento sino también aspectos como la inteligencia emocional, la creatividad, la capacidad de resolución de problemas, el esfuerzo y las actitudes.

Evaluación continua

La evaluación continua, mediante la retroalimentación regular y la adaptación de estrategias pedagógicas, ha ganado prominencia en contraste con la evaluación puntual.

Integración de la evaluación y la enseñanza

La brecha entre evaluación y enseñanza se ha estrechado. La evaluación se utiliza como una herramienta para informar y mejorar la enseñanza, en lugar de simplemente clasificar el desempeño del estudiante.

Énfasis en la evaluación auténtica

La evaluación auténtica implica la aplicación de conocimientos en contextos del mundo real. Proyectos, presentaciones y tareas prácticas son ejemplos de este enfoque.

La evaluación educativa continúa evolucionando para adaptarse a las necesidades cambiantes de la sociedad y para reflejar una comprensión más completa del aprendizaje. Hay una tendencia actual hacia un enfoque más equitativo, integral y centrado en el desarrollo integral de los estudiantes.

México y la evaluación

En México, existen órganos descentralizados de la SEP que permiten atender la evaluación tanto de las instituciones educativas en su calidad educativa, desempeño e infraestructura, como en la adquisición de conocimientos y habilidades de los educandos. Los estatutos bajo los que se elaboran las evaluaciones en México se rigen por un marco de evaluación. A diferencia de otros países, este marco está diseñado por una serie de componentes que fueron desarrollados en el tiempo y que operan en diferentes niveles.

Este marco es importante porque, por medio de él, se da a conocer quiénes son las personas e instituciones que son objeto de evaluación, así como las instancias que participan, coordinan o aplican dichas pruebas.

Hay cuatro niveles de evaluación. Cada uno provee una base para evaluar la eficacia de la educación ofrecida a los alumnos.

Sistema Nacional Educativo: Se monitorea el desempeño del sistema educativo desde los indicadores educativos nacionales e internacionales.

Subsistemas estatales: Mediante indicadores educativos y evaluaciones nacionales de los alumnos.

La escuela: Mediante la calidad, las condiciones, los recursos y los procesos que existen en ella y entender a partir de ello cómo influyen en la educación.

Los estudiantes: Por medio de instrumentos que van desde evaluaciones nacionales e internacionales a gran escala.

Las evaluaciones nacionales son pruebas que permiten conocer el estado de la educación en todas las regiones de México. Para lograrlo, cuentan con la participación de instancias educativas federales y estatales.

Las evaluaciones internacionales tienen que ver con aquellas donde México participa en una serie de evaluaciones que se realizan en diferentes países y con las cuales realiza estudios comparativos sobre los resultados educativos que obtienen los estudiantes de los países participantes.

El 8 de agosto de 2002, mediante Decreto Presidencial, fue creado el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), como un organismo técnico descentralizado.

El INEE tiene la tarea de evaluar la calidad, el desempeño y los resultados del Sistema Educativo Nacional en la educación básica y media superior. Evalúa para identificar lo que funciona y lo que no funciona, porque pone en evidencia las fortalezas y debilidades que ayudan a diseñar programas y políticas de educación.

Con el fin de conocer la medida en que los estudiantes mexicanos dominan aprendizajes clave en diferentes momentos de la educación básica y media superior, el INEE, en coordinación con la Secretaría de Educación Pública, ha desarrollado el Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (PLANEA).

La evaluación PLANEA permite conocer la calidad y el grado en que los estudiantes mexicanos dominan los aprendizajes esenciales en los diferentes momentos de la educación. Los aprendizajes que evalúa están relacionados con las materias de Lenguaje y Comunicación, Comprensión Lectora y Matemáticas.

Se aplica a estudiantes de escuelas públicas y privadas que se encuentran en los últimos grados de la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior.

Los ejercicios de evaluación mediante este sistema aportan información para conocer el estado de la educación con base en el conocimiento que poseen los estudiantes y, a partir de ello, diseñar recomendaciones que permitan mejorar la educación.

Perspectiva de la evaluación en la educación adventista

La iglesia adventista, en sus instituciones educativas, considera la evaluación como un medio necesario para medir el aprendizaje. Se basa en la creencia de que el aprendizaje debe ser integral, abordando no solo la mente, sino también lo físico y lo espiritual.

Es real que en la práctica docente se pueden presentar dos escenarios: el docente demasiado estricto o el docente liberal. Estos dos estilos no son muy acertados, por lo que es necesario generar un equilibrio bajo la guía del Espíritu Santo.

Referencias

Citas

Convicción

"Todo verdadero conocimiento y desarrollo tienen su origen en el conocimiento de Dios. Dondequiera que nos dirijamos: al dominio físico, mental y espiritual" (ED 14.3).

"El ideal que Dios tiene para sus hijos está por encima del alcance del más elevado pensamiento humano. La meta a alcanzar es la piedad, la semejanza a Dios" (ED 17.4).

"En la escuela de Cristo, los estudiantes nunca se gradúan. Entre los alumnos se cuentan tanto viejos como jóvenes. Los que prestan atención a las instrucciones del divino Maestro, adelantan constantemente en sabiduría, refinamiento y nobleza del alma. Y así están preparados para entrar en aquella escuela superior donde el progreso continuará durante toda la eternidad" (ECR 65.3).

"Si Dios no tuviera una ley como principio moral, por la que cada caso ha de ser evaluado, no habría juicio y, por lo tanto, los seres humanos no podrían ser juzgados. Si no hemos sido hallados en armonía con las normas de Dios en esta vida, tampoco estaremos en armonía con sus requisitos en la vida futura" (SE1 35.1).

Dios, su justicia y misericordia

"Es la piedad sincera y experimental lo único que puede darte un carácter puro y elevado, y habilitarte para entrar en la presencia de Dios, quien mora en luz inaccesible. Esta tierra es el único lugar donde debemos adquirir el carácter celestial. Por lo tanto, comienza en seguida. Y no te lisonjees de que llegará el tiempo cuando podrás con más facilidad que ahora hacer un esfuerzo ferviente. Cada día te distancia más de Dios. Prepárate para la eternidad con un celo que no has manifestado todavía. Educa para amar la Biblia, amar la reunión de oración, amar la hora de meditación, y sobre todo, la hora en la cual el alma comulga con Dios. Adquiere la mentalidad del cielo si quieres unirte con el coro celestial en las mansiones divinas" (CPI 334.1).

"El salmista dice: La exposición de tu palabra alumbra; hace entender a los sencillos. Salmos 119:130. Cuando la verdad actúa solamente sobre la conciencia, crea mucha incomodidad; pero cuando se invita a la verdad a entrar en el corazón, todo el ser es llevado en cautividad a Jesucristo. Aun los pensamientos son capturados, pues la mente de Cristo trabaja donde la voluntad está sometida a la voluntad de Dios. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús. Filipenses 2:5. La persona que ha sido liberada por el Señor es realmente libre, y no puede ser llevada a la esclavitud servil del pecado" (Manuscrito 67, 1894).

"Hay una ley de la naturaleza intelectual y espiritual según la cual modificamos nuestro ser mediante la contemplación. La inteligencia se adapta gradualmente a los asuntos en que se ocupa. Se asimila lo que se acostumbra a amar y a reverenciar" (CS 543.1).

"Por medio de la contemplación nos transformamos. Pero como esos sagrados preceptos en los cuales Dios reveló a los hombres su perfección y santidad son tenidos en poco y el espíritu del pueblo se deja atraer por las enseñanzas y teorías humanas, nada tiene de extraño que en consecuencia se vea un enfriamiento de la piedad viva en la iglesia. El Señor dice: Dejáronme a mí, fuente de agua viva, por cavar para sí cisternas, cisternas rotas que no detienen aguas. Jeremías 2:13" (CS 470.1).

"Cristo puede hacer mejor que nadie cualquier modelamiento y corrección que se necesiten efectuar en el alma. Quizá la convicción no sea profunda, pero si el pecador viene a Cristo, viéndolo en la cruz, el justo muriendo por los injustos, la escena derribará cada barrera. Cristo ha tomado a su cargo la obra de salvar a todos los que confían en él para su salvación. Ve los errores que necesitan ser corregidos, los males que deben ser reprimidos. Vino para buscar y salvar lo que se había perdido. Al que a mí viene dice no le echo fuera. Juan 6:37" (1MS 209.3).

"Daniel estaba imbuido del espíritu de Jesucristo y rogó que los sabios de Babilonia no fueran destruidos. Los seguidores de Cristo no poseen los atributos de Satanás, quien se complace en angustiar y afligir a las criaturas de Dios. Tienen el espíritu de su Maestro que dijo: Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (CT 178.6).

"Pero Dios es paciente, lleno de misericordia y longanimidad, y aunque el ser humano se encuentra en abyecta esclavitud, si se vuelve de su maldad y confiesa sus pecados, colocándose bajo la protección de Dios, encontrará ayuda" (SE1 193.5).

Origen del proceso de evaluación

"Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto" (Génesis 1:31).

"Dios es Amor. Su naturaleza y su ley son amor. Lo han sido siempre, y lo serán para siempre. El Alto y Sublime, el que habita la eternidad, cuyos caminos son eternos, no cambia. En él no hay mudanza, ni sombra de variación" (PP 11.1).

"Mientras todos los seres creados reconocieron la lealtad del amor, hubo perfecta armonía en el universo de Dios. Cumplir los designios de su Creador era el gozo de las huestes celestiales. Se deleitaban en reflejar la gloria del Todopoderoso y en alabarlo. Y su amor mutuo fue fiel y desinteresado mientras el amor de Dios fue supremo. No había nota discordante que perturbara las armonías celestiales. Pero se produjo un cambio en ese estado de felicidad. Hubo uno que pervirtió la libertad que Dios había otorgado a sus criaturas" (PP 13.1).

"Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y de acabada hermosura. En Edén, en el huerto de Dios, estuviste. De toda piedra preciosa era tu vestidura. Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios. Allí estuviste, y en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día en que fuiste creado hasta que se halló en ti maldad" (Ezequiel 28:12-15).

Dios realizó una evaluación diagnóstica en su obra en la tierra

"Cuando salió de las manos del Creador, la tierra era sumamente hermosa. La superficie presentaba un aspecto multiforme, con montañas, colinas y llanuras, entrelazadas con magníficos ríos y bellos lagos" (PP 23.2).

"Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas" (Génesis 1:2).

Dios realizó una evaluación continua

"Y llamó Dios a lo seco tierra, y a la reunión de las aguas llamó mares. Y vio Dios que era bueno" (Génesis 1:10).

"Produjo, pues, la tierra verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno" (Génesis 1:12).

"Y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno" (Génesis 1:18).

"E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno" (Génesis 1:25).

Dios da una evaluación sumativa

"Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera" (Génesis 1:31).

Ámbitos de la educación que deben ser evaluados

"La verdadera educación no consiste en inculcar por la fuerza la instrucción en una mente que no está lista para recibirla. Hay que despertar las facultades morales, lo mismo que el interés" (ED 38.8).

"La educación es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales. Prepara a los estudiantes para el gozo del servicio en este mundo y para el servicio más alto en el mundo venidero" (CM 13).

"La educación dada a los jóvenes debería ser de tal carácter que los capacite para la vida práctica. La enseñanza práctica es de gran importancia" (CM 65).

"La educación que se limita a la esfera intelectual no merece ese nombre. Las leyes morales, que deberían formar parte de todo programa educativo, a menudo se descuidan" (CM 93).

"Porque el Señor da la sabiduría, y de su boca provienen el conocimiento y la inteligencia" (Proverbios 2:6).

"Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley" (Gálatas 5:22, 23).

"El valor del servicio para Dios se mide por el espíritu con que se efectúa, más bien que por el tiempo empleado en el trabajo" (SC 328.4).

Desarrollo armonioso y carácter equilibrado

"El verdadero objeto de la educación es desarrollar la mente armoniosamente y formar un carácter equilibrado" (CM 16).

"La educación es el desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales. Prepara a los estudiantes para el gozo del servicio en este mundo y para el servicio más alto en el mundo venidero" (CM 13).

Justicia y misericordia

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello" (Mateo 23:23).

Evaluación diagnóstica

"Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas" (Génesis 1:2).

Dios hace una autoevaluación

"Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. Y llamó Dios a la luz día, y a las tinieblas llamó noche. Y fue la tarde y la mañana un día. Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. Y llamó Dios a la expansión cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo. Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día tercero" (Génesis 1:3-6, 8, 11-13).

¿Qué evaluar?

El espíritu con que se hace la tarea

"El valor del servicio para Dios se mide por el espíritu con que se efectúa, más bien que por el tiempo empleado en el trabajo" (SC 328.4).

"Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante. Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él" (Génesis 4:2-7).

La integridad y el servicio

"Su éxito en el progreso de la vida divina depende del aprovechamiento de los talentos que les han sido confiados. Su recompensa futura estará en proporción con la integridad y el fervor con que sirvan al Maestro" (SC 328.5).

El conocimiento práctico

"Pero sed hacedores de la palabra y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos" (Santiago 1:22).

"Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace" (Santiago 1:25).

"La educación dada a los jóvenes debería ser de tal carácter que los capacite para la vida práctica. La enseñanza práctica es de gran importancia" (CM 65).

El carácter moral y espiritual

"Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley" (Gálatas 5:22, 23).

Sabiduría y conocimiento

"Porque el Señor da la sabiduría, y de su boca provienen el conocimiento y la inteligencia" (Proverbios 2:6).

Entendimiento y discernimiento

"Dichoso el hombre que halla la sabiduría, el hombre que obtiene entendimiento" (Proverbios 3:13).

Competencias adquiridas

"Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente" (Mateo 25:20-26).

¿Cómo evaluar?

"Con frecuencia los maestros no tienen mucho trato social con los alumnos. Manifiestan muy poca simpatía y ternura, y en cambio les sobra la dignidad que caracteriza al juez severo. Aunque el maestro ha de ser firme y decidido, no debe ser exigente ni despótico. Ser rudo y censurador, mantenerse por encima de los alumnos y tratarlos indiferentemente, equivale a cerrar los caminos por medio de los cuales podría influir sobre ellos para bien" (ED 251.1).

"El maestro que comprenda esto no considerará completa su obra cuando haya terminado la rutina diaria de las clases y los alumnos no estén por un tiempo bajo su cuidado directo. Los llevará en su corazón. El objeto constante de su estudio y su esfuerzo será la forma de asegurar para ellos la norma más elevada que puedan alcanzar" (ED98 281.2).

Empatía

"Traten a los demás tal como quieren que ellos los traten a ustedes" (Lucas 6:31).

Amor

"No seas vengativo con tu prójimo, ni le guardes rencor. Ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor" (Levítico 19:18).

Justicia

"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el anís y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe" (Mateo 23:23).

Imparcialidad

"Porque no hay acepción de personas para con Dios" (Romanos 2:11).

Estandarizada

"Porque de parte del rey y de sus siete consejeros eres enviado a visitar a Judea y a Jerusalén, conforme a la ley de tu Dios que está en tu mano" (Esdras 7:14).

Misericordia

"Por la maldad de Nínive, Dios dirigió su palabra a Jonás para advertirle que su maldad había subido hasta él. Levántate, ve a Nínive, aquella gran ciudad y proclama en ella el mensaje que yo te diré. Vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino, y se arrepintió del mal que había anunciado de hacerles, y no lo hizo" (Jonás 1:1, 2; 3:2, 10).

El proceso de evaluación

Elogio y recomendación

"Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido" (Apocalipsis 2:2-5).

"Yo conozco tus obras, y dónde moras, donde está el trono de Satanás; pero retienes mi nombre, y no has negado mi fe, ni aun en los días en que Antipas mi testigo fiel fue muerto entre vosotros, donde mora Satanás. Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación" (Apocalipsis 2:13, 14).

"Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete" (Apocalipsis 3:15-19).

Calidad

"El verdadero maestro no se satisface con un trabajo de calidad inferior. No se conforma con dirigir a sus alumnos hacia un ideal más bajo que el más elevado que les sea posible alcanzar" (ED 28.3).

Alegre

"El que ha señalado a cada uno su obra, conforme a su capacidad, jamás dejará sin recompensa al que haya cumplido fielmente su deber. Toda acción de lealtad y fe será coronada con muestras especiales del favor y la aprobación de Dios. A todo obrero se hace la promesa: Irá andando y llorando el que lleva la preciosa simiente; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas" (SC 329.2).

"Para todo obrero de Dios este pensamiento debería ser motivo de estímulo y animación. En esta vida nuestra obra para Dios parece a menudo casi estéril. Nuestros esfuerzos en hacer bien pueden ser fervientes y perseverantes. No obstante, puede que no se nos permita presenciar sus resultados. Para nosotros, el esfuerzo puede parecer perdido. Pero el Salvador nos asegura que nuestra obra queda anotada en los cielos, y que la recompensa no puede fallar" (SC 330.2).

Justa

"En las balanzas del santuario, los donativos de los pobres, presentados por amor a Cristo, no se estiman según la cantidad dada, sino según el amor que motiva el sacrificio. Las promesas de Jesús llegarán a ser tan ciertamente una realidad para el pobre generoso, que tiene poco que ofrecer, pero lo da con liberalidad, como para el pudiente que da de su abundancia. El pobre hace un sacrificio de lo poco que posee y lo siente en realidad. Se niega alguna de las cosas que necesita para su comodidad, mientras que el rico da de su abundancia y no siente ninguna necesidad, no se niega nada de lo que realmente le hace falta. Por lo tanto, la ofrenda del pobre tiene un carácter sagrado que no se encuentra en la ofrenda del rico, porque este da de su abundancia. La providencia de Dios organizó todo el plan de la benevolencia sistemática para beneficio del hombre. Su providencia nunca se paraliza. Si los siervos de Dios entran por las puertas que él les abre, todos trabajarán activamente" (CPI 502.1).

Empática y firme

"Con frecuencia los maestros no tienen mucho trato social con los alumnos. Manifiestan muy poca simpatía y ternura, y en cambio les sobra la dignidad que caracteriza al juez severo. Aunque el maestro ha de ser firme y decidido, no debe ser exigente ni despótico. Ser rudo y censurador, mantenerse por encima de los alumnos y tratarlos indiferentemente, equivale a cerrar los caminos por medio de los cuales podría influir sobre ellos para bien" (ED 251.1).

Imparcial

"En ninguna circunstancia el maestro debe manifestar parcialidad. Favorecer al alumno simpático y atrayente, y asumir una actitud de crítica, impaciencia y severidad hacia los que más necesitan motivación y ayuda, indica que se tiene un concepto totalmente erróneo de la obra del maestro. El carácter se prueba en el trato con los deficientes e insoportables; y en eso se conoce si el maestro es realmente apto o no para desempeñar su puesto" (ED 251.2).

Continua, constante y objetiva

"El maestro que comprenda esto no considerará completa su obra cuando haya terminado la rutina diaria de las clases y los alumnos no estén por un tiempo bajo su cuidado directo. Los llevará en su corazón. El objeto constante de su estudio y su esfuerzo será la forma de asegurar para ellos la norma más elevada que puedan alcanzar" (ED98 281.2).

De manera individual

"Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles" (Mateo 25:31-34, 41).

De manera colectiva

"De manera que, si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan" (1 Corintios 12:26).

Participantes en el proceso de evaluación

Dios como evaluador

"En este momento el Señor se encuentra en el santuario evaluando los caracteres de todos los seres humanos. Las acciones de aquellos que son negligentes e indiferentes, y que están prestos para transitar las sendas del pecado e iniquidad, están siendo anotadas en los libros del cielo" (SE1 35.4).

"He aquí que Dios es excelso en su poder; ¿Qué enseñador semejante a él? ¿Quién le ha prescrito su camino? ¿Y quién le dirá: Has hecho mal?" (Job 36:22, 23).

Evaluadores sabios

"Y cuando ya estaba en marcha la construcción del santuario, y la gente estaba trayendo sus ofrendas a Moisés, y cuando él las estaba presentando a los obreros, todos los hombres sabios que estaban dedicados a la obra evaluaron las ofrendas y vieron que la gente había traído suficiente e incluso más de lo que se podía usar. Y Moisés proclamó por el campamento lo siguiente: Ningún hombre ni mujer haga más para la ofrenda del santuario. Así se le impidió al pueblo ofrecer más" (HR 155.1).

Todos somos evaluados

"La obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa" (1 Corintios 3:13, 14).

Hogar, iglesia y escuela

"En la vida común, la familia era escuela e iglesia, y los padres eran los maestros, tanto en las cosas seculares como en las religiosas. En su sabiduría el Señor ha decretado que la familia sea el mayor agente educativo. En el hogar es donde ha de empezar la educación del niño. Allí está su primera escuela, allí, con sus padres como maestros, debe aprender las lecciones que han de guiarlo a través de la vida: lecciones de respeto, obediencia, reverencia, dominio propio. Las influencias educativas del hogar son un poder decidido para el bien o para el mal" (HC 161).

"Para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. De manera que, si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan" (1 Corintios 12:25, 26).

La evaluación como guía

"Salvad toda la fuerza de la voluntad, porque el ser humano la necesita toda; pero dadle la debida dirección. Tratadla sabia y tiernamente, como un tesoro sagrado. No la desmenucéis a golpes; sino amoldadla sabiamente, por precepto y verdadero ejemplo, hasta que el niño llegue a los años en que pueda llevar responsabilidad" (CN 195.1).

"Los males deben ser corregidos. La iniquidad que está ligada en el corazón del muchacho, debe ser afrontada y vencida por padres y maestros. Debe tratarse el mal pronta y sabiamente, con firmeza y decisión" (CN 233.4).

"Hay dos formas de tratar a los niños: completamente diferentes en su principio y resultados. La fidelidad y el amor, unidos con la sabiduría y la firmeza, de acuerdo con las enseñanzas de la Palabra de Dios, proporcionarán felicidad en esta vida y en la venidera. El descuido del deber, la complacencia necia, la negligencia al restringir o corregir las necedades de la juventud, darán como resultado la desgracia y la ruina final de los hijos, y el desengaño y angustia de los padres" (CN 241.1).

"Los no promisorios necesitan mayor paciencia y bondad, la más tierna simpatía. Pero muchos padres revelan un espíritu frío y cruel, que nunca inducirá a los descarriados al arrepentimiento. Sea suavizado el corazón de los padres por la gracia de Cristo, y su amor llegará al corazón" (CN 243.2).

"Los niños que realmente desean hacer lo correcto, quizá fracasen vez tras vez y frecuentemente necesitan ser animados para que sean enérgicos y perseverantes. Con solicitud y oración, observad cómo proceden esas jóvenes mentes. Fortaleced cada buen impulso, animad cada noble acción" (CN 246.5).

"Hay una época para desarrollar a los niños, y otra para educar a los jóvenes; es esencial que en la escuela se combinen ambas en extenso grado. Se puede preparar a los niños para que sirvan al pecado, o para que sirvan a la justicia. La primera educación de los jóvenes amolda su carácter, tanto en su vida secular como en la religiosa. Salomón dice: Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella" (CN 277.3).

Administración financiera

Importancia de la administración financiera

La administración financiera es sumamente importante en el ámbito educativo. Elena G. de White (EGW) destaca la necesidad de poseer una gestión financiera adecuada y eficiente en las escuelas. De la misma manera, la Palabra de Dios refuerza la importancia de la diligencia al administrar los recursos, haciendo hincapié en la responsabilidad de conocer el estado de lo que se confía. El llamado a ser diligentes simboliza la necesidad de una administración financiera sabia y responsable.

Dios en el ejercicio administrativo

La presencia divina es una certeza que abarca todas las áreas de la vida, incluso en el ejercicio administrativo. El profeta Isaías lo declara en su libro (Isaías 41:10, 13), recordando la seguridad de la compañía divina en todo momento, al decir: …siempre te ayudaré, siempre te sustentaré…. Esta promesa constituye un fundamento sólido para enfrentar cualquier desafío en el ámbito de la gestión administrativa.

Elena G. de White subraya la importancia de humillarse delante de Dios, así como la dependencia de Él en el ejercicio administrativo. Es fundamental buscar la guía divina al trazar planes, solicitando sabiduría y economía para que las instituciones prosperen de manera sólida y fructífera. La advertencia de no depender de los recursos humanos refleja la necesidad de mantener una conexión íntima con Jesús.

Administración eficiente de los recursos

Cabe destacar que el éxito en la administración de los recursos depende del orden y la acción armoniosa, según se destaca en los consejos contenidos en los escritos de Elena G. de White, quien sostiene que la exigencia divina tanto en la actualidad como en los días de Israel, es la de actuar con inteligencia, "no en forma negligente o al azar, sino con fe y exactitud, para que pueda poner sobre ella el sello de su aprobación" (SC 93.2).

La declaración de Jesús en los evangelios destaca la importancia de reconocer las distintas esferas de autoridad y responsabilidad. Esta distinción subraya la importancia de administrar los recursos con integridad y deber.

La administración financiera es un principio primordial en la educación. Buscar la presencia de Dios en el ejercicio administrativo conduce a la seguridad de obtener sabiduría en la gestión de los recursos financieros, lo que garantizará el bienestar a largo plazo.

Responsabilidad administrativa

"Por causa de Cristo, como pueblo escogido de Dios, dedicaos a la tarea de establecer un sólido sistema financiero en nuestros colegios" (ECR 447).

La responsabilidad administrativa va más allá de simplemente gestionar eficientemente los recursos financieros. Implica comprender que estos recursos son sagrados y deben ser administrados con integridad y responsabilidad. Esta responsabilidad tiene una conexión directa entre la administración financiera y la espiritualidad. Por lo tanto, es importante mantener una contabilidad justa y transparente, en armonía con los principios divinos, como se expresa en Proverbios 3:9-10.

Perfil de un administrador financiero

La Biblia y los escritos de Elena G. de White nos dan una idea clara de las cualidades que debe poseer un administrador para una institución educativa adventista. Estos líderes deben ser:

Personas entendidas: Capaces de comprender las necesidades de la comunidad educativa y tomar decisiones sabias.

Conocedores de la contabilidad: Capaces de manejar los recursos financieros de la institución de manera responsable y transparente.

Fieles y justos: Que actúen con integridad y ética en todo momento, priorizando el bienestar de la institución sobre su interés personal.

Consagrados a Dios: Tengan una profunda relación con Dios y busquen la guía del Espíritu Santo en todas sus decisiones.

Supervisión de las finanzas

Es esencial realizar una supervisión periódica de los movimientos contables y financieros de las instituciones educativas. Este proceso tiene como objetivo verificar su auténtica situación financiera y garantizar la transparencia e integridad en la gestión de los recursos.

Esta supervisión debe ser llevada a cabo por administradores financieros y no debe recaer la responsabilidad en ministros o comisiones, de manera que se evite el mal uso de los fondos, que perjudique directamente a la institución.

También es importante contar con profesionales financieros, contadores, tesoreros y gerentes cuidadosos y competentes, que mensualmente presenten el estado o los estados financieros reales de la operación financiera de la institución. Este proceso tiene como objetivo evitar pérdidas continuas debidas a políticas imprudentes de gastos y, al mismo tiempo, garantizar que los administradores estén plenamente informados.

Instituciones autosustentables

El éxito financiero de un colegio se rige por el principio fundamental de no gastar más allá de los fondos disponibles y realizar todos los esfuerzos necesarios para aumentar la utilidad (CMC 173).

Una administración responsable y sostenible debe asegurar que todas las operaciones se ajusten a los recursos financieros disponibles. Se aconseja tener cuidado en el gasto, pero no limitar la búsqueda activa de formas o proyectos para aumentar la utilidad del colegio. En lugar de simplemente dedicarse a hacer un buen uso de los fondos existentes, se alienta a la institución a esforzarse por identificar y aprovechar oportunidades que contribuyan al crecimiento y al mejoramiento.

La parábola de los talentos (Mateo 25:16-18) muestra la importancia de hacer crecer los recursos. Quienes recibieron talentos y los multiplicaron fueron elogiados por invertir y aumentar sus recursos, mientras que el que enterró su talento fue reprendido. Esta enseñanza resalta la necesidad de utilizar sabiamente los recursos confiados para obtener un rendimiento positivo. Por lo tanto, se insta a buscar oportunidades para invertir y aumentar los recursos disponibles en lugar de adoptar una actitud negativa.

Se debe tener presente que si la obra es de Dios, Él mismo proveerá los recursos necesarios. La promesa es clara: quienes confíen sinceramente en Dios serán recompensados y los recursos empleados de manera sabia y económica en su servicio se multiplicarán en su propósito y alcance.

Colegiaturas

Precios de colegiaturas apropiados

Es fundamental realizar análisis exhaustivos al momento de establecer los precios, de manera que estos sean los más adecuados según la situación específica de cada institución. Se recomienda que las instituciones educativas se establezcan sobre bases económicas sólidas, y libres de deudas, e idealmente generen ganancias cada año.

Es importante que, cuando una institución determine el incremento de los precios de colegiatura, se base en un proceso informado y se llegue a un consenso de los líderes, después de haber realizado los análisis y estudios con detenimiento, teniendo como finalidad que la institución pueda tener los ingresos suficientes para operar con regularidad durante un determinado ciclo escolar. Además, debe suplir el financiamiento de la parte operativa.

Los precios de colegiatura deben ser suficientes para atender necesidades de mantenimiento e, incluso, de crecimiento de la institución.

Becas y descuentos

Elena G. de White enfatiza la importancia de proporcionar educación accesible y equitativa, independientemente de su situación económica. Promueve la idea de que la educación debe ser un derecho para todos y que las instituciones educativas deben hacer todo lo posible para asegurar que quienes desean aprender tengan la oportunidad de hacerlo.

Es fundamental que las instituciones educativas consideren la diversidad de situaciones que pueden obstaculizar el acceso a la educación. Deben atender no solo a los estudiantes con dificultades financieras, sino también a aquellos con discapacidades, que residen en zonas rurales o provienen de familias con limitados recursos educativos.

Las instituciones deben trabajar en la implementación de estrategias, tales como becas, programas de ayuda financiera o trabajo-estudio, así como en establecer alianzas con empresas y organizaciones, con el fin de cumplir el ideal de garantizar una educación accesible que no sólo se limite al desarrollo intelectual, sino que abarque todos los aspectos del ser humano: físico, mental, espiritual y social.

Economía operacional

La administración debe operar dentro del presupuesto

Operar dentro de los presupuestos establecidos y autorizados previamente aumentará las posibilidades para el éxito financiero de la institución. Establecer un buen control presupuestal será vital para que las instituciones funcionen con mayor efectividad y será una herramienta extraordinaria para los administradores de cada institución.

Entre las normas establecidas para estas instituciones, se destaca la necesidad de una inteligente gestión financiera y de sus recursos. Los administradores de los colegios no deben descuidar asuntos vitales para su funcionamiento, ya que Dios espera que quienes están a cargo de ellos sean diligentes y disciplinados en el manejo de los recursos.

Economía en la ejecución del gasto

La gestión de los recursos financieros en los colegios debe reflejar una administración diligente y responsable. Elena G. de White señala que el uso de los recursos financieros no solo debe orientarse a mantener la infraestructura y cubrir necesidades básicas, sino también a promover una educación integral.

Quienes son llamados a la administración financiera de las instituciones educativas deben rendir cuentas de manera responsable. Además, los recursos financieros deben ser canalizados de manera sabia, priorizando los aspectos que contribuyan al desarrollo espiritual y moral de los estudiantes.

Asimismo, Elena G. de White destaca la importancia de buscar el equilibrio entre la provisión de recursos necesarios y la evitación del lujo innecesario, fomentando una administración financiera que refleje un manejo responsable de los recursos.

Deudas

Es deber de los administradores evitar incurrir en deudas

Los administradores de un colegio deben gestionar las finanzas de su institución de manera prudente y responsable. De esta manera, se estarán tomando acciones importantes para evitar el endeudamiento. Debe haber, por parte de los administradores, informes financieros periódicos a los miembros de la junta escolar para compartir con ellos las preocupaciones financieras y que juntos busquen las estrategias para evitar caer en deudas innecesarias y peligrosas.

La operación diaria debe sujetarse a lo estipulado desde un principio en el presupuesto que autorizó la junta escolar para dicho curso escolar, de tal manera que se alcancen los niveles de ingresos propuestos y también que se opere dentro de los gastos autorizados. Si por alguna razón durante el inicio de un ciclo escolar no se alcanzaron los ingresos presupuestados, es de suma importancia ajustar el presupuesto de los gastos a ese nivel de ingresos y de esta manera encontrar el punto de equilibrio o, mejor aún, llegar a la utilidad que debe ser la meta.

La gestión de la información financiera requiere extrema atención, transparencia y eficiencia. Se debe cultivar una cultura de realizar estudios financieros mensuales, tomar medidas correctivas cuando sea necesario y mantener al personal informado sobre la situación financiera de la institución, los objetivos alcanzados, así como los ingresos y egresos. Esto fomentará la formación de un equipo sólido y comprometido, lo cual se reflejará en la salud financiera y en el ambiente general de la institución.

Las deudas impiden el desarrollo y crecimiento

Uno de los aspectos críticos en los colegios es la gestión de ingresos, especialmente en el seguimiento de cuentas por cobrar, que puede obstaculizar el crecimiento. La falta de un plan adecuado para la cobranza y seguimiento de estas cuentas agrava la situación, dando lugar a la acumulación de deudas incobrables, lo que puede poner en peligro la estabilidad financiera e incluso la viabilidad de la institución.

Las instituciones educativas deben monitorear cuidadosamente los ingresos provenientes de las colegiaturas. A menudo, los fondos recaudados pueden no alcanzar las expectativas presupuestarias, lo que resulta en un desequilibrio financiero y posibles déficits al final del período. Si esta situación no se aborda y corrige a tiempo, puede llevar a iniciar un nuevo ciclo escolar con pérdidas, cuando debería ser todo lo contrario.

Se deben tomar acciones inmediatas para salir de las deudas

Si una institución tiene problemas de deudas, los administradores en equipo con su junta escolar deben hacer los análisis pertinentes para detectar los problemas que llevaron a esta situación. Entonces, deben tomar medidas estratégicas para tener un plan definido para salir de ellas.

Es crucial para salir de deudas enfrentar de manera integral la reducción de los gastos así como también el incremento de los ingresos para poder lograr un equilibrio y así llegar a una recuperación financiera estable. Se requieren medidas inmediatas y planificación a corto y largo plazo que lleven a la disminución de deudas con iniciativas que impulsen el crecimiento y la calidad educativa. Un colegio endeudado puede enfrentar desafíos para mantener su reputación y la confianza de la comunidad.

Soporte financiero

Apoyo del fondo de diezmo

Después de los ingresos por las colegiaturas, una de las principales fuentes de financiamiento para las instituciones del sistema educativo adventista son las subvenciones o asignaciones recibidas de las organizaciones superiores. Un desafío actual consiste en lograr que todos los campos locales otorguen estas subvenciones de acuerdo con los porcentajes estipulados por el reglamento de la División Interamericana. Resulta fundamental que los campos locales realicen esfuerzos más decididos para destinar la totalidad de los recursos del fondo de diezmos al sostenimiento de la obra educativa.

Apoyo del presupuesto de la iglesia local

La iglesia local debe hacer esfuerzos bien intencionados para apoyar a la institución educativa de la que son constituyentes en su localidad. Además, debe tener un rubro específico de apropiación para el colegio y enviarlo periódicamente a la institución en manera de apropiación para operación.

En caso de que existan niños en edad escolar dentro de la feligresía que enfrenten dificultades económicas, sería pertinente considerar la creación de un fondo de becas específico para ellos. De esta manera, se podría proporcionar apoyo financiero adicional a quienes lo necesiten, sin sobrecargar económicamente a la institución educativa.

Apoyo de patrocinadores

Las instituciones deben desarrollar planes de recaudación de fondos efectivos con el fin de generar ingresos adicionales y respaldar su estabilidad financiera. Estos planes deben ser elaborados con cuidado, teniendo en cuenta las necesidades y objetivos particulares de cada institución. Asimismo, es importante diversificar las fuentes de ingresos para no depender únicamente de un tipo de donación. Al implementar estrategias de recaudación de fondos efectivas, las instituciones pueden fortalecer su sostenibilidad y garantizar su viabilidad a largo plazo.

Autofinanciamiento

Participación financiera de los estudiantes en su proyecto educativo

Es de vital importancia que los jóvenes estudiantes se esfuercen desde pequeños por lograr sus metas y asuman la responsabilidad de financiar parte de su propio proyecto educativo. Los padres deben entender los beneficios de que los hijos sean educados no solo en lo académico, sino también en la preparación para la vida diaria por medio del trabajo útil.

Establecer programas de autofinanciamiento

Los administradores de las instituciones deben generar dentro del colegio un programa de autofinanciamiento para ofrecer a los hijos de la iglesia la oportunidad de que, con un trabajo productivo, puedan obtener los recursos financieros que necesitan para seguir estudiando. Cuando los ingresos generados por la colegiatura no sean suficientes para cubrir todos los gastos, implementar un programa de emprendimiento puede ser clave en lograr la estabilidad financiera de la institución. Además, ofrece una oportunidad para que más estudiantes sean apoyados gracias a estos proyectos.

Autofinanciamiento como apoyo de la economía familiar

Una de las ventajas destacadas de los programas de autofinanciamiento es que mediante el trabajo realizado por los estudiantes, ellos pueden obtener ingresos aplicables al pago de sus colegiaturas. De esta manera, el costo de la educación no recae únicamente en los ingresos familiares, sino que proviene de otras fuentes. Esto representa un beneficio significativo para las finanzas de las familias, evitando que se vean obligadas a endeudarse para financiar la educación de sus hijos. La participación en estos programas permite que otras personas asuman los costos sin afectar el patrimonio familiar.

Un plan divino para el autofinanciamiento estudiantil

El plan de colportaje estudiantil es una iniciativa inspirada por Dios en la cual todos los alumnos pueden participar. Este plan tiene un doble propósito, ya que además de generar ingresos por la venta de libros, los estudiantes colaboran con Dios en la difusión del mensaje de salvación por medio de las publicaciones. La iglesia ofrece una amplia variedad de temas relevantes que son de interés para las familias. Los estudiantes distribuyen libros sobre salud, hogar, y economía, entre otros, en miles de hogares, convirtiéndose así en instrumentos de bendición para los demás.

Referencias

Citas

Administración financiera

"Desearía tener mejor dominio del lenguaje para poder expresar claramente la importancia de la debida administración de nuestras escuelas" (6TPI 210.1).

"Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, y mira con cuidado por tus rebaños, porque las riquezas no duran para siempre, ni una corona es para generaciones perpetuas" (Proverbios 27:23).

"No temas, que yo soy contigo; no desmayes que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. ... Porque yo Jehová soy tu Dios, que te ase de tu mano derecha" (Isaías 41:10, 13).

"Que todos los que se relacionan con nuestras instituciones se humillen delante de Dios. Que le pidan que les ayude a trazar planes con sabiduría y economía para que las instituciones arraiguen firmemente y lleven fruto para gloria de Dios. No deben depender de los hombres. Deben contemplar a Jesús. Deben velar y orar dando acciones de gracias. Asegúrense de que están estrechamente relacionados con Cristo" (Carta 199, 1901).

"El éxito sólo puede acompañar al orden y a la acción armónica. Dios exige orden y sistema en su obra de nuestros días tanto como los exigía en los días de Israel. Todos los que trabajan para él han de actuar con inteligencia, no en forma negligente o al azar. Él quiere que su obra se haga con fe y exactitud, para que pueda poner sobre ella el sello de su aprobación" (SC 93.2).

"Entonces les dijo: Pues dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios" (Lucas 20:25).

Responsabilidad administrativa

"Por causa de Cristo, como pueblo escogido de Dios, dedicaos a la tarea de establecer un sólido sistema financiero en nuestros colegios" (ECR 447).

"Mantenga en mente que es dinero del Señor el que es manejado en nuestras instituciones, y que mediante sus celestiales inteligencias Él lleva un registro de la forma en que el dinero es utilizado" (PUR, Diciembre 19, 1901 ap. 11).

"Honra al Señor con tus bienes y con las primicias de tus cosechas. Tus graneros se saturarán de trigo, y tus lagares rebosarán de vino" (Proverbios 3:9-10).

"Donde quiera que haya escuelas establecidas, se han de proporcionar administradores entendidos, hombres aptos, que teman a Dios, hombres de verdad, que aborrezcan la avaricia, hombres que harán lo mejor que puedan para cumplir con las diversas responsabilidades de sus cargos. Deben tener aptitud para los negocios; pero de mayor importancia aún es que anden humildemente con Dios y sean guiados por el Espíritu Santo" (2JT 474.1).

"Dios desea que la parte financiera de la causa sea efectuada por hombres de negocios, hombres que son cuidadosos, fieles y justos—hombres sabios que buscan conocer y hacer Su voluntad, que Su Espíritu puede descansar en ellos. Cuando este es el caso, la prosperidad asistirá a la obra, porque con tales obreros Dios puede cooperar" (PUR, Diciembre 19, 1901 ap. 13).

"Se necesita especialmente financistas consagrados; hombres que lleven los principios de la verdad en toda transacción de negocios. Los encargados de los asuntos financieros no deben asumir otros cargos, cargos que son incapaces de llevar; tampoco la administración debe ser confiada a hombros incompetentes" (LC 90.3).

"Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza" (Proverbios 21:5).

"…cuando se coloca en cargos de responsabilidad en la obra a hombres de temperamento fuerte que no están controlados por Dios, la causa es puesta en peligro, porque sus temperamentos fuertes los inducen a usar un dinero que tienen tan sólo en perspectiva" (Manuscrito 106, 1899).

"Especialmente el director de un colegio debería preocuparse cuidadosamente de las finanzas de la institución. Debería comprender los principios básicos de la contabilidad, debe informar fielmente el empleo de todo dinero que pasa por sus manos destinado a usarse en el colegio" (CMC 285.3).

"El Señor me ha indicado que hombres entendidos y con aptitud para las finanzas visiten nuestras escuelas en cada país y tomen nota de su situación financiera. Este asunto no debe dejarse a los ministros o a los que forman las comisiones, pues no tienen tiempo para asumir dicha responsabilidad. Los maestros no deben ser cargados con ella. Los asuntos comerciales de las escuelas exigen talentos que no han sido provistos" (ECR 451.1).

"Hombres aptos para las finanzas debieran revisar las cuentas una, dos o tres veces al año, para comprobar la verdadera situación de la escuela" (JT2 476.1).

"Si os sentís tentados a disponer del dinero que llega al colegio en una forma que no produzca un beneficio especial para la institución, vuestras normas necesitan ser criticadas cuidadosamente para que no llegue el tiempo cuando vosotros seáis juzgados y hallados faltos. ¿Quién es vuestro contador? ¿Quién es vuestro tesorero? ¿Quién es vuestro gerente? ¿Son cuidadosos y competentes? Preocupaos de esto. Es posible que se dé un mal destino al dinero sin que nadie comprenda claramente cómo ocurrió tal cosa; y es posible que un colegio pierda continuamente debido a una política imprudente de gastos. Los administradores pueden sentir profundamente esa pérdida y pensar que han hecho su mejor parte…Los que están a cargo de un colegio deben establecer cada mes cuál es el estado financiero real de la institución" (CMC 286.1).

"El colegio no debe gastar más allá de los fondos que posee, pero debe realizar todo esfuerzo posible por aumentar su utilidad" (CMC 173).

"Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor" (Mateo 25:16-18).

"Quien ahorra, poco a poco se enriquece" (Proverbios 13:11).

"Cuando pasa un año tras otro y no hay señales de que la deuda disminuya, sino más bien de que aumente, debe hacerse un alto. Digan los administradores: Nos negamos a dirigir la escuela por más tiempo a no ser que se idee algún sistema seguro. Será mejor, sí, mucho mejor, cerrar la escuela hasta que los administradores aprendan la ciencia de hacerla marchar sobre bases de solvencia" (2JT 470).

"Cuando los hombres se someten a la dirección de Dios, la obra avanza armoniosamente" (Manuscrito 106, 1899).

"Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres, cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma" (Deuteronomio 30:9-10).

"Pero bendito el hombre que confía en mí, que soy el Señor, y que en mí pone su confianza. Ese hombre es como un árbol plantado junto a los arroyos; echa sus raíces junto a las corrientes, y no se da cuenta cuando llega el calor; sus hojas siempre están verdes, y en los años de sequía no se marchita ni deja de dar fruto" (Jeremías 17:7-8).

"Los medios de los cuales disponemos no parecerán tal vez suficientes para la obra; pero si queremos avanzar con fe, creyendo en el poder de Dios que basta para todo, se nos presentarán abundantes recursos. Si la obra es de Dios, él mismo proveerá los medios para realizarla. El recompensará al que confíe sencilla y honradamente en él. Lo poco que se emplea sabia y económicamente en el servicio del Señor del cielo, se multiplicará al ser impartido" (DTG 339.1).

Colegiaturas

"La cantidad cobrada por la enseñanza, pensión y residencia debiera bastar para el pago de los sueldos del personal docente… La escuela debiera tener ingresos suficientes no sólo para pagar los gastos corrientes que son necesarios, sino también para proporcionar a los alumnos durante el curso escolar algunas cosas esenciales para su trabajo" (ECR 446).

"En algunas de nuestras escuelas las tarifas de la enseñanza han sido demasiado bajas. Esto ha sido, en muchos sentidos, perjudicial para la obra educacional. …Cualquiera que haya sido el propósito al establecer la tarifa de la enseñanza en una suma menor que el mantenimiento, el hecho de que una escuela se haya endeudado mucho constituye razón suficiente para reconsiderar los planes y fijar los precios de modo que en lo futuro las cosas vayan mejor" (2JT 469).

"La escuela debería tener ingresos suficientes no sólo para pagar los gastos corrientes que son necesarios, sino también para proporcionar a los alumnos durante el curso escolar algunas cosas esenciales para su trabajo" (2JT 47).

"Siempre que sea necesario elevar las tarifas, sométase primeramente el asunto a los patrocinadores de la institución, mostrándoles que los precios han sido fijados demasiado bajos y que, como resultado, las deudas se acumulan y estorban la obra. El aumentar debidamente los precios de la enseñanza disminuirá posiblemente la asistencia; pero una gran asistencia no debiera causar tanto regocijo como el estar libres de deuda" (ECR 446).

"Nuestros hermanos dicen que de parte de pastores y padres llegan indicaciones suplicantes de que veintenas de jóvenes de nuestras filas necesitan los beneficios de nuestros colegios preparatorios y no pueden asistir a menos que sea baja la tarifa de la enseñanza. Pero aquellos que abogan por precios reducidos debieran pesar el asunto con cuidado en todas sus fases" (ECR 448).

"Lo que poco cuesta será tenido en poco; pero todo aquello por lo cual se pague un precio que se aproxime a su verdadero valor, será apreciado en proporción" (ECR 449).

Economía operacional

"El colegio no debe gastar más allá de los fondos que posee, pero debe realizar todo esfuerzo posible para aumentar su utilidad. Los que han sido encargados con la responsabilidad financiera de nuestras instituciones educativas, no deben permitirse ningún descuido en el desembolso de los recursos" (CMC 285).

"Todo lo que se relaciona con las finanzas de nuestros colegios debería ser perfectamente correcto. Hay que seguir estrictamente el método del Señor, aunque esto no armonice con los métodos del hombre" (CMC 285.3).

"Hay que practicar economía en todo lo que se relaciona con el colegio… Hay que tener estrictamente en cuenta la economía, porque en caso contrario se contraerán deudas. Manténganse dentro de los límites" (Carta 60, 1896).

"Los administradores deben vigilar cuidadosamente cada detalle a fin de que no haya gastos innecesarios que acarreen deudas al colegio" (ED 444).

"Como individuos y como administradores de las instituciones del Señor tenemos necesariamente que suprimir todo lo que tenga carácter ostensivo y ajustar nuestros gastos dentro del estrecho círculo de nuestros ingresos" (ECR 445).

"A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna" (1 Timoteo 6:17).

"Por la falta de experiencia y por falta de cálculos podemos ser entrampados e incurrir en grandes deudas, debido a que los edificios y las mejoras pueden costar dos o tres veces tanto como lo que habíamos calculado" (Manuscrito 114, 1902).

"Supongamos que alguno de ustedes quiere construir una torre. ¿Acaso no se sienta primero a calcular el costo, para ver si tiene suficiente dinero para terminarla?" (Lucas 14:28).

Deudas

"Que Dios ayude a los administradores de nuestros colegios a no incurrir nunca en gastos que excedan a las entradas, aun cuando el colegio deba ser cerrado. En la administración financiera de nuestros colegios no ha habido el talento que se ha necesitado. Dios pedirá cuenta a los administradores en relación con esto. Debe abandonarse cada hábito innecesario y dispendioso, y debe abandonarse toda complacencia superflua. Cuando los principios revelados tan claramente por la Palabra de Dios para todos los colegios sean tomados en cuenta y practicados con el ahínco con el que deberían practicarse, las deudas no se acumularán" (Carta 137, 1898).

"Paguen a todos lo que deban: al que impuesto, impuesto; al que tributo, tributo; al que temor, temor; al que honor, honor" (Romanos 13:7).

"Nuestros ministros deberían sentir una responsabilidad por esta obra. Debieran estimular a todos a trabajar armoniosamente y a ayudar en proporción con su capacidad. Si esta tarea hubiese sido emprendida con fidelidad y diligencia en lo pasado, las deudas que pesan sobre nuestros colegios más antiguos podrían haberse cancelado hace mucho" (ED 443).

"No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley" (Romanos 13:8).

"A fin de que nuestros colegios cumplan noblemente el propósito para el cual fueron establecidos, es necesario que estén libres de deudas. No se debe permitir que lleven la carga de pagar intereses. Al establecer colegios destinados a preparar obreros, especialmente en campos nuevos donde los hermanos son pocos y sus recursos limitados; en vez de retardar la obra, sería mejor suscribir préstamos entre las personas interesadas en el proyecto. Sin embargo, siempre que sea posible hacerlo, nuestras instituciones deben inaugurarse libres de deudas" (6TPI 211.1).

"No se deben dejar acumular las deudas año tras año. La clase de educación más alta que pueda darse es la consistente en evitar las deudas tanto como se evitaría la enfermedad" (ECR 446.1).

"El rico se enseñorea de los pobres, Y el que toma prestado es siervo del que presta" (Proverbios 22:7).

"¿Cómo pueden nuestros colegios mantenerse libres de deudas? siempre seguirá siendo un problema hasta que se establezca un presupuesto sabio. Aumenten las cuotas que pagan los alumnos por las facilidades educativas… Consíganse los mejores talentos, aunque haya que pagar sueldos buenos y razonables. Estas medidas son indispensables. Cuando se hayan adoptado estas precauciones, las deudas no aumentarán en su colegio" (CMC 173).

"Cuando los administradores de un colegio encuentran que éste no produce para cubrir sus gastos y las deudas se acumulan, deben proceder como serenos hombres de negocios y cambiar sus métodos y planes. Cuando un año ha demostrado que la administración financiera ha sido desacertada, hágase oír la voz de la prudencia. Haya entonces una reforma resuelta. Los docentes pueden manifestar una dignidad propia de Cristo al trazar e idear serios y sólidos planes para mejorar el estado de las cosas. Deben apoyar de todo corazón los planes de los administradores y compartir sus cargas" (ECR 445).

Soporte financiero

"Nuestras asociaciones dirigen su mirada a nuestros colegios en busca de obreros educados y bien preparados, por lo que debieran prestar a los colegios el auxilio más generoso e inteligente. Ha sido dada clara luz en cuanto a que aquellos que ministran en nuestras escuelas enseñando la Palabra de Dios, explicando las Escrituras, educando a los alumnos en las cosas de Dios, deben ser sostenidos con el diezmo. Hace mucho que fué dada esta instrucción y recientemente ha sido repetida vez tras vez" (ECR 450).

"Aparte de esto, en cada asociación debiera formarse un fondo para hacer préstamos a estudiantes pobres pero meritorios que desean entregarse a la obra misionera, y en algunos casos debieran éstos también recibir donativos" (2JT 472).

"Las iglesias de diferentes localidades deben sentir que pesa sobre ellas una solemne responsabilidad en cuanto a preparar jóvenes y educar talentos que se ocupen en la obra misionera" (ED 449).

"Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir" (Lucas 6:38).

"Como iglesia, como individuos, si queremos estar sin culpa en el juicio, debemos hacer esfuerzos más generosos para la educación de nuestros jóvenes, a fin de que puedan estar mejor preparados para las diversas ramas de la gran obra confiada nuestras manos" (CPI 368.2).

"Cuando vean que hay en la iglesia quienes dan promesa de ser obreros de provecho, pero que no pueden por sí mismos sufragar sus gastos escolares, deben asumir la responsabilidad de enviarlos a alguno de nuestros colegios preparatorios" (ECR 449).

"Si hay quienes debieran gozar de los beneficios del colegio pero no pueden pagar el precio completo de la enseñanza, manifiesten las iglesias su liberalidad ayudándolos" (ECR 449).

"Participen todos en los gastos. Repare la iglesia en que aquellos que deban recibir sus beneficios estén asistiendo a la escuela. Se debe ayudar a las familias pobres. No podemos llamarnos verdaderos misioneros si descuidamos a aquellos que están a nuestras mismas puertas, que se hallan en la edad más crítica y que necesitan nuestra ayuda para obtener el conocimiento y la experiencia que los capacite para el servicio de Dios" (ECR 451.4).

"Me alegro porque tenemos instituciones donde pueden estar separados de las influencias corruptoras que tanto prevalecen en las escuelas del tiempo actual. Nuestros hermanos y hermanas deben sentir agradecimiento porque en la providencia de Dios se han establecido nuestros colegios, y debieran estar listos para sostenerlos con sus recursos" (ECR 119.1).

"Si los alumnos no pueden disponer por sí mismos de medios suficientes para pagar los gastos reales de un buen trabajo para su educación, ¿no es mejor que sus padres, sus amigos, las iglesias a que pertenecen o hermanos generosos de su asociación les ayuden en vez de dejar pesar una deuda sobre el colegio? Será mucho mejor que los muchos clientes de la institución compartan los gastos y no que el colegio funcione con deudas" (ECR 448).

"No te niegues a hacer el bien a quien te lo pide, si tienes la capacidad para hacerlo. No le digas a tu prójimo: Vuelve mañana; ya te ayudaré, si puedes ayudarlo en ese momento" (Proverbios 3:27-28).

"Cuando empezó a funcionar el colegio de Battle Creek, había un fondo en la Review and Herald en beneficio de los que querían obtener una educación pero que carecían de recursos. Varios estudiantes se valieron de tal fondo hasta haber logrado un buen comienzo; luego, con sus ingresos reponían lo utilizado a fin de que otros fuesen beneficiados por dicho dinero" (ECR 449).

Autofinanciamiento

"Los jóvenes han de comprender claramente que tienen que abrirse camino por sí mismos hasta donde sea posible y costear así parcialmente sus gastos. Lo que poco cuesta será tenido en poco; pero todo aquello por lo cual se pague un precio que se aproxime a su verdadero valor, será apreciado en proporción" (ECR 449).

"Se enseñaban diversas industrias en las escuelas de los profetas, y muchos de los estudiantes se sostenían por el trabajo manual" (CM 263.4).

"Aquí [Avondale] debería establecerse una industria de alimentos saludables. Debería ser una industria conectada con el colegio. Dios me ha indicado que los padres pueden hallar trabajo en esta industria y enviar a sus hijos al colegio. Pero todo debe ser hecho con la mayor sencillez. No debe haber extravagancia en ningún aspecto. Es necesario realizar una obra sólida, porque de lo contrario los resultados dejarían mucho que desear" (CC 27.3).

"Los israelitas consideraban la preparación industrial como un deber. Se requería de cada padre que hiciese aprender a sus hijos algún oficio útil. Los mayores hombres de Israel se adiestraban en actividades industriales. Se consideraba esencial para toda mujer el conocimiento de los deberes que incumbían a la dueña de casa; y la habilidad en el cumplimiento de estos deberes se consideraba como un honor entre las mujeres de la más alta jerarquía" (CM 263.3).

"Por precepto y ejemplo enseñad la abnegación, la economía, la generosidad y la dependencia propia. Todo aquel que posea un carácter firme estará capacitado para hacer frente a las dificultades y pronto para seguir un Así dice Jehová" (ECR 450).

"Las ganancias obtenidas con estos alimentos deben provenir mayormente del mundo, más bien que de los hijos de Dios, quienes tienen que sostener su obra, entrar en nuevos campos y establecer iglesias. Sobre ellos descansa el peso de muchas empresas misioneras. No debe imponérseles cargas innecesarias. Para su pueblo, Dios es un pronto auxilio en todo momento de necesidad" (3JT 133.4).

"El Señor ha instituido un plan por el cual muchos de los alumnos de nuestros colegios pueden aprender lecciones prácticas necesarias para tener éxito en la vida posterior. Les ha dado el privilegio de manipular preciosos libros que han sido dedicados al avance de nuestra obra educativa y médica. Mientras trabajan con estos libros, los jóvenes adquirirán una experiencia que les enseñará cómo hacer frente a los problemas que los esperan en regiones más lejanas. Durante su vida escolar, a medida que manejan estos libros, muchos aprenden cómo aproximarse a las personas en forma cortés, y como ejercer tacto para conversar con ellas sobre diferentes puntos de la verdad presente. Al alcanzar un grado de éxito financiero, algunos aprenderán lecciones de economía, que serán de gran ventaja para ellos cuando sean enviados como misioneros" (CE 32.1).

"Cuando los dirigentes de la iglesia ven jóvenes promisorios que desean prepararse para ser útiles en el servicio del Maestro, pero cuyos padres no pueden enviarlos al colegio, tienen un deber que cumplir respecto a estudiar cómo darles ayuda y estímulo… Otros jóvenes deben ser estimulados a entrar en el colportaje para vender nuestros libros mayores. Algunos pueden tener cualidades que los harán valiosos ayudantes en nuestras instituciones" (CM 511.4).

Características físicas de la instalación educativa

Las instituciones del sistema educativo adventista deben proveer espacios donde los alumnos entren en contacto con Dios al observar, palpar, percibir, escuchar y pensar sobre las diferentes áreas de estudio.

Desde el principio, en el huerto del Edén, Dios creó espacios rodeados por naturaleza, donde los primeros estudiantes, Adán y Eva, disfrutaron su estancia, apreciando las enseñanzas de Dios y teniendo un encuentro diario con Él.

De la misma manera, Dios nos ha dejado indicaciones precisas respecto a las características físicas que deben tener nuestras escuelas: grandes jardines, extensos terrenos, suficientes espacios al aire libre y elementos naturales que muestran su grandeza (CN 32.3, 4).

Se requiere que las instituciones adventistas cuenten con aulas e instalaciones ampliamente ventiladas (CSI 172.2), que permitan respirar una atmósfera limpia con dimensiones suficientes para acomodar saludablemente a los estudiantes; escuelas visualmente agradables.

Un ambiente adecuado permitirá a los estudiantes desarrollar sus habilidades físicas y cognitivas de una manera más exitosa, lo cual, a su vez, favorecerá la comprensión de sus asignaturas y de la Palabra de Dios.

Ubicación ideal

Cada vez que se decide crear un nuevo colegio, se debe considerar el lugar geográfico, con el objetivo de formar nuevos discípulos para Dios. Nuestros colegios desempeñan un papel fundamental sobre este plan trazado desde el principio.

Debemos exponer ante la sociedad el beneficio de recibir una educación integral, donde el principal objetivo es el desarrollo de lo físico, lo intelectual y lo espiritual. Esto suma para la transformación del carácter del alumno y es la mayor justificación para recibir una educación lejos de las ciudades.

Siempre debemos considerar que nuestras escuelas deben mantener distancias suficientes de los lugares que puedan ser una amenaza de diferente índole para nuestra comunidad estudiantil. La corrupción y la confusión aumentan cada día, razón por la cual debemos buscar los espacios para nuestras instituciones donde no estén propensas a estos escenarios. Un espacio rodeado de naturaleza es más eficiente para la enseñanza que paredes sólidas y estáticas.

Terreno

Los estándares de los espacios que deben tener las instituciones adventistas deben ser muy claros. La administración debe priorizar y dirigir sus esfuerzos hacia el logro de un equilibrio favorable en las áreas de economía, ubicación y espacio. Estas áreas son clave para alcanzar el propósito divino definido por nuestro Dios y así poder cumplir su mandato.

Edificios

Al establecer una institución, es crucial recordar que los colegios deben ser ciudades de refugio, donde se pueda preparar a alumnos y familias para seguir el camino que nuestro Maestro nos ha enseñado.

El orden de los edificios de nuestra iglesia es clave. Tenemos un gran arquitecto, quien realizó todo de forma correcta y ordenada. Si nuestras instituciones presentan orden, tendremos el éxito asegurado que deseamos.

Hay tres cualidades que deben caracterizar nuestros edificios: sencillos, pulcros y sólidos. Dichas cualidades deben ser tomadas en cuenta, ya que representan a nuestro Dios. De igual forma representan lo que él requiere de su pueblo.

Debemos prestar especial atención a las oportunidades de adquirir terrenos que impulsen el crecimiento de la obra de Dios. En caso de tomar decisiones que generen deudas, es importante procurar saldarlas lo más pronto posible, manteniendo siempre en mente el beneficio que este lugar pueda brindar. La economía en la construcción de edificios escolares debe ser tomada en cuenta estrictamente. Todo colegio debe mantener planes grandes. La decisión de construir debe responder a la convicción de alcanzar objetivos altos.

Nuestros planteles educativos deben ser amplios; no debemos restringir recursos en la compra de terrenos. Si lo hacemos, no favorece a los planes de nuestro Dios. Si buscamos dar una educación integral, debemos cumplir los estándares de la educación adventista.

Infraestructura

Elena G. de White destaca la importancia de contar con instalaciones adecuadas para el desarrollo de una educación de calidad. Estas instalaciones deben ser limpias y bien mantenidas, para proporcionar un entorno seguro y atractivo para los estudiantes.

Así mismo, es importante considerar otros espacios: bibliotecas, laboratorios científicos, áreas deportivas y espacios para actividades artísticas. Estos espacios fomentan un aprendizaje integral y diversificado que permite a los estudiantes desarrollar todo su potencial.

Nuestros colegios, de acuerdo con la necesidad de crecimiento, deben tomar decisiones favorables mediante las cuales se pueda alcanzar a más personas, con el propósito de evitar aglomeración o saturación dentro de un mismo edificio.

La buena administración financiera debe favorecer el buen crecimiento de las diversas áreas de una institución, destacando el mejoramiento de la planta física sin comprometer las diversas obligaciones financieras de la institución.

Es crucial considerar la ubicación de los colegios, teniendo en cuenta la alta incidencia de contaminación ambiental y social, lo cual puede ser una fuente de distracción para toda la comunidad educativa.

Equipamiento

Remontándonos al Jardín del Edén, donde Adán y Eva aprendían de su Creador en un entorno natural perfecto, encontramos la esencia del aula ideal. Un espacio que va más allá de paredes y escritorios, y que se convierte en un hogar para el aprendizaje y el desarrollo integral de los estudiantes.

Debemos establecer colegios donde la naturaleza y su estudio ofrezca más atractivos, que deleiten los sentidos, den variedad al paisaje, y que al mismo tiempo brinden a los estudiantes la oportunidad de estar en contacto con el gran Maestro.

"…Aquellos para quienes el bienestar físico y mental es de mayor importancia que el dinero y las exigencias o las costumbres de la sociedad han de buscar para sus hijos el beneficio de la enseñanza de la naturaleza y la recreación en el ambiente que ella ofrece" (ED 191). Esto es lo que debe ofrecer la educación adventista, pues es mucha la necesidad actual de que los niños entren en contacto con ambientes naturales, más ahora que se encuentran bombardeados con tanta información y tecnología. La naturaleza posee una influencia edificante que la nueva tecnología nunca podrá igualar.

Debemos pensar en colocar en nuestros colegios lugares específicos para que los alumnos entren en contacto con la naturaleza y al mismo tiempo con Dios. Un caso concreto sería tener tierras de cultivo de hortalizas, flores o frutos, donde por medio de la experiencia, el alumno pueda observar el milagro de la vida y aprenda lecciones relativas al trabajo y cuidado de las plantas.

Es de vital importancia que las facultades físicas se desarrollen en el mismo nivel que las facultades intelectuales, razón por la cual las instituciones adventistas deben proporcionar a los estudiantes áreas de trabajo donde puedan poner en práctica sus conocimientos aprendidos y al mismo tiempo mantener sus músculos y cerebros bien desarrollados. Será de gran utilidad que se establezcan varios tipos de trabajos manuales para los estudiantes al mismo tiempo que desarrollan diferentes habilidades. La institución puede proveer al público diferentes servicios y bienes producidos por los mismos estudiantes, contribuyendo al financiamiento de los servicios escolares.

Respecto a los espacios de recreación en las instituciones, estos deben ser amplios, brindando a los estudiantes la libertad de ejercitar sus músculos en crecimiento, respirar aire fresco y conectar con la naturaleza. Idealmente, estos espacios deberían ofrecer una variedad de elementos naturales, incluyendo árboles frondosos para proporcionar sombra y plantas delicadas que resalten su belleza con colores vibrantes. Es esencial que estos espacios sean cuidadosamente diseñados para que todos los estudiantes puedan disfrutarlos, siguiendo un enfoque sistematizado.

En las aulas de clase, la experimentación debe ser parte esencial de la enseñanza de las materias. Esta experimentación ayudará a que el alumno internalice el conocimiento de tal manera que el mismo permanecerá a lo largo de su vida.

Tendencias en el desarrollo de infraestructura y equipos en las escuelas adventistas

Las escuelas adventistas reconocen la importancia de fomentar ambientes propicios que aporten al proceso de enseñanza y la formación de los estudiantes. La infraestructura y el equipamiento apropiado son puntos clave para lograr desarrollar una educación integral en los alumnos.

En los inicios de la educación adventista, las recomendaciones respecto a los espacios de enseñanza y a su infraestructura fueron claras. Debían buscar espacios amplios, lugares donde los estudiantes estuvieran en contacto con la naturaleza y de esa forma con su Creador. A pesar de las dificultades financieras que representaba adquirir una propiedad con extensos terrenos, la iglesia era motivada para avanzar en ese frente, buscando de esa forma cumplir con los principios inspirados.

En la actualidad, se está trabajando en un proceso de mejora continua en los colegios adventistas, buscando optimizar los espacios internos para ofrecer un ambiente educativo más adecuado. En el pasado, algunas decisiones resultaron en limitaciones en las instalaciones. Sin embargo, ahora existe una planificación más efectiva de la infraestructura y la planta física. Es importante recordar las enseñanzas de Dios sobre la importancia de una planificación cuidadosa. Cada administrador está llamado a considerar estas recomendaciones para garantizar un entorno óptimo para el aprendizaje en los colegios adventistas.

La reglamentación sobre espacios educativos otorga una gran importancia a espacios correctamente ventilados y con adecuada luz solar. Además, se propone que los alumnos cuenten con espacios educativos para poner en práctica las diferentes formas de aprendizaje, así como el desarrollo de sus habilidades motrices y emocionales.

Es evidente que estos principios inspirados no han cambiado durante estos periodos de la historia y así han de permanecer por mucho tiempo más. Son principios que buscan un desarrollo correcto del niño, su reconocimiento del mundo y su crecimiento físico, moral y espiritual. Por lo tanto, las instituciones adventistas se deben enfocar en cumplir estos principios inspirados relativos a la infraestructura, los espacios físicos y de aprendizaje para los alumnos. Es fundamental adaptar y transformar estos espacios según las necesidades cambiantes, priorizando siempre la seguridad tanto de los estudiantes como de los docentes.

Citas

Ambiente físico

"Debemos esforzarnos para colocarlos en un ambiente más puro. Estando al aire libre, rodeados de las bellezas que Dios creó, y mientras respiran una atmósfera limpia y vigorizadora, es más fácil hablar a los enfermos de la vida nueva que es en Cristo Jesús. Allí es donde la Palabra de Dios puede enseñarse con más éxito. Allí es donde los rayos del Sol de justicia penetran mejor en los corazones entenebrecidos por el pecado. Con paciencia y simpatía, enseñad a los enfermos a comprender que necesitan al Salvador. Decidles que él es quien da fuerza a los débiles; quien da poder a los que no tienen ya energía" (7TPI 70.1).

"Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal" (Génesis 2:8, 9).

"El sistema de educación que se ha llevado a cabo por generaciones ha sido dañino para la salud y aún para la misma vida. Muchos niños han pasado cinco horas cada día en aulas pobremente ventiladas, de dimensiones insuficientes para acomodar saludablemente a los estudiantes. El aire en tales aulas pronto se convierte en un veneno para los pulmones que lo respiran" (CSI 172.2).

"Niños, cuyas extremidades y músculos no son fuertes, y cuyos cerebros están en desarrollo, han sido confinados entre paredes, lo que les ha causado gran daño. Muchos ya tienen una salud muy precaria. Estar confinados en las escuelas día tras día los hace nerviosos y enfermizos. Sus cuerpos están mal desarrollados debido a que su sistema nervioso está exhausto. Y si la lámpara de la vida se apaga, los padres y los maestros no consideran que tuvieron alguna influencia directa en apagar la chispa vital" (CSI 172.3).

"Por otra razón, el cultivo del suelo es un buen trabajo para los niños y jóvenes. Los pone en contacto directo con la naturaleza y el Dios de ella. Y para que tengan esta ventaja, debe haber, en cuanto sea posible, en relación con nuestras escuelas, grandes jardines y extensos terrenos para el cultivo" (CN 32.3). "Una educación recibida en tal ambiente está de acuerdo con las indicaciones que Dios ha dado para la instrucción de los jóvenes" (CN 32.4).

"Para tener salud, alegría, vivacidad y cerebro y músculos bien desarrollados, los niños y jóvenes deberían permanecer mucho tiempo al aire libre y tener ocupaciones y distracciones debidamente sistematizadas. Los que están de continuo encerrados en la escuela y limitados a los libros, no pueden tener una sana constitución física. El ejercicio a que el cerebro está sometido por el estudio, sin un ejercicio físico correspondiente, tiende a atraer la sangre a ese órgano, y la circulación en el organismo queda desequilibrada. El cerebro recibe exceso de sangre y las extremidades demasiado poca. Debiera haber reglas que ajusten los estudios a ciertas horas, dedicando luego una parte del tiempo al trabajo físico. Y si los hábitos del niño en el comer, vestir y dormir están en armonía con las leyes naturales, podrá educarse sin sacrificar la salud física y mental" (ECR 15.2).

"Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así. Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto" (Génesis 1:29-31).

"Y los cimientos del muro de la ciudad estaban adornados con toda piedra preciosa. El primer cimiento era jaspe; el segundo, zafiro; el tercero, ágata; el cuarto, esmeralda; el quinto, ónice; el sexto, cornalina; el séptimo, crisólito; el octavo, berilo; el noveno, topacio; el décimo, crisopraso; el undécimo, jacinto; el duodécimo, amatista. Las doce puertas eran doce perlas; cada una de las puertas era una perla. Y la calle de la ciudad era de oro puro, transparente como vidrio" (Apocalipsis 21:19-21).

"Debemos esforzarnos por restablecer la salud física y espiritual de aquellos que acudan a nuestros sanatorios. Preparémonos, pues, para sustraerlos durante cierto tiempo de las circunstancias que los alejaron de Dios, y para colocarlos en un ambiente más puro. Estando al aire libre, rodeados de las bellezas que Dios creó, y mientras respiran una atmósfera limpia y vigorizadora, es más fácil hablar a los enfermos de la vida nueva que es en Cristo Jesús. Allí es donde la Palabra de Dios puede enseñarse con más éxito. Allí es donde los rayos del Sol de justicia penetran mejor en los corazones entenebrecidos por el pecado. Con paciencia y simpatía, enseñad a los enfermos a comprender que necesitan al Salvador. Decidles que él es quien da fuerza a los débiles; quien da poder a los que no tienen ya energía" (7TPI 70.1).

Ubicación ideal

"Hasta donde sea posible, estas escuelas deberían establecerse fuera de las ciudades. Pero en las ciudades hay numerosos niños que no podrían asistir a instituciones educacionales que no funcionan dentro de sus límites; para beneficio de ellos, hay que establecer escuelas en las ciudades tanto como en el campo" (9TPI 161).

"Nos gustaría afirmar especialmente que se podría hacer mucho más para salvar y educar a los niños de aquellos que actualmente no se pueden apartar de las ciudades. Deben establecerse escuelas de iglesia en esas ciudades y, en conexión con esas escuelas, se debe hacer provisión para la enseñanza de estudios más avanzados, donde se requieran. Esas escuelas pueden ser administradas de tal forma, uniendo las piezas, que se tornen un todo completo. El Señor tiene sus métodos y sus planes. Su sabiduría es amplia" (Carta 189, 1903).

"Los padres deben comprender que la educación de sus hijos constituye una obra importante en la salvación de las almas. El campo ofrece oportunidad para una abundante ejercitación en la práctica de hacer lo que debe ser hecho y que proporcionará salud física mediante el desarrollo de los nervios y los músculos. Fuera de las ciudades, es mi mensaje para la educación de nuestros hijos" (2MS 407.2).

"El ambiente físico de las ciudades es muchas veces un peligro para la salud. La exposición constante al contagio, el aire viciado, el agua impura, el alimento adulterado, las viviendas oscuras, malsanas y atestadas de seres humanos, son algunos de los muchos males con que se tropieza a cada paso" (CC 7.1).

"Insto a nuestros líderes a establecer nuestras escuelas lejos de las ciudades congestionadas y a colocar en esas escuelas profesores fieles y consagrados que realicen la obra de Dios del comienzo al fin de toda la educación ministrada" (Carta 143, 1902).

"Al acercarse el tiempo del fin, las ciudades serán cada vez más corruptas y cada vez más objetables como lugares para el establecimiento de centros de nuestra obra. Los peligros de los viajes aumentarán; abundarán la confusión y la embriaguez. Si pudieran encontrarse lugares en las regiones montañosas apartadas, donde sería difícil que entraran los males de las ciudades, que nuestro pueblo consiga esos lugares para nuestros sanatorios y escuelas avanzadas" (Manuscrito 85, 1908).

"Nuestras instituciones no deberían estar ubicadas en las ciudades. Las influencias de la ciudad son de naturaleza desmoralizadora. Nuestras instituciones deberían ser establecidas en lugares donde los terrenos puedan ser adquiridos y embellecidos. Esto es especialmente aplicable a nuestras escuelas. Los alumnos deberían ser alejados de los ruidos y de las escenas del mal presentes en las ciudades. De ser posible, deberían adquirirse propiedades para establecer escuelas en las que ya haya edificios apropiados" (SE2 287.2).

"El colegio no debiera estar ni dentro ni cerca de una ciudad, debido a que su lujo, sus placeres inicuos y sus costumbres y prácticas malvadas requerirán constante trabajo para contrarrestar la iniquidad reinante a fin de que no envenene la atmósfera misma respirada por los alumnos. Todos los colegios debieran situarse, mientras sea posible, donde la vista pueda contemplar las cosas de la naturaleza en vez de un grupo de casas. El paisaje siempre variable dará satisfacción al gusto y dominará la imaginación. Es la naturaleza un maestro vivo que enseña constantemente" (ECR 343).

"Dios ha advertido una vez tras otra que nuestras escuelas, casas editoras y sanatorios deben establecerse fuera de la ciudad, donde pueda enseñarse a los jóvenes con la mayor eficacia posible qué es la verdad. Que nadie procure utilizar los Testimonios para respaldar el establecimiento de grandes intereses comerciales en las ciudades. No invalidéis la luz que ha sido dada acerca de este asunto" (2MS 409).

"Todavía se da esta instrucción: Salid de las ciudades. Estableced vuestros sanatorios, escuelas y oficinas lejos de los centros de población" (2MS 409).

Terreno

"El hermano Wessels escribe que ha dado pasos para obtener el terreno de veintiocho hectáreas. Este es el que mejor servirá a nuestros propósitos, y las condiciones son asequibles. Hay que pagar cien libras al contado, y doscientas, creo, en tres meses; el resto en doce meses al 5 por ciento de interés. La razón por la que hemos comprado tanto terreno se debe a que los que estén relacionados con el sanatorio querrán comprar terreno para edificar sus propias casas, pero nosotros no queremos esas casas cerca del sanatorio. Así que tenemos doce meses para pagar casi tres mil libras. Esto son diez mil dólares. En el congreso de la Unión recaudamos novecientas libras entre nosotros. Yo me comprometí a dar cien libras. Pedí prestado el dinero, pagando un interés del cinco por ciento. Sé que debo comprometerme hasta el límite mismo de mi capacidad para que los donativos sean tan grandes como resulte posible [...]. Hemos avanzado por fe, y prevemos comprar este terreno" (Carta 190, 1899).

"Al buscar un lugar para la escuela, los hermanos encontraron para la venta una granja de cuatrocientos acres, a unas nueve millas de Nashville. El tamaño de la granja, su ubicación, su distancia de Nashville, y la suma moderada por la cual se la podría comprar, parecían indicar que éste era el lugar preciso para la obra de la escuela. Aconsejamos que se comprara este lugar. Sabía que finalmente se necesitaría todo el terreno" (EUD 108.1).

Edificios

"Como en los días de Noé y Moisés, Dios determinó todos los detalles del arca y del santuario, así también en la construcción de las instituciones modernas, él vigila personalmente el trabajo que se realiza. Acuérdense que el gran Arquitecto desea dirigir su obra por su Palabra, por su Espíritu y por su providencia. Por esto, deben tomarse el tiempo de solicitar sus consejos [...] Deben recordar que están levantando una institución por medio de la cual debe cumplirse con éxito una obra que tendrá consecuencias infinitas, y que al hacerla deben ser colaboradores de Dios. Mirar a Jesús, debe ser nuestro lema. Y ésta es la promesa que se nos hace: Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos. Salmos 32:8" (7TPI 93).

"Dios es un Dios de orden. Todo lo que se relaciona con el cielo está en perfecto orden; la sumisión y una disciplina cabal distinguen los movimientos de la hueste angélica. El éxito sólo puede acompañar al orden y a la acción armónica. Dios exige orden y sistema en su obra en nuestros días tanto como los exigía en los días de Israel. Todos los que trabajan para él han de actuar con inteligencia, no en forma negligente o al azar. El quiere que su obra se haga con fe y exactitud, para que pueda poner sobre ella el sello de su aprobación" (PP 393).

"Cualquier cosa que hagáis hacedla tan bien como los métodos correctos y vuestra fuerza y habilidad lo permitan. Sea vuestra obra como el modelo que os fue mostrado en el monte. Los edificios construidos serán sometidos pronto a una severa prueba" (Ev 278).

"Algunos preguntarán: ¿Por qué la Hna. White siempre emplea las palabras sencillo, pulcro y sólido, cuando habla de edificios? Esto se debe a que deseo que nuestros edificios representen la perfección que Dios requiere de su pueblo" (Ev 277).

"El asunto que ahora se nos plantea es: ¿Trataremos de conseguir los terrenos que nos parecen deseables en precio y ubicación, cuando no podemos saber de dónde vendrá el dinero? [...] No estoy preparada para decir que no deberíamos, bajo ninguna circunstancia, comprar terrenos hacia los cuales el Señor parezca haber dirigido nuestra mente, cuando no haya más impedimentos que la falta de dinero en efectivo, y de qué terreno, en la providencia de Dios, podríamos pagar prontamente. Debemos guardarnos de errores en ambos sentidos. Si vemos una buena oportunidad de conseguir un edificio, como en Paradise Valley, creo que habría que comprarlo" (Carta 167, 1902).

"En la construcción de edificios escolares, en su equipo y en cada detalle de su administración debe practicarse la más estricta economía. Nuestros colegios no deben dirigirse con planes estrechos o egoístas. Tienen que ser tan semejantes al hogar como sea posible y en cada detalle deben enseñar lecciones correctas de sencillez, utilidad, parsimonia y economía" (6TPI 211.3).

"He estado muy dolida porque se han invertido recursos en levantar edificios educativos adicionales en Battle Creek, cuando esto estaba fuera de lugar. El colegio era lo suficientemente grande para albergar a los alumnos que podían ser controlados con éxito en el colegio. El hecho es que los encargados no podían controlar como se debido a los alumnos que ya estaban asistiendo, y el dinero invertido en construir edificios nuevos era sumamente necesario para plantar el modelo de la verdad en ciudades estadounidenses, y para abrir nuevos campos para el Pastor viviente" (Manuscript Releases, t. 17, p. 308).

"En sus esfuerzos por economizar, nuestros hermanos deben tener cuidado de no restringir la inversión de recursos donde se necesite una prudente inversión. Al establecer escuelas y sanatorios, debe comprarse bastante tierra para poder ejecutar los planes que el Señor esbozó para estas instituciones. Debe proveerse terreno para poder cosechar frutas y legumbres, y, dondequiera que sea posible, debe obtenerse bastante propiedad para que otros no puedan erigir cerca de la institución edificios de carácter inconveniente" (OE 472).

Equipamiento

"Los alrededores del hogar y de la escuela tienen mucho que ver con la recreación. Deben tener en cuenta estas cosas al escoger la casa para vivir o el lugar para establecer una escuela. Aquellos para quienes el bienestar físico y mental es de mayor importancia que el dinero y las exigencias o las costumbres de la sociedad, han de buscar para sus hijos el beneficio de la enseñanza de la naturaleza, y la recreación en el ambiente que ella ofrece. Será de gran beneficio para la obra educativa que cada escuela esté situada de modo que proporcione a los alumnos tierra para el cultivo y acceso a los campos y bosques" (ED 191.1).

"Debieran establecerse colegios donde la naturaleza ofrezca más atractivos que deleiten los sentidos y den variedad al paisaje" (ECR 342).

"Para tener salud, alegría, vivacidad y cerebro y músculo bien desarrollados, los niños y jóvenes deberían permanecer mucho tiempo al aire libre y tener ocupaciones y distracciones debidamente sistematizadas" (ECR 15.1).

"Debería haber establecimientos donde los jóvenes pudieran tener oficios diferentes, donde pondrían en acción tanto sus músculos como sus facultades mentales" (ECR 35).

"No se les debiera eliminar el acceso a una educación. Debiera proporcionárseles empleo, y junto con el estudio de los libros debiera mezclarse una instrucción en hábitos laboriosos y frugales. Que aprendan a apreciar la necesidad de ayudarse a sí mismos. Debiera haber trabajo para todos los estudiantes, ya sea que puedan pagar sus estudios o no; las facultades físicas y mentales debieran recibir atención proporcional. Los estudiantes deberían aprender a cultivar la tierra, porque esto los pondrá en estrecho contacto con la naturaleza. Hay en la naturaleza una influencia refinadora, subyugante, que debiera tomarse en cuenta al seleccionar la ubicación de un colegio" (FEC 465, 468).

"Por otra razón, el cultivo del suelo es un buen trabajo para los niños y jóvenes. Los pone en contacto directo con la naturaleza y el Dios de ella. Y para que tengan esta ventaja, debe haber, en cuanto sea posible, en relación con nuestras escuelas, grandes jardines y extensos terrenos para el cultivo" (CN 32.3).

"Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase" (Génesis 2:15).

"Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos" (Éxodo 25:8).

"Una educación recibida en tal ambiente está de acuerdo con las indicaciones que Dios ha dado para la instrucción de los jóvenes" (CN 32.4).

"Y les dijo Moisés: Ninguno deje nada de ello para mañana. Mas ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron de ello para otro día, y crio gusanos, y hedió; y se enojó contra ellos Moisés. Y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que había de comer; y luego que el sol calentaba, se derretía. En el sexto día recogieron doble porción de comida, dos gomeres para cada uno; y todos los príncipes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés. Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo día de reposo, el reposo consagrado a Jehová; lo que habéis de cocer, cocedlo hoy, y lo que habéis de cocinar, cocinadlo; y todo lo que os sobrare, guardadlo para mañana. Y ellos lo guardaron hasta la mañana, según lo que Moisés había mandado, y no se agusanó, ni hedió. Y dijo Moisés: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo para Jehová; hoy no hallaréis en el campo. Seis días lo recogeréis; mas el séptimo día es día de reposo; en él no se hallará. Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día a recoger, y no hallaron. Y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo no querréis guardar mis mandamientos y mis leyes? Mirad que Jehová os dio el día de reposo, y por eso en el sexto día os da pan para dos días. Estése, pues, cada uno en su lugar, y nadie salga de él en el séptimo día. Así el pueblo reposó el séptimo día" (Éxodo 16:19-30).

"Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias. Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó. Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?" (Números 20:8-10).

Otras notas relacionadas

"En algunos de nuestros colegios, la administración financiera puede mejorar mucho. Debe aplicarse a la obra más prudencia y reflexión. Deben introducirse métodos prácticos para controlar el aumento de los gastos, los cuales llevarían a endeudarse. En Battle Creek y College View se ha gastado en general demasiado dinero en construcciones, y más de lo que era necesario para amueblar los internados" (6TPI 213).

"No ha sido sabio incurrir en grandes deudas erigiendo edificios. Añadir un edificio a otro sin librarse de deudas previamente contraídas es un lazo para el alma. No se debería acumular la vergüenza sobre las instituciones del Señor poniendo sobre ellas deudas en las que ha incurrido la mala administración humana" (3MI 210.1).

"El crecimiento de todo colegio educativo depende de la congruencia del cobro de nuestras colegiaturas, constantemente deben de ser evaluadas, para el crecimiento mismo de la institución" (6TPI 214).

"En algunos de nuestros colegios las tarifas de la enseñanza han sido demasiado bajas. Esto ha sido, en muchos sentidos, perjudicial para la obra educacional. Ha ocasionado deudas desalentadoras; ha arrojado sobre la administración la constante sospecha de malos cálculos, falta de economía y planes desacertados; ha sido muy desalentador para los docentes e induce a exigir precios proporcionalmente bajos en otros colegios. Cualquiera que haya sido el propósito al establecer la tarifa de la enseñanza en una suma menor que el costo de mantenimiento, el hecho de que un colegio se haya endeudado mucho constituye razón suficiente para reconsiderar los planes y fijar los precios de modo que en lo futuro las cosas vayan mejor" (6TPI 214).

"La prudencia es la clave que favorece la buena estabilidad financiera en el crecimiento de todo colegio" (6TPI 211).

"El Señor dice: Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti" (Salmo 32:8).

"Nuestros alumnos deben de aprender lecciones de sencillez, utilidad, moderación y economía" (6TPI 211).

"La buena alimentación en el estudiante es clave para el desarrollo de todas sus facultades. Nuestro cuerpo está estrechamente ligado con la mente, y viceversa" (ECR 14).

"Lo que comemos y bebemos tiene una relación importante con nuestra vida y carácter y los cristianos deberían colocar sus hábitos de comer y beber en conformidad con las leyes de la naturaleza. Debemos sentir nuestra obligación con Dios en estos asuntos. La obediencia a las leyes de la salud debiera ser motivo de intenso estudio, pues es pecado la ignorancia voluntaria de este tema. Cada uno debería sentir su obligación personal de poner en práctica las leyes del vivir saludable" (CN 369.3).

Marco legal y laboral para las escuelas adventistas

La educación adventista considera un marco legal y laboral sólido para su administración con el propósito de cumplir su misión. Este marco legal debe estar regido por principios que Dios ha señalado y que se encuentran expresados en la Biblia y en los escritos de Elena de White, que consideran el cuidado del obrero, el ambiente laboral saludable, la responsabilidad laboral mutua, así como el respeto a las leyes gubernamentales y la aplicación correcta de la justicia en el ámbito laboral institucional (Romanos 13:1, 2; Tito 3:1).

Cuidado del obrero

El primer aspecto a considerar en el marco laboral de las instituciones educativas es el cuidado del obrero, en el que sobresalen aspectos tales como la jornada laboral razonable, el derecho a preservar la salud, el salario justo, el desarrollo profesional y el trabajo como medio de bienestar familiar. Las interacciones con la institución y entre obreros contempla el cuidado de aspectos relacionados a la responsabilidad institucional y la conducta de los colaboradores.

Jornada laboral razonable

En el contexto de la creación, la Biblia recalca el hecho de que Dios hizo la creación en seis días y el séptimo reposó (Génesis 2:2, 3). Se debe ejercer sumo cuidado en la administración del tiempo, ya que una jornada laboral justa debe permitir la realización del trabajo y, al mismo tiempo, brindar oportunidades al trabajador para atender otros aspectos de su vida privada que requieren atención de calidad. De hecho, una jornada muy larga puede convertirse en un agente del deterioro de la salud de los colaboradores (2MCP 21; SE2 101).

Derecho a preservar la salud

El descanso semanal se constituye en una necesidad física y espiritual para el ser humano. Igualmente, una jornada laboral diaria justa debe permitir realizar las tareas con eficacia sin agotar en exceso la vitalidad, lo que tendrá un impacto positivo en el cuidado de la salud (3 Juan 2; 1 Corintios 6:19, 20). Todo colaborador del sistema educativo adventista debe tener el tiempo suficiente para mantener el cuidado de la salud. Por lo tanto, tanto la institución como el trabajador deben realizar esfuerzos encaminados hacia la concientización del cuidado intencional de la salud (CSI 41.1; MPa 81.2).

Salario justo

La Biblia aborda ampliamente la importancia de un salario justo para los trabajadores. La institución empleadora debe reconocer las fuerzas, el conocimiento y la destreza dedicada a la tarea realizada, y esto debe ser recompensado con el pago justo y sin demora del salario (Lucas 10:7; Santiago 5:4). De ahí que los costos de la enseñanza, cobrados por la institución, deben ser congruentes para cumplir con este ideal. Es importante que la institución tenga mecanismos y procesos bien establecidos que sirvan como reguladores de los salarios de sus trabajadores.

Desarrollo profesional

Cristo en la tierra dio ejemplo en su propia niñez y vida adulta de un desarrollo integral en su educación, un desarrollo armonioso de las facultades físicas, mentales y espirituales, que incluía lo social, emocional y profesional (Lucas 2:52; Romanos 12:2). De ahí que la relación laboral no solo provee para el alumno un firme propósito y cometido en su desarrollo integral, sino que pone de manifiesto la oportunidad para que cada colaborador siga creciendo en su desarrollo integral, de manera física, espiritual, pero también profesional. El centro de trabajo debe proveer oportunidades de educación continua para todos sus trabajadores con el propósito de que crezcan en conocimiento (ED 198, 199).

El trabajo y el bienestar familiar

La Biblia muestra que el trabajo dignifica al ser humano, desarrolla sus facultades y es un medio de integración familiar en el que muchas necesidades personales y familiares son satisfechas, permitiendo así el bienestar familiar (Éxodo 21:1-11). Si bien el colaborador puede ser uno o el matrimonio, cuando ambos laboran para la institución, el trabajo de colaboración sirve para integrar a la familia, ya que todos los integrantes deben entender y compartir las cargas de la vida buscando el bienestar personal y colectivo. Toda institución debe reconocer que la relación laboral se extiende más allá del obrero, llegando a aspectos tan personales como el bienestar familiar y debe hacer esfuerzos en esa dirección (HC 158.6).

Ambiente laboral saludable

Las instituciones educativas deben promover un ambiente laboral saludable. Esto implica el respeto y un trato justo, una comunicación efectiva entre los trabajadores, el trabajo en equipo para alcanzar objetivos comunes y el reconocimiento por el trabajo realizado y los logros obtenidos.

Un principio de la ley de Cristo es el amor al prójimo. Sin duda, el trato cordial y respetuoso mutuo trae grandes beneficios en la relación laboral (Efesios 6:9; Tito 2:7, 8). Por otro lado, el trato justo, en lo referido a los derechos y responsabilidades, crea un ambiente muy productivo en la institución, además de formar parte de la gama de valores que esta promueve (RJ 360). El escenario laboral siempre debe considerar esfuerzos encaminados a que una atmósfera de respeto y un trato justo en las interacciones sea un distintivo de la institución.

Responsabilidad laboral mutua

Las relaciones laborales constituyen una parte importante de la vida y la Biblia tiene mucho que decir sobre cómo se debe tratar a los demás en el lugar de trabajo. En este apartado, se explora cómo estas enseñanzas bíblicas pueden aplicarse en el lugar de trabajo en la institución educativa y cómo puede ayudar a crear relaciones laborales saludables y productivas.

Trabajo de calidad

Dios demanda que sus trabajadores sean diligentes en todo lo que hacen y espera que lo hagan con fervor y dedicación, no escatimando esfuerzo alguno para cumplir con la tarea asignada, pues quienes trabajan duro, cuidando cada detalle, por mínimo que parezca, son los que alcanzarán el éxito en esta vida y la vida eterna (Proverbios 12:11, 24; Eclesiastés 9:10; SC 294.1).

La mente de los trabajadores no debe dar cabida a la pereza, pues ella sirve de excusa para hacer un trabajo lento y descuidado. Por el contrario, la prontitud y un trabajo de calidad y eficiente son rasgos característicos de cada trabajador dentro de las escuelas adventistas (1MCP 374.2).

Sin opresión administrativa

Es necesario que los administradores sean hombres y mujeres que reflejen en su vida el carácter de Dios y no el carácter del mundo y sus influencias (CM 86.4). Mientras el mundo ve el trabajo como una carga y fatiga, donde se puede explotar al trabajador con tal de obtener ganancias para un grupo reducido, los administradores de las escuelas adventistas deben caracterizarse por el cuidado y el buen trato hacia los maestros y empleados (Colosenses 4:1).

Empatía y respeto

Cuando se considera el comportamiento apropiado en sociedad, surge la noción de lo que se conoce como la regla de oro, que implica tratar a los demás como nos gustaría ser tratados. Para los empleados, esta norma debería ser un principio fundamental a seguir, no solo entre compañeros de trabajo, sino también con la comunidad escolar, incluyendo padres y alumnos, bajo un principio de integridad y ética (Lucas 6:31).

Trabajo dedicado

La dedicación y el esfuerzo son dos pilares fundamentales que deben caracterizar a todo docente. Cada tarea que se realiza en el aula es una oportunidad para brindar una educación de calidad a los estudiantes y para contribuir a su formación integral. Para un docente creyente, su labor va más allá de la simple transmisión de conocimientos, pues se convierte en una forma de glorificar a Dios (Proverbios 22:29; 1 Corintios 10:31; CM 201.8).

La docencia en las instituciones adventistas no está basada meramente en los esfuerzos humanos. Dios ha dicho que cada trabajador en la obra educativa es su colaborador, por lo cual no está solo. Él dará los recursos; toca a los docentes y administrativos emplearlos de manera sabia (ED 194.1).

Actitud de servicio

El trabajador del ámbito educativo adventista está llamado a mostrar una actitud de servicio a quienes lo rodean desde el área de trabajo que Dios le ha asignado (Marcos 10:42-45; SC 13.5).

Cristo dejó ejemplo de cómo se debería servir a los demás. Se debe servir con buen ánimo y con un sentido de urgencia, ya que el conflicto cósmico entre el bien y el mal está a punto de llegar a su fin. Conseguir esto brindará la mayor satisfacción que maestros y administrativos pueden alcanzar con su servicio de ser colaboradores con Jesús (Efesios 6:7, 8; CM 508.1; CM 419.2).

Buen testimonio

En cada escuela la atmósfera imperante debe ser la del amor y la compasión, pues cada trabajador ha sido testigo de cómo Dios ha manifestado esas características en sus propias vidas. Es responsabilidad de los colaboradores ser testimonios que reflejen el amor de Dios en su trabajo diario. Este amor debe manifestarse en acciones concretas que impacten positivamente en el ambiente laboral, en la comunidad educativa y en los estudiantes.

Dios exhorta a los trabajadores del área educativa a ser un ejemplo para los demás, por medio de sus acciones y comportamiento (Mateo 5:16). Al seguir el ejemplo de Cristo, los maestros pueden tener éxito en su trabajo y ser un modelo para sus estudiantes, llevándolos a un mayor éxito y eficiencia en su propósito (CM 249.3).

Marco legal en la educación

El respeto, la obediencia y el cumplimiento de las leyes gubernamentales dentro de las instituciones educativas son una responsabilidad ciudadana fundamental. Sin embargo, esta responsabilidad no debe entrar en conflicto con la ley de Dios y sus principios divinos.

La justicia

La justicia es un principio fundamental de la ley de Dios y debe estar reflejado en el comportamiento de los colaboradores educativos. Este valor se debe manifestar en acciones concretas que impacten positivamente en el aprendizaje de los estudiantes y en la comunidad educativa. La Biblia menciona que seguir la justicia es necesario para heredar la tierra que Jehová da. Esto resalta la importancia de la justicia como un valor fundamental que se debe seguir (Proverbios 21:15; Deuteronomio 16:20).

Resolución de conflictos

Puede ocurrir que, en determinado momento, se den situaciones complejas en las relaciones laborales dentro de las instituciones educativas. Dios espera que se trate con humildad, paciencia y bondad a quienes incurran en algún error de comportamiento, pues se debe admitir que todos en algún momento hemos sido cegados por nuestra condición pecaminosa. Debido a la paciencia que Cristo ha tenido con los que yerran, se debe manifestar ternura y paciencia con los demás (6TPI 126.1).

Cada colaborador debe tener en mente que los desacuerdos y la rivalidad, además de crear enemistad con los demás, ofenden a Dios mismo. Cada docente, administrador y personal de apoyo es un embajador de Cristo en esta tierra, por lo cual debe cuidar la manera de resolver los conflictos (MM 62.2).

Derecho legal a ser indemnizado

En la Biblia se muestra que, si alguien genera un daño a otra persona por alguna acción u omisión, debe responsabilizarse de resarcir el daño provocado (Éxodo 21:33, 34).

En caso de terminación de una relación laboral, se debe cubrir la indemnización, para lo cual se debe tener una previsión en la contabilidad de la escuela (Deuteronomio 15:13-15). En dado caso que se llegue a una conciliación, se debe contemplar la restitución en el cargo, con la intención de hacerse el bien unos a otros, pues así se cumple la ley de Cristo (3JT 201.5).

Tendencias actuales en el marco laboral y legal de las escuelas adventistas

Como nación comprometida con el desarrollo sostenible y la protección de los derechos humanos, México ha suscrito varios tratados internacionales que abordan la esfera educativa y laboral. Estos acuerdos reflejan el compromiso del país con la promoción de una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos, así como de garantizar condiciones laborales dignas y justas.

México formalizó su adhesión a la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH) el 16 de septiembre de 1948, fecha en la cual la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó dicho instrumento en París, Francia. El Artículo 26 establece el derecho universal a la educación, destacando la gratuidad de la instrucción elemental y fundamental, la obligatoriedad de la instrucción elemental, la generalización de la instrucción técnica y profesional y la igualdad de acceso a estudios superiores basados en méritos individuales. Además, se reconoce el derecho preferente de los padres para seleccionar el tipo de educación que recibirán sus hijos.

En 1990 México ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN), la cual en su artículo 28 menciona que los países que conforman la convención reconocen el derecho a la educación de los niños y, en su artículo 1º, refiere que se considera como niños a los menores de 18 años.

En el ámbito laboral, México ha participado activamente en tratados y acuerdos internacionales, comprometiéndose a respetar y promover los derechos laborales y sindicales, como por ejemplo la adhesión a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el 12 de septiembre de 1931. La OIT busca establecer un marco normativo global que garantice condiciones laborales justas y respetuosas de los derechos humanos, promoviendo el trabajo decente y sostenible en todas las partes del mundo.

Como país unido al contexto global imperante, México ha ido reformando sus leyes e incluso la Constitución para cumplir y salvaguardar los derechos humanos, como lo es la educación (Resumen ejecutivo de la reforma educativa) y los concernientes al ámbito laboral (Ley Federal del Trabajo).

Actualmente, el país cuenta con el artículo 3º constitucional, el cual salvaguarda el derecho a la educación y dicta cómo se debe impartir. Además, cuenta con algunas leyes como las siguientes:

Ley Reglamentaria del artículo 3º

Ley General de los niños, niñas y adolescentes

Ley General de Educación

Ley General del Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros

En torno de lo laboral, la constitución lo contempla en el artículo 123, que establece los derechos de los trabajadores a la protección laboral, a la participación en las utilidades de las empresas y a la justificación de las labores insalubres o peligrosas. Además, regula el salario mínimo, el descanso, la jornada, la participación en las utilidades y la participación de los trabajadores en la vida familiar. Para consolidar estos objetivos, se cuenta con las siguientes leyes:

Ley Federal del Trabajo

Ley de la Seguridad Social

En México, la facultad de diversas denominaciones religiosas para brindar servicios educativos se sustenta en el principio de libertad de enseñanza, consagrado en el artículo 3º de la Constitución. Este principio establece que la educación impartida por entidades privadas, ya sean personas físicas o morales, incluyendo instituciones religiosas, debe ajustarse a los términos y condiciones establecidos por la ley.

La noción de libertad de enseñanza está relacionada con el respeto a la diversidad cultural y religiosa en México. Al permitir que distintas denominaciones religiosas participen en la prestación de servicios educativos, se refleja el reconocimiento de la pluralidad de creencias y prácticas presentes en la sociedad mexicana. No obstante, esta libertad está sujeta a regulaciones y estándares establecidos por las autoridades educativas para salvaguardar la calidad y la equidad en la educación.

A lo largo de su historia, la Iglesia Adventista del Séptimo Día ha procurado ser respetuosa con las leyes de cada país (Reglamento Operativo de la División Interamericana, de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, edición 2022-2023). Derivado de ello, las políticas y reglamentos que gobiernan a la iglesia consideran minuciosamente que todos los asuntos propios como iglesia, incluidas sus instituciones, mantengan un estricto apego al marco legal, siempre y cuando estas leyes no comprometan los principios bíblicos (Manual de la Iglesia, Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, edición 2022).

En el ámbito laboral, los trabajadores del Sistema Educativo Adventista de México han enfrentado ciertas condiciones laborales desafiantes. Sin embargo, en los últimos años se han venido realizando esfuerzos significativos por parte de las administraciones de las diferentes uniones donde se ubican las escuelas que conforman el sistema educativo adventista, para contribuir al desarrollo educativo y el bienestar de todos sus colaboradores.

Referencias

Acerca de la OIT. Recuperado en https://www.ilo.org/global/about-the-ilo/lang--es/index.html

Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. (2022). Manual de la Iglesia. IADPA.

Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. (2022). Reglamento Operativo de la División Interamericana. Nomos.

Cámara de Diputados. (1917). Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Cámara de Diputados. (1970). Ley Federal del Trabajo.

ONU. (2015).Objetivos de Desarrollo Sostenible.Recuperado de https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/objetivos-de-desarrollo-sostenible/

Resumen ejecutivo de la reforma educativahttps://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/2924/Resumen_Ejecutivo_de_la_Reforma_Educativa.pdf

UNICEF. (1989). Convención sobre los Derechos del Niño.Nuevo Siglo.

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Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día. Manual de la Iglesia, (2022). Editorial IADPA.

Resumen ejecutivo de la reforma educativa. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/2924/Resumen_Ejecutivo_de_la_Reforma_Educativa.pdf

Citas

Ámbito laboral

"Mas el séptimo día es reposo a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú" (Deuteronomio 5:14).

"Al llegar el séptimo día, Dios descansó porque había terminado la obra que había emprendido. Dios bendijo el séptimo día, y lo santificó, porque en ese día descansó de toda su obra creadora" (Génesis 2:2, 3).

"Se necesita ejercicio físico diario para disfrutar de salud. No es el trabajo, sino el exceso de trabajo, sin períodos de descanso, lo que quebranta a la gente, y pone en peligro las fuerzas vitales. Los que trabajan en exceso pronto llegan a la situación de trabajar en forma desesperada" (2 MCP 21).

"Todas las reuniones de juntas y comités deberían planificarse y llevarse a cabo de manera que esas actividades necesarias pero agotadoras se redujeran tanto en número como en duración. Quienes participan en ellas deberían tener pensados los asuntos a considerar, antes de someterlos ante una comisión, de forma que se traten con rapidez los puntos importantes. Simplifiquen las discusiones y que todos traten de concluir tan rápido como sea posible, sin recargar y ocupar los cuerpos y las mentes durante horas y horas para resolver asuntos que pueden y deberían ser despachados con prontitud. En esas reuniones administrativas debería primar un esfuerzo para que sean breves" (SE2 101.1).

"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros?" (1 Corintios 6:19, 20).

"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma" (3 Juan 2).

"Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma" (2 Tesalonicenses 3:10).

"Cuando el sábado se recuerda así, no se permitirá que lo temporal usurpe lo que pertenece a lo espiritual. Ningún deber que incumbe a los seis días hábiles será dejado para el sábado. Durante la semana nuestras energías no se agotarán de tal manera en el trabajo temporal que, en el día en que el Señor descansó y fue refrigerado, estemos demasiado cansados para dedicarnos a su servicio" (CPI 474.1).

"La vida es un regalo de Dios. Se nos han dado nuestros cuerpos para que los empleemos en el servicio del Señor, y él desea que los cuidemos y les tengamos aprecio. Poseemos facultades físicas y mentales. Nuestros impulsos y pasiones tienen su asiento en el cuerpo, y por lo tanto no debemos hacer nada que contamine esta posesión que se nos ha confiado. Debemos mantener nuestros cuerpos en la mejor condición física posible, y bajo una constante influencia espiritual para que podamos utilizar nuestros talentos de la mejor manera" (CSI 41.1).

"Usted debe trabajar cuidadosamente y observar períodos de descanso. Al hacer esto retendrá su vigor mental y físico y rendirá un trabajo mucho más eficiente. Hno. F, usted es un hombre nervioso y se mueve mucho por impulsos. La depresión mental ejerce mucha influencia sobre su trabajo" (MPa 81.2).

"Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa" (Lucas 10:7).

"El labrador que trabaja duro tiene derecho a recibir primero parte de la cosecha" (2 Timoteo 2:6).

"He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos" (Santiago 5:4).

"No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. No retendrás el salario del jornalero en tu casa hasta la mañana" (Levítico 19:13).

"No tendrás en tu bolsa pesa grande y pesa chica" (Deuteronomio 25:13).

"El que labra su tierra tendrá abundante comida, pero el que sueña despierto es un imprudente" (Proverbios 12:11).

"Cuando se hacen arreglos con los obreros de su causa, ellos no deben ser forzados a aceptar pequeñas remuneraciones por falta de fondos en la tesorería. Muchos han sido defraudados de su justo pago de esta forma, y esto es tan deplorable a la vista de Dios como el que retiene los sueldos de quienes están empleados en cualquier otro negocio" (MPa 125.2).

"Debe manifestarse un cuidado escrupuloso al arreglar las cuentas de los obreros. Los que son elegidos como miembros de la comisión de sueldos deben ser hombres de percepción clara, familiarizados con el trabajo que hacen. Deben ser varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia" (OE 464.3).

"En algunos de nuestros colegios las tarifas de la enseñanza son demasiado bajas. Esto, en muchos sentidos, ha perjudicado la obra educativa. Ha ocasionado deudas desalentadoras; ha afectado la administración con la constante sospecha de malos cálculos, falta de economía y planes desacertados; ha sido muy desalentador para los maestros e induce a exigir precios proporcionalmente bajos en otras escuelas. Cualquiera que haya sido el propósito al establecer la tarifa de la enseñanza en una suma menor que los costos, el hecho de que un colegio se haya endeudado mucho constituye una razón suficiente para reconsiderar los planes y fijar los precios, de modo que en el futuro las cosas vayan mejor. La cantidad cobrada por la enseñanza, comida y alojamiento, debiera bastar para el pago de los sueldos del personal docente, para surtir la mesa con abundancia de alimentos saludables y nutritivos, para conservar los muebles de las habitaciones y para mantener reparado el edificio y hacer frente a otros gastos corrientes que sean necesarios. Este es un asunto importante y no requiere un cálculo elaborado, sino una investigación cuidadosa. Se necesita el consejo del Señor. El colegio debiera tener ingresos suficientes no sólo para pagar los gastos corrientes necesarios, sino también para proporcionar a los alumnos durante el curso escolar algunas cosas esenciales para su desarrollo" (6 TI 214.2).

"Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres" (Lucas 2:52).

"Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos" (2 Timoteo 1:6).

"No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta" (Romanos 12:2).

"Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento" (Filipenses 1:9).

"El trabajo práctico estimula la observación minuciosa y la independencia de pensamiento; debidamente hecho, tiende a desarrollar el sentido común, cultiva la capacidad de hacer planes y ejecutarlos, fortalece el valor y la perseverancia, e induce a practicar el tacto y la pericia" (ED 198.1).

"Esta educación hará que los jóvenes sean amos y no esclavos del trabajo. Alegrará la suerte del labrador rudo y ennoblecerá hasta la más humilde ocupación. El que considera el trabajo solo como algo penoso, y lo lleva a cabo con complaciente ignorancia, sin esforzarse por mejorar, descubrirá que ciertamente es una carga. Pero los que reconozcan que hay ciencia en el trabajo más humilde, verán en él nobleza y belleza, y se deleitarán en hacerlo con fidelidad y eficiencia" (ED 199.3).

"Estas son las leyes que les propondrás. Si comprares siervo hebreo, seis años servirá; mas al séptimo saldrá libre, de balde. Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, saldrá él y su mujer con él. Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le diere hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, y él saldrá solo. Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos, no saldré libre; entonces su amo lo llevará ante los jueces, y le hará estar junto a la puerta o al poste; y su amo le horadará la oreja con lesna, y será su siervo para siempre. Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldrá ella como suelen salir los siervos. Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, se le permitirá que se rescate, y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare. Mas si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las hijas. Si tomare para él otra mujer, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni el deber conyugal. Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia, sin dinero" (Éxodo 21:1-11).

"Cada miembro de la familia debe entender con exactitud la parte que se espera que él desempeñe en unión de los demás. Todos, desde el niño de seis años en adelante, deben comprender que de ellos se requiere que lleven su parte de las cargas impuestas por la vida" (HC 158.6).

"El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad" (Efesios 4:28).

"Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma. Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entremetiéndose en lo ajeno. A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan" (2 Tesalonicenses 3:10-12).

"En ocasión de la creación, el trabajo fue establecido como una bendición. Implicaba desarrollo, poder y felicidad. El cambio producido en la condición de la tierra, debido a la maldición del pecado, ha modificado también las condiciones del trabajo, y aunque va acompañado ahora de ansiedad, cansancio y dolor, sigue siendo una fuente de felicidad y desarrollo. Es también una salvaguardia contra la tentación. Su disciplina pone freno a la complacencia, y promueve la laboriosidad, la pureza y la firmeza. Forma parte, pues, del gran plan de Dios para que nos repongamos de la caída" (ED 193.1).

"Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas" (Efesios 6:9).

"Con tus buenas obras, dales tú mismo ejemplo en todo. Cuando enseñes, hazlo con integridad y seriedad, y con un mensaje sano e intachable. Así se avergonzará cualquiera que se oponga, pues no podrá decir nada malo de nosotros" (Tito 2:7, 8).

"Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo" (Gálatas 6:2).

"En cada acto de la vida los cristianos deben representar a Cristo, hacer atractivo el servicio que le brindan. Ninguno haga repulsiva la religión mediante quejas y gesticulaciones y el relato de sus pruebas, abnegación y sacrificios personales. No nieguen su profesión de fe mediante la impaciencia, el mal genio y el descontento. Permitan que las gracias del Espíritu se manifiesten en bondad, humildad, paciencia, alegría y amor. Demuestren que el amor de Cristo es una motivación permanente; que la religión de ustedes no es un ropaje que se pone o se saca de acuerdo con las circunstancias, sino que es un principio sereno, constante e invariable" (RJ 360.3).

"En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor" (Proverbios 12:11).

"El de manos diligentes gobernará; pero el perezoso será subyugado" (Proverbios 12:24).

"Y todo lo que te venga a la mano, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, adonde te diriges, no hay trabajo ni planes ni conocimiento ni sabiduría" (Eclesiastés 9:10).

"Es deber de todo cristiano adquirir hábitos de orden, minuciosidad y prontitud. No hay excusa para hacer lenta y chapuceramente el trabajo, cualquiera sea su clase. Cuando uno está siempre en el trabajo, y el trabajo nunca está hecho, es porque no se ponen en él la mente y el corazón. La persona lenta y que trabaja con desventajas, debería darse cuenta de que ésas son faltas que deben corregirse" (SC 294.1).

"Las capacidades naturales deben ser gobernadas por las leyes naturales, y las facultades deben ser educadas para trabajar en forma armoniosa y de acuerdo con estas leyes. Los maestros de nuestras escuelas no pueden descuidar ninguno de estos detalles sin rehuir su responsabilidad. El orgullo puede conducirlos a procurar alcanzar una elevada norma mundana de logros intelectuales a fin de que los alumnos hagan una demostración brillante; pero cuando se viene a las adquisiciones sólidas—las que son esenciales para capacitar a los hombres y las mujeres para todas las emergencias de la vida práctica—tales alumnos sólo están parcialmente preparados para hacer de la vida un éxito. Su educación defectuosa a menudo los conduce al fracaso en cualquier ramo de trabajo que emprendan" (1 MCP 374.2).

"En el nombre de mi Maestro, ruego a todos lo que ocupan posiciones de responsabilidad en esa escuela, que sean hombres de Dios. Cuando el Señor requiere de nosotros que seamos distintos y peculiares, ¿cómo podemos anhelar la popularidad, o procurar imitar las costumbres y prácticas del mundo? Dios ha declarado su propósito de tener en la tierra un colegio donde la Biblia tenga su debido lugar en la educación de los jóvenes. ¿Haremos nuestra parte en la ejecución de sus propósitos?" (CM 86.4).

"Amos, haced lo que es justo y recto con vuestros siervos, sabiendo que también vosotros tenéis un Amo en los cielos" (Colosenses 4:1).

"Se aproxima rápidamente el tiempo cuando el poder de las uniones laborales será muy opresivo. Una vez y otra el Señor ha instruido a los miembros de su pueblo a que saquen sus familias de las ciudades y las lleven al campo, donde puedan cultivar sus propias provisiones, porque en el futuro el problema de comprar y de vender será muy serio. Ahora deberíamos prestar atención a la instrucción que se nos ha dado vez tras vez: Salid de las ciudades e id a los distritos rurales, donde las casas no están apiñadas unas al lado de otras, y donde estaréis libres de la interferencia de los enemigos" (2 MS 161.1).

"Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos" (Lucas 6:31).

"Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios. Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres" (Colosenses 3:22-24).

"El que anda en integridad y hace justicia, y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, pero honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; Quien su dinero no dio a usura, ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás" (Salmo 15:2-5).

"En esta época de corrupción, todo se pervierte para la ostentación y apariencia exterior; pero este espíritu no debe hallar cabida en nuestras escuelas. Debemos enseñar modales bíblicos, pureza de pensamiento e integridad estricta. Esta es instrucción valiosa. Si los maestros tienen el sentir de Cristo, y son modelados por el Espíritu Santo, serán bondadosos, atentos y verdaderamente corteses. Si trabajan como a la vista del cielo, serán damas y caballeros cristianos. Su conducta refinada será una lección objetiva constante para los alumnos, quienes, aunque al principio sean algo incultos, se irán amoldando día tras día bajo su influencia" (CM 256.3).

"¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja estirpe" (Proverbios 22:29).

"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31).

"El aula de clase no es lugar para hacer una obra superficial. Ningún maestro que se satisfaga con un conocimiento superficial alcanzará un alto grado de eficiencia. Pero no basta que el maestro posea capacidad natural y cultura intelectual. Estas cosas son indispensables, pero sin una idoneidad espiritual para el trabajo, no está preparado para dedicarse a él. Debe ver en todo alumno la obra de Dios, un candidato para honores inmortales. Debe procurar educar, preparar y disciplinar de tal manera a los jóvenes, que cada uno de ellos pueda alcanzar la alta norma de excelencia a la cual Dios los llama" (CM 218).

"Al trabajar, somos colaboradores con Dios. Nos da la tierra y sus tesoros, pero tenemos que adaptarlos a nuestro uso y comodidad. Hace crecer los árboles, pero nosotros preparamos la madera y construimos la casa. Ha escondido en la tierra la plata y el oro, el hierro y el carbón, pero únicamente podemos obtenerlos mediante el trabajo perseverante" (ED 194.1).

"Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos" (Marcos 10:42-45).

"Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres, sabiendo que el Señor recompensará a cada uno por el bien que haya hecho, sea esclavo o sea libre" (Efesios 6:7, 8).

"Dios exige que cada uno sea un obrero en su viña. Has de aceptar la obra que ha sido puesta a tu cargo y has de realizarla fielmente" (SC 13.5).

"Nuestros sanatorios y colegios tienen una gran obra que hacer. El tiempo es corto. Lo que debe hacerse, hay que hacerlo prestamente. Sean completamente convertidos los que están relacionados con estos instrumentos importantes. No vivan para sí, para los propósitos mundanales, ni rehusen consagrarse plenamente al servicio de Dios. Dense a sí mismos, cuerpo, alma y espíritu, a Dios, para ser usados por él en la salvación de las almas. Ellos no tienen libertad para hacer consigo lo que quieran; pertenecen a Dios; porque él los ha comprado con la sangre vital de su Hijo unigénito. Y a medida que aprendan a morar en Cristo, no quedará en su corazón cabida para el egoísmo. En su servicio hallarán la más plena satisfacción" (CM 508.1).

"El éxito del maestro dependerá mayormente del espíritu que ponga en su trabajo. La profesión de fe no hace cristianos a los hombres; pero si los maestros quieren abrir su corazón al estudio de la Palabra, podrán ayudar a sus alumnos a tener una comprensión más clara. No se permita que penetre el espíritu de controversia, sino que cada uno busque fervientemente la luz y el conocimiento que necesita" (CM 419.2).

"Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos" (Mateo 5:16).

"Haced todas las cosas sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo" (Filipenses 2:14, 15).

"Dios nos ha dado el don del habla para que podamos relatar a otros cómo él nos trata, para que su amor y compasión pueda conmover a otros corazones, y que de otras almas puedan elevarse también alabanzas a Aquel que nos ha llamado de las tinieblas a su luz admirable. El Señor ha dicho: Vosotros sois mis testigos. Isaías 43:10. Pero todos los que son llamados a testificar por Cristo, deben aprender de él a fin de ser testigos eficientes. Como hijos del Rey celestial, deben educarse para dar testimonio en voz clara y distinta, y de tal manera que nadie pueda recibir la impresión de que les cuesta hablar de la misericordia del Señor" (CM 230.2).

"Los maestros pueden obtener eficiencia y poder únicamente si trabajan como trabajó Cristo. Cuando él sea la influencia más poderosa en su vida, tendrán éxito en sus esfuerzos. Se elevarán a alturas que aún no han alcanzado. Comprenderán el carácter sagrado de la obra que les ha sido confiada, y llenos de su Espíritu, estarán animados del mismo deseo de salvar a los pecadores que le animó a él. Por su vida de consagración y devoción, los estudiantes serán conducidos a los pies del Salvador" (CM 249.3).

Autoridades y leyes gubernamentales

"Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos" (Romanos 13:1, 2).

"Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra" (Timoteo 3:1).

"Entonces le dijo Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte? Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene" (Juan 19:10, 11).

"Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien" (1 Pedro 2:13, 14).

"Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios" (Mateo 22:20, 21).

"La obediencia a las leyes del país en que residimos es en alto grado una manifestación de la verdadera piedad. No podemos amar y honrar a Dios mientras despreciemos a las autoridades que Él ha establecido" (6 TI 402).

"Como resultado de estas acusaciones, los discípulos fueron conducidos repetidas veces ante las autoridades; pero su defensa era tan clara y sensata, y su exposición de lo que enseñaban era tan serena y amplia, que se ejerció una poderosa influencia en favor de ellos. Aunque los magistrados tenían prejuicios contra ellos debido a las falsas declaraciones que habían oído, no se atrevieron a condenarlos. No podían menos que reconocer que las enseñanzas de Pablo y Bernabé tendían a formar hombres virtuosos, ciudadanos obedientes de la ley, y que la moral y el orden de la ciudad se fortalecerían si fueran aceptadas las verdades enseñadas por los apóstoles" (HAp 144.4).

"Hacer justicia y juicio es para Jehová más agradable que sacrificio" (Proverbios 21:15).

"La justicia, la justicia seguirás, para que vivas y heredes la tierra que Jehová tu Dios te da" (Deuteronomio 16:20).

"Mientras los que están así unidos en la comunión cristiana ofrecen oración a Dios y se comprometen a obrar con justicia, a amar la misericordia y a andar humildemente con Dios, reciben gran bendición. Si han perjudicado a otros, continúen la obra de arrepentimiento, confesión y restitución, plenamente resueltos a hacerse bien unos a otros. Este es el cumplimiento de la ley de Cristo" (3JT 201.5).

"Debéis actuar con humildad en vuestra relación con los que viven en el error, porque ¿acaso no estabais vosotros recientemente ciegos en vuestros pecados? Y en vista de la paciencia de Cristo con vosotros, ¿no deberíais manifestar ternura y paciencia con los demás? Dios nos ha enviado numerosas amonestaciones pidiendo que manifestemos abundante bondad hacia los que se nos oponen, para evitar inducir a alguien en dirección equivocada" (6TPI 126.1).

"No debiera existir la rivalidad. Los desacuerdos y la rivalidad son más ofensivos aun para Dios cuando se manifiestan entre los médicos que entre los que aseguran haber sido llamados al ministerio; porque el médico piadoso es embajador de Cristo que debe llevar la palabra de vida a los sufrientes que están por despedirse de esta vida. Si posee sabiduría para hablar palabras oportunas que inducirán al sufriente a confiar en Jesús, podría ser el instrumento en manos de Dios para la salvación de un alma. Cuán firmemente resguardada debiera estar el alma del médico para que los pensamientos impuros y sensuales no encuentren lugar en ella" (MM 62.2).

"Ha entrado en el corazón de no pocas personas que por mucho tiempo han estado en la verdad un espíritu de crítica inexorable. Son mordaces y buscan faltas en todo. Subieron al sitial de la justicia y condenan a los que no se amoldan a sus ideas. Dios pide que se humillen y se le acerquen por medio del arrepentimiento y de la confesión de sus pecados. Les dice: Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor. Recuerda por tanto de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré presto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido. Apocalipsis 2:4, 5. Procuran obtener el primer lugar y causan daño a muchos corazones por sus palabras y sus hechos" (3JT 276.1).

"Murió por mí para que yo pudiera ser bendecida, para que su gozo permanezca en mí. Por tanto, mantengo mi mente fija en esto, la educo; refreno mi lengua; sujeto mis pensamientos; adiestro todo lo que hay en mí, a fin de poder unirlo a Jesucristo" (SE1 185.3).

"¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos? ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida? Si, pues, tenéis juicios sobre cosas de esta vida, ¿ponéis para juzgar a los que son de menor estima en la iglesia? Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno, que pueda juzgar entre sus hermanos, sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto ante los incrédulos? Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados? Pero vosotros cometéis el agravio, y defraudáis, y esto a los hermanos" (1 Corintios 6:1-8).

"Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano" (Mateo 18:15-17).

"Y si alguno abriere un pozo, o cavare cisterna, y no la cubriere, y cayere allí buey o asno, el dueño de la cisterna pagará el daño, resarciendo a su dueño, y lo que fue muerto será suyo" (Éxodo 21:33, 34).

"Y cuando lo despidieres libre, no le enviarás con las manos vacías. Le abastecerás liberalmente de tus ovejas, de tu era y de tu lagar; le darás de aquello en que Jehová te hubiere bendecido. Y te acordarás de que fuiste siervo en la tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te rescató; por tanto yo te mando esto hoy" (Deuteronomio 15:13-15).

"Mientras los que están así unidos en la comunión cristiana ofrecen oración a Dios y se comprometen a obrar con justicia, a amar la misericordia y a andar humildemente con Dios, reciben gran bendición. Si han perjudicado a otros, continúen la obra de arrepentimiento, confesión y restitución, plenamente resueltos a hacerse bien unos a otros. Este es el cumplimiento de la ley de Cristo" (3JT 201.5).

Libros de texto

Los principios de la educación adventista se basan en la Biblia, el principal libro de texto y fuente de inspiración divina. La Biblia permite a cada lector desarrollar un intelecto provisto de sabiduría para comprender cada aspecto de la vida del ser humano. Además, la Biblia dota al individuo con la capacidad de aprender de la naturaleza, del trabajo útil y de las experiencias de la vida. Todos estos elementos juntos proporcionan al estudiante las herramientas que necesita para su preparación física, mental y espiritual.

Los libros son pilares fundamentales en la formación educativa de los alumnos, tal como lo fueron en la formación de Cristo. Siguiendo el plan divino, Cristo integró en su enseñanza el trabajo útil, el estudio de las Escrituras, la naturaleza y las vicisitudes de la vida. Estos "libros de texto de Dios", como la Biblia, la naturaleza y las experiencias de la vida, son fuentes inagotables de instrucción.

Importancia de los libros de texto

La Biblia es considerada el libro de texto fundamental para la educación adventista. Elena G. de White animaba a los estudiantes a estudiarla con profundidad y a aplicarla a sus vidas. Además, también enfatiza la importancia de complementar la educación con libros de texto que estuvieran alineados con los principios bíblicos.

Las instituciones adventistas tienen la responsabilidad primordial de seleccionar cuidadosamente los libros de texto que utilizarán para apoyar el aprendizaje y la enseñanza de los estudiantes, fomentar el pensamiento crítico y promover un crecimiento integral, tanto espiritual como académico.

¿Cómo se deben usar los libros de texto?

En los libros de texto, el estudiante ha de aprender a considerar la Biblia como un todo y a ver la relación que existe entre sus partes. Tiene que adquirir el conocimiento, comprender la naturaleza y aprender mediante las crónicas de la historia los aspectos de la vida humana.

Elena G. de White sugiere que los libros de texto deben ser utilizados como herramientas para despertar el interés de los estudiantes por la verdad y el conocimiento, así como fomentar el pensamiento crítico y la comprensión profunda de los temas tratados en las instituciones educativas.

Los docentes deben utilizar libros de texto que presenten una visión del mundo basado en los principios bíblicos, promuevan valores éticos y morales y reflejen una comprensión bíblica de la vida y el propósito humano.

Uso de los libros de acuerdo con las edades del estudiante

En su niñez, juventud y adultez, Jesús estudió las Escrituras. En su infancia, su madre le enseñaba diariamente conocimientos obtenidos de los pergaminos de los profetas. En su juventud, a menudo en soledad, pasaba tiempo en la montaña o entre los árboles del bosque, para dedicar unos momentos a la oración y durante su ministerio. Su íntimo conocimiento de las Escrituras daba testimonio de la diligencia con que las había estudiado.

Elena G. de White, en sus escritos sobre la educación, destaca la importancia de adaptar el contenido educativo a las necesidades, capacidades e intereses individuales de los estudiantes. Los docentes deben enfocarse a una enseñanza individualizada donde consideren el nivel de desarrollo cognitivo, emocional y espiritual de cada estudiante al seleccionar y presentar el material adicional de estudio.

Esto implica ajustar el nivel de dificultad y complejidad de los libros de texto de acuerdo con la edad y la capacidad de comprensión de cada estudiante. Por lo tanto, los libros de texto utilizados en las escuelas adventistas deben ser seleccionados para inspirar el aprendizaje y fomentar el desarrollo integral de los estudiantes en cada etapa de su vida escolar.

El trabajo útil como libro de texto

El trabajo útil forma a los estudiantes, los ayuda a hacer frente a las necesidades de la vida y les proporciona una salvaguardia contra la tentación. La disciplina que requiere el trabajo pone freno a la complacencia y promueve la laboriosidad, la pureza y la firmeza.

Al aprender diferentes oficios y ocupaciones, los alumnos desarrollan los talentos que Dios le dio en favor de los demás, por medio del servicio.

Dios es claro en su objetivo al referirse al trabajo útil al decir: "Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor" (Colosenses 3:23, 24).

La Palabra de Dios como libro de texto

Elena G. de White en sus libros de educación considera la Biblia como base fundamental de la educación y sugiere diversas estrategias para usar la Biblia como libro de texto.

Lectura diaria: Establecer un momento específico para la lectura de la Palabra de Dios permitirá a los estudiantes familiarizarse con las Escrituras, lo que con el tiempo les ayudará a desarrollar el gusto por este hábito, convirtiéndolo en una práctica que perdurará toda la vida.

Estudio de temas específicos: La Biblia ofrece numerosos relatos que permiten dedicar tiempo al estudio de temas particulares, así como las enseñanzas de Jesús, de las cuales los estudiantes pueden aprender cómo vivir una vida conforme a los principios bíblicos.

En las instituciones educativas toda enseñanza debe estar fundamentada en la Palabra de Dios, la cual contiene la verdad que Él quiere que los estudiantes conozcan con el propósito de que la aprendan y sea utilizada como su principal fuente de conocimiento. Esto permitirá que la mente de los estudiantes se desarrolle, adquieran un carácter semejante al de su Creador y se preparen para la vida eterna.

La naturaleza como libro de texto

La cosmovisión bíblica considera la naturaleza como un "libro de texto" que revela aspectos importantes sobre Dios, como su carácter, su poder, su sabiduría y su propósito para la humanidad.

Esta cosmovisión sostiene que en la naturaleza se presenta la evidencia de la existencia de un Creador. A continuación, se presentan algunos principios bíblicos que respaldan esta cosmovisión.

Dios como Creador

Génesis 1 y 2 en la Biblia relatan la historia de la creación, presentando a Dios como el Creador de todo lo que existe. La naturaleza, por lo tanto, se ve como el producto de la obra de Dios.

Manifestación de la gloria de Dios

"Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos" (Salmo 19:1). Esta perspectiva sugiere que la naturaleza revela la grandeza y la gloria de Dios.

Lecciones espirituales

A menudo Jesús utilizó la naturaleza en sus enseñanzas, empleando parábolas basadas en elementos naturales. Por ejemplo, en Mateo 6:26, se refiere a las aves del cielo y los lirios del campo para enseñar sobre la provisión y el cuidado divinos.

Orden y diseño

La complejidad y el orden observados en la naturaleza se interpretan como un reflejo del diseño divino. Los creyentes ven la complejidad biológica y física como evidencia de un Creador inteligente.

Conexión entre la creación y la redención

Romanos 1:20 habla de cómo la creación revela la existencia de Dios. Se puede sostener que esta revelación es un preludio necesario para comprender la necesidad de redención.

Mayordomía y responsabilidad

La Biblia también enseña la responsabilidad humana de cuidar y ser mayordomos de la creación. Génesis 2:15 insta a Adán a cuidar del jardín que Dios le había dado.

En resumen, la naturaleza como libro de texto ilumina la forma con que se interpretan las enseñanzas que se quieren transmitir a los estudiantes. Después de la Biblia, la naturaleza tiene que ser otro gran libro de texto, puesto que refleja el amor de Dios por el hombre, al contemplar su creación.

Cuando el estudiante aprende por medio de la naturaleza, su aprendizaje es significativo, ya que al estar en contacto con ella, en forma sensorial, los beneficios son muchos: mejora la atención, disminuye el estrés, mejora el autocontrol, incrementa la motivación, promueve la actividad física, mejora el contexto de aprendizaje y las relaciones sociales.

Las vicisitudes de la vida como libro de texto

Las vicisitudes de la vida son un libro muy útil para que los estudiantes aprendan significativamente las lecciones que han aprendido, los valores que han desarrollado y las habilidades que han adquirido.

En vez de restringir el estudio de los estudiantes a lo que los hombres han dicho o escrito, las escuelas tienen que ser dirigidas a la fuente de la verdad, para enseñarles a pensar y obrar de forma independiente y crítica, para que sean dueños de sus convicciones.

Materiales y recursos didácticos

Los recursos, materiales o auxiliares didácticos son los soportes, materiales o tecnologías que facilitan o propician el proceso de enseñanza y aprendizaje. Deben ser empleados por los docentes en las escuelas como una forma de complementar o de hacer más eficientes sus labores.

El uso de ilustraciones, pizarrones, mapas y figuras ayuda a explicar las lecciones a los alumnos. De esta manera, las lecciones quedan grabadas en su memoria de forma más efectiva.

A continuación, se presentan algunos recursos didácticos que podrían ser útiles en el aula:

La Biblia

La Biblia debería constituir el libro central en todas las materias, relacionando conceptos y lecciones basadas en los principios bíblicos.

Por medio de la Biblia, Dios ha provisto los recursos necesarios para el desarrollo mental y espiritual de los alumnos. Sus páginas contienen historias muy antiguas y biografías de grandes héroes de la fe. Da a conocer la forma en que se gobernaba en esos tiempos, sucesos de la vida de grandes personajes que nos dejan ver la sabiduría que Dios les había dado, como lo muestran los casos de José y Daniel, hombres fieles, que ahora constituyen modelos de valores y estilo de vida.

La naturaleza

Jesús usó parábolas para su enseñanza, así como elementos del medio que lo rodeaba. En la naturaleza encontró diferentes objetos, animales, plantas y personas para enseñar sobre el reino de los cielos. Eran enseñanzas que quedaban fijas en la memoria de quienes las escuchaban, formando en ellos un aprendizaje significativo.

La familia

La familia juega una función muy importante en la educación de los hijos. Desde tiempos antiguos ha sido la responsable de inculcar los principios divinos. Jesús desde su infancia fue instruido en el seno de su familia. Su madre, María, le enseñó las Escrituras, así como otras enseñanzas que fueron parte importante en el desarrollo de su vida.

Los siete primeros años de vida de un estudiante son muy importantes para su desarrollo integral. En esta etapa se adquieren hábitos fundamentales. Además, se desarrolla el dominio propio, la obediencia y se comienza a construir su carácter.

La investigación

La investigación es una competencia en sí misma, un recurso didáctico que el docente tiene a mano para incentivar el espíritu indagador de los estudiantes.

Por medio de la investigación diligente de las Sagradas Escrituras y de otros materiales de apoyo, los alumnos pueden descubrir las grandes verdades que les van a servir para adquirir los conocimientos útiles para su vida.

La educación en valores

Para las escuelas es fundamental desarrollar actividades que fomenten valores bíblicos, tales como la bondad, la honestidad, la responsabilidad y la compasión, así como también utilizar las historias bíblicas y parábolas para enseñar lecciones morales.

Actividades de oración y culto

Es importante incluir momentos de oración y culto en la rutina diaria, fomentando la conexión espiritual. Estos momentos pueden ser de oración grupal o individual.

Proyectos comunitarios

Los proyectos comunitarios y de servicio son herramientas vitales para reflejar el amor de Cristo. Al participar en estos proyectos, los estudiantes pueden demostrar cuidado y compasión por los demás, siguiendo el ejemplo de Jesús. Además, trabajar juntos hacia el mismo fin de servir desinteresadamente permite que se fortalezcan los lazos de compañerismo entre los estudiantes.

Música inspiradora

Los docentes deben utilizar la música como una herramienta poderosa para crear un ambiente de aprendizaje e inspirador en sus clases. La música puede ayudar a los estudiantes a conectarse con su fe, a concentrarse mejor y a sentirse más motivados.

Selección de libros

En la labor docente, es muy importante seleccionar los libros adecuados para la formación del carácter y principios en los alumnos. No se debe poner al alcance de los estudiantes libros que pongan en duda la autoridad o la pureza de las Escrituras. Por el contrario, deben ser libros que los ayuden a conocer y comprender el amor y el temor de Dios.

Libros de texto en la División Sudamericana

Las ACES es una de las casas editoras que administra la DSA. Posee oficinas de redacción y talleres gráficos, de manera que realiza el proceso completo del libro: escritura, edición, diseño, impresión, encuadernación y distribución. La gerencia de educación edita todos los materiales didácticos para la red educativa.

Libros de texto en la División Interamericana

La Iglesia Adventista en Interamérica lanzó hace poco la primera de una serie de libros de texto para miles de estudiantes de las escuelas adventistas de su territorio.

Los nuevos libros de texto en español, serán usados para los estudiantes de primer grado de 422 escuelas primarias en los países hispanohablantes de la División Interamericana (DIA).

La estrategia del departamento de comenzar a preparar libros en español para sus escuelas primarias tuvo que ver con la gran similitud que existe en los programas educacionales de los países hispanos.

"APIA está analizando, con otras casas editoras adventistas, la posibilidad de preparar libros de texto en inglés para las artes, para que sean usados en las escuelas primarias adventistas de habla inglesa" (Flórez, 2017).

Materiales y recursos didácticos

Tecnologías inmersivas + metaversos + gamificación

"Nuestras vidas están siendo impactadas por el tema digital, Inteligencia Artificial y algoritmos. Esa digitalización ha repercutido en áreas como la comunicación y el comercio, y por supuesto en la educación" (Venegas, citado en Villanueva, 2022).

Venegas asegura que las tecnologías como los metaversos, la realidad aumentada, la realidad virtual, la inteligencia artificial, así como el uso de gamificación para el aprendizaje, seguirán en tendencia y combinándolos entre sí. Sin embargo, menciona que, a pesar de que existe una expectativa muy alta sobre el uso de esta tecnología, como por ejemplo los visores de realidad virtual en clases de anatomía, será necesario que la tecnología esté siempre al servicio de la educación.

Credenciales alternativas: aprendizaje a la carta

Las credenciales alternativas para la educación podrían ser más comunes en el futuro ante el panorama actual donde existen cada vez más talleres, cursos y grados en línea y en formatos asíncronos (Venegas, citado en Villanueva, 2022).

Educación a distancia y en formato híbrido

Venegas señala que la educación a distancia es una de las tendencias del futuro que se vio acelerada por la pandemia de Covid-19, forzando a que la educación se apoye en la tecnología. Menciona que, aunque cada vez será más común su uso, no debe dejar de tomarse en cuenta las oportunidades de acceso en regiones menos desarrolladas, así como la falta de competencias y de conocimiento para usar la tecnología en la educación.

Para no detener el proceso de escolarización, la educación adventista y ACES Educación ponen a disposición un conjunto de materiales actualizados con sugerencias para los docentes, desde la cosmovisión adventista.

La educación podría personalizarse según el alumno y las necesidades

La educación del futuro podría ser personalizada según el alumno o las necesidades haciendo uso tanto de tecnología como Inteligencia Artificial, así como de la guía del mismo profesor ayudado por la tecnología. "No solo es la tecnología sino el mismo profesor con su conocimiento y manejo de estos datos el que puede ver y hacer funcionar el aprendizaje adaptativo" (Venegas, citado en Villanueva, 2022).

Gamificación

Con la gamificación se incluye al juego dentro de los procesos de aprendizaje de niños y jóvenes. Esto favorece que el estudiante se involucre más activamente en el proceso y evite situaciones o elementos de distracción (Rivera Díaz, 2022).

Microlearning

"Por otro lado, microlearning también juega un rol importante. Gracias a ella, se desarrollan recursos educativos multimedia que duran, aproximadamente, cinco minutos. Con esta metodología no se abruma al estudiante con tanta información. Por el contrario, facilita el aprendizaje y el disfrute de este" (Rivera Díaz, 2022).

La educación en México

"La Nueva Escuela Mexicana" es una propuesta educativa implementada en México que busca transformar y mejorar el sistema educativo en el país. Sus libros de texto constituyen herramientas fundamentales en este proceso y pretenden guiar el aprendizaje, facilitar la enseñanza, fomentar la reflexión y el pensamiento crítico, promover la inclusividad y la diversidad y servir de apoyo al autoaprendizaje.

En 2023 se cree que será un año comprometedor para la producción y distribución de los libros con el uso de la tecnología (Zamora, 2023). Baldrich (citado en Zamora, 2023) mencionó: "Creemos que el uso de plataformas digitales seguirá teniendo una gran acogida para la publicación, venta y distribución de los libros".

Referencias

Fulladosa, D. (2023, 23 de abril). Día del libro 2023: ¿qué leen las personas en México? Te contamos. Grupo Fórmula. https://www.radioformula.com.mx/estilo-de-vida/2023/4/23/dia-del-libro-2023-que-leen-las-personas-en-mexico-te-contamos-759250.html

Flores G. (2017) En Interamérica, se lanzan nuevos libros de texto para cientos de las escuelas adventistas.Miami, Florida: Inter-América Division

Patterson F. (2017) En Interamérica, se lanzan nuevos libros de texto para cientos de las escuelas adventistas.Miami, Florida: Inter-América Division

Rivera Díaz, A. G. (2022). Qué son y cuáles son las principales tendencias educativas.Luca Learning Systems.

Villanueva, E. (2022). 12 tendencias educativas en México que veremos aún más en el futuro. CONECTA. https://conecta.tec.mx/es/noticias/nacional/educacion/tendencias-educativas-en-Mexico

Zamora, J. (2023, 11 de enero). Ocho tendencias de la industria literaria para México en el 2023.Notipress. https://notipress.mx/vida/ocho-tendencias-de-la-industria-literaria-en-mexico-para-2023-13653

Lecturas sugerentes

https://conecta.tec.mx/es/noticias/nacional/educacion/tendencias-educativas-en-Mexico

Tendencias educativas

https://edtec.tec.mx/es/innovacion-de-la-experiencia-de-aprendizaje/tendencias-educativas

Citas

Libros de texto

"Los libros de textos usados por Dios son los fundamentos de los recursos educativos directamente indicados por el Cielo, en la formación educativa de Cristo aquí en la tierra, Jesús siguió el plan divino relativo a la educación. No buscó las escuelas de su tiempo, que magnificaban las cosas pequeñas y empequeñecían las grandes. Obtuvo su educación directamente de las fuentes indicadas por el cielo, del trabajo útil, del estudio de las Escrituras, la naturaleza, y de las vicisitudes de la vida, que constituyen los libros de texto de Dios, llenos de instrucción para todos los que los buscan con manos dispuestas, ojos abiertos y corazón comprensivo" (ED 70.6).

"Preparado Cristo de esta manera, salió para cumplir su misión, y cuando estaba con la gente siempre ejercía sobre todo el mundo una influencia positiva y transmitía un poder que nunca se había visto" (ED 71).

El trabajo útil como libro de texto

"Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase" (Génesis 2:15).

"El cambio producido en la situación de la tierra, debido a la maldición del pecado, modificó a la vez las condiciones del trabajo y aunque va acompañado ahora de aflicciones, cansancio y dolor, sigue siendo una fuente de gozo y de desarrollo. Es también una salvaguardia contra la tentación. La disciplina que requiere el trabajo pone freno a la complacencia, y promueve la laboriosidad, la pureza y la firmeza. Forma parte, pues, del gran plan de Dios para que nos recuperemos de la caída" (ED 193).

"Hay que aprender los diversos oficios y ocupaciones, los cuales ponen en acción una gran variedad de aptitudes mentales y corporales. Las ocupaciones que exigen una vida sedentaria son las más peligrosas, por cuanto apartan a los hombres del aire libre y de la luz solar y disciplinan cierto número de facultades, en tanto que otros órganos se debilitan a causa de la inacción… Nuevas escenas se les revelan de continuo a aquellos que pueden vivir fuera de las ciudades y trabajar al aire libre contemplando las obras del gran Artista maestro. Mientras hacen del libro de la naturaleza su objeto de estudio" (ECR 341.1).

"Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad" (2 Timoteo 2:15).

"Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor" (Colosenses 3:23, 24).

La Palabra de Dios como libro de texto

"Debe enseñarse al estudiante de la Biblia a acercarse a ella con el espíritu del que aprende. Debemos escudriñar sus páginas, no en busca de pruebas que apoyen nuestras opiniones, sino para saber lo que Dios dice" (ED 170.2).

"Nuestras escuelas tienen que ser como las escuelas de los profetas. En ellas se han de estudiar fervorosamente las verdades de la Biblia. La mente de los alumnos adquirirá un carácter más elevado. Y contemplando el carácter de Jesús procurarán asemejarse a él" (EC 341.1).

"Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría y la escudriñares como a tesoros" (Salmo 2:2-4).

"Las Sagradas Escrituras son la norma perfecta de la verdad y, como tales, se les debería dar el primer lugar en la educación. Para obtener una educación digna de tal nombre, debemos recibir un conocimiento de Dios, el Creador, y de Cristo, el Redentor, según están revelados en la Sagrada Palabra" (ED 16.2).

"Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino" (Salmo 119:105).

"Usada como libro de texto en nuestras escuelas, la Biblia hará para la mente y para la moral lo que no pueden hacer los libros de ciencia y filosofía. Como libro destinado a disciplinar y fortalecer el intelecto, ennoblecer, purificar y refinar el carácter, es sin rival" (CM 408.2).

"La Biblia es el gran libro de texto para los alumnos de nuestras escuelas. Enseña toda la voluntad de Dios acerca de los hijos y las hijas de Adán. Es la norma de la vida, que nos enseña el carácter que debemos adquirir para la vida futura… En la Biblia se presenta claramente todo deber. Toda lección dada es comprensible. Cada una nos revela al Padre y al Hijo. La Palabra puede hacer a todos sabios para la salvación. En la Palabra, se revela claramente la ciencia de la salvación. Escudriñad las Escrituras; porque son la voz de Dios hablando al alma" (3JT 236.1).

"Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia" (2 Timoteo 3:16).

La naturaleza como libro de texto

"Toda la naturaleza se ilumina para aquel que aprende así a interpretar sus enseñanzas; el mundo es un libro de texto; la vida, una escuela. La unidad del hombre con la naturaleza y con Dios, el dominio universal de la ley, los resultados de la transgresión, no pueden dejar de hacer impresión en la mente y modelar el carácter" (CN 53.3).

"Después de la Biblia, la naturaleza tiene que ser nuestro gran libro de texto. Pero no hay virtud en el hecho de deificar a la naturaleza, por cuanto esto es exaltar la hechura por encima del gran Arquitecto que trazó la obra y que a cada hora la mantiene en acción según su designio" (EC 306.3).

"Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa" (Romanos 1:20).

"Los más profundos estudiosos de la ciencia se ven constreñidos a reconocer en la naturaleza la obra de un poder infinito. Sin embargo, para la sola razón humana, la enseñanza de la naturaleza no puede ser sino contradictoria y llena de frustraciones. Solo se la puede leer correctamente a la luz de la revelación. Por la fe entendemos" (ED 120.2).

"Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos" (Salmo 19:1).

Las vicisitudes de la vida como libro de texto

"Hablando de la didáctica de Jesús, se nos dice: En sus lecciones había algo para interesar a todas las mentalidades e impresionar a todos los corazones. De ese modo la vida cotidiana, en vez de constituir una serie rutinaria de tareas, exenta de pensamientos elevados, resultaba animada por constantes evocaciones de lo espiritual y lo invisible… Al mismo tiempo que aprenden así a estudiar lecciones que enseñan todo lo creado y cada una de las vicisitudes de la vida, muéstrese que las mismas leyes que rigen la naturaleza y los acontecimientos cotidianos, tienen que regirnos a nosotros; que son promulgadas para nuestro bien; y que únicamente obedeciéndolas podemos encontrar felicidad y éxito verdaderos" (ED 129.2).

"Señor, hazme saber mi fin, y cuál es la medida de mis días, para que yo sepa cuán efímero soy" (Salmo 39:4).

"En vez de restringir su estudio a lo que los hombres han dicho o escrito, los estudiantes tienen que ser dirigidos a las fuentes de la verdad, a los vastos campos abiertos a la investigación en la naturaleza y en la revelación. Contemplen las grandes realidades del deber y del destino y la mente se expandirá y se robustecerá. En vez de jóvenes educados, pero débiles, las instituciones del saber deben producir jóvenes fuertes para pensar y obrar, jóvenes que sean amos y no esclavos de las circunstancias, jóvenes que posean amplitud de mente, claridad de pensamiento y valor para defender sus convicciones" (ED 16.3).

"Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, porque ya saben que la prueba de su fe produce constancia" (Santiago 1:2-4).

Importancia de los libros de texto

"¡Oh, si mis palabras se escribieran, si se grabaran en un libro! ¡Si con cincel de hierro y con plomo fueran esculpidas en piedra para siempre!" (Job 19:23, 24).

"Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de la profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca" (Apocalipsis 1:3).

"Hasta donde sea posible, colóquese al niño, desde su más tierna edad, en un ambiente que abra ante él este maravilloso libro de texto, donde él pueda contemplar las gloriosas escenas pintadas por el gran Artista en las telas variables de los cielos; que se familiarice con las maravillas de la tierra y el mar, que observe los misterios revelados por las diversas estaciones y aprenda del Creador en todas sus obras" (ED 90.4).

Cómo se deben usar los libros de texto

"Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les explicó lo referente a Él en todas las Escrituras" (Lucas 24:27).

"Únicamente se puede obtener un verdadero conocimiento de la Biblia mediante la ayuda del Espíritu que dio la Palabra. Y a fin de obtener ese conocimiento hemos de vivir de acuerdo con él. Debemos obedecer todo lo que la Palabra de Dios manda. Podemos reclamar todas sus promesas. Mediante su poder, necesitamos vivir la vida que ella recomienda. Solo si se la considera de este modo, se la puede estudiar eficazmente" (ED 170.3).

"El estudiante ha de aprender a considerar la Biblia como un todo y a ver la relación que existe entre sus partes. Tiene que adquirir el conocimiento de su gran tema central, del propósito original de Dios hacia el mundo, del comienzo de la gran controversia y de la obra de la redención. Necesita comprender la naturaleza de los principios que luchan por la supremacía, y aprender a rastrear su obra a través de las crónicas de la historia y la profecía, hasta la gran culminación. Deber verificar cómo interviene este conflicto en todos los aspectos de la vida humana; cómo en su mismo caso todo acto de su vida revela uno u otro de esos dos motivos antagónicos; y cómo, consciente o inconscientemente, ahora mismo está decidiendo en qué lado de la contienda se va a encontrar" (ED 171.2).

Uso de los libros de texto de acuerdo con las edades de los estudiantes

"En su niñez, juventud y adultez, Jesús estudió las Escrituras. En su infancia, su madre le enseñó diariamente conocimientos obtenidos de los pergaminos de los profetas. En su juventud, a la hora de la aurora y el crepúsculo, a menudo estuvo solo en la montaña o entre los árboles del bosque, para dedicar unos momentos a la oración y al estudio de la Palabra de Dios. Durante su ministerio, su íntimo conocimiento de las Escrituras dio testimonio de la diligencia con que las había estudiado. Y puesto que él obtuvo su conocimiento del mismo modo como podemos obtenerlo nosotros, su maravilloso poder mental y espiritual es una prueba del valor de la Biblia como medio educativo" (ED 167.1).

"Mediante esas sencillas historias se pueden explicar los principios de la ley de Dios. Así, por medio de ilustraciones adecuadas a la comprensión del niño, los padres y maestros pueden empezar desde los primeros años a cumplir la orden del Señor en cuanto a sus leyes: Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Deuteronomio 6:7" (ED 168.1).

"Estas son las lecciones que nuestros niños necesitan aprender. Para el niñito que todavía no es capaz de captar lo que se enseña por medio de la página impresa o de ser iniciado en la rutina del aula, la naturaleza presenta una fuente infalible de instrucción y deleite. El corazón que no ha sido endurecido por el contacto con el mal es perspicaz para reconocer la Presencia que penetra todo lo creado. El oído que no ha sido entorpecido por el vocerío del mundo está atento a la Voz que habla por medio de las expresiones de la naturaleza" (ED 90.3).

"Y para los de más edad, que necesitan continuamente los silenciosos recordativos de lo espiritual y lo eterno, la enseñanza de la naturaleza no dejará de ser una fuente de placer e instrucción. Así como los moradores del Edén aprendieron de las páginas de la naturaleza, así como Moisés percibió lo que Dios había escrito en los llanos y las montañas de Arabia, y el niño Jesús en los cerros de Nazaret, los niños de hoy día también pueden aprender del Creador. Lo visible ilustra lo invisible. En todo lo que existe sobre la tierra, desde el árbol más alto del bosque hasta el liquen que se adhiere a la roca, desde el océano sin límites hasta la concha más diminuta de la playa, pueden contemplar la imagen y la inscripción de Dios" (ED 90.3).

Materiales y recursos didácticos

"El uso de ilustraciones, pizarrones, mapas y figuras ayudará a explicar estas lecciones y grabarlas en la memoria. Los padres y maestros deberían buscar constantemente métodos mejores. La enseñanza de la Biblia merece nuestros pensamientos más frescos, nuestros mejores métodos y nuestro más ferviente esfuerzo" (ED 168.2).

La familia

"El sistema de educación establecido en el Edén tenía por centro a la familia. Adán era hijo de Dios y de su Padre recibieron instrucción los hijos del Altísimo. Su escuela era, en el más exacto sentido de la palabra, una escuela de familia" (ED 33.1).

"La educación que tenía por centro la familia fue la que prevaleció en los días de los patriarcas. Dios proveyó, para las escuelas así establecidas, las condiciones más favorables para el desarrollo del carácter. Las personas que estaban bajo su dirección seguían el plan de vida que Dios había indicado al principio. Los que se separaron de Dios se edificaron ciudades y, congregados en ellas, se gloriaban del esplendor, el lujo y el vicio que hace de las ciudades de hoy el orgullo del mundo y su maldición" (ED 33.3).

La naturaleza

"Pero los hombres que se aferraban a los principios de vida establecidos por Dios moraban en los campos y cerros. Cultivaban la tierra, cuidaban rebaños, y en su vida libre e independiente, llena de oportunidades para trabajar, estudiar y meditar, aprendían de Dios y enseñaban a sus hijos sus obras y caminos" (ED 33.3).

"Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan ni juntan en alfolíes; y vuestro Padre Celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?" (Mateo 6:26).

La Biblia

"Según la ley de Dios, la fuerza para la mente y el alma, lo mismo que para el cuerpo, se adquiere por medio del esfuerzo. El desarrollo se obtiene por medio del ejercicio. De acuerdo con esta ley, Dios ha provisto en su Palabra los recursos necesarios para el desarrollo mental y espiritual" (ED 111.1).

"En su vasta gama de estilo y temas, la Biblia tiene algo para interesar a cada mente y atraer cada corazón. Sus páginas encierran historia antiquísima; biografías fieles a la vida; principios de gobierno para regir al estado y gobernar la casa, principios que la sabiduría humana nunca ha conseguido igualar. Contiene la más profunda filosofía la poesía, más dulce y sublime, apasionada y emocionante. Los escritos de la Biblia, considerados de esta manera, son inconmensurablemente superiores en valor a las producciones de cualquier autor humano, pero considerados en su relación con su gran pensamiento central, son de alcance infinitamente más amplio, de valor infinitamente mayor. Desde este punto de vista, cada tema adquiere nuevo significado. En las verdades enunciadas con más sencillez se encierran principios tan altos como el cielo, y que abarcan la eternidad" (ED 113.1).

Investigación

"La Biblia contiene todos los principios que los hombres necesitan comprender, a fin de prepararse para esta vida o para la venidera. Estos principios pueden ser comprendidos por todos. Nadie que tenga disposición para apreciar su enseñanza puede leer un solo pasaje de la Biblia sin obtener de él algún pensamiento útil. Pero la enseñanza más valiosa de la Biblia no se obtiene por medio de un estudio ocasional o aislado. Su gran sistema de verdad no se presenta de tal manera que pueda descubrirlo el lector apresurado o descuidado. Muchos de sus tesoros están lejos de la superficie, y solamente pueden ser obtenidos por medio de una investigación diligente y de un esfuerzo continuo. Las verdades que forman el gran todo tienen que ser buscadas y reunidas un poquito allí, otro poquito allá" (ED 111.2).

"Por el estudio de las ciencias también hemos de obtener un conocimiento del Creador. Toda ciencia verdadera no es más que una interpretación de lo que Dios ha escrito en el mundo material. Lo único que hace la ciencia es obtener de sus investigaciones nuevos testimonios de la sabiduría y del poder de Dios. Si se los comprende bien, tanto el libro de la naturaleza como la Palabra escrita nos hacen conocer a Dios al enseñarnos algo de las leyes sabias y benéficas por medio de las cuales él obra" (PP 586.2).

Selección de libros

"El conocimiento sólido, son posesiones que no puede comprar el oro de Ofir. Su precio supera al del oro o de la plata" (CM 125.2).

"Muchos jóvenes anhelan tener libros… No permitan que sobre sus mesas haya revistas y diarios que contengan historias de amor. Deben reemplazarlas con libros que ayuden a los jóvenes a incluir en el edificio de su carácter el mejor material: el amor y el temor de Dios, el conocimiento de Cristo" (CM 126.1).

"Padres y madres, obtened toda la ayuda que podáis del estudio de nuestros libros y publicaciones. Tomad tiempo para leer a vuestros hijos tanto de los libros de salud, como de los que tratan más particularmente temas religiosos. Enseñadles la importancia de cuidar del cuerpo, la casa en que viven" (CM 130.3).

"Jóvenes de ambos sexos, leed las obras que puedan daros un conocimiento verdadero para contribuir a la ayuda de toda la familia. Decid con firmeza: No quiero perder un tiempo precioso leyendo lo que no me reportará ningún provecho y que sólo puede impedirme ser útil a los demás" (3JT 104.1).

"Hay otra clase de impresos más peligrosos que la lepra, más mortíferos que las plagas de Egipto, contra los cuales deben precaverse constantemente nuestras casas editoriales. No se dé nunca lugar en nuestras instituciones a obras que expongan las perniciosas teorías del hipnotismo, espiritismo, romanismo y otros misterios de iniquidad" (3JT 166.1).

"No se coloque en las manos de nuestros empleados nada que pueda echar una sola semilla de duda sobre la autoridad o pureza de las Escrituras. En ningún caso dejéis escritos de incrédulos bajo los ojos de los jóvenes cuya mentalidad propende con avidez a aceptar lo nuevo. Aunque reportasen las mayores entradas, las tales obras se publicarían con inmenso déficit" (3JT 166.2).

"Estamos en una era cuando la corrupción abunda por doquier. La concupiscencia de los ojos y las pasiones corruptas se despiertan por lo que se contempla y por lo que se lee. El corazón se corrompe por la imaginación. La mente se complace en contemplar escenas que despiertan las más bajas y viles pasiones. Esas imágenes ruines, contempladas a través de una imaginación pervertida, corrompen la moral y preparan a los seres engañados e infatuados para que den rienda suelta a las pasiones concupiscentes" (CN 411.2).

"Jamás deberían ponerse en las manos de niños y jóvenes libros que perviertan la verdad. No hay que consentir en que nuestros hijos, en el curso de su educación, reciban ideas que resulten ser semilla de pecado" (CM 372.1).

"Al dar alas al amor por pura diversión, la lectura de obras de imaginación produce hastío de los deberes prácticos de la vida. Con su poder excitante y emponzoñador, es causa no pocas veces de enfermedad mental y física" (CM 371.1).

"La novela crea una excitación malsana, enardece la imaginación, incapacita la mente para ser útil, separa al alma de la oración y la descalifica para cualquier práctica espiritual" (CPI 300.2).

"Evítese la lectura y la contemplación de cosas que sugieran pensamientos impuros. Cultívense las facultades morales e intelectuales. No se permita que estas nobles facultades se debiliten y perviertan por demasiada lectura aun de libros de historias" (CJE 61.1).

"Desechen resueltamente toda lectura despreciable. No fortalecerá su espiritualidad, sino antes introducirá en la mente sentimientos que pervertirán la imaginación, haciéndolos pensar menos en Jesús y espaciarse menos en sus preciosas lecciones" (CPI 301.2).

"Los lectores de novelas fomentan un mal que destruye la espiritualidad y eclipsa la belleza de la página sagrada. La novela crea una excitación malsana, enardece la imaginación, incapacita la mente para ser útil, separa al alma de la oración y la descalifica para cualquier práctica espiritual" (CPI 300.2).

"Es la obra de Satanás presentar a nuestros jóvenes historias en periódicos, revistas y libros de cuentos que fascinan los sentidos destruyendo así su gusto por la Palabra de Dios" (5TPI 488.1).

"En la educación de niños y jóvenes, los cuentos de fantasía, los mitos y las novelas de ficción ocupan un lugar muy grande. Se hace uso en las escuelas de libros de semejante carácter, y se encuentran en muchos hogares. ¿Cómo pueden permitir los padres cristianos que sus hijos se nutran de libros tan llenos de falsedades? Cuando los niños preguntan el significado de cuentos tan contrarios a la enseñanza de sus padres, se les contesta que dichos cuentos no son verdad; pero esta contestación no acaba con los malos resultados de tal lectura. Las ideas presentadas en estos libros extravían a los niños, les dan falsas ideas de la vida, y fomentan en ellos el deseo de lo que es vano e ilusorio" (CM 371.3).

"Las novelas de amor y las historias frívolas y excitantes constituyen otra clase de libros que son una maldición para todo lector. Puede el autor insertar una buena moraleja, puede también entremezclar en su obra sentimientos religiosos. Sin embargo, en la mayoría de los casos, es Satanás que se disfraza de ángel de luz para engañar y seducir con más facilidad. El espíritu es afectado en gran medida por las cosas de que se nutre. Los lectores de las historias frívolas o excitantes se vuelven incapaces de cumplir los deberes que les incumben. Viven en lo irreal, y no tienen el menor deseo de escudriñar las Escrituras para nutrirse del maná celestial. Su mente se debilita y pierde su facultad de considerar los grandes problemas del deber y del destino" (3JT 165.1).

"Muchos jóvenes están ansiosos de obtener libros. Leen todo lo que cae en sus manos. Las historias excitantes de amor y las imágenes impuras tienen una influencia corruptora. Las novelas son ansiosamente leídas por muchos, y como resultado, su imaginación se contamina. Circulan frecuentemente para la venta fotografías de mujeres desnudas" (CJE 60.4).

"Evítese la lectura y la contemplación de cosas que sugieran pensamientos impuros. Cultívense las facultades morales e intelectuales. No se permita que estas nobles facultades se debiliten y perviertan por demasiada lectura aun de libros de historias" (2TPI 410.1).

"Las especulaciones filosóficas frías y las investigaciones científicas en las cuales no se reconoce a Dios, son un daño positivo. El mal se agrava cuando, como sucede a menudo, se coloca en las manos de los jóvenes libros aceptados como autoridad y como adecuados para su educación, pero de autores abiertamente incrédulos. Entremezclados con todos los pensamientos presentados por estos hombres, están sus sentimientos venenosos. Estudiar tales libros es cómo manejar negros carbones; un alumno no puede guardar su mente sin contaminación si piensa en las doctrinas escépticas" (CM 409.3).

"Otra fuente de peligro contra la cual debemos precavernos constantemente es la lectura de autores incrédulos. Sus obras están inspiradas por el enemigo de la verdad y nadie puede leerlas sin poner en peligro su alma. Es verdad que algunos afectados por ellas pueden recobrarse finalmente; pero todos los que se someten a su mala influencia se colocan sobre el terreno de Satanás y él saca el mejor partido de su ventaja. Al invitar ellos a sus tentaciones, no tienen sabiduría para discernirlas ni fuerza para resistirlas. Con poder fascinante y hechizador, la incredulidad y la infidelidad se aferran a la mente" (CM 128.2).

"Estamos constantemente rodeados por la incredulidad. La misma atmósfera parece cargada de ella. Únicamente por el esfuerzo constante podemos resistir su poder. Los que aprecian su salvación deben rehuir los escritos de los incrédulos como huirían de la lepra" (CM 128.3).

"Para conseguir una educación, muchos creen necesario estudiar los escritos de autores incrédulos, porque dichas obras encierran brillantes perlas del pensamiento. Pero ¿quién fue el que creó estas perlas? Fue Dios, y Dios solo. Él es la fuente de toda luz. ¿Por qué entonces internarnos dentro de ese fárrago de errores encerrados en las obras de los incrédulos por causa de unas cuantas verdades intelectuales, cuando toda la verdad está a nuestra disposición?" (CM 366.1).

"Si el tiempo y los esfuerzos gastados en sacar alguna que otra idea brillante de las enseñanzas de los incrédulos se dedicaran a estudiar las preciosas enseñanzas de la Palabra de Dios, millares que hoy día se encuentran en tinieblas y en sombra de muerte gozarían en la gloria de la Luz de la vida" (CM 366.3).

"Es verdad que en los escritos de los paganos e incrédulos se encuentran pensamientos de un carácter elevado, que son atrayentes para la mente. Pero hay motivo para ello. ¿No fue Satanás el lucero que participaba de la gloria de Dios en el cielo, y seguía a Jesús en poder y majestad? En las palabras de la inspiración, se lo describe como el que ponía el sello a la perfección, lleno de sabiduría, y acabado de hermosura. El profeta declara: Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios, allí estuviste; en medio de las piedras de fuego te paseabas. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad. Ezequiel 28:12, 14, 15. Lucifer ha pervertido la grandeza y el poder con que el Creador lo dotó; sin embargo, cuando conviene a su propósito, puede impartir a los hombres sentimientos encantadores. Satanás puede inspirar a sus agentes pensamientos que parecen elevadores y nobles" (CM 27.1).

Enseñanza de la música y las artes

Leemos en la palabra de Dios que él creó todas las cosas que hay en los cielos y en la tierra. Todo lo que existe en el vasto universo, ya sea visible o invisible, nos muestra el gran poder soberano de un Dios creador (Colosenses 1:16). Los cielos proclaman la gloria y la magnificencia del Artista divino por cuyas palabras fueron hechas las cosas y cuyas manos formaron al hombre (Salmo 19:1).

La adoración y la alabanza a Dios son actos en el cielo en el cual los ángeles se deleitan. Ahí la música y el canto forman parte fundamental de la adoración al Creador. Sin embargo, cuando el pecado entró en la tierra que había sido creada de manera perfecta, desfiguró todo lo creado, casi borró lo bello que Dios había hecho y, como resultado, hoy tenemos una mezcla del bien y del mal que ha afectado toda la creación, limitando al ser humano en su apreciación plena de las maravillas creadas por Dios y, por ende, el estado de alabanza y adoración a Dios en la tierra.

La música es un medio para alabar a Dios, tiene un poder más allá de las palabras y puede tocarnos, conmovernos y elevarnos hasta la presencia de Dios, donde ángeles y seres no caídos se gozan en adorarlo. La música bien empleada nos permite tener una experiencia humana más sublime; de lo contrario, cuando se la deja usar por el enemigo, trae como resultado ira, desesperación y bajas pasiones (Mu 58).

Durante la historia bíblica la música ha jugado un papel importante. En las Escrituras encontramos diversos ejemplos de cómo la música fue utilizada en diferentes momentos y con distintos fines. Se la utilizó en forma de adoración a Dios, como expresión de alegría o tristeza y como una herramienta de enseñanza y parte fundamental en la educación y en la vida espiritual de las personas.

El libro de Éxodo narra el canto de Moisés, considerado como un canto de victoria, cuando los israelitas cruzaron el Mar Rojo celebrando la liberación de la esclavitud. Es también considerado como un himno de gratitud, alabanza, y de enseñanza sobre las maravillas de Dios. “Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y dijeron: Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; Ha echado en el mar al caballo y al jinete” (Éxodo 15:1).

En el pueblo de Israel, las artes y la música tenían como propósito expresar gratitud por las proezas realizadas en su favor (Nehemías 12:27) y ser un medio por el cual Dios instruía a su pueblo en el ministerio de la alabanza y también en todo tipo de obra útil, colocando personas llenas del espíritu de Dios, instruidos en sabiduría, inteligencia, ciencia y todo arte (Éxodo 31:2, 3) para edificar su santuario y ministrar a su pueblo.

Importancia y propósito del canto y la música como arte en la educación adventista

Desde la perspectiva de la educación adventista, las artes y la música tienen un propósito redentor, porque son instrumentos de Dios en la obra de salvar almas (2JT 195). Elena G. de White menciona los propósitos de la música en la educación adventista, entre los cuales se encuentran los siguientes:

Acercar a los seres humanos a Dios

La música constituye un medio de atraer corazones sensibles a que escuchen la voz del Señor mediante la música o el canto (2JT 195).

Experiencia con el Creador

El canto y la música acercan al estudiante a una experiencia con su Creador (ED 167).

Salud espiritual

La música bien utilizada tiene el poder de elevar y traer sanidad al alma que se encuentra agobiada, triste y desesperada (CSS 393).

Grabar verdades espirituales

Por medio del canto y su constante repetición, el alumno se apropia de toda verdad o conocimiento de Dios, de tal manera que recordará en la etapa adulta todo lo aprendido durante su infancia (VEUC 452).

Elevar los pensamientos

El estudiante orienta sus pensamientos a la edificación de un carácter noble que glorifica a Dios (ED 167).

Medio de comunicación con Dios

Como la oración, el canto es un medio por el cual la mente y el corazón del alumno se conecta con su Creador, expresando sentimientos y agradecimientos (ED 168).

Citas

El canto como medio de alabanza a Dios

"Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos" (Salmo 19:1).

"Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él" (Colosenses 1:16).

"La mejor música, la más pura, eleva nuestro ser hasta la misma presencia de Dios, donde los ángeles y los seres no caídos lo adoran con cánticos" (Mu 58.2).

"Pero el pecado ha lanzado una plaga sobre la creación. La imagen divina ha sido desfigurada y casi borrada; en todos los aspectos, este mundo y los dones de Dios nos llegan con una mezcla de bien y de mal. La música no es moral ni espiritualmente neutra. Puede elevarnos hasta la experiencia humana más sublime o puede ser usada por el príncipe del mal para rebajarnos y degradarnos, para despertar sensualidad, pasiones, desesperación, ira y odio" (Mu 58.3).

"Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y dijeron: Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente; Ha echado en el mar al caballo y al jinete" (Éxodo 15:1).

"Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte" (Éxodo 31:2, 3).

"Y estos son los que David puso sobre el servicio del canto en la casa del Señor, después que el arca descansó allí. Ministraban con el canto delante del tabernáculo de la tienda de reunión, hasta que Salomón edificó la casa del Señor en Jerusalén, y servían en su oficio conforme a su orden" (1 Crónicas 6:31-32).

"Todos ellos estaban bajo la dirección de su padre para cantar en la casa del Señor, con címbalos, arpas y liras, para el servicio de la casa de Dios. Asaf, Jedutún y Hemán estaban bajo la dirección del rey. El número de los que fueron instruidos en el canto al Señor, con sus parientes, todos los que eran hábiles, fue de doscientos ochenta y ocho" (1 Crónicas 25:6-7).

"En la dedicación de la muralla de Jerusalén buscaron a los levitas de todos sus lugares para traerlos a Jerusalén, a fin de celebrar la dedicación con alegría, con himnos de acción de gracias y con cánticos, acompañados de címbalos, arpas y liras" (Nehemías 12:27).

"Que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 5:12, 13).

Sobre el arte de hablar y cantar

"El arte de hablar y cantar es un don precioso de Dios, y debe ser cultivado con diligencia y oración, para que pueda ser usado para la gloria de Aquel que lo dio" (6TPI 379).

"Los estudiantes que han aprendido a cantar cantos evangélicos dulces con melodía y nitidez… Ellos encontrarán muchas oportunidades para usar el talento que Dios les ha dado, para llevar melodía y alegría a muchos lugares solitarios y entenebrecidos por el pecado, la tristeza y la aflicción, cantando para aquellos que apenas tienen el privilegio de asistir a la iglesia" (VEUC 460).

Importancia y propósito de la música y las artes

"La melodía del canto, exhalada de muchos corazones en forma clara y distinta, es uno de los instrumentos de Dios en la obra de salvar almas" (2JT 195).

"El canto es uno de los medios más eficaces de impresión el corazón con la verdad espiritual. A menudo por las palabras del cántico sagrado, fueron abiertas las fuentes del arrepentimiento y de la fe" (Ev 365).

"El canto no es menos importante que la oración. En realidad, más de un canto es una oración. Si se enseña al niño a comprender esto, pensará más en el significado de la palabra que canta, y será más sensible a su poder" (ED 167, 168).

"La música es uno de los dones más preciosos que Dios nos ha dado para elevar y sanar el alma. La música, cuando es correctamente usada, es una bendición poderosa y elevadora" (CS 393).

"Cantad a Jehová un cántico nuevo; cantad a Jehová, toda la tierra" (Salmo 96:1).

"Hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones" (Efesios 5:19).

"Es uno de los medios más eficaces para grabar en el corazón la verdad espiritual. Cuán a menudo recuerda la memoria la palabra de Dios al alma oprimida y a punto de desesperar, mediante el tema olvidado de algún canto de la infancia. Nunca se debería perder de vista el valor del canto como medio educativo. Cántese en la escuela, y los alumnos serán atraídos más a Dios, a sus maestros, y los unos a los otros" (VEUC 452).

"Debidamente empleada es un precioso don de Dios, destinado a elevar los pensamientos hacia temas más nobles, y a inspirar y levantar el alma" (ED 167).

"No es suficiente entender los rudimentos del arte de cantar, sino que junto con la comprensión y el conocimiento debe haber tal conexión con el cielo que los ángeles puedan cantar por intermedio nuestro" (3MS 383).

"La música es uno de los grandes dones que Dios concedió al hombre, y uno de los elementos más importantes en un programa espiritual. Es una avenida de comunicación con Dios, y es uno de los medios más eficaces para grabar en el corazón la verdad espiritual" (ED 168).

Influencia y valor de la música y las artes en el currículo

"Nunca se debería perder de vista el valor del canto como medio educativo. Cántese en la escuela, y los alumnos serán atraídos más a Dios, a sus maestros, y los unos a los otros" (VEUC 280).

"Y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él" (1 Samuel 16:23).

"Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte" (Éxodo 31:2, 3).

"En el principio creó Dios los cielos y la tierra. La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas estaban sobre la faz del abismo y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Entonces dijo Dios: Haya luz. Y hubo luz. Y vio Dios que la luz era buena y separó Dios la luz de las tinieblas" (Génesis 1:1-4).

"En esas escuelas, los principales temas de estudio eran la Ley de Dios, con las instrucciones dadas a Moisés, la historia y la música sagrada, y la poesía" (ED 47).

"Es necesario que las escuelas enseñen canto. Debería haber mucho más interés en el cultivo de la voz de lo que por lo general se manifiesta" (VEUC 460).

El peligro de la música y las artes

"El ruido desconcertante aturde los sentidos y desnaturaliza aquello que, si se condujera en la forma debida, constituiría una bendición. El influjo de los instrumentos satánicos se une con el estrépito y el vocerío, con lo cual resulta un carnaval, y a esto lo denomina la obra del Espíritu Santo" (Carta 132, 1900).

"Muchos enaltecen la habilidad artística que produce bellas pinturas en la tela. Muchos dedican todo su talento al arte. Y cuán distante, no obstante, queda de lo natural. El arte no logrará nunca la perfección que nos ofrece la naturaleza. Muchos cristianos profesos pueden contemplar extasiados la pintura de una puesta de sol. Rinden culto a la habilidad del artista, pero pasan por alto con indiferencia la verdadera y gloriosa puesta de sol que tienen el privilegio de contemplar cada tarde sin nubes" (MJ 259).

"¿De dónde obtiene el artista su modelo? De la naturaleza. Pero es el gran Artista maestro quien ha pintado sobre la tela cambiante del cielo las glorias del sol poniente. Ha pintado los cielos de oro, plata y carmín como si estuvieran abiertos los portales de los altos cielos, para que veamos sus fulgores y nuestra imaginación conciba la gloria que hay en su interior. Muchos apartan indiferentemente la mirada de esta pintura celestial. No llegan a ver expresados en las excelentes bellezas de los cielos el infinito amor y poder de Dios, y en cambio se extasían al contemplar y rendir culto a pinturas imperfectas, a imitaciones del Artista maestro" (MJ 260).

"Entrando la hija de Herodías, danzó, y agradó a Herodes y a los que estaban con él a la mesa; y el rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras, y yo te lo daré. Y le juró: Todo lo que me pidas te daré, hasta la mitad de mi reino" (Marcos 6:22-23).

"No te acerques más le dijo Dios. Quítate las sandalias, porque estás pisando tierra santa" (Éxodo 3:5).

"El empleo de personas inconversas y de métodos mundanos constituyen un verdadero peligro. Elena G. de White exhortó a no depender de cantores mundanos y de despliegue teatral para despertar el interés. El consejo es claro. No contratéis músicos mundanos si esto puede evitarse de alguna manera" (Ev 371).

Principios básicos al seleccionar la música para su enseñanza

"Se empleaba la música con un propósito santo, para elevar los pensamientos hacia aquello que es puro, noble y enaltecedor, y para despertar en el alma la devoción y la gratitud hacia Dios" (PP 644).

"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31).

"Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad" (Filipenses 4:8).

"La buena música debe tener belleza, sentimiento y poder" (Ev 368).

Uso y selección de la música secular

"La elección de la música secular debe estar caracterizada por un equilibrio saludable en los elementos del ritmo, la melodía y la armonía, con una letra que exprese ideales de gran valor" (Mu 75).

"Debe haber cuidado especial en la elección de la música en programas especiales… tales como cultos de acción de gracias, seminarios y otros" (Mu 75).

"¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento" (1 Corintios 14:15).

Accesibilidad del Sistema Educativo Adventista

La accesibilidad del Sistema Educativo Adventista se centra en los principios de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y se enfoca en proporcionar una educación inclusiva para todos los hijos de los miembros de la iglesia, pero que respete las diferencias individuales y proporcione una educación que trascienda en la vida del estudiante para convertirlo en un ciudadano de la patria celestial.

En estos tiempos cruciales y ante el inminente regreso de Jesús, las instituciones educativas adventistas tienen la responsabilidad de buscar alternativas que permitan que la educación adventista sea accesible para todos y con esto asegurar que todos tengan la oportunidad de recibir una educación integral que atienda sus necesidades físicas, mentales y espirituales.

El departamento de educación juega un papel trascendente en el cumplimiento de la misión. Considerando esta premisa, se tiene la convicción de hacer la provisión para lograr el establecimiento de más escuelas adventistas que permitan a los hijos de los miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día recibir una educación centrada en los principios revelados por Dios.

Dios ha provisto a la humanidad de un plan estratégico a lo largo de la historia para la redención del ser humano mediante la educación. Por lo tanto, es necesario abordar y responder algunas cuestiones relacionadas con el fortalecimiento del Sistema Educativo Adventista.

¿Dónde establecer escuelas según asuntos particulares?

En lugares donde haya estudiantes con problemas conductuales

Las nuevas generaciones están experimentando cambios abruptos en su conducta, en gran parte debido al descuido en la educación en el hogar y la influencia externa de factores que distorsionan su carácter. Por esta razón, es imperativo establecer escuelas adventistas dirigidas por colaboradores comprometidos con la misión y los principios de la educación adventista. Estas instituciones desempeñarán un papel crucial al moldear la conducta de los estudiantes.

En lugares donde los estudiantes están recibiendo otras influencias

Las estadísticas muestran que un alto porcentaje de los hijos de los miembros de la iglesia no asisten a instituciones adventistas, debido a diversas razones aducidas por sus padres. En su lugar, eligen otras escuelas donde están constantemente expuestos a influencias que impactarán negativamente en su futuro.

En lugares donde se presentan dificultades financieras sostenibles

La falta de recursos financieros o humanos a veces lleva a pensar que no es posible sostener o establecer una escuela en determinados lugares. Sin embargo, se tiene la certeza de que Dios puede proveer los recursos y las formas para lograr el establecimiento de las instituciones educativas.

¿Dónde establecer escuelas según la ubicación geográfica?

Elena G. de White consideraba las zonas rurales y más alejadas de las ciudades como áreas de oportunidad para llevar la luz del evangelio, donde se pudiera establecer centros educativos que no solo proporcionaran instrucción académica, sino que promovieran un crecimiento mental, físico y espiritual.

En zonas consideradas como área de oportunidad

Con base en esto, se debe considerar la importancia de establecer y apoyar escuelas fuera de la ciudad como parte de la misión de la iglesia y para contribuir al desarrollo integral y óptimo de los estudiantes.

En contacto con la naturaleza

Se recomienda establecer escuelas, donde los estudiantes puedan entrar en contacto con la naturaleza y aprendan del segundo libro de Dios, explorando las maravillas y la sabiduría de su obra creadora.

Además, estas escuelas deben contar con terrenos amplios y espaciosos, permitiendo que los estudiantes adquieran habilidades, aptitudes y conocimientos que fortalezcan su carácter por medio del trabajo útil y del contacto directo con la naturaleza.

En zonas urbanas

Elena G. de White declara que las escuelas ubicadas fuera de la ciudad ofrecen un entorno propicio para el desarrollo de una educación integral, permitiendo que los estudiantes estén en contacto directo con la naturaleza y alejados de las distracciones que puedan impedir su desarrollo.

Sin embargo, el crecimiento acelerado de la población en zonas urbanas ha propiciado que a un gran número de niños, adolescentes y jóvenes les sea imposible asistir a instituciones adventistas que estén fuera de los límites de su ciudad.

Las instituciones adventistas deben generar estrategias que permitan que todos puedan recibir una educación adventista y consideren el establecimiento de instituciones en zonas urbanas sin descuidar el ideal de la verdadera educación.

¿Dónde establecer escuelas según la participación de la iglesia?

En todas nuestras iglesias

El ideal es que todas las iglesias cuenten con una escuela, donde los niños, adolescentes y jóvenes puedan recibir una educación integral bajo los principios y que los prepare para el servicio y la vida eterna.

Donde haya miembros de la iglesia interesados en la educación

Cuando se identifica un grupo numeroso de miembros interesados en la educación de sus hijos, se debe hacer todo lo posible para buscar estratégicamente la posibilidad de establecer una escuela adventista en ese lugar. Esto permitirá que las familias no tengan que recurrir a lugares alejados para acceder a instituciones educativas adventistas u opten por ingresar a sus hijos en otras instituciones.

En iglesias pequeñas

Cuando existan iglesias pequeñas cuyos miembros se encuentren interesados en la educación de sus hijos, se les debe animar a unirse y establecer escuelas cristianas que brinden tal servicio.

Donde haya adventistas

No se debe subestimar la importancia de la educación adventista ni permitir que los miembros de la iglesia lo hagan. Se deben establecer escuelas adventistas en comunidades donde haya observadores del sábado, para proporcionar una educación que esté en armonía con los principios y valores divinos.

No abandonar una escuela establecida

En la actualidad, existen varias instituciones educativas adventistas en México. Sin embargo, algunas de ellas han sufrido afectaciones socioeconómicas que han generado su desvalorización. Como resultado, se ha llegado a pensar que la mejor decisión es cerrarlas. No obstante, se anima a evitarlo, a menos que Dios así lo determine.

Escuelas del hogar

El derecho de la educación del individuo es un privilegio que adquiere desde el momento de su nacimiento. En los hogares se debe proveer esa educación, de tal manera que allí se colocan los fundamentos que sostendrán la vida de cada niño, adolescente y joven.

¿Cuándo crear una escuela?

Dios ha dejado consejos acerca de cómo y cuándo alcanzar a más personas por medio de su obra educativa.

¿Cuándo crear una escuela según factores sociales y contextuales?

Cuando la inmoralidad crece

La sociedad ha ido cediendo a la inmoralidad y la maldad creciente, por lo cual es importante comprender la necesidad de mantener a los hijos de Dios alejados de la influencia de ideologías, costumbres y hábitos que puedan corromper sus mentes.

A medida que crece la inmoralidad, todos los actores con influencia en el quehacer educativo deben unirse para hacerle frente y alcanzar el mayor número de personas con la educación adventista.

Cuando se tiene una iglesia con miembros en edad escolar

Las iglesias son grandes centros de influencia para las familias. Los miembros con hijos en edad escolar deberían optar por instituciones que enseñen a sus hijos los principios divinos a través de una educación integral.

Las instituciones educativas adventistas deben generar estrategias para que más miembros en edad escolar de las iglesias puedan acceder a la educación verdadera y las iglesias deben manifestar su interés en esta obra.

Cuando se requiere hacer conciencia sobre la educación adventista

Parte fundamental del modelo educativo tiene que ver con la participación de los miembros de la iglesia como actores de la educación, pues constituyen una figura importante dentro del accionar de las escuelas.

Es necesario realizar esfuerzos dirigidos para concienciar a los miembros de las iglesias sobre la importancia de la educación adventista, ya que estos pueden llegar a ser de gran apoyo y valor para continuar con esta gran obra.

Muchos de estos miembros estarían dispuestos a trabajar si se les enseñara y se les involucra en el liderazgo educativo. Además, podrían ofrecer soluciones a diversas circunstancias o problemáticas relacionadas con el alcance de la educación.

Cuando la iglesia crece

A medida que las iglesias van creciendo y se van abriendo nuevos campos, existen familias con hijos en edad escolar con necesidad de ser educados conforme a los principios divinos. Se debe encontrar la clave para atender esa necesidad.

En tanto sea posible, los esfuerzos deben alcanzar a todos, ya sean de campos nuevos o antiguos, puesto que deben tener acceso a un sistema educativo que concuerde con sus valores, principios y creencias.

¿Cuándo crear una escuela según el área educativa se muestre como solución?

Cuando existe la necesidad de nuevos líderes

El modelo educativo adventista no debería enfocarse solamente en crear oportunidades de estudio y crecimiento para los niños y jóvenes en edad escolar básica.

También debiera existir la preocupación por formar a nuevos docentes desde una edad temprana, preparándonos para cubrir los nuevos campos que se abran en el futuro, así como también para suceder a los docentes de avanzada edad que vayan dejando sus labores.

Se debe trabajar en la misión de alcanzar a más personas, por lo cual es importante identificar esos talentos a temprana edad e irlos instruyendo para que la obra de la educación tenga un mayor alcance.

¿Quiénes son los actores y sus roles en la fundación de escuelas adventistas?

Dios ha revelado quiénes son los actores y los roles que deben realizar en la fundación de nuevas escuelas, con el objetivo de dar mayor cobertura y alcance a niños, adolescentes y jóvenes adventistas.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día cree que es el pueblo llamado por Dios, que tiene la consigna de colaborar con Dios para redimir a la humanidad por medio del evangelio. Dios ha designado a la iglesia como centinela, para que ejerza un cuidado de sus jóvenes y niños y les advierta del peligro del tiempo final.

"La iglesia debe despertarse, y manifestar un profundo interés en esta obra… ahora como nunca antes" (CM 157.1). Los miembros deberían animar a la iglesia para que se abran más escuelas, proveyendo de recursos para alcanzar los fines deseados y mostrando un espíritu de gratitud, ya que estas escuelas tienen como propósito salvaguardar a niños, adolescentes y jóvenes de las influencias mundanales que ponen en peligro su salvación.

En los designios de Dios, los padres son los primeros responsables de la educación que Dios espera para sus hijos. Los padres deben comprender que el primer lugar para la formación del carácter de su hijo se encuentra en el hogar.

Los maestros cooperan con los padres en la responsabilidad de educar a sus hijos, tomando en cuenta los principios bíblicos. Por ello, los maestros deben estar convencidos de la cosmovisión bíblica, que influirá en sus clases y en el trato que proporcionarán a los estudiantes.

La influencia de un docente marcará la vida del alumno en la formación de su carácter y en la toma de decisiones en los tiempos actuales, cuando la sociedad se deteriora por la práctica de valores y principios equivocados. Los docentes deben unirse a los padres para moldear el carácter del alumno y prepararlo para esta vida y la venidera.

La participación de los administradores es fundamental para el desarrollo y crecimiento en sus diferentes áreas de las instituciones. Dios ha revelado orientaciones acerca de la importancia de la obra de la educación adventista y su compromiso con la misión.

Tipos de escuela

Escuelas en la Biblia

La educación ha formado parte del plan de Dios para la humanidad desde la creación de este mundo. En la Biblia se puede encontrar y comprender cómo Dios proveyó de enseñanzas a sus hijos en diferentes épocas y circunstancias, desde el huerto del Edén, donde podemos observar el modelo original de la escuela.

La escuela del desierto fue una experiencia educativa para el pueblo de Israel en camino a la Canaán terrenal. El mismo Moisés, en el desierto de Madián, aprendió a conocer a Dios, confiar en su poder, dominar su carácter y tener dominio propio.

Dios instituyó en el antiguo Israel la escuela de los profetas, para preparar a jóvenes sabios y piadosos para servir como líderes y maestros de su pueblo, donde también recibían instrucciones en las ciencias y en las escrituras.

Finalmente, la Biblia nos muestra la escuela de Cristo, en la cual Jesús enseñaba a sus discípulos y seguidores con base en las Escrituras, la observación de la naturaleza, la oración, el servicio y el amor al prójimo. Quería formar en sus seguidores, el carácter, la fe y la sabiduría que necesitaban para prepararlos en el servicio a su Padre y a sus semejantes. Con base en esto, se considera que la escuela de Cristo es el modelo ideal mostrado para la educación adventista.

La escuela de los pioneros

Una de las personas que más influyó en el desarrollo de las escuelas adventistas fue Elena G. de White, quien consideraba la educación como una obra misionera, que debía preparar a los niños y jóvenes para servir a Dios y a la humanidad en los últimos días. Dicha preparación debía comenzar en el hogar, donde los padres debían instruir a sus hijos en el temor y el mandato de Dios. Ella vio la necesidad de establecer escuelas para los hijos de los creyentes, escuelas que estuvieran libres de la influencia del mundo y que enseñaran los principios bíblicos.

La primera escuela adventista se fundó en Battle Creek, Michigan, con Goodloe Harper Bell como maestro. Esta escuela fue el inicio de un movimiento educativo que se extendió por todo el mundo, donde muchos jóvenes y niños recibieron una educación que no solo los preparó para una profesión, sino que los convirtió en obreros para la iglesia.

Escuelas intermedias y secundarias

Estas escuelas tenían el propósito de preparar a jóvenes y a todos aquellos que deseaban involucrarse para servir a Dios y a la comunidad. Además, buscaban guiarlos hacia el conocimiento de la Biblia y el plan de salvación, formándose como obreros para difundir el mensaje del tercer ángel. Estas instituciones, por medio del contacto con la naturaleza y el trabajo manual, impulsan a los estudiantes a cultivar la tierra, cuidar de los animales y aprender oficios útiles. De esta manera, desarrollarían hábitos de orden, diligencia y responsabilidad.

Escuela de iglesia

Estas escuelas contribuyen a la obra misionera de la iglesia. Preparaban a los estudiantes para afrontar los desafíos y las crisis que se presentarán antes de la segunda venida de Jesús. Era por lo tanto necesario poder abarcar en esta educación a todo niño que aún no tenía la oportunidad de estar dentro de las escuelas mayores que estaban lejos de casa. Cada iglesia y cada hogar que la conformaba debían hacer un esfuerzo por implementar en el vecindario un lugar donde educar a sus hijos en la vida cristiana.

Elena G. de White aconsejó establecer escuelas de iglesia, donde la Palabra de Dios debía ser el fundamento de toda la educación, donde los alumnos debían prepararse para esta vida y la venidera.

Escuela del tiempo del fin

La educación adventista busca restaurar en el hombre la imagen de su Creador, esa imagen que fue distorsionada después de la caída en el huerto del Edén. Además, busca preparar a los estudiantes para ser personas comprometidas y fieles en este mundo y en el venidero y capacitarlos para que vayan al frente de la obra de Dios.

Las escuelas adventistas desempeñan una labor muy importante en los eventos de los últimos días y contribuyen a la obra misionera de la iglesia, la cual consiste en proclamar el evangelio eterno a toda nación, tribu, lengua y pueblo. Por lo tanto, la educación adventista debe trabajar en unidad con la iglesia, ya que ambas cumplen con el propósito de Dios para la educación de los últimos tiempos, que es restaurar en cada estudiante la imagen de su Creador y prepararlo para vivir con Él por la eternidad.

Escuela del más allá

"El cielo es una escuela; su campo de estudio, el universo; su maestro, el Ser infinito. En el Edén fue establecida una filial de esa escuela y, una vez consumado el plan de redención, se reanudará la educación en la escuela del Edén" (ED 301.1).

Conclusión

El propósito original de Dios era que el ser humano disfrutara de la escuela del Edén de generación en generación; pero debido a la desobediencia de sus primeros alumnos, Él tuvo que poner en acción el plan de rescate.

Dentro de ese plan Dios nunca dejó a un lado el tema de la educación. Al contrario, buscó en todo momento que el hombre recibiera las enseñanzas correctas para mostrar a otros su maravilloso plan y que así nadie quede fuera de él.

Desde las escuelas en la Biblia, como en la actualidad y hasta el tiempo del fin, su deseo sigue siendo el mismo: que todo adolescente, todo joven y toda familia puedan formar parte de la escuela celestial.

Tendencias en el acceso a la educación adventista

La accesibilidad del Sistema Educativo Adventista se centra en los principios de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y se enfoca en proporcionar una educación para los hijos de todos los miembros de la iglesia, respetando las diferencias individuales y proporcionando una educación que trascienda en la vida del estudiante para convertirlo en un ciudadano de la patria celestial.

Al visualizar la importancia de la educación en los tiempos que vivimos, es necesario conocer sus inicios y necesidades. Haciendo una recapitulación, encontramos que la educación adventista tiene sus inicios en el año de 1853 con el establecimiento de la primera escuela con Martha Byington. Para el año de 1872 la conferencia decide apoyar a la educación fundando el Colegio de Battle Creek. La educación adventista crece exponencialmente en Estados Unidos y logra impactar a nuestro país cuando, en el año 1891, Salvador Marchisio se vuelve el primer misionero adventista oficial en México, situándose en Guadalajara y fundando la primera escuela primaria Adventista del Séptimo Día en San Luis Potosí. Después se fundó en la Ciudad de México la Escuela de Tacubaya en 1910. De esta forma se dio apertura a la educación adventista en el país.

Actualmente el Sistema Educativo Adventista cuenta con 125 instituciones educativas en el territorio nacional, con una matrícula de 27,505 estudiantes. Sin embargo, el panorama educativo adventista es alarmante. En la División Interamericana (DIA) solamente el 41% de los estudiantes del sistema educativo son adventistas (Flores, 2020), mientras que en México el 93% de los niños y jóvenes adventistas en edad escolar no asisten a alguna institución educativa ASD (Departamento de Educación DIA, 2019).

Anderson (2010) menciona que existen factores detrás de la decadencia de la educación adventista.

La falta de pasión de los miembros de la iglesia.

Un apoyo pastoral a la educación adventista muy escaso.

Se consideran escuelas de baja calidad.

Se entiende que por diferentes factores se carece de accesibilidad a la educación adventista que se ofrece a nivel nacional. Sin embargo, es preocupante ya que, conforme se acerca el tiempo del fin, se necesita seguir plantando escuelas adventistas para cumplir y concluir la misión de la iglesia y hacer todo lo necesario para lograr una mejor accesibilidad a todos los niños, adolescentes y jóvenes de la iglesia para brindarles una educación que los prepare para servir en esta tierra y por la eternidad.

Referencias

Anderson, S. (2010). Como matar la educación adventista.Archivo estadístico de matrícula de las 5 uniones del Sistema Educativo Adventista en México. (2023)

Flores, G. (2020). En Interamerica, la educación adventista es una prioridad. Revista Educación Adventista.

Citas

Donde establecer escuelas según las condiciones particulares

"A veces hay en la escuela un elemento desordenado que hace muy difícil el trabajo. Los niños que no han recibido la debida educación causan mucha dificultad, y su perversidad causa tristeza al corazón del maestro. Pero él no debe desalentarse. Las pruebas imparten experiencia. Si los niños son desobedientes e indisciplinados, tanto más necesario es el esfuerzo arduo. El hecho de que haya alumnos de tal carácter, es una de las razones por las cuales deben establecerse escuelas de iglesia. Los niños cuyos padres no los han educado y disciplinado, deben ser salvados si es posible" (CM 144.2).

"Los padres y maestros no aprecian la magnitud de la obra que les ha sido confiada en la preparación de los jóvenes. La experiencia de los hijos de Israel fue escrita para nosotros "a quienes han alcanzado los fines de los siglos" (1 Corintios 10:11) Como en su tiempo, ahora quiere el Señor que saquemos a los niños de escuelas donde prevalecen las influencias mundanales, y los coloquemos en nuestras propias escuelas, donde la Palabra de Dios es el fundamento de la educación" (CM 157.4).

"A medida que progresemos en el establecimiento de escuelas de iglesia, hallaremos que debe trabajarse en favor de los niños en los lugares donde se había pensado que no podía sostenerse una. En cuanto sea posible, todos nuestros hijos deben tener oportunidad de obtener educación cristiana" (CM 149.1).

Donde establecer escuelas según la ubicación geográfica

"Dios ha advertido una vez tras otra que nuestras escuelas, casas editoras y sanatorios deben establecerse fuera de la ciudad, donde pueda enseñarse a los jóvenes con la mayor eficacia posible qué es la verdad" (DCC 28.4).

"Por esta razón, Dios nos ordena que establezcamos las escuelas fuera de las ciudades, donde, sin molestias ni estorbos, podamos llevar a cabo la educación de los alumnos de acuerdo con el solemne mensaje a nosotros confiado para el mundo. Una educación como ésta puede elaborarse mejor donde hay tierra que cultivar, y donde el ejercicio físico que hagan los alumnos sea de tal naturaleza que desempeñe un papel valioso en la edificación de su carácter, y los haga útiles en los campos a los cuales irán" (CM 518.2).

"Desígnense hombres juiciosos que no divulguen sus intenciones, sino que busquen tales propiedades en las zonas rurales, con fácil acceso a las ciudades, apropiadas para establecer pequeñas escuelas de preparación para los obreros, y donde también puedan proporcionarse facilidades para tratar a las personas enfermas y fatigadas que no conocen la verdad. Buscad esos lugares cerca de las ciudades, donde puedan conseguirse edificios apropiados ya sea como obsequio de sus dueños, o comprados a un precio razonable con fondos donados por nuestro pueblo. No construyáis edificios en las ruidosas ciudades" (EUD 88.1).

"Hasta donde sea posible, estas escuelas debieran establecerse fuera de las ciudades ... Pero en las ciudades hay numerosos niños que no podrían asistir a instituciones educacionales que no funcionan dentro de sus límites; para beneficio de ellos, hay que establecer escuelas en las ciudades tanto como en el campo" (9 TPI 161).

"Nos gustaría afirmar especialmente que se podría hacer mucho más para salvar y educar a los niños de aquellos que actualmente no se pueden apartar de las ciudades. Deben establecerse escuelas de iglesia en esas ciudades y, en conexión con esas escuelas, se debe hacer provisión para la enseñanza de estudios más avanzados, donde se requieran. Esas escuelas pueden ser administradas de tal forma, uniendo las piezas, que se tornen un todo completo. El Señor tiene sus métodos y sus planes. Su sabiduría es amplia. Las acciones institucionales y congregacionales debieran ser hechas, siguiendo la instrucción de fundar más escuelas, tanto en las ciudades como en las comunidades que están fuera de ellas. La necesidad de tal ayuda e instrucción no queda circunscripta a las ciudades. Hay comunidades faltas de educación" (MB 205.2).

"Hay que establecer escuelas en las ciudades tanto como en el campo" (9TPI 161.5).

"Las escuelas deben establecerse donde haya tantas cosas como sea posible, en la naturaleza, para deleitar los sentidos y dar variedad al escenario… Establézcase nuestros alumnos en lugares donde la naturaleza pueda hablar a los sentidos, y en la voz de ella escucharán la voz de Dios. Estén ellos donde puedan mirar las obras maravillosas del Señor y, por medio de la naturaleza, contemplar a su Creador" (NB 387.2).

"Si consentís en que el terreno próximo a la escuela sea ocupado por domicilios privados y luego os veis obligados a escoger para el cultivo otro terreno distante de la escuela, será una gran equivocación, que siempre lamentaréis. Todo el terreno próximo al edificio ha de considerarse como labranza de la escuela, donde los alumnos puedan educarse bajo directores bien preparados. Los jóvenes que asistan a nuestras escuelas necesitarán todo el terreno cercano. Han de poner en él plantas de adorno y árboles frutales y cultivar la huerta" (EC 302.3).

Donde establecer escuelas según la participación de la iglesia

"Me han sido mostradas las iglesias que están esparcidas en diferentes localidades, y se me ha indicado que su fuerza depende de su crecimiento en utilidad y eficiencia... En todas nuestras iglesias debería haber escuelas, y en éstas, maestros que sean misioneros. Es esencial que éstos estén preparados para desempeñar bien su parte en la obra importante de educar a los niños de los observadores del sábado, no sólo en las ciencias, sino en las Escrituras" (CM 160.1).

"Muchas familias que, con el fin de educar a sus hijos, se trasladan a lugares donde están establecidas nuestras escuelas mayores, prestarían mejor servicio al Maestro quedando donde están. Debieran animar a la iglesia de la cual son miembros a establecer una escuela primaria donde los niños de su seno podrían recibir una educación cristiana completa y práctica" (CM 165.2).

"Debieran animar a la iglesia de la cual son miembros a establecer una escuela primaria donde los niños de su seno podrían recibir una educación cristiana completa y práctica. Sería inmensamente mejor para sus hijos, para sí mismos y para la causa de Dios, que quedasen en las iglesias menores, donde es necesaria su ayuda, en vez de ir a las iglesias mayores donde, debido a que no se los necesita, están en la constante tentación de caer en la inactividad espiritual" (CM 165.2).

"Dondequiera que haya algunos observadores del sábado, los padres deben unirse para proveer un lugar apropiado para una escuela diurna donde sus niños y jóvenes puedan ser instruidos. Deben emplear un maestro cristiano que, como misionero consagrado, eduque a los niños de tal manera que los induzca a llegar a ser misioneros" (CM 166.1).

"Nunca debe abandonarse el trabajo educativo en un lugar donde se ha establecido una escuela de iglesia, a menos que Dios indique claramente que así debe hacerse. Las condiciones adversas pueden parecer conspirar contra la escuela, pero con la ayuda de Dios el maestro puede hacer una gran obra salvadora y transformar las cosas" (CN 289.3).

Cuándo crear una escuela

"La Iglesia tiene una obra especial que hacer en cuanto a educar y preparar a sus niños para que, mientras asisten a la escuela o tienen cualquier otro trato, no sientan la influencia de los de hábitos corruptos" (CM 165.1).

"A medida que se vuelva más pronunciada la maldad del mundo, y las enseñanzas del maligno se desarrollen más plenamente y se las acepte más ampliamente [...] hombres y mujeres verdaderamente convertidos, han de aprender, bajo la enseñanza de maestros fieles, las lecciones que aprecia el Dios del cielo" (CM 56.2).

"Se debiera establecer escuelas en las localidades donde hay iglesias, aun en el caso de que no hubiera más que seis niños para concurrir a cada una de ellas" (CN 289.1).

"Dondequiera que haya algunos observadores del sábado, los padres deben unirse para proveer un lugar apropiado para una escuela diurna donde sus niños y jóvenes puedan ser instruidos" (CM 166.1).

"No hay nada de mayor importancia que la educación de nuestros niños y jóvenes. La iglesia debe despertarse, y manifestar un profundo interés en esta obra" (CM 157.1).

"Doquiera haya corazones abiertos para recibir la verdad, Cristo está listo para instruirlos" (DTG 165.2).

"Todo miembro de la iglesia debe empeñarse en alguna manera de servir al Maestro [...] Muchos trabajarían con gusto si se les enseñara cómo empezar. Necesitan instrucción y aliento" (MC 107.3).

"A medida que progresemos en el establecimiento de escuelas de iglesia, hallaremos que debe trabajarse en favor de los niños en los lugares donde se había pensado que no podía sostenerse una. En cuanto sea posible, todos nuestros hijos deben tener oportunidad de obtener educación cristiana" (EC 165.1).

"Estamos muy atrasados en el cumplimiento de nuestro deber en este importante asunto. En muchos lugares hace años que debieran estar funcionando escuelas. Muchas localidades hubieran tenido así representantes de la verdad que habrían dado carácter a la obra del Señor. En vez de concentrar tantos edificios imponentes en unos pocos lugares, debieran haberse establecido escuelas en muchas localidades" (2JT 458.2).

"El Señor quiere usar a la escuela de iglesia para ayudar a los padres en la educación y preparación de sus hijos para el tiempo que nos espera. Por lo tanto, dedíquese la iglesia con fervor a la obra de esta escuela, y haga de ella lo que el Señor quiere que sea" (EC 134.3).

Necesidad de construir escuelas en el tiempo del fin

"Debe hacerse una gran obra en todo el mundo, y debido a que el fin está cerca, nadie llegue a la conclusión de que no es necesario realizar un esfuerzo especial para levantar las diferentes instituciones según la causa lo demande [...]. Cuando el Señor nos ordene que no realicemos más esfuerzos para construir lugares de reuniones y para establecer escuelas, hospitales e instituciones publicadoras, entonces será el tiempo cuando hemos de cruzar nuestras manos y permitir que el Señor termine la obra; pero ahora tenemos la oportunidad de mostrar nuestro celo por Dios y nuestro amor por la humanidad" (EUD 71.1).

El rol de los miembros de iglesia en la fundación de escuelas

"Debieran animar a la iglesia de la cual son miembros para establecer una escuela de iglesia donde los niños que habiten dentro de sus confines pudieran recibir una educación cristiana perfecta y práctica. Sería muchísimo mejor para sus hijos, para ellos mismos y para la causa de Dios, si se quedasen en las iglesias más pequeñas, donde se ha menester de su ayuda, en lugar de ir a las más grandes, donde, a causa de que no se les necesita, existe la constante tentación a caer en la inercia espiritual" (CN 287.1).

"Nuestros hermanos y hermanas deben sentir agradecimiento porque en la providencia de Dios se han establecido nuestros colegios, y debieran estar listos para sostenerlos con sus recursos" (ECR 119.1).

"La iglesia debe percatarse de la situación, y por su influencia y recursos procurar alcanzar este fin tan deseado. Créese un fondo para contribuciones generosas para el establecimiento de escuelas que lleven adelante la obra educativa. Necesitamos hombres bien preparados, bien educados, para trabajar en interés de las iglesias. Deben presentar el hecho de que no podemos confiar nuestros jóvenes a los seminarios y colegios establecidos por otras denominaciones; debemos reunirlos en nuestras escuelas, donde no se descuidará su preparación religiosa" (ECR 117.3).

"El hará su adquisición posible si los que tienen experiencia muestran su fe y su confianza en sus planes, y obran con prontitud para aprovechar las ventajas que Dios les señala. Si bien no debemos procurar arrebatar la propiedad de nadie, debemos, sin embargo, ver y aprovechar con prontitud las ventajas cuando se nos ofrecen, a fin de poder hacer planes para la edificación de la obra. Después de esto, debemos dedicar todas nuestras energías a obtener del pueblo de Dios ofrendas voluntarias para sostener esas nuevas instituciones" (3JT 419.4).

"Dondequiera que haya unos cuantos observadores del sábado, los padres deben unirse para habilitar un lugar destinado a escuela diaria donde sus hijos y jóvenes puedan ser enseñados. Deben ocupar a un maestro cristiano que, como consagrado misionero, eduque a los niños de manera que los encamine hacia la vocación misionera. Ocúpese maestros que den una educación cabal en los ramos comunes, haciendo de la Biblia el fundamento y vida de todo estudio" (CN 287.2).

El rol de los maestros en la fundación de escuelas

"En todas nuestras iglesias debiera haber escuelas, y en éstas, maestros que sean misioneros. Es esencial que éstos estén preparados para desempeñar bien su parte en la obra importante de educar a los niños de los observadores del sábado, no sólo en las ciencias, sino en las Escrituras. Estas escuelas, establecidas en diferentes localidades, bajo la dirección de hombres y mujeres temerosos de Dios, según lo exija el caso, deben fundarse sobre los mismos principios en que estaban edificadas las escuelas de los profetas" (CN 286.1).

El rol de los administradores en la fundación de escuelas

"Dondequiera que haya escuelas establecidas, se han de proporcionar administradores entendidos, "hombres aptos, que teman a Dios, hombres de verdad, que aborrezcan la avaricia," hombres que harán lo mejor que puedan para cumplir con las responsabilidades diversas de sus puestos. Deben tener aptitud para los negocios; pero de mayor importancia aún es que anden humildemente con Dios y sean guiados por el Espíritu Santo. Hombres tales serán enseñados por Dios y buscarán el consejo de sus hermanos que sean hombres de oración" (2JT 474.1).

El rol de las asociaciones, misiones y otras instituciones

"En todas nuestras asociaciones deben hacerse planes bien organizados para la instrucción y adiestramiento…Nuestras misiones en las ciudades deben ofrecer oportunidades favorables de educación. En relación con nuestras escuelas, deben proporcionarse las mejores facilidades posibles para la preparación de obreros. Cada iglesia (local) debe ser una escuela práctica" (MC 107.4).

El rol de Dios como arquitecto de la construcción de instituciones

"Como en los días de Noé y Moisés, Dios determinó todos los detalles del arca y del santuario, así también en la construcción de las instituciones modernas, él vigila personalmente el trabajo que se realiza. Acuérdense que el gran Arquitecto desea dirigir su obra por su Palabra, por su Espíritu y por su providencia. Por esto, deben tomarse el tiempo de solicitar sus consejos. [...] Deben recordar que están levantando una institución por medio de la cual debe cumplirse con éxito una obra que tendrá consecuencias infinitas, y que al hacerla deben ser colaboradores de Dios. Mirar a Jesús, debe ser nuestro lema. Y ésta es la promesa que se nos hace: Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos. Salmos 32:8" (7TPI 93).

Tipos de escuelas: Escuelas en el Antiguo Testamento

"El huerto del Edén era una representación de lo que Dios deseaba que llegara a ser toda la tierra, y su propósito era que, a medida que la familia humana creciera en número, estableciera otros hogares y escuelas semejantes a los que él había dado" (ED 21.1).

"El sistema de educación instituido al principio del mundo, debía ser un modelo para el hombre en todos los tiempos. Como una ilustración de sus principios se estableció una escuela modelo en el Edén, el hogar de nuestros primeros padres. El jardín del Edén era el aula, la naturaleza el libro de texto, el Creador mismo era el Maestro, y los padres de la familia humana los alumnos" (ED 20.1).

"Entonces el Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara" (Génesis 2:15).

"Esta fue la experiencia que adquirió Moisés durante los cuarenta años de educación en el desierto. La sabiduría infinita no consideró este período como demasiado largo, ni como demasiado grande el precio que costaba impartir una experiencia semejante" (ED 58.7).

"Los resultados de esa educación, de las lecciones allí enseñadas, están ligados, no solamente con la historia de Israel, sino con todo lo que desde ese día hasta hoy ha servido para el progreso del mundo. El mayor testimonio dado sobre la grandeza de Moisés, el juicio pronunciado sobre su vida por la Inspiración, es: Y nunca más se levantó profeta en Israel como Moisés, a quien haya conocido Jehová cara a cara" (ED 59.1).

"Otras manifestaciones de la intencionalidad de Dios de educar a su pueblo fue el desierto después de salir de Egipto. La educación en esta escuela incluía todos sus hábitos de vida" (ED 37.1).

"Desde los tiempos más remotos se había considerado a los profetas como maestros divinamente designados. El profeta era, en el sentido más elevado, una persona que hablaba por inspiración directa, y comunicaba al pueblo los mensajes que recibía de Dios. Pero también se daba este nombre a los que, aunque no eran tan directamente inspirados, eran divinamente llamados a instruir al pueblo en las obras y los caminos de Dios. Para preparar esa clase de maestros, Samuel fundó, de acuerdo con la instrucción del Señor, las escuelas de los profetas" (ED 46.1).

"Estas escuelas tenían por objeto servir como barrera contra la corrupción que se propagaba por todas partes, atender al bienestar mental y espiritual de la juventud, y estimular la prosperidad de la nación, proveyéndola de hombres preparados para actuar en el temor de Dios, como directores y consejeros. Con este propósito, Samuel reunió grupos de jóvenes piadosos, inteligentes y estudiosos, que recibieron el nombre de hijos de los profetas. A medida que estudiaban la Palabra y las obras de Dios, su poder vivificador activaba las energías de la mente y el alma, y los alumnos recibían sabiduría de lo alto. Los maestros no sólo eran versados en la verdad divina, sino que habían gozado de la comunión con Dios, y habían recibido el don especial de su Espíritu. Gozaban del respeto y la confianza del pueblo, tanto por su saber como por su piedad. En los días de Samuel había dos escuelas tales, una en Ramá, donde vivía el profeta, y otra en Quiriat-jearim" (ED98 46.2).

"Entonces Saúl envió mensajeros para que trajeran a David, los cuales vieron una compañía de profetas que profetizaban, y a Samuel que estaba allí y los presidía. Y vino el Espíritu de Dios sobre los mensajeros de Saúl, y ellos también profetizaron. Cuando lo supo Saúl, envió otros mensajeros, los cuales también profetizaron. Y Saúl volvió a enviar mensajeros por tercera vez, y ellos también profetizaron" (1 Samuel 19:20, 21).

Tipos de escuelas: Escuelas en el Nuevo Testamento

"Cristo fue la fuente de la verdad mientras estuvo en el mundo. Las enseñanzas que había dado a los profetas fueron colocadas en contextos equivocados, y era su papel ponerlas en una legítima perspectiva. Él era el fundamento y el autor de toda verdad, y su labor consistió en despojarla de todas las tradiciones humanas, porque estas enseñaban los mandamientos de los hombres en lugar de los mandamientos de Dios. Quienes habían estado en las escuelas de los profetas, recibiendo su educación, consideraban que tenían más conocimientos que las demás naciones y que todos los pueblos de la faz de la tierra" (1SE 102).

Tipos de escuelas: Escuela de los pioneros

"En su sabiduría el Señor ha decretado que la familia sea el mayor agente educativo. En el hogar es donde ha de empezar la educación del niño. Allí está su primera escuela. Allí, con sus padres como maestros, debe aprender las lecciones que han de guiarlo a través de la vida: lecciones de respeto, obediencia, reverencia, dominio propio. Las influencias educativas del hogar son un poder decidido para el bien o para el mal. Son, en muchos aspectos, silenciosas y graduales, pero si se ejercen de la debida manera, llegan a ser un poder abarcante para ver la verdad y la justicia. Si no se instruye correctamente al niño en el hogar, Satanás lo educará por medio de instrumentos elegidos por él. ¡Cuán importante es, pues, la escuela del hogar!" (EC 154.1).

"Las escuelas intermediarias son altamente esenciales. En estas escuelas se ha de hacer un trabajo esmerado; porque muchos alumnos saldrán de ellas directamente al gran campo de la mies. Saldrán para emplear lo que han aprendido, como colportores y ayudantes en diversos ramos de la obra evangélica. Muchos obreros después de trabajar por un tiempo en el campo de labor, sentirán la necesidad de estudiar más, y con la experiencia adquirida en el trabajo estarán preparados para apreciar los privilegios escolares, y para hacer progresos rápidos. Algunos desearán educarse en los ramos superiores de estudio. Para éstos han sido establecidos nuestros colegios" (EC 212.1).

"Es importante que tengamos escuelas intermediarias y secundarias. Nos ha sido confiada una gran obra, la proclamación del mensaje del tercer ángel a toda nación, tribu, lengua y pueblo. Tenemos tan sólo pocos misioneros. Desde nuestra patria y del extranjero nos llegan muchos urgentes pedidos de obreros. Los jóvenes de ambos sexos, los de edad madura, y de hecho, todos los que pueden dedicarse al servicio del Maestro, debieran aplicar su mente hasta el límite, en el esfuerzo de prepararse para contestar a estos llamamientos. Por la luz que Dios me ha dado, sé que no empleamos las facultades de la mente ni con la mitad de la diligencia que debiéramos poner en un esfuerzo para prepararnos para ser más útiles. Si consagramos la mente y el cuerpo al servicio de Dios, obedeciendo su ley, él nos dará fuerza moral santificada para toda empresa" (CM 200.2).

"A medida que progresemos en el establecimiento de escuelas de iglesia, hallaremos que debe trabajarse en favor de los niños en los lugares donde se había pensado que no podía sostenerse una. En cuanto sea posible, todos nuestros hijos deben tener oportunidad de obtener educación cristiana. A fin de proveerla, debemos a veces establecer escuelas de iglesia en los hogares. Sería bueno si varias familias de un vecindario se uniesen para emplear a un maestro humilde y temeroso de Dios, que dé a los padres la ayuda que necesitan para educar a sus hijos. Esto será una gran bendición para muchos grupos aislados de observadores del sábado, y un plan más agradable al Señor que el que se ha seguido a veces, a saber, enviar a niños tiernos lejos de sus casas para asistir a una de nuestras escuelas mayores" (EC 165.1).

"Estableced escuelas de iglesia. Dad a vuestros hijos la Palabra de Dios por fundamento de toda su educación. Ella está llena de hermosas lecciones y si los alumnos la convierten en tema de estudio en el curso primario de esta vida, estarán preparados para el curso superior en la por venir" (6TI 199.1).

Tipos de escuelas: Escuela del tiempo del fin

"Con semejante ejército de obreros, como el que nuestros jóvenes, bien preparados, podrían proveer, ¡cuán pronto se proclamaría a todo el mundo el mensaje de un Salvador crucificado, resucitado y próximo a venir!" (CM 540.2).

"Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo" (Apocalipsis 14:6).

"Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad" (Daniel 12:3, RVR1960).

Tipos de escuelas: Escuela del más allá

"El cielo es una escuela; su campo de estudio, el universo; su maestro, el Ser infinito. En el Edén fue establecida una filial de esa escuela y, una vez consumado el plan de redención, se reanudará la educación en la escuela del Edén" (ED 301.1).

Organización y Administración del Sistema Educativo Adventista

La noción de organización y administración ha sido crucial para la estructuración y el desarrollo de sociedades a lo largo de la historia. Sin embargo, al considerar estos conceptos desde una perspectiva bíblica, es posible encontrar un marco conceptual en las enseñanzas de la Biblia sobre el gobierno de Dios y su esencia divina expresada a través de su ley.

La esencia del gobierno de Dios, según se revela en las Escrituras, está intrínsecamente ligada a su ley. En este contexto, la ley divina no sólo actúa como un código normativo, sino como la manifestación misma de la voluntad divina para guiar a la humanidad. El estudio de las Escrituras debe ser el pilar fundamental de la gestión y administración de cualquier sistema educativo, que busque alinear sus principios con la esencia del gobierno divino.

El contraste entre el gobierno de Dios y el de Satanás revela una dicotomía fundamental en los principios que rigen el universo. Mientras que el gobierno divino se basa en la justicia, la verdad y la gracia, el de Satanás se caracteriza por la discordia, la mentira y la destrucción. Este contraste sirve como un recordatorio de la importancia de elegir sabiamente en la administración de asuntos tanto terrenales como espirituales.

En la administración hebrea, encontramos un ejemplo de orden, donde Dios establece un modelo en el que el liderazgo se ejerce en consonancia con los principios divinos. Este enfoque resalta la importancia de reconocer el liderazgo de una autoridad superior en cualquier estructura organizativa.

El valor y la fe emergen como virtudes esenciales en la organización y la administración bajo el gobierno de Dios. Estas virtudes no solo fortalecen la administración, sino que también infunden un sentido de propósito y significado en cada acción emprendida.

Estructuras funcionales

A medida que ha crecido la necesidad de enseñanza, la estructura del Sistema Educativo Adventista ha tenido ajustes para atender de una mejor manera las demandas que requiere este crecimiento. En la Biblia, se describe en Hechos 6:1-4, como Jesús, durante su tiempo en la tierra, no siguió la estructura establecida de los sacerdotes judíos para evangelizar al mundo; en su lugar, llamó a doce y los capacitó para cumplir con la misión. Además, también envió a setenta ancianos para fortalecer la obra.

Para una eficiente organización y administración, es necesario crear estructuras funcionales al tiempo que se está viviendo. Esto permitirá atender las necesidades de una mejor manera.

Junta escolar

Dentro de cada institución, es fundamental establecer una junta escolar, cuyo propósito sea garantizar la correcta conducción de los colegios y que la toma de decisiones se lleve a cabo por un grupo de hombres y mujeres inspirados por el temor de Dios. Este grupo debe buscar lo mejor para el colegio y evitar el riesgo de que una sola persona imponga su autoridad según su propio criterio (Proverbios 11:14).

La junta escolar debe estar conformada por integrantes que mantengan una relación muy estrecha con el colegio, que amen la educación adventista y que, mediante la oración y una vida consagrada, consideren todos los asuntos como sagrados para el avance de la obra de Dios.

Perfil de los administradores

Elegir a los administradores adecuados para las instituciones educativas es una tarea crucial. Estos líderes tienen la responsabilidad de guiar y dirigir la institución, velando por el bienestar de los estudiantes, el personal y la comunidad educativa en general.

Existe una serie de criterios que se deben tener en cuenta al elegir administradores:

Convicción de un llamado divino

Deben tener la convicción de que su trabajo es un llamado del Señor. Esto significa que deben estar motivados por un deseo de servir a Dios y a su prójimo, y no por intereses personales.

Consagración

Deben ser personas consagradas a Dios. Esto implica tener una vida espiritual sólida mediante una comunión diaria con el Señor, la oración y el estudio de la Biblia. Además, deben estar comprometidos con los principios divinos.

Buena salud

Deben gozar de buena salud física y mental para poder afrontar las exigencias del cargo.

Prudencia financiera

Deben ser prudentes en el manejo de los recursos financieros de la institución. Esto significa que deben ser responsables y transparentes en su gestión.

Carácter imparcial

Deben ser imparciales y justos en sus decisiones, sin favorecer a ningún grupo o individuo en particular. Siempre que deban tomar una decisión, por mínima que sea, no darán un paso adelante sin consultar primero al Señor en oración.

Humildad y mansedumbre

Deben caracterizarse por mostrar rasgos de humildad y sencillez en el servicio, así como desarrollar una obediencia leal a la voz de Dios. También deben ser líderes accesibles, dispuestos a escuchar y aprender de los demás.

Paciencia y dominio propio

Deben ser capaces de mantener la calma, analizar la situación de forma racional y tomar las decisiones más adecuadas para el bienestar de la institución educativa.

Calificaciones profesionales

Deben poseer las calificaciones profesionales necesarias para el cargo. Esto incluye tener una formación académica adecuada y experiencia en el ámbito educativo.

Al tener en cuenta estos criterios, las instituciones educativas pueden elegir administradores que sean capaces de liderarlas con sabiduría, integridad y compasión desde una perspectiva redentora.

Trato del administrador con los colaboradores

Toda persona que tenga cargos de responsabilidad administrativa debe proyectar en su labor rasgos que reflejan el carácter de Cristo y mantener buenas relaciones humanas en lo laboral y lo personal.

Resulta imperativo que el ambiente de trabajo en los colegios adventistas se caracterice por las más cálidas relaciones humanas entre los colaboradores, alumnos, padres y todo aquel que de algún modo tenga interacción en este ámbito. Estas relaciones deben trascender lo profesional y reflejar un sentido de hermandad, sin comprometer las líneas de jerarquía y autoridad que cada uno posea.

El líder en la escuela adventista ejerce una fuerte influencia sobre sus colaboradores, por lo cual existe una gran responsabilidad respecto al ejercicio de la autoridad y los modos que utilice en su desempeño. El cultivo de la simpatía, la humildad, la cortesía y la bondad en la vida cotidiana de la escuela debe tener como raíz la comunión diaria con Cristo.

Es fundamental que quienes lideran las instituciones mantengan una actitud de constante desarrollo de sus habilidades de comunicación en un contexto impregnado por las dos características más notables de Dios: justicia y amor.

Establecimiento de escuelas

En los relatos bíblicos, se presenta el interés supremo de una búsqueda incansable de Dios por el ser humano. Esto se refleja en todos los intentos de Dios por acercarse a sus criaturas y establecer una relación con sus hijos. Así, desde Génesis 3:9, se ve a Dios buscando al ser humano para manifestarle su carácter.

Dios anhela habitar en medio de su pueblo y revelarse a ellos. Esta verdad fundamental tiene profundas implicaciones para la educación. Los administradores deben tener presente que las escuelas adventistas no son simplemente lugares donde se imparte conocimiento académico, sino que son espacios donde Dios puede manifestarse de manera especial y transformar la vida de los estudiantes.

Es necesario aclarar que la escuela, en el más amplio sentido de la palabra, no se limita al espacio físico y temporal. Por ello, tanto el espacio físico del hogar como el de la escuela deben constituirse en escenarios donde Dios se dé a conocer. Para los administradores es un imperativo abrir colegios con educación integral para que niños, adolescentes y jóvenes continúen con su formación bajo los principios divinos.

Ubicación de los colegios

White menciona que no se puede dar un modelo exacto para el establecimiento de las escuelas en nuevos campos. Sin embargo, una de sus principales recomendaciones es que debe hacerse un análisis profundo que considere todos los factores que, en determinado momento, podrían impulsar u obstaculizar el desarrollo de la institución y, en última instancia, impedir el cumplimiento de la misión que Dios tiene para sus instituciones.

En este sentido, los administradores deben considerar los aspectos geográficos, la accesibilidad a bienes y servicios, los factores poblacionales y socioeconómicos, entre otros. Lo ideal es hacer esfuerzos por establecer escuelas en los lugares donde existe una iglesia, aunque esta sea pequeña, de tal modo que la escuela se convierta en un apoyo para la congregación.

Además, White señala que deben establecerse escuelas de iglesia en las ciudades, con la finalidad de constituirse en "ciudades de refugio" para los hijos de las familias que, por distintas circunstancias, tienen que permanecer en el entorno urbano.

En cualquier lugar donde se decida establecer una escuela, es fundamental que los administradores cumplan con el propósito para el cual fue concebida: ser un espacio donde Dios pueda manifestar su carácter y donde la imagen de Dios pueda ser restaurada en los estudiantes.

Edificios escolares

De acuerdo con Lucas 14:28-30, se debe seguir el principio de la planificación financiera, el cual implica que los administradores deben hacer cálculos, lo más exactos posibles para saber si se cuenta con los recursos necesarios para llevar a cabo la edificación de una escuela. Esta planificación financiera es de vital importancia, ya que, si no se la lleva a cabo, puede conllevar el riesgo de dejar una obra inconclusa y, por otro lado, que la institución incurra en deudas difíciles de pagar.

Por otro lado, Lucas 1:8 proporciona un principio de expansión, el cual nos indica que el conocimiento de Dios debe llegar hasta lo último de la tierra y no limitarse a una sola área. Los recursos deben distribuirse de tal manera que el conocimiento de Dios pueda llegar a todos los lugares por medio de la obra educativa.

Del mismo modo, los esfuerzos y recursos por construir o mejorar los edificios escolares no deben concentrarse en un solo lugar, el edificio debe proporcionar espacios donde los estudiantes desarrollen todas sus dimensiones (mental, física y espiritual).

Equipamiento

El equipo y los materiales en las escuelas deben ser adecuados para proporcionar un aprendizaje apropiado y garantizar la seguridad de los estudiantes. Dado que cada institución educativa tiene necesidades únicas, es necesario ajustarse a ellas según el área que se trate, ya sea un aula de clases, una sala de conferencias, un laboratorio o un salón de arte.

Al invertir en mobiliario y equipo, las instituciones educativas también pueden beneficiarse con el incremento del alumnado, además de favorecer una alta calidad en el aprendizaje, la seguridad, la creatividad y la adaptabilidad.

Los administradores deben tener presente que el equipamiento y el mobiliario escolar desempeñan un papel crucial en las instituciones educativas, especialmente considerando el derecho de los estudiantes a recibir educación en un entorno seguro, saludable y estéticamente atractivo. El uso correcto de estos elementos puede influir en la educación ayudando a los estudiantes a alcanzar su máximo potencial en su aprendizaje.

Elegir muebles y equipos que satisfagan las necesidades de los estudiantes es beneficioso para todos los involucrados en el entorno escolar, ya que de ello depende el éxito académico y el bienestar físico y emocional de los estudiantes.

Emprendimientos

El emprendimiento escolar es la iniciativa que puede tener un estudiante, con el apoyo de la administración escolar, para crear proyectos y ponerlos en práctica, mostrando así sus capacidades, talentos y, mediante su influencia, motivando a sus compañeros para que también lo hagan.

Puede ser muy amigable el emprendimiento escolar, como iniciar y crear un producto o servicio, o impulsar una innovación, todo orientado a cubrir una necesidad que se inicie o desarrolle en el entorno escolar.

El emprendimiento no solo fomenta el descubrimiento de habilidades y la puesta en práctica de talentos, sino que también amplía la mente del alumno y le permite desarrollar una mayor confianza en sí mismo, convirtiéndose en una persona sin miedo que busca soluciones a los desafíos que enfrenta. Además, el emprendimiento también puede generar beneficios económicos para el estudiante.

Historia sobre la organización y administración de las escuelas

Antes de 1844, la prioridad de los creyentes de ese momento era la predicación sobre la segunda venida de Jesús, la cual se esperaba para octubre de ese año. Debido a esta urgencia, la educación de los niños y jóvenes no era considerada relevante.

Después del "gran chasco" y con la conciencia de que Cristo no vendría en un corto plazo, Martha Byington hizo el primer intento de crear una escuela de iglesia en 1853, que lamentablemente solo duró tres años. En ese momento, no existía el compromiso por parte de los padres de apoyar este tipo de educación ni la organización de la iglesia adventista como tal. Hubo otros intentos entre 1850 y 1860; sin embargo, sin éxito.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día se constituye oficialmente como asociación religiosa en 1863 y, en 1864, a iniciativa de un grupo de padres interesados en tener una educación diferente para sus hijos, se buscó un espacio y un maestro para que diera inicio a la primera escuela.

Así, el profesor G. Harper Bell inició lo que se denominó "la escuela selecta", a la cual asistieron los hijos de algunos pioneros. Esta iniciativa, aunque muy buena, también fue tardía, ya que sucedió en 1864, es decir, 20 años después del "gran chasco". Debido a que los decepcionados creyentes aún guardaban la esperanza de que Jesús regresaría en breve, esto ocasionó un atraso para que se tomara la decisión de formalizar su funcionamiento.

Sin embargo, en 1872 la iglesia optó por invertir en "la escuela selecta". Esta acción llegó en respuesta a la publicación del artículo titulado "La Educación Apropiada" publicado en la revista El Reformador de la Salud, con autoría de Elena G. de White en septiembre de ese mismo año.

A lo largo de la historia, la educación ha experimentado cambios significativos, reflejando las transformaciones sociales y culturales de cada época. En el caso de la educación adventista, este proceso de cambio tomó líneas distintivas que marcaron su evolución. Por ejemplo, se dejó de lado el enfoque holístico griego que prevalecía en las escuelas de la época para dar paso a la Biblia como centro del currículo. De igual modo, la combinación de trabajo y estudio equilibrado representó otra característica diferenciadora de la educación adventista naciente.

Para 1874 se construyó un edificio y se lo denominó Colegio de Battle Creek (Schwarz y Greenleaf, 2000). Desde los inicios, este colegio instauró un sistema de gobierno plural dentro de la propia escuela, bajo la figura de una junta escolar encargada de discutir y aprobar las temáticas relacionadas con su administración y desarrollo. Esta organización ha prevalecido hasta el día de hoy.

En 1887, se creó el Departamento de Educación siendo el primer director William Warren Prescott. El siguiente evento que consolida la historia de la educación adventista es el primer congreso de maestros en 1890.

Una tendencia común entre los administradores de las instituciones educativas era su ejercicio de un liderazgo enérgico, con convicciones sólidas sobre su responsabilidad y un profundo respeto por los consejos de Elena G. de White. No obstante, este enfoque centralizado en la figura del director dio lugar a actitudes administrativas similares a las de una monarquía, que se reflejaron principalmente en la casi independencia de la Asociación General. Ante este riesgo inminente, en 1901 se tomó la decisión de que estas escuelas quedarán bajo la jurisdicción de las asociaciones o uniones en las cuales estuvieran ubicadas.

A partir de 1921, el crecimiento de las instituciones adventistas fue exponencial. Si bien en Norteamérica el incremento apenas alcanzó una decena, fuera de ella, para el año de 1940, la cantidad de escuelas adventistas se había prácticamente duplicado. Es así que George Washington Caviness, quien había sido por tres años director de Battle Creek (1894 a 1897), llegó a Guadalajara, México, en 1897 y estableció una escuela informal en la que se enseñaba inglés y español a los hijos de los misioneros extranjeros provenientes de Suiza, Alemania y otros países.

Paralelamente, Salvador Marchisio, un sastre y enfermero italiano, llegó a México en 1891 como misionero adventista independiente. En 1902, formalizó la escuela primaria adventista La Biznaga, en San Luis Potosí. Por su parte, Caviness, radicado ya en la Ciudad de México en 1910, inició la escuela de Tacubaya, justo en el año en que detona la Revolución Mexicana. Sin embargo, por diversas cuestiones legales no fue posible consolidarla, intentando hacerlo en otras ciudades como sede, incluyendo MacCallen, Texas, aunque sin éxito.

En 1942, esta misma institución llegó a la Hacienda La Carlota, municipio de Montemorelos, Nuevo León, con el nombre de Escuela Agrícola Industrial Mexicana, para posteriormente cambiar su nombre y transformarse en Colegio Vocacional y Profesional Montemorelos. Su nacimiento como universidad se fecha el 5 de mayo del año de 1973, a partir del cual se denomina Universidad de Montemorelos (Greenleaf, 2009).

En 1947, en el sur de México, se fundó lo que hoy se conoce como la Universidad de Linda Vista, y en 1948, en el norte de México, surgió lo que hoy es la Universidad de Navojoa. Posteriormente, en 1999, se estableció en Mérida lo que hoy se conoce como el Instituto Universitario del Sureste.

Para el año 2022, según la Oficina de Archivos del sistema educativo adventista (2023), a nivel mundial el sistema educativo adventista se conforma de la siguiente manera:

Tipo de instituciónCantidad
Instituciones universitarias118
Instituciones de entrenamiento para obreros51
Escuelas de nivel secundaria y preparatoria2,699
Escuelas primarias6,721
TOTAL DE INSTITUCIONES EDUCATIVAS9,589

Actualmente, el Sistema Educativo Adventista de México sigue principalmente una estructura jerárquica en la que el director de la escuela está subordinado a una junta escolar y, a su vez, esta última es supervisada por el director de educación de la asociación correspondiente. Este último rinde cuentas al director de educación de la unión a la que pertenece, quien a su vez responde al director de educación de la División Interamericana y finalmente al director de educación de la Asociación General. En México se han llevado a cabo esfuerzos especiales para mejorar el sector educativo.

La Unión Mexicana Central sigue el esquema de gobierno previamente mencionado, atendiendo a 5 escuelas, con una matrícula de 986 alumnos.

Por su parte, la Unión Mexicana del Sureste estableció una Comisión de Educación en el año 2023, presidida por el secretario de la unión y conformada por el departamental de educación de la Unión. Esta comisión atiende a 14 escuelas y cuenta con una matrícula de 4,703 alumnos.

La Unión Mexicana de Chiapas creó una estructura en el año 2016 para gestionar el sistema educativo adventista en su territorio, denominada Centro de Desarrollo Institucional. Esta entidad se encarga de áreas como educación, infraestructura, asuntos legales y emprendimientos. En la actualidad, la Unión Mexicana de Chiapas cuenta con 30 escuelas y una matrícula de 7,084 alumnos.

Por otro lado, la Unión Mexicana Interoceánica inició la construcción de un Modelo Educativo en el año 2013, finalizando en mayo de 2016. Para mejorar la atención en el área educativa, se estableció una estructura en julio de 2023, liderada por un presidente consejero, un secretario académico, un director financiero y 11 directores de educación. En la actualidad, la Unión Mexicana Interoceánica cuenta con 43 escuelas y una matrícula de 8,600 alumnos.

En cuanto a la Unión Mexicana del Norte, consolidó la construcción de su propio modelo educativo en 2012 y estableció una nueva estructura en noviembre de 2015. Esta estructura está conformada por un presidente, un administrador financiero, un contador general y cinco zonas atendidas por un presidente y un financiero de zona. En agosto de 2016, se añadió a la estructura un administrador académico. En 2019, el sistema educativo adventista fue reconocido por primera vez en el YearBook como una institución de la Unión Mexicana del Norte. En la actualidad, la Unión Mexicana del Norte cuenta con 35 escuelas y una matrícula de 5,478 alumnos.

Referencias

Greenleaf, F. (2009). Historia de la educación adventista: una visión global. ACES Office of Archives, Statistics, and Research General Conference of Seventh-day Adventists® Updated April 3, 2023 October

Citas

Principios administrativos

"Pero hágase todo decentemente y con orden" (1 Corintios 14:40).

"Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz" (Filipenses 2:5-8).

"Dios los bendijo y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos. Llenad la tierra; sojuzgadla y tened dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra" (Génesis 1:28).

"Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas" (Efesios 2:10).

"Y tomé a los principales de vuestras tribus, varones sabios y expertos, y los puse por jefes sobre vosotros, jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez, y gobernadores de vuestras tribus" (Deuteronomio 1:15).

"Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho" (1 Corintios 12:4-7).

Estructuras funcionales

"Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles" (Lucas 6:13).

"En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra" (Hechos 6:1-4).

"Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer" (Hechos 9:3-6).

Fuente de la sabiduría

"Y todo Israel oyó aquel juicio que había dado el rey; y temieron al rey, porque vieron que había en él sabiduría de Dios para juzgar" (1 Reyes 3:28).

"Porque ni del oriente, ni del occidente, ni del desierto viene el enaltecimiento. Pues Dios es el Juez: A éste abate y a aquél exalta" (Salmo 75:6, 7).

"Él es quien cambia los tiempos y las edades; quita reyes y pone reyes; da sabiduría a los sabios, y conocimiento a los entendidos" (Daniel 2:21).

"Porque Jehová abomina al perverso; Mas su comunión íntima es con los justos" (Proverbios 3:32).

Perfil de un administrador

"Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé; el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía. Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen" (Tito 1:5-9).

"Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo" (Filipenses 2:15).

"Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó" (1 Samuel 13:14).

"Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola a nosotros, o también a todos? Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su casa, para que a tiempo les dé su ración? Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así" (Lucas 12:41-43).

"Y él mismo constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, y a otros pastores y maestros" (Efesios 4:11).

"Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas" (1 Corintios 12:28).

"Todos nosotros nos descarriamos como ovejas; cada cual se apartó por su camino. Pero Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros" (Isaías 53:6).

"Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él" (2 Crónicas 16:9).

"Pero ahora Dios ha colocado a los miembros en el cuerpo, a cada uno de ellos, como él quiso" (1 Corintios 12:18).

"Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas" (1 Corintios 12:27, 28).

"Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra" (Génesis 1:26).

"Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios" (2 Corintios 9:12).

"En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución diaria. Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos" (Hechos 6:1-6).

"Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé" (Tito 1:5).

"Entonces el suegro de Moisés le dijo: No está bien lo que haces. Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo; porque el trabajo es demasiado pesado para ti; no podrás hacerlo tú solo. Oye ahora mi voz; yo te aconsejaré, y Dios estará contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y somete tú los asuntos a Dios. Y enseña a ellos las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer. Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez. Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, y la llevarán ellos contigo" (Éxodo 18:17-22).

"Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo" (1 Timoteo 3:1-7).

"No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé" (Juan 15:16).

Diez mandamientos (Éxodo 20).

Leyes sobre los esclavos, actos de violencia, responsabilidades de amos y dueños (Éxodo 21).

Leyes sobre la restitución, leyes humanitarias (Éxodo 22).

"El gobierno de Israel se caracterizaba por ser la organización más cabal, tan admirable por su esmero como por su sencillez. El orden tan maravillosamente puesto de manifiesto en la perfección y disposición de todas las obras creadas por Dios se veía también en el gobierno hebreo. Dios era el centro de la autoridad y del gobierno, el soberano de Israel" (PP 345.2).

"El Señor ha mostrado que el orden evangélico ha sido temido y descuidado en demasía. Debe rehuirse el formalismo; pero al hacerlo, no se debe descuidar el orden. Hay orden en el cielo. Había orden en la iglesia cuando Cristo estaba en la tierra, y después de su partida el orden fué estrictamente observado entre sus apóstoles. Y ahora en estos postreros días, mientras Dios está llevando a sus hijos a la unidad de la fe, hay más necesidad real de orden que nunca antes; porque, a medida que Dios une a sus hijos, Satanás y sus malos ángeles están muy atareados para evitar esta unidad y para destruirla" (PE 97.1).

"Los principios del carácter de Dios eran el fundamento de la educación constantemente mantenida ante los ángeles del cielo. Estos principios eran la bondad, la misericordia y el amor. La luz evidente que de ellos dimana debía ser reconocida y aceptada por quienes ocupaban posiciones de confianza y de poder. Ellos eran quienes debían aceptar los principios divinos y convencer a todos los servidores de Dios, por medio de la presentación de la verdad, la justicia y la bondad, [que] éste era el único poder que se podía emplear. Jamás se debía aplicar la fuerza. Todo aquél que piense que su puesto le otorga poderes de mando y de control de la conciencia de otros, debe ser privado de tal responsabilidad. Estos principios debían de ser los fundamentos de toda administración en la tierra" (CT 15.2, 3).

"Todo el universo presenció las escenas del Sinaí. En la actuación de las dos administraciones se vio el contraste entre el gobierno de Dios y el de Satanás. Otra vez los inmaculados habitantes de los otros mundos volvieron a ver los resultados de la apostasía de Satanás, y la clase de gobierno que él habría establecido en el cielo, si se le hubiera dejado dominar" (PP 306.2).

"Necesitamos comprender más plenamente la misión de los ángeles. Sería bueno recordar que cada verdadero hijo de Dios cuenta con la cooperación de los seres celestiales. Ejércitos invisibles de luz y poder acompañan a los mansos y humildes que creen y aceptan las promesas de Dios; hay a la diestra de Dios querubines y serafines, y ángeles poderosos en fortaleza, los cuales son todos espíritus administradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación. Hebreos 1:14" (CE 113.1).

"Desde que salieron de Egipto habían recibido lecciones para su instrucción y disciplina. Aun antes de salir de allí se había esbozado una organización provisoria, y el pueblo había sido distribuido en grupos bajo el mando de jefes. Junto al Sinaí se completó la organización. En la administración hebrea se manifestaba el orden tan notable que caracteriza todas las obras de Dios. Él era el centro de la autoridad y el gobierno. Moisés, su representante, debía ejecutar sus leyes en su nombre" (ED 36.5).

"No debiera conservarse en una institución del Señor, cualquiera que sea, a nadie que en un momento difícil no comprenda que estas instituciones son sagradas. Si los empleados no encuentran placer en la verdad, si su relación con la institución no los hace mejores, si no crea en ellos ningún amor por la verdad, entonces, después de un tiempo de prueba suficiente, separadlos de la obra, porque su impiedad y su incredulidad ejercen una influencia sobre los demás. Por su medio, los malos ángeles trabajan para desviar a quienes ingresan en la institución como aprendices. Debéis tener como aprendices a jóvenes promisorios que amen a Dios. Mas si los ponéis con otros que no tengan amor por Dios, están constantemente expuestos al peligro por esta influencia irreligiosa. Los espíritus mundanos, los que se entregan a la maledicencia, los que se deleitan en conversar de las faltas ajenas sin pensar en las propias, deben quedar separados de la obra" (3JT 186.1).

"Los directores de nuestras instituciones tienen una tarea muy difícil: la de mantener el orden y una sabia disciplina entre la juventud confiada a su cuidado. Los miembros de la iglesia pueden hacer mucho para animarlos. Cuando los jóvenes no están dispuestos a someterse a la disciplina de la institución; cuando están decididos a seguir sus propios impulsos cada vez que no son del mismo parecer que sus superiores, no los sostengan ciegamente sus padres ni simpaticen con ellos" (3JT 174.2).

"En esta época deprimente su obra exige un valor y una fe inquebrantables que nos permita sostenernos unos a otros. Todos necesitan, como obreros con Dios, estrechar las filas. ¡Qué no se lograría por la gracia de Dios si, cuando el desaliento aparece por todos lados, los miembros de la iglesia se uniesen para sostener a los obreros, para ayudarles con sus oraciones y su influencia! Entonces es cuando se debe trabajar como administradores fieles" (3JT 173.3).

"El colegio no fue fundado para que lleve la estampa de la mente de un solo hombre. Los maestros y el rector deben trabajar juntos como hermanos. Deben consultarse entre sí, y también pedir el consejo de ministros y hombres responsables y, sobre todo, pedir sabiduría de lo alto, de manera que todas sus decisiones con respecto a la institución sean las que Dios apruebe" (5TPI 21.3).

Estudio de la Biblia como fundamento

"El estudio de las Escrituras debe ocupar el primer lugar en nuestro sistema de educación" (5TPI 20:3).

"La iglesia tiene una obra especial que hacer en lo que toca a educar y disciplinar a sus niños de modo que, al asistir a las clases o estar en cualquier otra compañía, no sientan la influencia de los dominados por hábitos corrompidos" (2JT 452.1).

"Los que ocupan posiciones de responsabilidad tienen mucho que aprender. Cuando los hombres sienten que sus ideas no tienen defectos, es tiempo de cambiarlo de su posición de presidentes a una posición de aprendizaje. Cuando piensan que sus ideas y criterios deberían ser aceptados sin discusión, demuestran que son incompetentes para la posición que ostentan. Dios no ve como el hombre ve. Cualquiera que sea la posición a la que sea llamada una persona, no se debería considerar que su juicio es perfecto. Dada la responsabilidad que se le ha confiado, se les hace más necesario que bajo cualquier otra circunstancia estar libre de todo egoísmo y manifestarse dispuesto a recibir consejos" (LC 30.4).

"Hasta que no haya comenzado esta obra, no es posible especificar todo lo que debe hacerse. Oren por este asunto, recordando que Dios dirige el timón, y que él guía el desarrollo de las diversas empresas. Cuando en un determinado lugar se dirige apropiadamente la obra, ello es una lección objetiva para otros lugares. Al realizar la tarea no debe aplicarse un criterio estrecho ni egoísta. El trabajo debe partir de una base sencilla y sensata. Todos deben aprender que no basta con aseverar que creen en la verdad, sino que deben ejemplificarla en la vida diaria" (CC 27.2).

La administración

"A medida que nuestros miembros fueron aumentando, resultó evidente que sin alguna forma de organización habría gran confusión, y la obra no se realizaría con éxito. La organización era indispensable para proporcionar sostén al ministerio, para dirigir la obra en nuevos territorios, para proteger tanto a las iglesias como a los ministros de los miembros indignos, para retener las propiedades de la iglesia, para la publicación de la verdad por medio de la prensa, y para muchos otros objetos" (EUD 43.4).

"Nos fue dada luz por su Espíritu en el sentido de que debía haber orden y disciplina cabal en la iglesia: la organización era esencial. El sistema y el orden se manifiestan en todas las obras de Dios y a través del universo. El orden es la ley del cielo, y debe ser la ley del pueblo de Dios en la tierra" (EUD 44.1).

"A fin de que nuestros colegios cumplan noblemente el propósito para el cual fueron establecidos, debieran estar libres de deudas" (ECR 442).

"Si nuestras escuelas son dirigidas como es debido, las deudas no se amontonarán y hasta podrán los alumnos gozar de comodidad y la mesa surtirse de alimento abundante, bueno y substancioso" (2JT 468).

"Desde los tiempos de Josué, jamás había sido administrado el gobierno con tanta sabiduría y éxito como durante la administración de Samuel. Investido por la divinidad con el triple cargo de juez, profeta y sacerdote, había trabajado con infatigable y desinteresado celo por el bienestar de su pueblo, y la nación había prosperado bajo su gobierno sabio. Se había restablecido el orden, se había fomentado la piedad, y el espíritu de descontento se había refrenado momentáneamente; pero con el transcurso de los años el profeta se vio obligado a compartir con otros la administración del gobierno, y nombró a sus dos hijos para que lo ayudaran. Mientras Samuel continuaba desempeñando en Ramá los deberes de su cargo, los jóvenes administraban justicia entre el pueblo en Beer-seba, cerca del límite meridional del país" (PP 592.1).

"El mismo hecho de que Cristo sufrió la pena de la transgresión del hombre es para todos los seres creados un poderoso argumento en prueba de que la ley es inmutable; que Dios es justo, misericordioso y abnegado; y que la justicia y la misericordia más infinitas se entrelazan en la administración de su gobierno" (RJ 42.6).

Las juntas escolares

"Recuerden los que asisten a reuniones de junta que se encuentran con Dios, quien les ha dado su obra. Reúnanse con reverencia y consagración del corazón. Se reúnen para considerar asuntos importantes relacionados con la causa de Dios. En todo detalle sus acciones deben demostrar que desean comprender su voluntad acerca de los planes que se han de trazar para el progreso de su obra. No malgasten un momento en conversación sin importancia; porque los asuntos del Señor deben dirigirse en forma perfecta y eficiente. Si algún miembro de una junta es descuidado e irreverente, recuérdesele que está en la presencia de un Testigo que pesa todas las acciones" (7TPI 244).

"Que todo aquel que participe en consejos y en reuniones de junta escriba en su corazón las palabras: Estoy trabajando para el tiempo y la eternidad; y soy responsable ante Dios de los motivos que me impulsan a obrar. Sea éste su lema. Sea su oración la del salmista: Pon, oh Jehová, guarda a mi boca: guarda la puerta de mis labios. No dejes se incline mi corazón a cosa mala" (OE 463.3).

"Es de lo más falaz dejar al Señor fuera de vuestras juntas y depender de la sabiduría de los hombres. En vuestros puestos de confianza vosotros habéis de ser, en un sentido especial, la luz del mundo. Debéis sentir un deseo profundo de colocaros en contacto con el Dios de la sabiduría, de la luz, y del conocimiento, para que seáis conductos de luz" (5TPI 529.3).

El perfil del administrador

"Obtened un hombre fuerte para que se destaque como director de vuestra escuela, un hombre cuya fuerza física le sostenga en la ejecución de un trabajo cabal de disciplina; un hombre calificado para inculcar en los alumnos hábitos de orden, aseo y laboriosidad. Haced una obra cabal en todo lo que emprendan. Si sois fieles en enseñar las materias comunes, muchos de vuestros alumnos podrán ir directamente a la obra como colportores y evangelistas. No necesitamos pensar que todos los obreros deben tener una educación avanzada" (CM 204.3).

"Dondequiera que se hayan establecido colegios, se han de emplear administradores entendidos, hombres aptos, que teman a Dios, hombres de verdad, que aborrezcan la avaricia, hombres que harán lo mejor que puedan para cumplir con las diversas responsabilidades de sus puestos. Deben tener aptitud para los negocios; pero de mayor importancia aún es que anden humildemente ante Dios y que sean guiados por el Espíritu Santo. Hombres tales serán enseñados por Dios y buscarán el consejo de sus hermanos; es necesario que sean hombres de oración" (6TPI 219.1).

"Los administradores de nuestros colegios deben obrar guiados por objetivos nobles y trabajar con móviles puros. En su abnegación recordarán que otras partes del gran campo necesitan las mismas instalaciones provistas para la escuela que está a su cargo. En cada actividad recordarán que la igualdad y la unidad deben conservarse. Calcularán cuidadosamente los gastos de cualquier empresa y se esforzarán para no absorber una cantidad de dinero tan grande, que por tal motivo otros campos misioneros se vean privados de las facilidades indispensables para el buen éxito de la obra" (6TPI 219.2).

"A menudo se han asignado a algunos ministros responsabilidades para las cuales no estaban en forma alguna preparados. Pónganse estas responsabilidades sobre hombres que tengan tacto comercial, hombres que puedan dedicarse a los negocios, que puedan visitar los colegios y tomar nota de sus condiciones financieras, y que puedan, además, suministrar instrucciones respecto a cómo llevar las cuentas. La obra de los colegios debiera inspeccionarse varias veces al año. Actúen los ministros como consejeros, pero no se les impongan las responsabilidades financieras" (6TPI 219.3).

"Se necesitan hombres selectos y fieles en la dirección de la obra. Los que no han tenido experiencia en llevar cargas, y no desean tener esa experiencia, no deberían, bajo ningún concepto, permanecer allí. Se necesitan hombres que velen por las personas como si tuvieran que dar cuenta de ellas. Se necesitan padres y madres de Israel para esos puestos de importancia. Que los egoístas y preocupados de sí mismos, que los seres avaros y codiciosos, encuentren otro lugar donde no sean tan evidentes sus miserables rasgos de carácter. Mientras más aislados estén, mejor será para la causa de Dios. Apelo al pueblo de Dios esté donde esté: Sean conscientes de su deber. Tomen a pecho el hecho de que estamos viviendo realmente en medio de los peligros de los últimos días" (LC 25.1).

"Actualmente la causa de Dios necesita hombres y mujeres que posean raras calificaciones y buenas facultades de administración; hombres y mujeres que hagan una investigación paciente y cabal de las necesidades de la obra en los diversos campos; se necesita a quienes tengan una gran capacidad para el trabajo; quienes posean corazones cálidos y bondadosos, cabezas serenas, buen sentido y juzguen sin prejuicios; quienes estén santificados por el Espíritu de Dios, y puedan decir intrépidamente No, o Sí y Amén a las propuestas hechas; quienes tengan fuertes convicciones, claro entendimiento y corazones puros, llenos de simpatía; quienes practiquen las palabras: Todos vosotros sois hermanos (Mateo 23:8); quienes procuren elevar y restaurar a la humanidad caída" (LC 27.1).

"Sólo la eternidad podrá revelar el alcance de una obra tal. Otros ramos de actividad se abrirán delante de aquellos que se muestren dispuestos a cumplir sus deberes inmediatos. La mayor necesidad actual no consiste tanto en predicadores sabios y elocuentes como en hombres y mujeres que hayan aprendido de Jesús de Nazaret a ser mansos y humildes, y que, confiados en su poder, irán por los caminos y vallados para dar la invitación: Venid, que ya está todo aparejado (Lucas 14:17)" (3JT 302.3).

"El hombre que está a la cabeza de cualquier trabajo en la causa de Dios debe ser un hombre inteligente, un hombre capaz de administrar con éxito grandes intereses, un hombre de temperamento apacible, paciencia como la de Cristo y perfecto dominio propio. Sólo quien tenga su corazón transformado por la gracia de Cristo puede ser un dirigente adecuado" (LC 27.2).

"Se necesita administradores en cada ramo de la obra para que ésta pueda continuar con energía y método. Si un hombre posee tacto, diligencia y entusiasmo, tendrá éxito en los negocios temporales, y las mismas cualidades, consagradas a la obra de Dios, demostrarán ser doblemente eficientes; porque el poder divino estará combinado con el esfuerzo humano. Los mejores planes, ya sea en asuntos temporales como espirituales, evidenciarán fallas en su ejecución si se los confía a manos inexpertas, incapaces" (LC 27.3).

Vida espiritual del administrador

"Daniel buscaba a Dios tres veces al día en ferviente oración procurando sabiduría, fuerza y valor para representar dignamente al único verdadero Dios en la impía Babilonia. A menudo os sentiréis perplejos y sin saber qué hacer; pero no toméis papel y pluma para escribir acerca de vuestras perplejidades a Battle Creek. Puede haber desacuerdo sobre ciertos puntos, pero vuestro Consejero está cerca. Arrodillaos ante él y decidle todo lo que necesitáis. ¿Pueden los hombres de Battle Creek daros luz? Ellos no comprenden vuestras necesidades. Porque no están sobre el terreno, pueden decir No a algunas cosas, cuando si hubierais preguntado a Dios, él habría contestado: Avanzad que yo estaré con vosotros y os daré gracia" (TM 325.1).

"Dondequiera que se hayan establecido colegios, se han de emplear administradores entendidos, hombres aptos, que teman a Dios, hombres de verdad, que aborrezcan la avaricia, hombres que harán lo mejor que puedan para cumplir con las diversas responsabilidades de sus puestos. Deben tener aptitud para los negocios; pero de mayor importancia aún es que anden humildemente ante Dios y que sean guiados por el Espíritu Santo. Hombres tales serán enseñados por Dios y buscarán el consejo de sus hermanos; es necesario que sean hombres de oración" (6TPI 219).

"La senda de los hombres que han sido puestos como dirigentes no es fácil; pero ellos han de ver en cada dificultad una invitación a orar. Nunca dejarán de consultar a la gran Fuente de toda sabiduría. Fortalecidos e iluminados por el Artífice maestro, se verán capacitados para resistir firmemente las influencias profanas y para discernir entre lo correcto y lo erróneo, entre el bien y el mal. Aprobarán lo que Dios aprueba y lucharán ardorosamente contra la introducción de principios erróneos en su causa" (LC 11.1).

"Aunque profesen la verdad, si los hombres pasan día tras día sin relación viva con Dios, serán inducidos a hacer cosas extrañas; tomarán decisiones que no concordarán con la voluntad de Dios. No hay seguridad para nuestros hermanos dirigentes mientras avancen según sus propios impulsos. No estarán unidos con Cristo, y no obrarán en armonía con él. No podrán ver ni comprender las necesidades de la causa, y Satanás los inducirá a asumir actitudes que estorbarán y molestarán" (LC 11.4).

"Los que hoy ocupan puestos de confianza deben procurar aprender la lección enseñada por la oración de Salomón. Cuanto más elevado sea el cargo que ocupe un hombre y mayor sea la responsabilidad que ha de llevar, más amplia será la influencia que ejerza y tanto más necesario será que confíe en Dios. Debe recordar siempre que juntamente con el llamamiento a trabajar le llega la invitación a andar con circunspección delante de sus semejantes. Debe conservar delante de Dios la actitud del que aprende. Los cargos no dan santidad de carácter. Honrando a Dios y obedeciendo sus mandamientos es como un hombre llega a ser realmente grande" (LC 31.2).

"Mientras permanezca consagrado, el hombre a quien Dios dotó de discernimiento y capacidad no manifestará avidez por los cargos elevados ni procurará gobernar o dominar. Es necesario que haya hombres que lleven responsabilidad; pero en vez de contender por la supremacía, el verdadero conductor pedirá en oración un corazón comprensivo, para discernir entre el bien y el mal" (LC 31.4).

"Quienes han sido encargados de la administración de los distritos más importantes deberían tener notables habilidades. Deberían ser hombres capaces de llevar responsabilidades. Sería bueno que varios hombres se hiciesen cargo de ese trabajo. No se debería dejar a un solo hombre la supervisión de esos importantes aunque descuidados campos. A pesar de los testimonios en contra, nuestros pastores han hecho caso omiso y han buscado lugares más favorables, donde ya hay iglesias establecidas. Se ha hecho un trabajo indolente" (LC 27.4).

"Quienes trabajan en esas instituciones deberían tener objetivos elevados y una profunda y rica experiencia en el conocimiento de la voluntad de Dios. Siempre deberían estar de parte de lo que es justo y ejercer una influencia salvífica. Cada alma que pronuncia el nombre de Cristo debería sacar el mayor provecho de los privilegios que disfruta y desempeñar fielmente los deberes que se le asignen sin murmullos ni quejas" (4TPI 447).

"Los que aceptan puestos de responsabilidad en la obra de Dios deberían recordar siempre que al llamarlos a esta obra el Señor lo ha llamado también a andar con prudencia delante de él y delante de los hombres. En vez de creerse llamados a regentar, a dictar y mandar, deberían darse cuenta de que ellos mismos necesitan aprender. Cuando un obrero de responsabilidad no aprende esta lección, cuanto antes se lo releve de su responsabilidad tanto mejor será para él mismo y para la obra de Dios. Jamás un cargo imparte santidad y excelencia de carácter. Quien honra a Dios y guarda sus mandamientos recibe él mismo honores" (LC 31.5).

"Los hombres a quienes el Señor llama para ocupar cargos importantes en su obra deben cultivar un sentimiento de humilde dependencia en él. No deben tratar de abarcar demasiada autoridad; porque Dios no los ha llamado a dominar, sino a hacer planes en cooperación con sus compañeros de labor. Todo obrero debe considerarse sujeto a los requerimientos y las instrucciones de Dios" (3JT 418).

"Para todos los que ocupan puestos de responsabilidad tengo un mensaje dado por boca del Señor: El capítulo 55 de Isaías. Estudien este capítulo, y que ningún ser humano considere, porque en su ramo de trabajo están implicadas mayores responsabilidades, que está por encima de sus colaboradores en la causa. Si, a semejanza de Daniel, trata de obtener el poder que procede únicamente de Dios con el fin de que pueda revelar, no a sí mismo, ni sus imperfecciones y sus actos egoístas y fraudulentos, sino la verdad en justicia, no tendrá el menor vestigio de orgullo o prepotencia, sino que estará imbuido del espíritu de sabiduría de Dios" (LC 33.4).

"Deseo hablar a mis hermanos que ocupan cargos de confianza. Como administradores de Dios están investidos con la responsabilidad de actuar en lugar de él, como su mano ayudadora. Los que han sido colocados en puestos de confianza deben tener autoridad para actuar, pero nunca deben emplear esa autoridad como un poder para negar ayuda a los necesitados y desamparados. Nunca debe ser ejercida para desanimar o deprimir a una persona que está luchando. Que quienes han sido colocados en puestos de confianza recuerden siempre que Dios desea que ellos ejecuten los pensamientos de Cristo, quien, por creación y redención, es el dueño de todos los hombres" (LC 67.1).

"El cielo está vigilando para ver cómo desempeñan su mayordomía los que ocupan posiciones de influencia. Las demandas que se les hacen como mayordomos se miden por la extensión de su influencia. En su trato con sus semejantes, deben ser como padres: justos, tiernos, veraces. Deben ser semejantes a Cristo en carácter, uniéndose con sus hermanos en los más íntimos vínculos de unidad y compañerismo" (LC 36.1).

Trato a colaboradores

"Estoy apenada de que existan personas en puestos de confianza que rara vez cultivan la simpatía y la ternura de Cristo. Ni siquiera cultivan ni manifiestan amor hacia sus hermanos y hermanas en la fe. No ejercitan el precioso tacto que debiera vincular y sanar a los descarriados, sino que, en su lugar, exhiben una crueldad de espíritu que los lanza aún más hacia las tinieblas y hace llorar a los ángeles. Hay quienes parece que encuentran cierta clase de placer en herir y lastimar a las personas que están próximas a la muerte. Cuando contemplo a hombres que manejan las verdades sagradas, que llevan santas responsabilidades y fallan en cultivar un espíritu de amor y ternura, me dan ganas de gritar: Volveos, volveos... ¿por qué moriréis?" (LC 15.2).

"Usted necesita la bondad, la cortesía, la mansedumbre y la humildad de Cristo. Usted tiene muchas cualidades valiosas que pueden ser perfeccionadas para realizar un servicio superior, si son santificadas por Dios. Usted debería sentir la necesidad de acercarse a sus hermanos con bondad y cortesía, no con aspereza y severidad. Usted no se da cuenta del daño que les hace con su espíritu áspero y dominante. Los obreros de su Asociación se descorazonan, y pierden el valor que podrían tener si usted les demostrara respeto, bondad, confianza y amor. Por su manera de tratar usted ha alejado de sí los corazones de sus hermanos, por eso sus consejos no ejercen mucha influencia sobre ellos para el bien. Esto no es lo que el Señor desea. Él no se agrada de su actitud hacia sus hermanos" (LC 15.3).

"Se necesita Nehemías en la iglesia de nuestros días. No solamente hombres que puedan predicar y orar, sino hombres cuyas oraciones y sermones estén imbuidos de un propósito firme y vehemente. El plan de acción seguido por este patriota hebreo en el cumplimiento de sus propósitos debiera ser adoptado por los ministros y dirigentes. Una vez hechos sus planes, debieran presentarlos a la iglesia de tal manera que obtengan interés y cooperación. Que los hermanos entiendan los planes y compartan la tarea, y tendrán entonces un interés personal en su prosperidad. El éxito que acompañó los esfuerzos de Nehemías muestra lo que pueden lograr la oración, la fe y la acción sabia y enérgica. La fe viva promoverá la acción enérgica. El espíritu que manifieste el dirigente será en gran parte reflejado por el pueblo. Si los dirigentes que profesan creer las solemnes e importantes verdades que han de probar al mundo en este tiempo no manifiestan ardiente celo en preparar a un pueblo para estar en pie en el día de Dios, no podemos esperar sino que la iglesia sea descuidada, indolente y amante de los placeres" (LC 37.3).

"Quien represente a Dios en carácter, bondad, misericordia y lealtad incondicional a la causa y obra de Dios, es el más preparado para llevar responsabilidades y estar al mando. Cada uno necesita trabajar ahora por el hermano, amigo, vecino y extraño, liberando la mente de los desalientos que los acosan. La verdad debe ser magnificada. No debemos ser sorprendidos realizando movimientos extraños. Nadie debe procurar la exaltación. Mientras más humildemente nos movamos y trabajemos, más seremos exaltados con Dios. El regreso de Jesucristo a nuestro mundo no debería ser demorado más tiempo. Esta debe ser la nota tónica de cada mensaje" (LC 30.3).

Establecimiento de escuelas

"Desde los tiempos más remotos, los fieles de Israel habían prestado mucha atención a la educación de la juventud. El Señor había indicado que, desde la más tierna infancia, debía enseñarse a los niños su bondad y grandeza, especialmente en la forma en que se revelaban en la ley divina y en la historia de Israel. Los cantos, las oraciones y las lecciones de las Escrituras debían adaptarse a los intelectos en desarrollo. Los padres debían enseñar a sus hijos que la ley de Dios es una expresión de su carácter, y que al recibir los principios de la ley en el corazón, la imagen de Dios se grababa en la mente y el alma. Gran parte de la enseñanza era oral; pero los jóvenes aprendían también a leer los escritos hebreos; y podían estudiar los pergaminos del Antiguo Testamento" (DTG 49.5).

"Todos debieran considerar que nuestros colegios son los medios por los cuales el Señor quiere darse a conocer" (ECR 441).

"En todo lo que pertenece al éxito de la obra de Dios, las primeras victorias se han de ganar en el hogar. Allí debe empezar la preparación para el sábado. Recuerden los padres durante toda la semana que su hogar ha de ser una escuela en la cual sus hijos se preparan para los atrios celestiales. Sean correctas sus palabras. No escapen de sus labios expresiones que sus hijos no debieran oír. Mantengan su espíritu libre de irritación. Padres, vivid durante la semana como a la vista de un Dios santo, qué os ha dado hijos para que los preparéis para él. Educad así la pequeña iglesia que hay en vuestro hogar, a fin de que el sábado todos puedan estar preparados para adorar en el santuario del Señor. Presentad cada mañana y noche vuestros hijos a Dios como su heredad comprada con sangre. Enseñadles que es su más alto deber y privilegio amar y servir a Dios" (3JT 20.3).

Ubicación de los colegios

"Deben establecerse escuelas de iglesia en las ciudades. Se puede hacer mucho más para salvar y educar a los hijos de quienes actualmente no pueden salir de las ciudades. Este es un tema digno de nuestros mejores esfuerzos. Se deben establecer escuelas de iglesia para los niños de las ciudades, y en conexión con estas escuelas, tiene que hacerse provisión para la enseñanza de estudios superiores donde se los requiera. Estas escuelas pueden administrarse de forma tal que, una parte unida a la otra, sean un conjunto completo" (MLC 118.3).

"Los padres deben comprender que la educación de sus hijos constituye una obra importante en la salvación de las almas. El campo ofrece oportunidad para una abundante ejercitación en la práctica de hacer lo que debe ser hecho, y proporcionará salud física mediante el desarrollo de los nervios y los músculos. Fuera de las ciudades es mi mensaje para la educación de nuestros hijos" (MLC 119.2).

"Muchas familias que con el objeto de educar a sus hijos se trasladan a los lugares donde están establecidas nuestras escuelas principales prestarían mejor servicio al Maestro si se quedaran donde se encuentran. Debieran animar a la iglesia de la cual son miembros a establecer una escuela de iglesia donde los niños que habiten dentro de sus confines puedan recibir una educación cristiana perfecta y práctica. Sería muchísimo mejor para sus hijos, para ellos mismos y para la causa de Dios, si se quedaran en las iglesias más pequeñas, donde más se necesita su ayuda; en lugar de ir a las más grandes, donde, a causa de que no se les necesita, existe la constante tentación a caer en la inercia espiritual" (6TPI 201.2).

"Dondequiera que haya unos cuantos observadores del sábado, los padres deben unirse para habilitar un lugar destinado a una escuela de iglesia donde sus menores y los adolescentes puedan ser enseñados. Deben emplear a un maestro cristiano que, como consagrado misionero, eduque a los niños de manera que los encamine hacia la vocación misionera. Se deben contratar maestros que impartan una educación apropiada en los ramos comunes, haciendo de la Biblia el fundamento y el centro de todo estudio. Los padres deben ceñirse la armadura, y mediante su propio ejemplo enseñar a sus hijos a ser misioneros. Deben trabajar mientras dure el día; porque la noche viene, cuando nadie puede trabajar (Juan 9:4). Si quieren hacer esfuerzos abnegados, enseñando con perseverancia a sus hijos a llevar responsabilidades, el Señor obrará con ellos" (6TPI 201.3).

"No se puede dar un modelo exacto para el establecimiento de las escuelas en nuevos campos. El clima, los alrededores, la condición del país, y los medios disponibles para trabajar, todo esto debe desempeñar un papel en la formación de la obra. Las bendiciones de una educación completa darán éxito a la obra misionera cristiana. Por su medio se convertirán almas a la verdad" (CM 517.2).

Edificios escolares

"No debemos gastar en algunos lugares todo el dinero de la tesorería, sino trabajar para edificar la obra en muchos lugares. Deben añadirse constantemente nuevos territorios al reino de Dios" (3JT 117).

"Si la educación se hubiera conducido por generaciones sobre un plan completamente diferente, la juventud de esta generación no sería ahora tan depravada e inservible. Los administradores y maestros de escuelas deberían haber sido quienes entendieran la fisiología y se interesaran no sólo en educar a los jóvenes en las ciencias, sino en enseñarles cómo preservar la salud de modo que pudiesen usar su conocimiento en la forma más provechosa después de haberlo obtenido. Tendría que haber establecimientos conectados con las escuelas que lleven adelante diversas ramas de trabajo, para que los estudiantes pudieran tener empleo y el ejercicio necesario fuera de las horas de clases" (3TPI 158.3).

"El Señor desea que sus hijos comprendan qué clase de trabajo debe realizarse, y que, como administradores fieles, obren prudentemente en la inversión de recursos. En cuanto concierne a la construcción de edificios, desea que se calcule el gasto con el fin de saber si hay bastante dinero para terminar lo emprendido. Quiere también que se recuerde que no hay que concentrar todo el dinero de un modo egoísta en algunos lugares solamente, sino que conviene tener en cuenta las muchas otras localidades donde deben establecerse instituciones" (LC 9.4).

Equipamiento

"En la construcción de edificios escolares, en la adquisición de sus equipos y en cada pormenor de la administración, debe practicarse la más estricta economía. Nuestros colegios no deben dirigirse con sujeción a planes estrechos o egoístas. Tienen que ser tan semejantes a un hogar como sea posible, y en cada detalle deben enseñar lecciones adecuadas de sencillez, utilidad, moderación y economía" (6TPI 211.3).

"Si nuestros colegios son dirigidos como es debido, las deudas no se amontonarán y hasta podrán los alumnos gozar de comodidad y la mesa surtirse de alimentos abundantes, buenos y sustanciosos. Jamás debe el deseo de ahorrar inducirnos a proporcionar comidas escasas. Los alumnos deben tener abundancia de alimentos saludables. Pero los que estén encargados de cocinar deben saber recoger lo que sobra para que nada se pierda" (6TPI 213.1).

Emprendimientos

"Los israelitas consideraban la preparación industrial como un deber. Se requería de cada padre que hiciese aprender a sus hijos algún oficio útil. Los mayores hombres de Israel se adiestraban en actividades industriales. Se consideraba esencial para toda mujer el conocimiento de los deberes que incumbían a la dueña de casa; y la habilidad en el cumplimiento de estos deberes se consideraba como un honor entre las mujeres de la más alta jerarquía" (CM 263.3).

"Se enseñaban diversas industrias en las escuelas de los profetas, y muchos de los estudiantes se sostenían por el trabajo manual" (CM 263.4).

"Diversas industrias deben instalarse en nuestras escuelas. La instrucción industrial debe incluir la teneduría de libros, la carpintería y todo lo que abarca la agricultura. Deben hacerse preparativos para enseñar los trabajos de herrería, pintura, zapatería, arte culinario, panadería, lavandería, zurcidos, dactilografía e imprenta. Debe dedicarse a este trabajo de adiestramiento toda facultad de que disponemos, para que los alumnos puedan salir bien preparados para los deberes de la vida práctica" (CM 295.1).

"Debe ofrecérseles recursos por los cuales muchos puedan, mientras asisten a la escuela, aprender el oficio de carpinteros. Bajo la dirección de obreros expertos, carpinteros aptos para enseñar, pacientes y bondadosos, debe enseñarse a los jóvenes a construir sólida y económicamente. Las viviendas y otros edificios esenciales para los diversos ramos de la obra escolar, deben ser erigidos por los mismos alumnos. Estos edificios no deben apiñarse muy cerca los unos de los otros, ni construirse cerca de los edificios escolares propiamente dichos. En la dirección del trabajo escolar, tienen que formarse pequeños grupos a los cuales se les debe inculcar un sentido pleno de su responsabilidad. Todas estas cosas no pueden realizarse en seguida, pero podemos empezar a trabajar con fe" (CM 295.5).

"Los creyentes que ahora viven en las ciudades tendrán que trasladarse al campo con el fin de salvar a sus hijos de la ruina. Será necesario fundar industrias que proporcionen trabajo a estas familias. Los dirigentes del colegio de--y de--deberían estudiar las posibilidades de que estas instituciones instalen dichas industrias, para que los miembros de nuestro pueblo que desean abandonar las ciudades puedan adquirir hogares modestos sin hacer grandes desembolsos, y que también puedan encontrar trabajo. Ambas instituciones ofrecen perspectivas favorables y alentadoras para el desarrollo de este plan. Se lo debe analizar" (CC 27.1).

"Aquí [Avondale] debería establecerse una industria de alimentos saludables. Debería ser una industria conectada con el colegio. Dios me ha indicado que los padres pueden hallar trabajo en esta industria y enviar a sus hijos al colegio. Pero todo debe ser hecho con la mayor sencillez. No debe haber extravagancia en ningún aspecto. Es necesario realizar una obra sólida, porque de lo contrario los resultados dejarían mucho que desear" (CC 27.3).

"Las ganancias obtenidas con estos alimentos deben provenir mayormente del mundo, más bien que de los hijos de Dios, quienes tienen que sostener su obra, entrar en nuevos campos y establecer iglesias. Sobre ellos descansa el peso de muchas empresas misioneras. No debe imponérseles cargas innecesarias. Para su pueblo, Dios es un pronto auxilio en todo momento de necesidad" (3JT 133.4).

"La cultura en todos los puntos de la vida práctica hará a nuestros jóvenes útiles después que salgan de la escuela para ir a países extranjeros. No tendrán entonces que depender de las gentes a quienes vayan para que cocinen o cosan para ellos o les edifiquen casas. Ejercerán mayor influencia si demuestran que pueden enseñar a los ignorantes a trabajar de acuerdo con los mejores métodos y producir los mejores resultados. Se requerirán menos fondos para sostener a tales misioneros, debido a que el trabajo útil y práctico, combinado con sus estudios, les permitió dedicar al mejor uso posible sus facultades físicas. Esto será apreciado en los lugares donde sea difícil obtener recursos. Revelará que los misioneros pueden ser educadores y enseñar a trabajar. Y dondequiera que vayan, todo lo que hayan ganado en este sentido les permitirá destacarse" (CM 297.4).

Salud, estilo de vida saludable y educación

"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios" (1 Corintios 6:19, 20).

El cuerpo humano es templo del Espíritu Santo y debemos glorificar a Dios mediante su cuidado (1 Corintios 6:19, 20). El Creador nos ha formado con tal dedicación y de tal manera que cada parte de nuestro cuerpo tiene una función admirable. El cuidado de nuestro cuerpo y de la salud forma parte de la restauración de la imagen de Dios en el hombre. En su Palabra, Dios nos invita a escuchar su voz y hacer lo recto delante de sus ojos, siguiendo cabalmente las leyes de la reforma pro salud.

Es imperativo que nosotros, como sus hijos, reconozcamos sus principios y seamos obedientes a sus mandamientos. "Cada cual tendrá que responder ante Dios por sus hábitos y prácticas. Por tanto la pregunta que nos incumbe es: ¿Cómo debo conservar la habitación que Dios me dio?" (CMM 94.3)

Los docentes y el cuidado de su salud

Cuidar nuestro cuerpo conlleva una responsabilidad mayor de la que podamos imaginarnos. Por ello, quien tenga que educar a los estudiantes, debe recordar que quienes están bajo su cuidado son influenciados muchas veces por lo que observan.

Hay quienes fallan en comprender que necesitan asegurar las mejores condiciones para el desarrollo del cuerpo y del cerebro. Muchos de los que se consideran estudiosos de la verdad y practicantes de ella descuidan los principios de salud y temperancia. "Necesitan ser educados, línea sobre línea y precepto sobre precepto" (CCa 446.3).

Los docentes adventistas desempeñan una función fundamental en la promoción de la salud de los estudiantes dentro de las instituciones. Deben practicar un estilo de vida saludable, ya que ejercerán una influencia reformadora sobre aquellos con quienes tengan contacto, tanto dentro como fuera del aula.

"Si alguno destruye el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios el cual sois vosotros, santo es" (1 Corintios 3:17). El abusar del cuerpo y no obedecer las leyes que lo rigen destruye la maquinaria que le pertenece a Dios. Por ello, debemos aprender y enseñar a custodiarlo celosamente, siendo esto esencial en la educación de los estudiantes.

El enfoque de la salud en el currículo

"Si oyeres atentamente la voz del Señor tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque Yo soy el Señor tu sanador" (Éxodo 15:26).

La obediencia a las leyes de salud debe ser objeto de un estudio esencial en los colegios adventistas. Se deben enseñar los principios fundamentales que rigen la salud para obtener un correcto desarrollo del cuerpo, la mente y el alma, que constituyen el objeto de una reforma pro salud. Quienes tengan una responsabilidad administrativa deben sentir una obligación de implementar las leyes de un estilo de vida saludable en el currículo de la escuela.

Es importante que los estudiantes conozcan el funcionamiento de su cuerpo por medio del estudio de la fisiología. "El primer estudio de los jóvenes debe consistir en conocerse a sí mismos, y en saber cómo conservar sano su cuerpo" (CM 82.2). Es deber de los padres y maestros cuidar que esto se produzca.

Los principios de salud deben estar alineados con el currículum, de tal manera que, cuando un estudiante egrese, pueda ser capaz de practicar un estilo de vida saludable apegado a los principios divinos, de tal manera que pueda conservar la salud de su cuerpo.

"Debe enseñarse al estudiante el valor que tiene un régimen alimentario sencillo y saludable" (ED 184.4). En toda institución debería haber una persona capacitada para preparar los alimentos e instruir a los estudiantes en el arte de cuidar su salud mediante una alimentación saludable.

Por otro lado, el ejercicio físico regular también es un aspecto fundamental en el currículum. Los estudiantes deben aprender acerca de los beneficios del ejercicio y la importancia de mantenerse activo. Los hábitos físicos enseñados y utilizados correctamente promueven la superioridad mental. No se debe permitir que los estudiantes tengan una jornada larga de estudios al punto tal que no tengan tiempo para el ejercicio físico.

Así mismo, se deben incluir aspectos relacionados con la salud mental y el bienestar emocional. Los estudiantes podrían recibir educación sobre el desarrollo de las relaciones saludables, el manejo y el control de las emociones, y la importancia de la autoestima y del equilibrio emocional.

De igual manera, los estudiantes deben aprender temas relacionados con el descanso y el sueño, la prevención de las adicciones, la higiene personal, el correcto uso del tiempo y todo lo concerniente a los buenos hábitos para obtener un estilo de vida saludable.

El impacto de la salud y el estilo de vida saludable en la vida y en la educación de los estudiantes

"Alégrate, joven, en tu juventud; deja que tu corazón disfrute de la adolescencia. Sigue los impulsos de tu corazón y responde al estímulo de tus ojos, pero toma en cuenta que Dios te juzgará por todo esto" (Eclesiastés 11:9).

Un estilo de vida saludable entre los alumnos genera un impacto positivo y significativo en el desarrollo de las diferentes áreas de su vida. Esto se debe a que fomenta hábitos saludables que perdurarán a lo largo de su vida, reduciendo el riesgo de enfermedades a futuro. "Cuando los estudiantes abandonan el colegio debieran tener mejor salud y mejor entendimiento de las leyes de la vida que cuando ingresaron en él. La salud debe protegerse de modo tan sagrado como el carácter" (ECR 289.4).

Ejercicio físico en la escuela

No hay que dejar de considerar que más de un alumno pasa sentado día tras día en una pieza cerrada, inclinado sobre los libros, con el pecho tan oprimido que no puede respirar plena y profundamente; la sangre circula con lentitud, los pies se le enfrían y se le calienta la cabeza. Como el cuerpo no recibe suficiente nutrición, los músculos pierden fuerza y todo el organismo se debilita y enferma. Con frecuencia estos alumnos quedan afectados para toda la vida. Si hubieran cursado sus estudios en las condiciones debidas, haciendo ejercicios regulares al sol y al aire, habrían salido de la escuela con más fuerza física y mental (ED 187.2).

"Todo aquel que lucha, de todo se abstiene" (1 Corintios 9:25). Este pasaje bíblico hace referencia al atleta que competía por la victoria en los juegos griegos. El atleta debía someterse a una estricta disciplina para alcanzar la victoria, entrenaba durante largos periodos de tiempo, seguía una alimentación adecuada, tenía que dominar sus deseos y apetitos y tener la capacidad de hacer que su cuerpo respondiera inmediatamente a las órdenes de su pensamiento para vencer la resistencia al esfuerzo que necesitaba para alcanzar la victoria. Esto nos enseña que, tanto la fortaleza mental como la espiritual dependen en gran parte de la fuerza física. Todo lo que promueva la salud física promueve el desarrollo de una mente fuerte y un carácter equilibrado. Sin una salud plena, nadie puede cumplir ni comprender en forma clara las obligaciones hacia sí mismo, sus semejantes y su Creador.

El conocimiento de la fisiología y la higiene debe ser la base de todo esfuerzo educativo (ED 177.1). Cada escuela debe hacer esfuerzos deliberados para lograr un desarrollo armonioso en sus estudiantes.

La alimentación saludable en nuestras escuelas

En el libro de Génesis se registra que, en el Edén, en la primera escuela, se dieron los principios y el tipo de alimentación para los seres humanos. Estas mismas enseñanzas continuaron en el pueblo judío a lo largo del tiempo y ellas proporcionaron resistencia, fuerza y vigor intelectual, como lo hicieron con Daniel y sus amigos en la escuela de Babilonia.

De igual manera, los alumnos de las escuelas adventistas deben ser instruidos sobre el consumo de alimentos nutritivos y cómo obtener de ellos la mejor absorción de sus nutrientes.

La relación de la salud y el aula

Hay una relación estrecha entre el aula y la buena salud de los estudiantes. "Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase" (Génesis 2:15).

Para conservar la salud de los estudiantes, el salón de clase debe ser un lugar agradable, limpio, ordenado y bien ventilado. Los salones con buena ventilación generarán efectos saludables en la vida del estudiante y en la del docente. Si los estudiantes pasan mucho tiempo en lugares cerrados o mal ventilados, respiran aire contaminado con impurezas y microbios que afectan su salud. El efecto de una mala postura propiciado por un mobiliario inadecuado afecta el aprendizaje y el desempeño de los estudiantes. Por el contrario, la comodidad que sienten los alumnos y docentes en el salón de clases trae efectos positivos, físicos y cognitivos que impactan positivamente en su salud.

Historia y tendencias de salud en la educación

Desde sus inicios, la Iglesia Adventista del Séptimo Día ha considerado el mensaje de salud como un aspecto fundamental de su identidad y misión. En la historia de la Iglesia Adventista mundial, encontramos un amplio testimonio del ministerio de la salud. Los escritos sobre salud y estilo de vida de Ellen G. de White, pionera y mensajera de Dios, constituyen una valiosa ampliación de los principios bíblicos y representan una guía referente en la actualidad.

En México, en los últimos años, se han vivido grandes desafíos en lo concerniente a la salud, pero todavía es más preocupante cuando se trata de la niñez y la juventud, en cuanto al estilo de vida. Es por ello que los ministerios de Salud y de Educación han unido sus fuerzas para buscar las estrategias correctas y atender la problemática que se vive en el país. Con el apoyo de la UNICEF, han decidido incorporar una nueva materia en el plan de estudios: Vida Saludable (Gobierno de México, 2020). Este proyecto pretende ayudar a los niños a desarrollar hábitos saludables mediante el cambio de comportamiento a corto y largo plazo. El propósito de la materia de Vida Saludable es incorporar formalmente el estilo de vida saludable en la educación de los niños y niñas de México.

Aunque el proyecto tiene sus orígenes en México, su fundamento empírico proviene de diversas fuentes mundiales, tomando como punto de partida para las mejores prácticas las Normas Mundiales para las Escuelas Promotoras de la Salud de la UNESCO y la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2018) y el marco de habilidades transferibles de UNICEF (UNICEF, 2019) para diseñar la intervención.

La iglesia Adventista, durante su historia, ha promovido la prevención y el cuidado de la salud integral de las personas de muy diversas maneras en todo el mundo. Este servicio incluye publicaciones sobre salud, educación sobre el estilo de vida, creación de hospitales y clínicas en múltiples países, formación de profesionales de la salud, iniciativas de salud comunitaria, y misiones médicas solidarias se creó un programa en México denominado “Quiero Vivir Sano”, donde se fortalecen los ocho remedios naturales, tratando de cumplir cabalmente las leyes de salud establecidas por Dios.

Citas

Principios bíblicos

"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios" (1 Corintios 6:19, 20).

"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31).

"Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma" (3 Juan 2).

"Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes" (Efesios 6:12).

El maestro y su salud

"Si alguno destruye el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios el cual sois vosotros, santo es" (1 Corintios 3:17).

"Los maestros deben ejercer una influencia reformadora en el comer, el beber y el vestir, y deben estimular a sus estudiantes a practicar abnegación y dominio propio. Debe enseñárseles que todas sus facultades son de Dios; y que él tiene derecho sobre cada una de ellas; y que al abusar de su salud de cualquier manera que sea, desprecian una de las bendiciones más selectas de Dios. El Señor les da salud para que la usen en su servicio, y cuanto mayor sea su fuerza física, y más intenso su poder de resistencia, tanto más pueden hacer para el Maestro. En vez de abusar de sus facultades físicas o recargarlas, deben custodiarlas celosamente para su uso" (ECR 277.2).

"La importancia de cuidar de la salud se ha de enseñar como requerimiento bíblico. La obediencia perfecta a las órdenes de Dios exige conformidad a las leyes del ser. La ciencia de la educación incluye un conocimiento tan completo de la fisiología como se pueda obtener. Nadie puede comprender debidamente sus obligaciones hacia Dios, a menos que comprenda claramente sus obligaciones para consigo mismo como propiedad de Dios. El que permanece en ignorancia pecaminosa de las leyes de la salud y de la vida, o que viola voluntariamente estas leyes, peca contra Dios" (CM 281.1).

"Debiéramos educarnos personalmente, no sólo para vivir en armonía con las leyes de la salud, sino para enseñar a otros que hay un camino mejor. Muchos, aun de los que profesan creer las verdades especiales para este tiempo, ignoran lamentablemente los principios de la salud y la temperancia. Necesitan ser educados, línea sobre línea y precepto sobre precepto. Hay que mantener el tema constantemente ante ellos. Este asunto no se debe descartar como algo que no es esencial, porque casi cada familia necesita ser estimulada en relación con esta cuestión" (CSI 446.3).

"Todo maestro que tiene algo que ver con la educación de los jóvenes estudiantes, debe recordar que los niños son afectados por la atmósfera que lo rodea a él, sea ésta agradable o desagradable. Si está relacionado con Dios, si Cristo habita en su corazón, el espíritu que albergue será sentido por los niños. Si los maestros entran en el aula con un espíritu irritado, la atmósfera que rodea a sus almas dejará también su impresión" (CM 183.1).

"El corazón alegre constituye buen remedio; Mas el espíritu triste seca los huesos" (Proverbios 17:22).

La salud en el currículo de las escuelas

"Si oyeres atentamente la voz del Señor tu Dios, e hicieres lo recto delante de Sus ojos, y dieres oído a Sus mandamientos, y guardares todos Sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti; porque Yo soy el Señor tu sanador" (Éxodo 15:26).

"Es por lo tanto, de la mayor importancia que la fisiología ocupe un lugar importante entre los estudios elegidos para los niños. Todos ellos deben estudiarla. Y luego, los padres deben cuidar de que a esto se añada la higiene práctica" (EC 127.2).

"En relación con nuestros sanitarios y escuelas, debe haber escuelas para enseñar el arte de cocinar, donde se dé instrucción sobre la debida preparación de los alimentos. En todas nuestras escuelas debe de haber personas capacitadas para educar a los estudiantes, tanto jóvenes como señoritas, en el arte de cocinar. Particularmente las mujeres deben de aprender a cocinar" (CRA 299.2).

"Debe enseñarse al estudiante el valor que tiene un régimen alimentario sencillo y saludable para impedir el deseo de estimulantes artificiales. Establézcase desde los primeros años el hábito del dominio propio" (ED 173).

"Al enseñar los principios que rigen la salud, téngase presente el gran objeto de la reforma, que es obtener el mayor desarrollo del cuerpo, la mente y el espíritu" (MC 105.2).

El impacto de la salud y el estilo de vida saludable en la vida y en la educación de los estudiantes

"Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo el cielo... tiene su hora" (Eclesiastés 3:1).

"Cuando los estudiantes abandonan el colegio debieran tener mejor salud y mejor entendimiento de las leyes de la vida que cuando ingresaron en él. La salud debe protegerse de modo tan sagrado como el carácter" (ECR 289.4).

"Muchos niños han sido arruinados para la vida y muchos han muerto a consecuencia del proceder falto de juicio de padres y maestros al empeñarse en forzar sus tiernas inteligencias, al paso que descuidaban lo físico" (ECR 289.3).

Ejercicio físico en la escuela

"Todo aquel que lucha, de todo se abstiene" (1 Corintios 9:25).

"Puesto que la mente y el alma hallan expresión por medio del cuerpo, tanto la fortaleza mental como la espiritual dependen en gran parte de la fuerza y la actividad físicas; todo lo que promueva la salud física, promueve el desarrollo de una mente fuerte y un carácter equilibrado. Sin salud, nadie puede comprender en forma clara ni cumplir completamente sus obligaciones hacia sí mismo, sus semejantes, o su Creador. Ha de cuidarse, por lo tanto, tan fielmente la salud como el carácter. El conocimiento de la fisiología y la higiene debe ser la base de todo esfuerzo educativo" (ED 177.1).

"Tanto en las escuelas superiores como en las elementales estas condiciones indispensables para la preservación de la salud se descuidan con demasiada frecuencia. Más de un alumno de más edad lo pasa sentado día tras día en una pieza cerrada, inclinado sobre los libros, con el pecho tan oprimido que no puede respirar plena y profundamente; la sangre circula con lentitud, los pies se le enfrían y se le calienta la cabeza. Como el cuerpo no recibe suficiente nutrición, los músculos pierden fuerza y todo el organismo se debilita y enferma. Con frecuencia estos alumnos quedan discapacitados para toda la vida. Si hubieran cursado sus estudios en las condiciones debidas, haciendo ejercicios regulares al sol y al aire, habrían salido de la escuela con más fuerza física y mental" (ED 187.2).

"Lo perjudicial para la salud no sólo reduce el vigor físico, sino que tiende a debilitar las facultades intelectuales y morales" (MC 90).

La alimentación saludable en las escuelas

"Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer" (Génesis 1:29).

"El té, el café, el pan blanco, los encurtidos, las verduras de fibras bastas, los caramelos, los condimentos y las tortas, no proveen la debida nutrición. Más de un estudiante ha quebrantado su salud por ingerir esos alimentos. Más de un niñito débil, incapaz de todo esfuerzo físico o mental vigoroso, es víctima de un régimen alimentario pobre" (ED 185.3).

"La necesidad de tener cuidado en los hábitos de la alimentación, debe ser inculcada en la mente de los alumnos. Se me ha instruido que a los que asisten a nuestras escuelas no se les debe servir alimentos a base de carne y preparaciones de alimentos que se conocen como malsanos. No debe colocarse sobre la mesa cosa alguna que contribuya a alentar un deseo de estimulantes. Apelo a todos para que se nieguen a comer las cosas que perjudican la salud. Así pueden servir a Dios con sacrificio" (CM 283.3).

La relación de la salud y el aula

"Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase" (Génesis 2:15).

"A menudo es insuficiente la ventilación. Los asientos defectuosos favorecen la postura antinatural y dificultan la actividad de los pulmones y el corazón. Los niños tienen que pasar en el aula de tres a cinco horas diarias, respirando aire cargado de impurezas y tal vez infectado de microbios. No es extraño que en ella se eche con tanta frecuencia el cimiento de enfermedades crónicas. El cerebro, el más delicado de los órganos físicos, origen de la energía nerviosa de todo el organismo, sufre el daño mayor. Obligado a realizar una actividad prematura o excesiva y en condiciones malsanas, se debilita, y con frecuencia los malos resultados son permanentes" (ED 176.2).

"Más de un alumno de más edad lo pasa sentado día tras día en una pieza cerrada, inclinado sobre los libros, con el pecho tan oprimido que no puede respirar plena y profundamente; la sangre circula con lentitud, los pies se le enfrían y se le calienta la cabeza. Como el cuerpo no recibe suficiente nutrición, los músculos pierden fuerza y todo el organismo se debilita y enferma. Con frecuencia estos alumnos quedan discapacitados para toda la vida. Si hubieran cursado sus estudios en las condiciones debidas, haciendo ejercicios regulares al sol y al aire, habrían salido de la escuela con más fuerza física y mental" (ED 177).

Introducción a la tecnología y medios

Las tecnologías digitales han transformado radicalmente nuestra forma de vivir y trabajar, brindando una serie de beneficios significativos. Facilitan la comunicación instantánea y el acceso rápido a la información de todo el mundo. La eficiencia se ve mejorada mediante herramientas digitales que automatizan tareas y procesos.

Además, las tecnologías digitales han democratizado el conocimiento al proporcionar plataformas educativas accesibles para el aprendizaje en línea. La capacidad de almacenar, compartir y acceder a datos de manera virtual ha mejorado la colaboración y la conectividad en diversos sectores. Además, la innovación continua en el ámbito digital ha llevado al desarrollo de soluciones más sostenibles y eficientes, impulsando avances en la ciencia, la medicina y la industria.

Según la Real Academia Española, tecnología (Del gr. τεχνολογία technología, de τεχνολόγος technológos, de τέχνη téchnē "arte" y λόγος lógos "tratado") es el conjunto de los instrumentos y procedimientos industriales de un determinado sector o producto. Se entiende que existen diferentes tipos de tecnologías según su aplicación: de la información, médica, agrícola, de la construcción, de la energía, del transporte, educativa, financiera, del entretenimiento y ambiental, entre otras.

La tecnología en la Biblia y en el pensamiento de Elena G. de White

Desde el relato de la creación, en el Génesis, se muestra una narrativa de la formación del hombre a imagen de Dios: "Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó" (Génesis 1:27). Esta imagen divina no solo abarca aspectos espirituales y morales, sino que también incluye una sorprendente capacidad para crear e innovar. "Todo ser humano, creado a la imagen de Dios, está dotado de una facultad semejante a la del Creador: la individualidad, la facultad de pensar y hacer" (ED 16).

En su infinita sabiduría, Dios ha otorgado al ser humano la capacidad de imaginar, innovar y construir. La historia humana es una narrativa de creatividad y progreso, desde las civilizaciones antiguas hasta la era moderna. Descubrimientos científicos, avances tecnológicos, obras de arte y desarrollos en todas las disciplinas son testimonios de la capacidad dada por Dios para crear.

Dios es quien da al ser humano la capacidad de crear tecnología para cubrir las necesidades de su entorno. La Biblia presenta varios relatos en donde se deja ver claramente cómo Dios dotó a determinadas personas de habilidades tecnológicas (Éxodo 35:30-31), para el diseño de herramientas (Génesis 4:22; 2 Crónicas 26:15) y de construcción y arquitectura (Génesis 6:14; Éxodo 25:8).

En cuanto a la tecnología educativa y su relación con la educación, Elena G. de White comenta que la tecnología ha estado presente desde los tiempos bíblicos, pues "se enseñaban diversas industrias en las escuelas de los profetas y muchos de los estudiantes se sostenían por el trabajo manual" (CM 263.4). Ella argumenta que en las escuelas deberían incluir la enseñanza de habilidades prácticas e industriales y que los alumnos deben tener acceso a instalaciones donde puedan aprender oficios que les permitan sostenerse a sí mismos (9TPI 162).

Tecnologías manuales

Las tecnologías manuales ofrecen una serie de beneficios valiosos en la vida cotidiana. Al permitir interactuar directamente con dispositivos y herramientas, fomentan la destreza y las habilidades prácticas. La experiencia táctil y la manipulación de objetos físicos promueven un aprendizaje práctico y una comprensión más profunda de los conceptos.

Desde la elaboración artesanal hasta la construcción de modelos, las tecnologías manuales no solo ofrecen una alternativa a la digitalización, sino que también nutren la creatividad y el sentido de logro personal a medida que se muestra cómo las habilidades manuales se traducen en resultados concretos. Además, estas tecnologías suelen ser accesibles y no requieren una curva de aprendizaje compleja, lo que facilita su adopción por parte de diversas personas.

En ese contexto se puede tomar ejemplos de la Biblia y notar varios relatos y personajes relacionados con oficios, trabajo manual y uso de tecnologías e inferir sus beneficios. Jesús aprendió a utilizar tecnologías manuales por medio del oficio de la carpintería, con el cual apoyó financieramente a su familia. Además pueden considerarse varios escritos de Elena G. de White en los cuales hace un énfasis en cuanto a los beneficios que representa para los alumnos poder acceder a jardines y talleres.

Directrices filosóficas para la enseñanza, manejo y uso de la tecnología y medios

Enfoque en el desarrollo integral

La educación adventista busca el desarrollo armonioso de los estudiantes en todas sus dimensiones: espiritual, intelectual y física. Esto implica utilizar la tecnología, en talleres e industrias, de manera que promuevan el crecimiento armonioso de sus facultades.

Se enfatiza la necesidad de hacer preparativos para enseñar una variedad de trabajos prácticos, como herrería, pintura, zapatería, arte culinario, panadería, lavandería, zurcidos, dactilografía e imprenta, entre otros. Debe dedicarse toda la facultad disponible para este tipo de entrenamiento, con el objetivo de preparar a los alumnos para las responsabilidades de la vida práctica.

Por otro lado, es de gran importancia equilibrar el uso de la tecnología digital con otras formas de aprendizaje, como el estudio de la naturaleza, la lectura de libros y el cuidado de la salud, entre otras, buscando el desarrollo integral de los estudiantes.

Responsabilidad y ética en el uso de las tecnologías digitales

La educación adventista propone utilizar la tecnología y los medios de manera responsable y ética, respetando los valores y principios cristianos. Esto implica fomentar su uso y la aplicación de la tecnología digital. El principio dado por Pablo a los Filipenses puede aplicarse de igual manera en esta área. Pablo exhorta a pensar en todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable y digno de admiración (Filipenses 4:8).

La Palabra de Dios enseña que todos los seres humanos son mayordomos suyos en la tierra y los invita a ser responsables de los recursos que les han sido confiados, incluyendo la tecnología. En este sentido, los administradores y docentes de las escuelas deben enseñar a los estudiantes a utilizar las tecnologías de manera ética y responsable.

Formación y capacitación adecuada

Es importante proporcionar una formación y capacitación adecuada a los docentes en el uso de la tecnología y los medios en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esto incluye la actualización constante de sus habilidades, preparación para el trabajo manual y conocimientos tecnológicos.

Preparación para el servicio

La enseñanza de la tecnología y los medios otorgará a los estudiantes una preparación mayor y los equipará con las habilidades necesarias para servir de manera proactiva en su contexto familiar, espiritual, laboral y social.

Respeto a la dignidad humana

En la formación de habilidades tecnológicas, el respeto a la dignidad del ser humano es un valor fundamental. Este valor se basa en el amor al prójimo y motiva a los estudiantes a la verdadera cortesía, el respeto propio y la dignidad del prójimo. Además, fomenta la aplicación de otros valores que evitan prácticas dañinas e incorrectas en el uso de la tecnología.

Contextualizar su enseñanza al entorno institucional

La enseñanza de distintas áreas tecnológicas debe estar de acuerdo con el contexto en el que se ubica la escuela y sus posibilidades. Es fundamental tener en cuenta las necesidades de los estudiantes y las características propias de cada escuela adventista para poder definir las áreas tecnológicas que se enseñen.

Desarrollo de habilidades críticas

El desarrollo de habilidades críticas en los estudiantes es de vital importancia en la actualidad. Los estudiantes necesitan poder evaluar y discernir la información a la que tienen acceso por medio de las tecnologías y los medios. Este proceso implica promover un pensamiento crítico fundamentado en principios bíblicos.

Al reconocer que cada ser humano ha sido creado a imagen de Dios, con la facultad de pensar y tomar decisiones, la verdadera educación debe formar individuos responsables que puedan asumir liderazgo e influir positivamente en la sociedad. El desarrollo de habilidades críticas prepara a los estudiantes para enfrentar los desafíos del mundo moderno, tomando decisiones informadas y éticas que reflejen los valores y principios bíblicos.

Fomento de la comunidad y las relaciones interpersonales

Enseñar principios para fomentar buenas relaciones con los demás es fundamental en la formación de los estudiantes, ya que estos tienen la posibilidad de aprender a convertir sus relaciones con otros en una bendición.

Con el aprendizaje de estos principios, los estudiantes pueden estimularse, ayudarse y fortalecerse mutuamente. Al perfeccionar su conducta, disposición y conocimiento, pueden construir relaciones sanas y positivas. Sin embargo, también existe la posibilidad de que los estudiantes ejerzan una influencia desmoralizadora. Esto puede ocurrir por medio de la negligencia o la infidelidad a los principios que rigen las buenas relaciones interpersonales.

Respeto al descanso

El descanso es uno de los factores con mayor impacto sobre la salud y el rendimiento de los estudiantes en la actualidad. Promueve, junto con otros factores como la alimentación saludable, la actividad física y la gestión del tiempo, un equilibrio con el tiempo dedicado al uso de la tecnología digital. Se debe enseñar a los estudiantes a practicar la temperancia en todos los aspectos de la vida, incluyendo en el uso de las tecnologías digitales.

Conclusión

Desde el principio de la creación, Dios ha tenido a bien compartir el conocimiento con el ser humano para poder crear tecnología que lo ayude en la resolución de problemas para su vida y la vida de los demás.

Dios ha permitido el desarrollo de la tecnología con el propósito de que esta facilite y sirva a los seres humanos para favorecer su capacidad de crear. A lo largo del texto bíblico se presentan varios momentos en donde Dios dotó de habilidades que no se tenían. Ejemplos de ello son la construcción del arca, del santuario y de armas para defenderse de los enemigos, entre otros.

Hoy en día las palabras de Dios dadas a Daniel se hacen más evidentes en el contexto de que muchos correrán de aquí para allá y la ciencia aumentará (Daniel 12:4). Actualmente se siguen creando y existen tecnologías distintas que son de utilidad conocerlas y saberlas usar de acuerdo a los distintos escenarios de vida. Una de las tendencias actuales es la inteligencia artificial (IA) que, como herramienta tecnológica en la educación, presenta desafíos tanto para el docente como para los estudiantes.

Las tecnologías de la información y de la comunicación juegan un papel muy importante en las instituciones educativas adventistas, principalmente para ayudar al cumplimiento de la misión de los estudiantes en el mundo.

Tendencias en la enseñanza de la tecnología

Desde sus comienzos, la educación adventista ha implementado principios educativos valiosos inspirados en los escritos de Elena de White. En sus escritos, ella enfatizó la importancia de una educación equilibrada que abarque el desarrollo espiritual, intelectual, físico y social de los estudiantes en un entorno de fe y aprendizaje.

Elena de White abogó por una educación práctica y basada en la experiencia. En sus escritos, destacó la importancia de la participación activa de los estudiantes en talleres y actividades prácticas. Estos talleres e industrias en la escuela permiten a los estudiantes aplicar los conocimientos adquiridos en un entorno práctico, lo que facilita un aprendizaje más significativo y duradero. En este tipo de talleres, se motiva la participación en actividades tecnológicas propias de la época y de las circunstancias que rodean a las escuelas.

La implementación de talleres e industrias en las escuelas de educación adventista ha sido parte de su filosofía. Con ello, se busca proporcionar una educación integral que desarrolle todas las dimensiones del ser humano.

Estos talleres abarcan una amplia gama de áreas, como tecnología y medios digitales, la agricultura, carpintería, habilidades domésticas, cocina saludable y electricidad, entre otras.

Actualmente, la adopción de plataformas digitales, la gamificación, los metaversos, la realidad virtual y aumentada, la inteligencia artificial, la robótica y la programación son solo algunas de las tendencias que están comenzando a ser consideradas para la educación en México.

Con relación a la tecnología en la educación, la nueva escuela mexicana propone:

Fortalecer la educación científica, tecnológica y profesional técnica con el fin de asegurar el desarrollo de conocimientos y habilidades para la vida y el trabajo.

Ofrecer talleres creativos e innovadores para niñas, niños y adolescentes en áreas relacionadas con las ciencias, la tecnología, las ingenierías, las matemáticas y la robótica.

Apoyar la investigación básica, aplicada y tecnológica de excelencia mediante proyectos multidisciplinarios, interinstitucionales, sostenibles y de alto impacto científico y social.

Desarrollar programas en áreas emergentes para contribuir a la solución sostenible de problemas nacionales y regionales de carácter tecnológico.

Privilegiar proyectos de investigación científica y desarrollo tecnológico con un enfoque intercultural y de inclusión social.

La educación adventista actualmente enfrenta el reto de armonizar todos estos aspectos y avances con los principios de su filosofía de la educación para seguir manteniendo su identidad y misión.

Citas

Dios capacita al ser humano para crear y usar la tecnología

"Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase" (Génesis 2:15).

"Y Zila también dio a luz a Tubal-caín, artífice de toda obra de bronce y de hierro; y la hermana de Tubal-caín fue Naama" (Génesis 4:22).

"Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera" (Génesis 6:14).

"El arca fue hecha con madera de gofer o ciprés, que duraba cientos de años sin deteriorarse. Era una construcción de gran resistencia, que la sabiduría del hombre no podía inventar. Dios fue el arquitecto y Noé su maestro constructor" (HR 66).

"Y dijo Moisés a los hijos de Israel: Mirad, Jehová ha nombrado a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para proyectar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en la talla de piedras de engaste, y en obra de madera, para trabajar en toda labor ingeniosa" (Éxodo 35:30-33).

"Ciertos hombres escogidos fueron especialmente dotados por Dios con habilidad y sabiduría para la construcción del sagrado edificio. Dios mismo le dió a Moisés el plano con instrucciones detalladas acerca del tamaño y forma, así como de los materiales que debían emplearse y de todos los objetos y muebles que había de contener" (PP 356).

"E hizo en Jerusalén máquinas inventadas por ingenieros, para que estuviesen en las torres y en los baluartes, para arrojar saetas y grandes piedras. Y su fama se extendió lejos, porque fue ayudado maravillosamente, hasta hacerse poderoso" (2 Crónicas 26:15).

"Entonces Eliseo fue con ellos. Una vez que llegaron al Jordán, comenzaron a talar árboles; pero mientras uno de ellos cortaba un árbol, la cabeza de su hacha cayó al río" (2 Reyes 6:4-5, NTV).

"Los alumnos de estas escuelas se sostenían a sí mismos por medio de su propio trabajo como labradores y mecánicos" (ECR 262).

Dios coloca límites a la tecnología

"Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos estos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad" (Génesis 11:5-8).

"Dios otorgó ricos y variados dones a estos antediluvianos; pero los usaron para glorificarse a sí mismos, y los transformaron en maldición poniendo sus afectos en ellos más bien que en Aquel que se los había dado. Emplearon el oro y la plata, las piedras preciosas y las maderas selectas, en la construcción de mansiones para sí y trataron de superarse unos a otros en el embellecimiento de sus moradas con las más hábiles obras del ingenio humano" (PP 70).

Tecnología en el cielo

"No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 22:5).

"La luz del sol será sobrepujada por un resplandor que no causará daño, pero que sobrepasará inconmensurablemente al fulgor de nuestro sol al mediodía. La gloria de Dios y del Cordero inundará la Santa Ciudad con luz inextinguible. Los redimidos caminarán a la luz de un día perpetuo en el cual no habrá sol" (HR 451).

"Se enseñaban diversas industrias en las escuelas de los profetas, y muchos de los estudiantes se sostenían por el trabajo manual" (CM 263.4).

"Sería bueno que, de ser posible, hubiera en relación con nuestros colegios, tierras para el cultivo y talleres, bajo la dirección de hombres competentes para instruir a los estudiantes en los diversos aspectos del trabajo manual" (CM 86).

"Hay que prestar atención a la implantación de diversas industrias que puedan dar empleo a familias pobres. Carpinteros, herreros y, en una palabra, todo el que entienda de algún oficio, debe sentirse moralmente obligado a enseñar y ayudar a los ignorantes y desocupados" (MB 206).

"Se debería enseñar agricultura, industrias —tantos oficios útiles como sea posible— economía doméstica, conocimientos culinarios, costura, confección de ropa higiénica, tratamientos a enfermos y otras cosas parecidas. Se deberían proveer jardines, talleres y salas de tratamientos, y la dirección del trabajo, en todos los ramos, debería estar a cargo de personas entendidas" (CN 335).

"Diversas industrias deben instalarse en nuestras escuelas. La instrucción industrial debe incluir la teneduría de libros, la carpintería y todo lo que abarca la agricultura. Deben hacerse preparativos para enseñar los trabajos de herrería, pintura, zapatería, arte culinario, panadería, lavandería, zurcidos, dactilografía e imprenta. Debe dedicarse a este trabajo de adiestramiento toda facultad de que disponemos, para que los alumnos puedan salir bien preparados para los deberes de la vida práctica" (CM 295).